lunes, marzo 06, 2017

Dulce canto de un pájaro en el jardín
Texto: Víctor J. Hernández
Ilustraciones: Eduardo Rodríguez
Tundra Ediciones, 2017. Colección Hojarasca

Jimena es una niña pequeña, de 7 años aproximadamente, a la que le gusta contemplar el paisaje y que presta atención a lo que la rodea, en especial a un pajarillo que se esfuerza en cantar y en decirle algo. Eso, al menos, le parece a la niña, quien, presurosa se lo cuenta a sus padres y todos van a consultar a un anciano que sabe mucho de pájaros. Este tiene una respuesta y Jimena acaba por entender el mensaje del pájaro del jardín y el cuento se convierte en una bocanada de aire fresco, como veremos.
Dulce canto de un pájaro en el jardín trata, de manera poética, de concienciarnos acerca de la importancia del entorno natural y su conservación en los espacios urbanos. Poco a poco, las ciudades se van llenando más de cemento y, así, expulsan a los animales que aún se atreven a convivir con los humanos o les hacen la vida imposible, como se ve en el relato. El pájaro, en un viaje mágico y fascinante, muestra a Jimena la otra vida, aquella que no vemos y que es tan necesaria para seguir viviendo. Cede la voz a las lagartijas, ardillas, musarañas, murciélagos, erizos y todo tipo de insectos. Jimena se admira y entiende la importancia de estos seres, su papel en el ciclo de la naturaleza. 
A menudo, como leemos en el cuento, nos olvidamos, en las ciudades, de la naturaleza. No somos conscientes de que es un gran error. De ahí que Jimena, una niña, que aún no se ha endurecido, sea la portavoz de estos seres y sea quien toma la iniciativa para hacer "la ciudad más acogedora cada día".
El texto muestra el delicado equilibro en el que convivimos en las ciudades al lado de la poca conciencia que existe y del rechazo a los pequeños animales que, por suerte, siguen obstinadamente viviendo entre los humanos. No sabemos, si continúan así las cosas, qué futuro nos aguarda y Dulce canto de un pájaro en el jardín pone, de una manera simbólica y dulce, el dedo en la llaga. Hay que moverse, esa es la verdad.
El relato, por otro lado, está escrito en verso, aunque sin respetar la medida de los versos, sí las rimas, puesto que se pretende hacer mucho hincapié en aquello que Jimena está viviendo y la rima ayuda a darle la musicalidad necesaria. Es un texto escrito con un afán divulgativo, que muestra un problema y su desarrollo y da pistas para su solución. Va destinado a los niños, pero, de alguna manera, todos somos destinatarios del canto del pájaro, a todos nos concierne.
Las ilustraciones, por otro lado, están llenas de color y de detalles y muestran una naturaleza plena, aún en pleno asfalto; de ahí el contraste entre el gris de una ciudad y el esplendor de las imágenes. Es posible la convivencia, nos vienen a decir los personaje animales que se asoman a las páginas del libro.
En suma, un mensaje muy oportuno y una visión llena de frescura y transparencia.


domingo, febrero 12, 2017

Matilde,
Sozapato
Kalandraka, 2017

Matilde es un libro de pequeño formato que custodia una historia visual (no hay texto escrito) muy bien trabada y muy apetecible para el espectador, infantil o adulto.
Sofía Zapata Ochoa ha pensado todos los detalles de esta historia que ofrece una estructura narrativa, esto es, empieza, continúa y termina y, además, se organiza de una manera muy cercana al lenguaje cinematográfico, ofrece escenas a doble página y viñetas agrupadas. Todo permite que se siga muy bien elrelato puesto que presenta el dinamismo propio del cine o del cómic.
La imaginación, de todos es sabido o debería serlo, es capaz de cruzar fronteras y eso Matilde lo aplica hasta límites insospechados. Partiendo de una historia popular, Sofía Zapata nos habla del pincel mágico, esto es, aquel capaz de dar vida a las criaturas que esboza o pinta.
En una ciudad triste, gris y aburrida, la pequeña Matilde busca cómo romper la monotonía. Le toma prestado un pincel a un pintor y, con él, dibuja una especie de dragón en la pared, el cual cobra vida, para deleite y sorpresa de la niña y desesperación de los habitantes de la ciudad. Cuando todo parece desquiciarse, aparece el pintor que aporta una solución muy del gusto de la pequeña.
Hay que observar muy bien todos los detalles de las ilustraciones, el juego cromático y, por supuesto, los personajes que aparecen en esta ciudad. Seguramente, con cada uno de ellos, se pueda inventar una nueva historia. El lector, en este caso tiene un papel muy importante, ha de interpretar el cuento y ha de contiuarlo porque tiene un final abierto.
Matilda  reivindica la importancia del arte como contrapunto a una sociedad apática, aburrida y, sobre todo, gris. El artista no es un ser endiosado, ni un lujo para unos cuantos, sino que tiene un papel importante en el mundo, ya que es la visión del artista, nueva, sugerente, especial, la que nos permite ser imaginativos, tener esperanza e ilusiones.
El libro se destina a los primeros lectores y es, sin duda, una joyita visual.
 





Las alas del avecedario,
Antonio Rubio - Rebeca Luciani
Kalandraka, 2017

¿Será posible, escribir abecedario con v? No solo será sino que es porque el poemario que estamos reseñando rompe las convenciones y se lanza a una aventura cromática y lingüística llena de sugerencias. Para ampezar, si los protagonistas de este singular viaje a la poesía son aves, ¿por qué no llamarlo avecedario? Así a lo largo de 25 flamantes poemas se asoman a las páginas del libro aves humildes como el gorrión, fastuosas como el quetzal o delicadas como el ruiseñor. Cada ave, por supuesto, tiene sus propias señas de identidad. De ahí que el tono de los poemas cambie según sea el protagonista.
Antonio Rubio, buen conocedor de los secretos del verso, juega con las palabras. Maneja el registro formal, cuando se requiere, pero pasa al coloquial sin ningún apuro y, mientras, antes nuestros ojos, ante nuestra imaginación, se van entrelazando juegos de palabras, onomatopeyas, repeticiones rítmicas,  metáforas, exclamaciones, juegos acentuales y mucha diversión. 
Los poemas permiten, a veces, el diálogo y ceden protagonismo al ave. De esta manera, leemos, en el poema "El Kiwi":
"Y si la madre pregunta:
-¿Dónde está el pollo, marido?
Kiwi padre le contesta:
Apenas salió del huevo,
se fue y ni se ha despedido.
¡Ay, qué desagradecido!".
En el momento de hablar del dodo,  un ave ya extinguida, no deja de lamentarse:
"El dodo, ¡ay, qué pena!,
ya no es...era".
El juego verbal es muy recurrente porque el afán de Antonio Rubio también es lúdico. A la hora de hablar de "El mirlo":
"(Y el mirlo
mirlibustero,
enlutado y pinturero,
casi se quita el sombrero)".
Los elementos musicales son evidentes en los poemas. El herrerillo, el estornino o el negrón, por citar unos ejemplos, son aves que destacan por su sonido:
"Y entre gaita y pitos clásicos,
vuelve al África más mágico".
El juego se acentúa a la hora de rimar y la sonoridad aumenta cuando se escogen palabras esdrújulas como en el poema dedicado a la oropéndola: 
"Y es monógama y esdrújula.
Si te apetece...¡Dibújala!".
No es ajeno Antonio Rubio a la poesía tradicional española ni a la popular, como se observa en el poema destinado a la tórtola:
"Aguardando que mi amor
antes del alba llegara,
aprendí en la Fontefrida
arrullos de enamorada".
Cabe añadir que cada poema viene subtitulado con el nombre en latín del ave. Notamos asimismo influencias de Gloria Fuertes lo cual da aún más valor al poemario. Entre bromas, música, palabras encadenadas, juegos acentuales y mucho ingenio niños y grandes disfrutamos con estas aves, a cual más hermosa, a cuál más sugerente.
Si los poemas ya conforman una cosmovisión especial y única, ya, al añadir las ilustraciones, el festín se multiplica porque si mágicas son las palabras, mágicos son los colores de la paleta de Rebeca Luciani, quien, desbordando luz y color, reproduce las aves, algunas humanizadas, otras tratadas de forma realista. Sea lo que sea, son aves hermosas, con carisma, que posan elegantemente entre las páginas del libro.
Un poemario, en suma, para disfrutar en familia que destina a los niños desde 7 años y que abre los ojos a la naturaleza desde una perspectiva exuberante y siempre siempre motivadora.

sábado, febrero 11, 2017

Leocadio, un león de armas tomar,
Shel Silverstein
Kalandraka, 2016


Hace más de 50 años, el autor e ilustrador del libro que nos ocupa, ya percibió que nuestra sociedad, la sociedad occidental y capitalista, estaba enferma y herida desde el punto de vista moral. Desde entonces, no parece que hayamos avanzado mucho ya que la lectura de las peripecias de Leocadio nos siguen desazonando y pareciendo actuales.
Por supuesto, si es un niño quien lo lee, captará el estilo propio del nonsense y se divertirá con las excentricidades que en el libro se cuentan; lo cual ya es importante, por supuesto. Leocadio tiene mucho que decir a los niños, pero, eso pensamos, aún tiene mucho que decir a los adultos.
El relato es una especie de fábula en la que un león, tras aciertos, ensayos y distintas vicisitudes, acaba dominando, mejor que nadie, el poder del rifle. Leocadio, para salvarse de los cazadores, opta por aplicar, como han hecho con él mismo, la violencia más feroz y asi, poco a poco, va despejando de cazadores su hábitat y defendiéndose de los mismos. No obstante, no acaba aquí la historia porque, en busca del mito de las flores de malvavisco, Leocado acepta ir a la ciudad y trabajar en el circo. Para ello debe humanizarse y lo hace hasta límites tan profundos que acaba sin saber quién es en realidad. Cuando quiere regresar a la sabana, hastiado de los hombres y de él mismo, descubre que ha perdido su identidad. ¿Es un león o un hombre? ¿O no es nada? El drama existencialista del hombre del Siglo XX late en este dilema.
Leocadio describe el drama que supone dejar de ser uno mismo para aceptar lo que viene de fuera. De alguna manera, es una crítica al colonialismo cruel y salvaje. Leocadio solo quiere vivir tranquilo y aprender  porque es, en el fondo, un espíritu tierno e ingenuo que se deja embaucar. Su curiosidad le acaba perjudicando porque se deja seducir demasiado por los cantos de sirena humanos.
El relato está contado por un narrador, el tío Shelby, quien, manejando los recursos orales, se dirige a los niños para hacerlos partícipes de esta singular historia. Y lo hace con gracejo y humor, sin dramatizar, mezclando bromas y veras, y permitiendo que sea el lector, quien, conforme vaya creciendo y entendiendo el mundo que lo rodea, interprete o no la historia. Sea como sea, los lectores siempre están presentes y siempre alerta porque es a ellos, a nosotros, a quienes se dirige este narrador disparatado y excéntrico.
El relato, amplio y muy bien estructurado, nos habla de los orígenes del león y lo acompaña en su peripecia, en sus conocimientos, en sus miedos, en su aparente ascenso y en su huida, aunque nos deja con la intriga de saber qué pasó con él. ¿Dónde está Leocadio? 
En cuanto a las ilustraciones, son caricaturas en blanco y negro muy esenciales, minimalistas, por así decirlo, que exageran, como no podría ser de otra manera, los avatares del león.
Haremos bien en leer este libro, en ofrecerlo a nuestros niños, en comentarlo con ellos y en tratar de entender el porqué de Leocadio y esa melancolía que, escondida tras la ironía y el humor, destila el libro.
La traducción de Miguel Azaola solo puede calificarse de excelente.

lunes, febrero 06, 2017

Els tres porquets,
Adaptació Xosé Ballesteros
il.lustracions de Marco Somà,
Kalandraka, 2016

Els contes tradicionals són plenament vigents i sempre tindran un públic fidel; a més són necessaris per créixer. De vegades, s´han fet adaptacions, s´han canviat els personatges i els punts de vista i això no està malament, és clar que no, però també necessitem que ens recordin l`original i que als primers lectors se´ls ofereixi directament, sense canvis, sense implicacions culturals i sense maldecaps.
Per això agraïm l`adaptació que en Xosé Ballesteros han fet d`aquest clàssic infantil. El conte ens parla de tres germans porquets que s´han d`emancipar, no perquè la mare no els estimi, no, sinó perquè ja han de saber viure de forma autònoma. Cada germà es fa una casa, de palla, de fusta, de pedra i maons. I cada germà té unes prioritats i una forma d´entendre el món. Va des del molt mandrós al molt treballador. De vegades, a la vida, s´ha de dedicar temps i esforços per assolir algun objectiu que és el que tria el germà gran; això no vol dir que no li agradi jugar ni divertir-se, però ha entès que primer s´ha de fer una casa sòlida. Els tres germans tenen una cosa en comú, molta por al llop que, sense dilació, apareix i fa el seu paper i el representa molt bé. Tan bé com els tres germans que, finalment, gràcies a la previsió del gran, es salven i aprenen la lliçó.
No cal fer massa discursos ni disquisicions morals, no són necessàries, els nens entendran perfectament el conte, com ho hem fet sempre, com ho faran sempre.
Aquest cop, les il.lustracions ens presenten uns porquets humanitzats, amb roba i estris humans, que viuen en uns espais prou coneguts pels nens, plens d`imatges quotidianes. Aquesta és una de les grans virtuts de la nova proposta del conte, juntament amb l´expressivitat dels personatges i l`adaptació clara i respectuosa del conte.
Davant de l`adversitat, s´ha de treballar en comú i s´ha de jugar amb l`astúcia i l`enginy. 
Segur segur que els més petits de casa s´ho passaran molt bé descobrint aquesta història i els grans en veuran una nova perspectiva i gaudiran de les il.lustracions. Mai passaran de moda els contes tradicionals perquè formen parta de nosaltres mateixos.
El conte es presenta en castellà, gallec, eusquera, portuguès i italià. La traducció al català és de Maria Lucchetti.

Las pescadoras,
Adaptación: Xosé Ballesteros
Ilustraciones: Nadia Menotti
Kalandraka, 2017

La literatura tradicional comparte una serie de elementos que han penetrado en distintas culturas y permiten que no nos sean ajenos ni los símbolos ni los personajes ni las estructuras. Un cuento tradicional es un pequeño tesoro encerrado en el cofre de las palabras y las emociones. En esta ocasión la simbología la encontramos en el número tres (tres son las protagonistas); pero también en los valores que transmite como el de la amistad.
Las pescadoras ha sido adaptado por Xosé Ballesteros y forma parte de la tradición popular de la India; aunque, como acabamos de decir, no nos resulta ajena ni la estructura ni los personajes ni el mensaje. En esta ocasión no es el niño el protagonista, sino tres mujeres que trabajan en el mar. Cada una realiza una labor, ni más ni menos importante que la de las otras dos. Un día las sorprende una fuerte tormenta y son acogidas en la casa de una florista. Allí pasan las noche, pero se sienten incómodas porque el perfume de las flores les molesta. Ellas prefieren descansar con los olores que han hecho suyos, como el de las redes o los peces. El lector, o el oyente, porque es un cuento para ser dicho en voz alta, puede extrañarse ante la preferencia de las mujeres. ¿Cómo prefieren el olor del mar al de las flores? Es muy fácil, estas tres mujeres aman su profesión, están acostumbradas a vivir entre el agua y la arena y sienten que pertencen a ese mundo, no al de las flores. En la vida, todo es relativo y no hay valores absolutas porque las costumbres o las maneras de entender el mundo no son férreas, sino que dependen de valores subjetivos y culturales. Tan bueno es el olor a flores como el olor a pescado. Sin duda.
El cuento, de por sí hermoso, se presenta de forma muy plástica. La ilustradora, Nadia Menotti, monta una escenografía delicada y sugerente con los personajes a los que añade pequeños objetos de madera, ropa o cartón, por ejemplo, para dotar de profundidad al relato y ofrecer una perspectiva hermosa,  llena de pequeños detalles que nos entran por los sentidos y contrasta con la tradición del texto. Modernidad y popularidad se dan la mano de una forma perfecta.
En suma, Las pescadoras nos habla de los oficios tradicionales, de la amistad, de la solidaridad y de las costumbres sociales; todo ello con una presentación impactante y, repetimos, novedosa. No en balde, el libro ha sido mención del VII Premio Internacional Compostela.
No es un cuento infantil, es un cuento para todas las edades, una especie de apólogo en el que, de una forma u otra, todos nos podemos sentir identificados. Ahora bien, los niños como nadie, por su especial sensibilidad, disfrutarán con las ilustraciones. 

miércoles, diciembre 28, 2016

Meravellosos veïns,
Hélène Lasserre - Gilles Bonotaux,
BiraBiro Editorial, 2016

Meravellosos veïns  és un àlbum il.lustrat de gran format i impacte visual. Ens monstra, pàgina a pàgines, diferents moments en la vida d`una casa de veïns. El curiós és que no es tracta de persones, sinó d`animals, encara que amb actituds humanes. Així les ovelles tenen una vida ordenada, hi ha un porquet fotògraf, uns llops que es traslladen al barri, unes vaques ecologistes, girafes, elefants i fins i tot unes cigonyes que viuen, com no, sobre la taulada. Per davant de la casa passen els dies, passen les estacions i, de mica en mica, els llops acaben sent acceptats. Plou, és dilluns, fa un dia gris,  és Nadal, neva, arriba la primavera i, fins i tot, l`amor i el barri, la casa, segueix i els seus veïns van, és clar que sí, adquirint protagonisme i creant lligams. Així arribem a la nit més màgica de l`any, la de Sant Joan, on tot és possible.
El text, directe i clar, ens va posant en antecedents perquè obrim els ulls i captem les imatges. De veritat, són unes il.lustracions fascinants, plenes de petits detalls, de moments, que saben captar l`instant, l`humor del personatges i l`estat d`ànim.
Amb un estil proper al còmic, respectant un mateix escenari, podem captar com, de vegades, darrera de la monotonia, s`amaga un món de possibilitats i com, si ens fixem bé, podem tenir punts en comú amb els nostres veïns i sentir-nos part d`un mateix grup. Això és molt important, així com mostrar que les desigualtats aparents ens apropen més del que pensem.
En definitiva, un llibre esplèndid on sempre descobrirem nous detalls i que ens permetrà diferents lectures. En principi, pot agradar als més petits, però, atès el dinamisme, el joc de personalitats i les diferents situacions que planteja, agradarà a tothom. A més, ens farà ser més observadors i, per tant, més imaginatius.
Tots tenim veïns i ens serà fàcil poder-nos identificar amb algun personatge. Comencem, apa!

París en pijamarama,
Michaël Leblond y Frédérique Bertrand
Kalandraka, 2016

No es la primera vez que, de la mano de Michaël Leblond y Frédérique Bertrand, nos asomamos a la técnica del "ombro-cinéma". Michael Leblond, en 2007, cuando visitaba un museo japonés, descubrió esta técnica, muy de moda a principios del Siglo XX, y, de ahí, surgió la serie Pijamarama, que tan buenos ratos nos ha hecho pasar desde entonces. Recordemos títulos como Nueva York en pijamarama, Luna Park en pijamarama o Mis robots en pijamarama.
Consiste, como ya es sabido, en crear la ilusión del movimiento gracias a una pantalla transparente que, al girar, permite crear la ilusión del movimiento. 
En esta ocasión, nos vamos a París, la ciudad de la luz. Gracias a la "lámina mágica", incluida en el libro, la mirada que obtendremos de la capital de Francia no será nunca igual porque, a cada paso aparecen nuevas sensaciones.
Nuestro niño protagonista, ya en pijama, se dispone a dormir. Su madre le dice que debe estar cansado y él lo acepta, pero pide si puede dormir con su torre Eiffel. Y entonces comienza la magia. Llegan los sueños y llegan los momentos lúdicos en los que la imaginación está más desatada y el niño viaja por la noche parisina, cual un diablo cojuelo. Descubre nuevas perspectivas, asiste a los fuegos articiales, se enamora de Notre Dame y se siente fascinado ante las líneas del metro. Mientras, el lector va moviendo su lámina y va descubriendo, como el niño, otros ángulos, colores, movimientos, luces, sombras, un auténtico festín en movimiento. Acaba el libro, cuando la madre del niño lo despierta. Atrás queda una noche maravillosa. ¿Imaginación o sueño? Que sea el lector quien lo decida.
El libro va dirigido a los niños desde 3 años, pero, sin duda, fascina a cualquiera que se acerque a sus páginas. El texto, breve y jugoso y las ilustraciones, abigarradas y llenas de detalles ya serían, por sí mismos, apatecibles. Si le sumamos la "lámina mágica" ya son, sencillamente, irresistibles. 

domingo, diciembre 18, 2016

Poemas de la Oca Loca
Gloria Fuertes
Ilustraciones de Miguel Ángel Pacheco
Kalandraka, 2016
 
No podemos acabar el año sin recomendar, todas las veces necesarias, que los Reyes lleguen con sus sacas repletas de libros de esta gran mujer y gran poeta que Gloria Fuertes. Conforme su ausencia se hace más palpable se descubre que fue pionera, rompedora y, sobre todo, una poeta todoterreno, para niños y adultos. Esperemos que el año próximo, el de su centenario, nos la devuelva pura, fresca y desenfadada como ella fue, como yo, que crecí con sus poemas, la recuerdo. 
Una buena propuesta, sin duda, es la reedición de Poemas de la Oca Loca, cuyo original se publicó en 1978. Con una selección de 25 poemas, realizada por Federico Martín y Antonio Rubio, el libro sigue siendo actual gracias a esa manera de componer, cercana al nonsense, que tenía Gloria Fuertes, Sus versos nunca nos dejan indiferentes, juegan con imágenes absurdas, contrarias a la lógica que nos hacen reír y, sobre todo, soñar e imaginar. Gracias a las rimas, a los juegos de palabras, a las enumeraciones y a los paralelismos, son poemas propicios para ser recitados y muy aptos para los primeros lectores. Gloria Fuertes es una maestra de la rima consonante con la que se encandila y nos encandila.
Aprenderemos, de la mano de esta escritora madrileña. a dibujar a una señora, a un señor, a un niño, a un gato, a un pollito, a una ballena, a un esquimal, a un cangrejo y a muchos más personajes, animales o cosas que nos dejarán huella imborrable. 
Sin duda, la poesía debe leerse desde la más tierna infancia, cuando aún no se sabe leer porque es un género que cala rápido en las almas infantiles. En el caso de Gloria Fuertes, gracias a su dominio de la sonoridad, a su gusto por las palabras, a esa manera especial que tenía de elevar lo cotidiano a materia poética y a su derroche de imágenes es aún más fácil contagiar a pequeños y grandes de la alegría de vivir, de la alegría de saberse en el mundo, de contemplar, de ser parte importante de la historia porque Gloria Fuertes jamás se olvidaba de sus receptores, es más, como una juglar de tiempos modernos, se dirige a ellos, les pregunta, comparte opiniones y siempre siempre los tiene en cuenta. De  ahí su vigencia y la necesidad que seguimos teniendo de ella.
Respecto a las ilustraciones son muy adecuadas para complementar el poema. Recrean al personaje, animal o cosa de la que se habla. La sonoridad de los poemas y la luminosidad de las imágenes conjugan y ofrecen una versión de los Poemas de la oca loca muy cuidada y recomendable.
Gloria Fuertes derrochó siempre humor y humanidad y, si no, leamos algunos versos del poema que da titulo a la obra:
"Le piaban veinte patos
y pasaba malos ratos.

¡Tanto pico, tanta boca!
La Oca se volvió loca".

Y ahora, hay que abrir el libro por la página que sea y disfrutar de la vida y volver, en el caso de que lo lea un adulto, a sentirse como un niño, lo cual es más que aconsejable. 
El libro, por último, ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
 


Una última carta / L`última carta,
Antonis Papatheodoulou / Iris Samartzi
Kalandraka, 2016

L`última carta és un text, adreçat als nens des de 6 anys, que ens captiva des del primer moment per la seva senzillesa narrativa, per les seves il.lustracions i per la tendresa de tota la història.
El senyor Costas és el carter d`una petita illa mediterrània, situada a Grècia. Viu el seu darrer dia com a carter i recorda, amb afecte, la seva feina. A la illa, ell és l`únic mitjà perquè arribin les notícies i ho ha fet, fins l`últim moment, amb professionalitat i amb molta humanitat. Al senyor Costa les notícies dolentes l`han fet malt i li han pesat molt, en canvi les alegres han estat lleugeres. Ha portat postals, ha llegit les cartes als que no en sabien i ha estat un personatge cabdal a la illa, però ha arribat el moment de la seva jubilació i encara lo queda una darrera carta per lliurar i no es vol descuidar perquè amb 50 anys de feina sempre ha estat puntual. Al senyor Costas l`estranya no veure a ningú al poble i li sap greu perquè es voldria acomiadar. El millor encara no ha arribat i aquest carter veterà rebrà una bona sorpresa i l`agraïment de tot el poble.
El llibre es presenta en un format molt cuidat, en forma de paquetet o de carta embolicada amb un cordill blau. Ens parla de les emocions, dels afectes, dels records i també de com es pot viure una professió amb vocació de servei. És també una nota d`atenció per la nostra societat tan deshumanitzada, tan tecnològica. A la illa tot va més pausat, amb més tranquil.litat i tot passa quan ha de passar. És, per suposat, un homenatge a l`ofici de carter. 
Respecte a les il.lustracions, de Iris Samartzi, cal dir que amb elles es va guanyar el IX Premi Internacional Compostela per a àlbums il.lustrats i no ens sorprèn pas perquè veiem, en les imatges, un cant al paisatge mediterrani i una alegria de viure que es contagia. L`Irs Samartzi, amb la tècnica del collage, ens porta imatges del món dels carters i ens fa veure, amb diferents plans, molt propers al llenguatge cinematogràfic, tota la peripècia del senyor Costa, fins i tot podem mirar què hi ha dintre de la seva bossa.
A L´ultima carta trobem un missatge ben clar: les relacions personals han de ser directes i s´han de cuidar perquè la base de la nostra societat hi depèn.
 

domingo, noviembre 20, 2016

Aurelio,
Antonio Rubio - Federico Fernández,
Kalandraka, 2016


Un murciélago quiere estar bello y busca nombre. Decide jugar con las vocales y encuentra el nombre de su vida, uno bien sonoro: Aurelio. Entre Aurelio y murciélago hay algunas semejanzas, la evidente es que ambas palabras contienen las cinco vocales. Y este encuentro feliz es lo que le da pie al autor, Antonio Rubio, para escribir una deliciosa historia rimada en donde las vocales son las verdaderas protagonistas. Los versos van creciendo poco a poco y el ritmo es el señor absoluto de los mismos. Con metáforas sencillas y efectivas, onomatopeyas, juegos de rimas y, como acabamos de decir, un ritmo muy marcado, se va escribiendo este poemario que introduce a los más pequeños en el fascinante mundo del abedecedario, en este caso, de las vocales. Así, por ejemplo, la a va con "la/sal/al/mar." o "Con una i, / la flor de lis/ para ti" e, incluso, "Con una o, /sale el sol,/ pinto un dos,/ tengo tos,/ digo flor".
El murciélago,  no contento con encontrar su nombre, se anima y, finalmente, empieza a robar aquellas palabras que contienen las cinco vocales y la diversión llega a su punto máximo con este juego de palabras tan ocurrente y fresco.
Las imágenes que se encadenan en los versos, directas, jóvenes, recién creadas, están en la línea de la poesía de Gloria Fuertes puesto que juega no solo con los significados sino con los sonidos y da una nueva oporunidad a palabras cotidianas que, gracias a estos versos, encuentran su momento de gloria.
Las ilustraciones de Federico Fernández, por otro lado, se enredan con las palabras, las protegen y las realzan, muestran cómo las vocales aparecen en los sitios más insospechados y, gracias al color y al fondo neutro, logran que el lector no solo paladee el verso sino que encuentre, entre las divertidas imágenes, a las vocales juguetonas que quieren esconderse.
En suma, Aurelio  es un texto original, lleno de luz y de fuerza que gustará a aquellos que aún no saben leer y encantará a los que ya leen. Su propuesta lúdica se puede aplicar a nuevos juegos que permitan ir encadenando palabras y aumentando el número de sílabas. Un buen regalo, sin duda.