martes, abril 15, 2014




¡Vuela, vuela, sorpresa!,
Meritxell Martí - Xavier Salomó,
Almadraba Editorial - Castellnou, 2014

¡Vuela, vuela, sorpresa! (Vola, vola, sorpresa!) es la nueva aventura protagonizada por dos personajes entrañables: Toni y Tina. En esta ocasión, los amigos conejitos están muy nerviosos esperando la llegada de un buen amigo, Patas o Potes, con quien se lo pasaron muy bien la primavera anterior. Como parece que se retrasa, Toni y Tina manifiestan distintas emociones, aunque ninguna les deja disfrutar del momento. Toni se preocupa mucho y Tina se pone muy nerviosa. Por fin, aprenden a gestionar su estado de ánimo y reciben como se merece al buen amigo, con quien, sin duda, volverán a vivir muy buenos momentos.
En esta ocasión, el relato se centra en las emociones infantiles, positivas y negativas, y ofrece estrategias para canalizarlas. ¿Qué hacer cuando se espera algo que no llega? Sin duda, si leemos el cuento con los más pequeños, podrán comenzar a entender qué es la sorpresa y cómo se puede gestionar.
El libro, como el resto de la serie, se complementa con una serie de orientaciones para familiares y educadores y está auspiciado por FAROS, del Hospital Sant Joan de Déu.
En el álbum, las ilustraciones son tan importantes como el texto y merece la pena que, cuando se lea, se preste atención a las mismas. Los gestos de Toni y Tina están muy bien caracterizados, así como las intervenciones de otros personajes que ayudan a que esa sorpresa acabe de forma positiva.
Nos parece una idea muy acertada ofrecer este tipo de relatos a los primeros lectores porque favorecen la empatía, ya que las situaciones que viven Toni y Tina forman parte, sin duda, de la cotidianeidad de los lectores, aunque adaptadas al bosque, el hogar de los conejos. Además, el hecho de que los amigos reproduzcan comportamientos infantiles, de un niño y una niña, favorece también la coeducación y permite que se superen las cuestiones de género. Aún hay otro valor añadido y es que el amigo al que esperan es un pato, con lo cual, se apela a la igualdad y a la no discriminación. Es más, el personaje que vende zahanorias y que ayuda a Toni y a Tina a distraerse, es un topo.

 

¡Vuela, vuela, sorpresa! es un texto directo, divertido, cargado de sugerencias y muy adecuado para la primavera, época del año en que las emociones, de grandes y pequeños, están más a flor de piel.

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