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domingo, noviembre 19, 2017

Paraules Nadalenques,
Montse Ginesta - Marta Montañá,
Barcanova, 2011

Ara, que s´acosta Nadal, és temps de torró i d`intercanvi d´afectes. Els més petits tenen tot el dret del món a conèixer les tradicions nadalenques i a estimar-les. La poesia adreçada al nens, per altra banda, és particularment difícil perquè, de vegades, es cau en la temptació de les rimes fàcils, dels jocs de paraules tòpics i dels missatges massa didàctics. Un infant està creixent, però és capaç de sentir el ritme, de fer seves unes melodies i d´entendre on hi ha veritat o impostació.
Aquest llibre que us recomanem està formant per 32 poemes que ens repassen personatges, costums, àpats i tradicions nadalenques. Ara bé, no té res que veure amb les imposicions comercials i materialistes, perquè, ja al primer poema, trobem una declaració d´intencions ben clara:
 “Aquest Nadal
No vull que em compreu joguines,
No vull roba ni torrons,
Ni pastissos
Ni bombons.
El que vull
No ho venen a les botigues:
Vull rialles i petons!”
Comencem, doncs, un viatge a la part més noble del Nadal, la part infantil, plena d´il.lusió i esperança, que creu en la màgia i en que tot està per fer i tot és possible. Anem a la fira de Santa Llúcia i comprem la peça que ens faltava pel nostre naixement; ens abriguem bé per fer un ninot de neu; decorem casa nostra amb una bonica garlanda; i fem un pessebre amb aquelles figures que, de pares a fills, ens han arribat i que conservem com un dels grans tresors. Al Nadal també fem música, cantem i juguem a la loteria. No falten els poemes dedicats a l´arbre de Nadal, al tió, als menjars típics, als Reis, al dinar de Nadal i a alguns personatges emblemàtics del Pessebre (el pastor, Sant Josep, el nen...), així com mencions al dia dels innocents, al cap d´any i, és clar que sí, al dimoni esquifit. No falten els bons desitjos:
“Vull la pau
I vull una treva
Per als innocents i els febles!”
Els poemes de Paraules Nadalenques segueixen la tradició oral i es poden dir en veu alta; fins i tot, al final del llibre, s´inclouen uns consells per la seva posada en escena. Les il·lustracions, dolces i realistes, acaben de tancar aquest regal de Nadal, fet de paraules, de ritmes, de bons desitjos.
El llibre està adreçat als més petits de casa, però segur que els grans, pares, mares, avis, àvies, tiets i tietes, trobem, amagada a dintre, entremig de les pàgines, part de la seva infantesa.
Bon Nadal a tothom!

viernes, diciembre 27, 2013

Y nació Jesús,
María Menéndez-Ponte  - Roser Rius
Madrid, SM, 2009. 


Y nació Jesús forma parte de la colección Pictogramas de SM. Es un libro que ya tiene varios años, pero que no ha perdido la vigencia. Siempre, en Navidad, vuelve a cobrar protagonismo. Va ahora mismo por la séptima edición.
María Menéndez-Ponte narra el nacimiento de Jesús con todos los detalles que a un niño le pueden interesar o llamar la atención. Lo hace de manera sencilla y muy clara, aunque no excenta de rigor. Gracias a los pictogramas de Roser Rius el texto resulta asequible para los primeros lectores y les ayuda a aprender a leer.
Y nació Jesús recoge la historia que narran los Evangelios, pero María Menéndez-Ponte le añade cotidianeidad porque parece que nos esté contanto algo que acaba de ocurrir, que puede ocurrir en cualquier lugar. Humaniza, por así decirlo, la situación y a los personajes que, sin perder la grandeza, se muestran cercanos al niño. De esta manera, abunda el diálogo porque son personajes que protagonizan su propia historia y la viven nuevamente para nosotros.
El relato, tierno y directo, es un regalo adecuado para que los niños entiendan qué se celebra exactamente en Navidad y aprendan que los aspectos comerciales son, desde luego, secundarios.

domingo, diciembre 01, 2013

La llegada del Adviento supone un momento especialmente dulce para los niños. Son frecuentes en muchos hogares los llamados calendarios de Adviento que guardan una sorpresa cada día, normalmente en forma de golosina.
Pues bien, la propuesta que nos ofrece SM, es bien original. En Cuentos para preparar la Navidad se recogen 24 cuentos, un cuento por día, que deben empezar a leerse el 1 de diciembre para concluir el 24. A lo largo de esos cuentos, el pequeño lector asistirá a un encuentro muy especial. Como cada año, Osito celebra una gran fiesta por Navidad e invita a todos sus amigos. Este año, sin embargo, se encuentra con una desgradable sorpresa: solo tiene un adorno para su árbol. La idea que se le ocurre es pedir a todos sus amigos que traigan un adorno. Y así comieza el primer cuento. El resto dedica un cuento a cada uno de los animales amigos hasta llegar al cuento 24, "La pirámide de los animales" en la que, de forma muy especial, se descubre cuál es el mejor adorno de todos.
Animales de todo tipo y condición se alegran cuando son invitados por Osito y no quieren defraudarle. Todos se las ingenian para llevar un buen adorno. La jirafa, el oso panda, el elefante, el lobo, el canguro o el pollito, por citar solo unos cuantos, contribuyen a que la fiesta de Navidad sea, de verdad, inolvidable. El mensaje queda bien claro: la unión y la colaboración entre los amigos es esencial.
Los cuentos, muy breves y amenos, están escritos por Béatrice Garel y las ilustraciones son de Thomas Baas, quien presenta unos animales, que sin perder sus características, se muestran con comportamientos humanizados, así resulta más fácil que los niños se identifiquen con ellos.
El libro, además, regala un abeto de cartón muy especial que el lector deberá ir adornando con las distintas aportaciones hasta llegar a la final, la más bonita de todas.
Nos parece, en suma, una forma hermosa y original de ir preparando la Navidad con los más pequeños de la casa y un regalo estupendo para estas fechas.

jueves, noviembre 08, 2012

¡Navidad, Navidad! Antología literaria,
Edición de Fernando Carratalá,
Madrid, Castalia, 2011, Castalia Prima, 68.


El Doctor Fernando Carratalá nos ofrece en esta antología comentada una selección de textos relacionados con la Navidad de indudable calidad y prestigio literarios. ¡Navidad, Navidad! es un libro excepcional, sin ninguna duda.
La antología se organiza en torno a distintos apartados, el más importante es el dedicado a los textos literarios. El lector encontrará el “Auto de los Reyes Magos” como obra más antigua relacionada con la Navidad, pero también poemas de distintos autores que, en orden cronológico, alguna vez han aludido en sus obras a la Navidad. Sin duda faltan autores, es imposible contener en una antología a todos ellos, pero los que aparecen sí son esenciales y los poemas que los representan constituyen, de igual modo, un acierto. Desde Gil Vicente a Rubén Darío, pasando por San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Gabriela Mistral, la generación del 27 y tantos otros autores, como Pemán, Borges, carmen Conde, Luis Rosales y el propio antólogo, los versos se unen y se dan la mano para formar un mosaico exquisito de nuestra literatura. Encontramos fórmulas tradicionales, visiones dulces y emocionadas, otras más críticas, algunas responden a la literatura tradicional, otras son más elaboradas, pero todas ellas ayudan a que los poemas de ¡Navidad, Navidad! estimulen al lector más exigente y le ayuden a entender mejor qué se esconde detrás de estas celebraciones.
El libro no se para en la poesía, en absoluto, sino que incluye una serie de cuentos o fragmentos en prosa de autores igualmente importantes, aunque en menor número, como Pereda, Pardo Bazán, Blasco Ibáñez, Rubén Darío, Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez y, en franco homenaje, Juan Farias, autor de literatura infantil tristemente fallecido que merece estar en ésta y en todas las antologías.
¡Navidad, Navidad! añade varios villancicos populares, lo cual nos parece un acierto porque los Villancicos son el alma de la Navidad y forman parte de la literatura tradicional y del imaginario colectivo.
El doctor Carratalá, además, incluye una introducción en donde, de forma muy clara y amena, nos habla acerca del origen de la Navidad. Cierra el libro con un apartado titulado “Para saber más” con información y contenido diverso para entender mejor los textos y disfrutarlos ampliamente.
¡Navidad, Navidad! es un libro muy adecuado para trabajar en las aulas de Secundaria y Bachillerato puesto que se pasea por toda la literatura española. No obstante también puede leerse –y gozarse- sin ninguna intención didáctica, por el simple placer de entrar en una Navidad distinta, en la que las palabras son lo más importante, en la que las emociones están formadas por voces dispares y, a la vez, armónicas.
Es, en suma, un libro que nos parece, sencillamente, imprescindible en estas y próximas fechas.

viernes, diciembre 16, 2011



Los buenos amigos Jaume Calatayud y Vicente Monera nos felicitan la Navidad de esta manera tan hermosa que he querido compartir en el blog. Gracias por la belleza de la música y los textos.

domingo, diciembre 11, 2011


 EL PORQUÉ DE LA NAVIDAD


            Cine, literatura y música han encontrado en la Navidad, y en sus tópicos y tradiciones, lugar común para sus proyecciones. No cabe duda de que la Navidad es una festividad que hermana al mundo cristiano, aunque, bien es cierto que, a menudo, la Navidad adquiere más tintes consumistas que religiosos.
            El 25 de diciembre se celebra el nacimiento de Jesús, tal como nos lo explican en los Evangelios San Mateo (1, 18-25; 2, 1-12) y San Lucas (2, 1-20). No hay acuerdo sobre la cronología del nacimiento del Mesías -no coinciden los Evangelios con los cálculos de Dionisio ni con las noticias de Quirino- ni tampoco acerca del día concreto del nacimiento. Parece que fue el papa Julio I quien estableció la Navidad como fecha fija el 25 de diciembre. La elección de ese día tiene que ver con el calendario romano que desde el S. III señala en ese día la celebración del “Día del Sol Invicto”, la continuación de la antigua fiesta del solsticio. La simbología solar, pues, tiene que ver con la luminosidad del nacimiento de Jesús.
            Hay muchas costumbres y tradiciones ligadas a la Navidad que, en realidad, tienen que ver con los ritos paganos. Una  es la de intercambiar regalos con ocasión de la Navidad. En algunos países europeos los regalos los trae Papá Noel, Santa Claus o el propio Niño Jesús. En España, donde se impone también la figura bonachona y oronda de Papá Noel, los regalos tradicionalmente los traen los Reyes Magos, la noche del 5 al 6 de enero. Son Melchor, Gaspar y Baltasar, que tantos recuerdos nos evocan a los que fuimos niños y tratamos con mimo los recuerdos infantiles.
            La costumbre de intercambiar regalos parece que también deriva de la cultura romana, de las llamadas “estrenas”, ramas de un árbol consagrado que los romanos intercambiaban como augurio de prosperidad y de abundancia, en las calendas de enero. Debió ser Tito Tracio, el rey de los sabinos, quien inaugura esta costumbre.
            En cuanto a los orígenes del árbol de Navidad, tuvo su época de afianzamiento en el S. XVI en los países nórdicos; pero, a partir del S. XIX, se difundió rápidamente por todos los países europeos haciendo que perdiera interés el nacimiento, menos en España que sigue conservando la tradición del Belén al lado del árbol, que, sin duda, tiene importancia junto a todo tipo de adornos importados como la corona de la buena suerte, el muérdago, etc.
            El día 24 de diciembre se inician las festividades navideñas con la Nochebuena que culmina, desde el punto de vista religioso, con la misa del gallo. Ligada a la Navidad se celebra la fiesta de los Santos Inocentes, Nochevieja, Año Nuevo y la Epifanía.
           
NAVIDAD Y CINE

            Dado que la Navidad es una época muy enraizada en nuestra cultura, no resulta extraño que el cine se haya ocupado y ocupe de propagar una imagen almibarada de estas fechas, de un mundo en que todo parece posible, en que la paz y el amor se dan la mano y en que, como un milagro, no hay enemigos. Ha sido el cine americano quien con eficacia ha transmitido la imagen de felicidad, del árbol adornado, rodeado de regalos, la corona de acebo, el muérdago, el calcetín y los villancicos “Jingle Bells” y “White Christmas” (que no deberían sustituir a los clásicos “La Marimorena”, “Los peces en el río” y otros nuestros).
            Las televisiones del mundo occidental repiten cada navidad el clásico de Frank Capra, “¡Qué bello es vivir!” (1946), una película que representa muy bien el espíritu navideño. Está protagonizada por James Stewart y narra la historia de un buen hombre que renuncia a un futuro brillante como arquitecto para dirigir una compañía que se ocupa de otorgar créditos a gente modesta, sin recursos. Cuando quiebra la compañía, el pobre hombre pretende suicidarse, pero aparece un ángel que se ocupa de mostrarle, una a una, todas las buenas acciones que hizo en su vida y lo oscuro que hubiera sido el mundo si él no hubiera nacido.


            Por supuesto, hay muchas más películas que tratan el tema que nos ocupa, pero hemos escogido ésta por parecernos muy representativa y conocida, aparte de ser más clásica. La casa Disney, por Navidad, suele estrenar alguna película de animación que nos indica que las vacaciones ya están aquí. Más reciente, del año pasado, es la película “Natividad”, un intento serio y bien realizado de recrear Tierra Santa en el momento del nacimiento de Jesús.

NAVIDAD Y LITERATURA

            La obra de Charles Dickens, “Canción de Navidad”, es una de las historias más conocidas -y también llevadas al cine- en torno a la Navidad. Está protagonizada por el usureo Mr. Ebenezer Scrooge que se ablanda con la aparición de su desdichado socio que le muestra el mal que ha hecho en todas las Navidades -pasadas, presente y futuras- hasta que se arrepiente.
            A muchas personas les desagrada la Navidad o bien porque se sienten solos en un momento en que parece imposible ser desgraciado, o bien porque tienen nostalgia del pasado o, simplemente, porque no soportan la vorágine consumista que se cierne estos días sobre nosotros. Y es que la Navidad no ha de ser sinónimo de vacaciones, nieve -no todos la tenemos-, regalos -exagerados y llenos de vanidad- y comilonas -no hay quien lo soporte al final-, sino que ha de ser una promesa de un principio que nos demuestra que la esperanza es aún posible y que siempre, mientras vivamos, podemos comenzar de nuevo. 
            Truman Capote (1924-1984) escribió una joya para bibliófilos titulada Una Navidad (1982) que es un buen relato para leer durante estos días. No tiene el tono de las despedidas, sino el de los reencuentros. Nos explica de forma tierna y conmovedora una de las navidades de Truman cuando era niño. Su infancia se vio marcada por la separación de sus padres y la presencia de multitud de primos y tíos que  cuidaron de él. Precisamente a la buena de Sook debe sus mejores momentos. Una Navidad nos descubre que lo sofisticado no es lo más importante, que la verdad se lleva en el corazón. Tal vez sea bueno recordar que, y cobra significado en estos momentos de crisis y de locura colectiva que azotan la humanidad, como bien dice Sook, ante la alarma del pequeño Truman, “cada uno de nosotros es Papá Noel”. Por eso vienen a colación, como un mensaje de esperanza, esas palabras que iban a marcar la vida de Truman Capote. Las copiamos porque, tras su lectura, sobrarán todos los comentarios:
            “Claro que existe Papá Noel -dijo-, lo que ocurre es que una sola persona no puede llevar a cabo todo lo que él tiene que hacer, le resultaría imposible a cualquiera. Así que el Señor reparte el trabajo entre todos. Por eso, cada uno de nosotros es Papá Noel. Yo lo soy. Tú lo eres. Incluso lo es tu primo Billy Bob. Y ahora, duérmete. Cuenta las estrellas. Piensa en la cosa más suave que se te ocurra. En la nieve, por ejemplo. Lamento que no hayas logrado  verla. Pero, en este momento, la nieve está cayendo a través de las estrellas...”.
            Por supuesto, podríamos encontrar un sinfín de títulos que tienen la Navidad como telón de fondo, incluyendo cuentos y poemas; pero no hemos pretendido ser exhaustivos, sino sólo dar unas pinceladas en torno a estas fechas tan emblemáticas. Ahora bien, no queremos dejar el tema sin recomendar vivamente el cuento de Montserrat del Amo: “Rastro de Dios”. Es un relato precioso en que un ángel asiste a la Creación y, pese a ser el más pequeño de todos, es el encargado, al final, de llevar la estrella que ha de guiar a los Reyes Magos de Oriente. Ana María Romero Yebra, por su parte, ha escrito y recopilado hermosos poemas y villancicos.




PARA TERMINAR

            La Navidad, en suma, aparte de ser un hecho religioso, ha sobrepasado este ámbito y ya forma parte de la cultura occidental; aunque, pensamos, no debería perder su objetivo en aras de un consumismo desenfrenado que no nos conduce más que a la frustración. La Navidad es un buen momento para pensar, para sentirse cerca de los orígenes y entender que las cosas más pequeñas, en la vida, suelen ser las más importantes.

           

 Una Navidad, de Truman Capote

Publicado en Arena y Cal