lunes, abril 14, 2014

Bajo el fuego de las balas pensaré en ti,
Roberto Santiago y Santiago García Clairac,
Edebé, 2014.


Bajo el fuego de las balas pensaré en ti es una novela ambiciosa, que recrea un hecho histórico mientras presenta personajes y sucesos que tal vez sucedieron o que merecerían hacer sucedido.
Con la Batalla del Ebro como telón de fondo, siempre presente, siempre lacerante, siempre dolorosa, los coautores, padre e hijo, sitúan a algunos miembros de la familia Sandiego en posiciones de primera línea para demostrar la sinrazón de una Guerra como la llamada Guerra Civil española.
Mientras Florencio, el padre, se ve abocado a la heroicidad sin buscarla y después prácticamente al silencio, en el bando republicado; su hijo, Rodrigo, es condecorado por el mismo Franco y parece sentirse muy a gusto en las filas nacionales. Elena, la hermana, busca una salida, como miliciana. Y la guerra sigue su curso, con la intervención de unos y de otros y el terrible desenlace.
En el libro no se soslayan los momentos   duros y dolorosos ya que el relato está muy bien documentado y parte, insistimos, de una base real. Las poblaciones más castigadas, como Gandesa, cobran triste actualidad mientras leemos la novela.

 

Bajo el fuego de las balas pensaré en ti está se divide y 61 capítulos y, pese a la extensión del relato, se lee muy deprisa porque es pura acción. Desde el 18 de julio del 38, en Valencia, hasta el 2 de septiembre de ese mismo año, en el Puerto de Gijón, se han sucedido los acontecimientos y los personajes los han vivido con intensidad, con dramatismo y con rapidez porque no era momento para las reflexiones ni para las abstracciones, sino para la toma de decisiones rápida y veloz, como es el estilo de la novela, cortante, bronco, directo y muy plástico.
No abundan las descripciones directas, pero, pese a ello, sí nos hacemos una buena idea de cómo serían los personajes, de ficción e históricos y, sobre todo, entendemos, la brutalidad de una guerra, en la que intervinieron tantos intereses y no todos honestos. La crueldad más absoluta al lado de momentos de heroicidad casi obligada se dan la mano en la novela; el amor y el odio; las farsas, los engaños, las mentiras en nombre de la patria y una lucha denodada por sobrevivir son elementos indispensables para entender el texto.
 No siempre las apariencias descubren la verdad y quienes pueden parecer traidores no lo son, mientras que los que dicen llamarse amigos resultan ser falsos. En una guerra en la que tantos tomaron partido lo único verdadero es la lucha personal que cada uno mantenía y que no siempre tenía que ver con la patria, sino con la lealtad a una misma sangre, a un mismo destino.
Frente a un panorama estremecedor, se abre la esperanza en forma de amor, el amor entre Sofía y Rodrigo; en forma de piedad filial, en forma de amistad, en forma de reconciliación.
Novela, sin duda, excepcional, porque combina, insistimos, rigor histórico con peripecia de ficción y, a menudo, el lector pensará que es más real la historia de ficción que los personajes históricos que aparecen y que no siempre se muestran con sentimientos humanos. Pese a todo, la familia Sandiego acaba demostrando que no es verdad que en una guerra valga todo. Por fortuna.


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