viernes, julio 01, 2011



“El extraño caso del potingue rojo”,
Carmen Vázquez-Vigo,
Bruño, Madrid, 2011, (Alta Mar, 195)

Anabel Sáiz Ripoll

“El extraño caso del potingue rojo” es una deliciosa historia firmada por la tristemente desaparecida Carmen Vázquez-Vigo. Pese a los años que tiene el relato, se demuestra que la buena literatura, sea o no infantil, no tiene caducidad; de ahí que los niños de hoy puedan revivir las historias que leyeron tal vez sus padres y lo hagan con la misma ilusión y expectación porque los personajes de “El extraño caso del potingue rojo” tienen unas características especiales que los hacen ser atemporales.
La trama se desarrolla en Torredemar, un bonito pueblo de pescadores que se llena de turistas en la temporada estival. Los niños del pueblo sacan un dinerito vendiendo cosillas a los turistas, ya sean alimentos o collares. Nicolás es experto en ello. No obstante, los pequeños de Torredemar se sienten invadidos y crean un grupo llamado ADEPOT, esto es, Asociación para la Defensa de los Pobladores de Torredemar. Entre los miembros del grupo está Marian, una de las niñas protagonistas, quien tiene que hacerse cargo de su pequeña hermana, Nieves.
Nieves es una niña especial, muy bonita,  que no habla, pero que parece entenderlo todo y que está muy apegada a su peluche Puchi. Tal vez Nieves sea el personaje más entrañable de todos los que describe Carmen Fernández-Vigo en el relato. Gracias a ella,  los niños se dan cuenta de que no son necesarias las separaciones entre ellos y los turistas porque todos tienen algo que aportar. Y ahí aparece Margaret, la extraña mujer del pelo rojo que vuelve a Torredemar con su perro Caín, que asusta a todo el mundo, y con sus pócimas secretas, que dan título al relato.
La nota de misterio la pone esta mujer con un pasado extraño y un presente no menos inquietante. Ahora bien, las apariencias engañan, ya lo sabemos, y Margaret, a la que se califica de bruja, resulta ser todo lo contrario. Y es precisamente Nieves quien hace el descubrimiento y no solo eso, sino que gracias a Caín es capaz de sonreír.
“El extraño caso del potingue rojo” se estructura en ocho capítulos que acotan, poco a poco, el relato. Escrito en tercera persona, Carmen Vázquez- Vigo emplea un estilo directo, fresco, cuajado de diálogos divertidos, que reproducen el habla coloquial de los pequeños de Torredemar.
La autora demuestra conocer muy bien la psicología infantil y escribe un relato en el que combina la ternura con el suspense y la curiosidad. Son, pues, buenos ingredientes para que se lea el libro con avidez e interés. Tras el potingue en cuestión se esconde algo mucho más inocente, aunque… cuando se descubre, el lector ya ha quedado apresado en las páginas del libro.
El relato se completa con unas propuestas didácticas, que, de alguna manera, inciden en el contenido del mismo y en sus aspectos más destacados. El libro, así presentado, se destina a los niños desde 8 años. Es un texto recomendable para este verano, por su tema y agilidad narrativa. Seguro que “El extraño caso del potingue rojo” entusiasmará a sus lectores y les hará descubrir nuevos libros de Carmen Vázquez-Vigo, quien merece, sin duda, una buena revisión de su obra y una reedición de la misma.

Publicado en Culturamas










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