domingo, abril 19, 2020

"Leyendas de las dos orillas"
Anabel Sáiz Ripoll- Enrique Pérez Díaz - María García Esperón
Publicación Independiente, Amazon, 2020
(Dos Orillas)


"Leyendas de las dos orillas" es un libro gestado de una manera singular. Sus autores, cual los personajes del "Decamerón", cada uno en su casa, viviendo el confinamiento y la alarma de la pandemia generada por el COVID-19, decidieron apelar a la creación y unir sus capacidades para traernos vivas y con muy buena salud, un puñado de leyendas de esta y la otra orilla.
Concretamente son 30 las leyendas que integran este volumen y que no es el primero que firman los autores, recordemos "Romancero mágico", también surgido de esta situación dura, de este parón que vive el mundo y que, así lo creemos, puede servirnos de reflexión y de lección.
Enrique Pérez desde Cuba, María García desde México y Anabel Sáiz desde España han tratado de tender puentes entre distintos personajes, símbolos o gestas que forman nuestro pasado cultural y global. No creemos que haya leyendas propias, están todas a disposición del que quiera leerlas y todas nos hablan de esfuerzo, de prodigio, a veces, de miedo, también, de extrañeza, en otros momentos y, en suma, de criaturas que vivieron en el pasado hechos o momentos que merecen ser recordados porque, en muchos casos, nos pueden servir, si no de guía, sí de refugio y de válvula imaginativa.
El mundo está muy necesitado de palabras, está muy necesitado de referentes y, por qué no, de motivos de inspiración positivos y nobles. Tal vez en el pasado se puedan hallar. Las leyendas que forman el libro que presentamos son como piedras blancas que, a imitación de Pulgarcito, van jalonando el camino de vuelta a casa.
Cada autor ha escrito 10 textos, aunque, con la voluntad de difuminar las fronteras o las posibles diferencias, ha obviado firmarlos porque los tres se hacen dueños de todas las leyendas y los tres las acogen por igual. Bien es cierto que, en muchas ocasiones, será fácil adivinar, dado el tema del relato, quién las ha escrito, pero eso, ahora, no es lo importante.
¿Qué encontrará el lector? Sin duda, un nutrido ejemplo de historias, de momentos del pasado, de elementos inmortales que nos han fraguado como pueblo y que conviene no perder de vista. Los personajes que olían a alcanfor se pasean por las páginas del libro con total fuerza y energía. Encontraremos a los alebrijes, varias cruces y su historia, la llorona, la china poblana, los balanes al lado de otros personajes más propios del costumbrismo como el caganer, Sant Jordi o el tió catalanes, los tres. No nos olvidemos de María Castaña ni de la Mulata de Córdoba ni mucho menos del perro de fuego. Personas, animales, objetos simbólicos, todo es bueno para formar parte de este libro que se ofrece con la esperanza de arrojar un poco de luz al pasado para enfocar el presente, acaso muy sombrío o, al menos, entre tinieblas.
"Leyendas de las dos orillas" es un libro singular porque está escrito a seis manos, porque ha sido pensado en un momento difícil y porque será presentado en un Día del Libro atípico. Las palabras, repetimos, son actualmente más necesarias que nunca. Dejemos que nos hablen al oído estos seres legendarios que, hoy, han decidido hacerse vivos gracias a las redes sociales y a la nueva tecnología sin perder ni un ápice de su personalidad.

miércoles, marzo 25, 2020


"Romancero mágico",
María García Esperón - Enrique Pérez Díaz- Anabel Sáiz Ripoll
DosOrillas



De la mano de tres escritores de ambas orillas, la mexicana María García Esperón, el cubano Enrique Pérez Díaz y la española Anabel Sáiz Ripoll, se presenta el libro "Romancero mágico" que trata de unir distintos sentires en un mismo tema porque distintas son las voces y las experiencias lectores, pero una misma la sensibilidad.
¿Por qué se parte de los romances? Los romances, podemos recordarlo, son poemas desgajados de los antiguos cantares de gesta medievales que los juglares cantaban de pueblo en pueblo, de plaza en plaza. Son poemas octosílabos, que riman en asonante los pares y que presentan un momento de una historia singular. Acostumbran a quedar inconclusos para favorecer más la imaginación o la intriga en quien los escuchaba.
En este primer cuarto del Siglo XXI, herido y convulso, las palabras se nos vuelven más necesarias que nunca y buscamos salvación en la poesía, en la música, en la imaginación. De ahí que los tres autores, verdaderos juglares modernos, hayan decidido rescatar del olvido damas, reyes, príncipes, caballeros, oficios, luchas, quimeras para ofrecerlas, nuevas, perfectamente actuales, a los lectores de hoy.
El "Romancero mágico" se organiza, como se verá, de forma alfabética, de la A a la Z cada letra la ocupa un personaje, un momento o un elemento. Pueden ser personajes históricos con nombres y apellidos, el Cid, doña Ximena, don Rodrigo, los Infantes de Lara,; personajes genéricos, el Enamorado, la Doncella Guerrera o el Prisionero; aunque también pueden ser objetos como el zurrón o una mera letra que lo engloba todo, como la “y”.
El formato del libro es sumamente original y muy visual y apetecible ya que encontraremos prosa, en forma de cuento, en forma de conferencia, en forma de epístola, pero también poesía. Hay, además, muchas sorpresas porque, a este romancero mágico, que por algo lo es, se asoman otros personajes como Moctezuma dialogando con Boabdil. Son muchos, pues, los puntos de vista y los autores dejan fluir su imaginación e interpretan, a su manera, siempre con respeto, siempre con senbilidad, algunos momentos cumbre del romancero, sea Gerineldo, sea doña Urraca, sea Abenámar, doña Alda, Bernardo de Carpio, Florinza la Cava o la mismísima Dulcinea e, incluso, el hada de la Alhambra. Romancero nuevo y viejo se entremezclan, ahí está la alusión a Lepanto y al galeote de Góngora o la Oriental de Zorrilla.
Decíamos que, visualmente, es también un libro hermoso puesto que la maquetación, ciertamente, está muy cuidada, como verá el lector en cuanto abra la primera página. Por otro lado, la portada y la contraportada muestras dos fotografías de Alberto Asensio de dos lugares emblemáticos de Cañete (Cuenca), un pueblo serrano que sabe mucho de juglares, de murallas y de consejas.
En definitiva, el "Romancero mágico" es, como indica el adjetivo, eso, pura magia y goce creativo. Las palabras fluyen y los textos se entrelazan. No sabemos qué ha escrito cada autor, pero sí sabemos que su propósito es buscar espacios de libertad, encontrar en el pasado respuestas para el presente y permitir, sobre todo, hacernos soñar y constatar que estamos donde queremos estar.


domingo, marzo 15, 2020

 "Ninfa rota",
Alfredo Gómez Cerdá,
Anaya, 2019

Con "Ninfa rota", Alfredo Gómez Cerdá obtuvo el XVI Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil y no es para menos, como advertirá el lector.
"Ninfa rota" es una novela valiente que nos hiere y nos sacude de forma profunda, pero que también nos hace pensar  y reflexionar acerca de lo que podríamos llamar relaciones tóxicas aplicadas a una pareja de adolescentes.
Marina, en primera persona, comienza escribiendo en un cuaderno, por imperativo del psicólogo, toda la historia y el porqué se encuentra de esa manera, desmadejada y sin ánimo para luchar. Marina, en apariencia, tiene todo para ser feliz. Sus padres la adoran y sus amigos, sobre todo Nerea, también. 
De pequeña su madre le contaba historias mitológicas y su padre cuentos tradicionales para tratar de compensar. De ahí, quizás, que Marina tenga sueños obsesivos con un fauna y una ninfa, que mantienen una relación poco natural, de fuerza por parte del fauno, de sumisión y miedo por parte de la ninfa. Estos sueños son importantísimos para entender cómo se siente Marina.
La joven se enamoró de Eugenio, un compañero de clase quien, en poco tiempo, le robó la voluntad. Exigiéndole total confianza, Eugenio tiene todas sus contraseñas y acceso a su intimidad, pero total y absoluta. Marina ha entregado su voluntad a Eugenio, aunque no sé dé cuenta, aunque no crea lo que le dice Nerea quien ve con claridad qué está pasando. La relación se convierte en exclusiva y extraña, hasta que es el propio Eugenio quien la corta. Eso a Nerea le supone un mazazo, un momento de angustia y desvalimiento total. Lo que no sabe la joven es que Eugenio la quiere probar con su mejor amigo, Guillermo, lo que da lugar a una escena de celos y violencia que descubre a los padres de Nerea la realidad. Son ellos, su madre, quien le busca el psicólogo y quien no le pierde vista de encima. Nerea se resigna a escribir el relato, aunque, y eso es demoledor, no sabe cómo acabarlo, no sabe. Ella ha perdonado a Eugenio y, en el fondo, se siente culpable de lo que ha pasado y se pregunta si él la habrá perdonado a ella.
Este final abierto nos deja helados, con el alma en vilo y con una sensación angustiosa ya que Alfredo Gómez Cerdá nos pone en la piel de la víctima, que está tan dominada por el fauno, por Eugenio, que duda de la realidad y se refugia en lo que podría haber sido, en su amor que sí fue de verdad.
"Ninfa rota" no va dejar a nadie indiferente, no es una lectura placentera, pero sí necesaria. Está escrita con total respeto y con un conocimiento profundo de todos los puntos de vista, del alma del personaje principal. 
Nerea está pidiendo ayuda a voces, necesita un buen final... ¿Podremos ayudarla?

"El secreto del colibrí",
Ana Alcolea - David Guirao
Anaya, 2019


 Ana Alcolea tiene la capacidad de convertir en verdad cualquier tema que trate. No escribe libros edulcorados, llenos de tópicos y mensajes esperados, no, en absoluto. Ana Alcolea es una observadora de la vida y, como tal, pocas cosas le son ajenas. En esta ocasión retoma algunos personajes que ya conocemos, de "El secreto del galeón" y les permite evolucionar o, tal vez, es la propia escritora la que evoluciona con ellos al darles una nueva oportunidad. Encontramos a Carlos y a Elena, la joven pareja que sigue su relación amorosa, aunque con muchos escollos; tantos que, como suele suceder, no hay un "y comieron perdices", sino un cambio, una vuelta de tuerca. Elena sigue su camino como bailarina y Carlos ha de hacer lo mismo, aunque le cueste aprender a entender qué le pasa y lo pague con su madre, Marga, quien, pese a ser adulta tampoco lo tiene nada fácil ni con su relación con su exmarido, o lo que siga siendo, ni con los problemas que se le vienen encima por le enfermedad de Paquita, la viuda de su marido que, en la actualidad, padece de Alzheimer y, aunque ella no la sienta como madre, se preocupa por su bienestar. Ese es el entramado de la historia presente, la actual, a la que se añade un nuevo personaje, fascinante, Amelia, una mujer guatemalteca que vive en España y trabaja cuidando a personas mayores para poder pagar un buen futuro a sus dos hijos. El personaje de Amelia es rotundo, sólido como una roca, sin fisuras y es el punto de inflexión que necesita Marga o Carlos o la propia Paquita quien, cuando la enfermedad le da tregua, aún dice grandes verdades y, sin enmascar, las sigue formulando en sus momentos de desorientación. Carlos siempre le ha echado en cara a su madre que no la considere de la familia y es posible que así sea, pero tiempo tendrá el lector de entender los sentimientos de Marga y de aprender a no señalar a nadie con el dedo. 
Paralelamente, como le gusta a la escritora, se nos relata una historia muy hermosa, llena de poesía, pero también de dureza y crueldad. Nos situamos en el S. VIII d. C., en plena civilización maya, cerca de Tikal. Una familia, a quien el Jaguar mandó sacrificar, sobrevive gracias al trabajo artesano de la madre, Tenamit. La hija pequeña, Iq, lleva el nombre del colibrí al que ciertamente se parece. Sus tapices son tan hermosos que la reina los manda llamar cerca de palacio para que le teja en exclusiva. Es allí cuando comienzan los problemas y surge el amor entre, ni más ni menos, el hijo del Jaguar e Iq. Mientras, la naturaleza se torna enemiga y el Gran Sacerdote pide sacrificios humanos. Y es ahí cuando Iq tiene un papel decisivo.
Amelia, por su parte, cuando tiene algún tiempo, teje una imagen aprendida de sus antepasadas. Mientras le cuenta la historia a Marga, entendemos que es la misma que, paralelamente, se nos está narrando y casi saltamos del asiento cuando descubrimos que la figura que falta al tapiz es Iq, la pequeña  joven, que realmente se convirtió en colibrí.
"El secreto del colibrí dorado" está narrado en tercera persona y maneja perfectamente los tiempos y los espacios. La evolución de los personajes, asimismo, es impecable, aunque diríamos que quien más evoluciona es Carlos que acaba el relato en Guatemala para cooperar en una ONG en el colegio de los hijos de Amelia y descubriendo, por sí mismo, el principio de la leyenda que da nombre al libro.
Sin duda, un relato bien trabajo y exquisitamente contado, que ahonda en problemas familiares, sean de una época o de otra, en cuestiones sociales. Da también una visión lirica de la naturaleza y, a partir de un objeto, como puede ser un tapiz teje, nuna mejor dicho, una historia emocionante.
Hay que mencionar la portada de David Guirao quien suele ilustrar los libros de Ana Alcolea y conoce perfectamente su mundo. Entre los dos, ciertamente, hay una gran complicidad.
Cabe añadir que con la compra el libro se colabora con ADUYA, organización no gubernamental para el desarrollo de proyectos humanitarios en Guatemala,

viernes, marzo 06, 2020

 "Si et pica un mosquit"
Jordi Gastó - Christian Inaraja
Kalandraka, 2020

A tots ens ha picat un mosquit algun cop, però el que, segur, mai hem pensat en fer alguna activitat alternativa com la que ens aconsella Jordi Gastó per evitar que ens gratem i ens fem mal. I així ens explica: "conec un remei / que et pot ajudar". I comença una enumeració amb rodolins d`una sèrie d´activitats xalades, esbojarrades i plenes d´humor que, de ben cert, faran riure als petits lectors i als grans. Així podem fer saltirons, ganyotes, posar-nos un barret, cantar, tocar el tambor, cuinar, anar a la fira, fer un tomb en barca i arribar a una illa plena de "monstres, fades i follets". També podem construir un castell "vigilat per un drac" o volar en globus... Un munt d´activitats que potencien l´imaginació, que ens poden ajudar l´inconvenient de la picadura. I així arribem al final, ple d´alegria i de sentit comú, que ens torna a la realitat perquè, si ens pica un mosquit, la picadura, per molt que fem un munt de coses, no marxarà, però, ep!, ens divertirem molt.
Capgirar un problema en un moment divertit és tot un repte i ens fa veure els petits inconvenient d´una altra manera, amb perspectiva; però també amb realisme.
Aquests remeis únics contra una picadura ens venen ben acompanyats pels dibuixos d´en Christian Inaraja, aparentment senzills, amb trets ben marcats que permeten entendre les emocions del protagonista al qual un mosquit l´acaba de picar al braç.
Un llibre molt divertit, ple de musicalitat, que es pot llegir en veu alta, fins i tot memoritzar i que va adreçat als prelectors i primers lectors que, no en tenim dubte, en gaudiran molt.
El llibre el podem llegir en català, castellà, gallec i eusquera. Ara ja sabem què fer si ens pica un mosquit!

lunes, marzo 02, 2020




"El libro mágico rel Rey Arturo"
Enrique Pérez Díaz - María García Esperón
2020

Los escritores María García Esperón y Enrique Pérez Díaz armonizan sus estilos y sus formas de hacer para ofrecernos un libro singular, de enorme atractivo visual y cargado de sorpresas.
Escribir acerca del Rey Arturo y de la materia de Bretaña pudiera parecer una osadía ya que son muchos y variados los textos acerca de este mítico rey, no obstante, lo distinto es la mirada con que se nos presenta a los personajes. La leyenda da paso a la vida real. No hay nada más mágico que la propia vida, parecen decir los autores; de ahí que se centren en las emociones, en el otro lado de los personajes, en, por así decirlo, la trastienda. Esa es la grandeza: mostrar lo cotidiano de  Arturo, de Merlín, de Morgana, de Guinevere y de tantos otros. Ahora bien, no acaba aquí la potencia de "El libro mágico del Rey Arturo" porque el lector irá descubriendo pequeños momentos de esa historia, la de los héroes que tal vez no quisieron serlo, la de la espada que hubiera querido seguir en su sitio, la de las pócimas y el quizás, siempre tan relativo, siempre tan escurridizo. No hay verdad inamovible ni eterna, esa es la verdad.
Siguiendo un orden alfabético, cual un juego de hadas o de niños o de niños que juegan a ser mayores o de mayores que quieren ser niños, depende, se nos ofrecen distintos puntos de vista, poemas, cartas, escenas, diálogos, dudas, emociones, amores contrariados, dolores que no se curan, equívocos que se agrandan, esperas que se  consumen... Poco a poco, el tapiz de Arturo, puntada a puntada se va enriqueciendo con momentos que, como breves destellos, permiten al lector de hoy, al más joven también, entrar en el alma de esos personajes cercanos a lo mitológico y descubrir, desde luego, que sus pasiones y dolores y anhelos y deseos y miedos, muchos miedos, también limitaciones, son las del hombre del siglo XXI, ni más ni menos. 
"El libro mágico del Rey Arturo", decíamos, viene cargado de sorpresas, como la baraja de las nueve damas o la presentación, pensada y efectiva, de cada capítulo, así como efectos que causan sorpresa, flores, guirnaldas, letras manuscritas, caballeros, justas y misterios.
Enrique Pérez y María García hermanan sus particularidades y consiguen un texto preciso, lúdico, a veces, estremecedor, otros, que conmueve y emociona. No es obsoleto que el rey Arturo cabalgue de nuevo. Así que bienvenida sea la materia de Bretaña si nos permite hacer volar la imaginación y nos trae los aromas de una época que, para nada, está superada. Avalon nos espera.

domingo, febrero 16, 2020

"Medio pan y un libro",
Federico García Lorca,
Kalandraka, 2020
Texto en español, gallego, catalán y euskera

Federico García Lorca es, acaso, uno de los poetas más conocidos no solo por su obra, sino por su talante especial y, por desgracia, por su muerte prematura y violenta. La obra de Lorca está cruzada por la premonición, el destino y la muerte, aunque él, como persona, en su trato con los demás, mostró siempre una cara amable y alegre. De Lorca destacan quienes lo conocieron su magnetismo y su vivacidad. Por eso, no es de extrañar, que levantara grandes pasiones a la vez que grandes odios porque era un ser especial, tocado por la gracia de la palabra y la inmortalidad del arte.
En 1931, en septiembre, a García Lorca lo invitan a que inaugure la biblioteca de su pueblo natal, Fuente Vaqueros. El poeta acepta con orgullo esta distinción y lee ante su pueblo el discurso que hoy nos ocupa y que ha sido publicado en forma de libro por Kalandraka.
"Medio pan y un libro" es, en primer lugar, un alegato a favor de la libertad y de la cultura, de la necesidad que todos los seres humanos tienen de instrucción. Nos recuerda la consigna de Joaquín Costa, el autor regeneracionista, quien, años antes, y con seguridad fue conocido por Lorca, dijo aquello de que lo que hacía falta en España era "Despensa y escuela". Muy a favor esta Lorca quien aún afina y concreta más, como bien podemos leer en las siguientes líneas: "No solo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan, sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que todos los pueblos piden a gritos". 
En el discurso, el poeta nos habla de su pueblo al que ensalza y ennoblece, para pasar a comentar el deseo del ser humano de aprender que se plasma en la creación de la escritura y la búsqueda de distintos soportes para poder emplearla. Lorca repasa cronológicamente desde la piedra hasta la imprenta el anhelo que todo hombre, toda civilización tiene del libro; a la vez que rechaza frontalmente la ignorancia, en forma de guerra o de violencia sin más, que ha acabado con tantas bibliotecas y tantos libros.
García Lorca habla del presente, pero también de la deuda que tenemos con el pasado, así como la proyección hacia el futuro, porque tiene muy claro que hay que trabajar con ahínco por las generaciones que vendrán. Lorca se muestra confiado y esperanzado y arenga a sus conciudadanos a colaborar para que esta biblioteca sea solo el principio de muchas más. Para el poeta hay una verdad esencial que se obstina en transmitir: "...el hombre sigue luchando con las uñas, con los ojos, con la sangre, por eternizar, por difundir, por fijar el pensamiento y la belleza".
Pese a que han pasado casi 89 años desde este discurso, su contenido sigue siendo vigente, más vigente que nunca podríamos decir. Nuestra sociedad necesita modelos de cultura, fuentes de sabiduría que le permitan formarse y crecer en libertad. Necesitamos contagiarnos de la pasión del poeta para rechazar aquellas consignas que nos anclan en la ignorancia y para tratar de mantener vivo ese anhelo humano que tiende hacia el infinito. Conviene que aquellos que tengan influencia y ocupen puestos de responsabilidad no olviden que la cultura, como bien nos recuerda el poeta, es la "única salvación de los pueblos".


domingo, febrero 09, 2020

"Hoy es siempre todavía"
(Antología poética)
Antonio Machado,
Selección y prólogo de Anabel Sáiz
Algar, 2020

Con inmensa alegría presento esta Antología que la editorial Algar ha tenido la deferencia y confianza de encargarme. Don Antonio Machado siempre ha sido un poeta cercano para mí, de ahí la enorme ilusión que he sentido al realizar este trabajo. Se trata de una muestra muy amplia de la obra del poeta sevillano, de la que se ha suprimido la prosa, pero sí se ha incluido, íntegro, el romance "La tierra de Alvargonzález".
Si el lector lo desea, en el prólogo encontrará las claves para entender tanto la poesía como la vida del poeta, así como algunas pinceladas del tiempo que le tocó vivir.
Es una antología que aparece en una colección juvenil, lo cual es una oportunidad de que los versos del poeta lleguen a chicos y chicas que aún no los han leído y que podrán disfrutarlos, como si fueran nuevos, ya que la poesía de don Antonio Machado nunca envejecerá, al contrario, va ganando juventud conforme pasan los años. Muy bien nos dejó dicho que, para él, "poesía era palabra en el tiempo". Ojalá esa palabra llegue a muchos lectores.

"12 poemas de Antonio Machado"
Ilustrados por Pablo Auladell
Kalandraka, 2020

Don Antonio Machado siempre tendrá algo que decirnos porque su palabra, generación a generación, se sigue escuchando pura y nítida. De ahí que sea una idea excelente introducir a los niños de hoy en día en la lectura de un poeta atemporal quien, justamente, defendió que la poesía era "palabra en el tiempo". Nadie como don Antonio para hablarnos de la infancia, del recuerdo que dejó en él, ya adulto, su niñez o del paso del tiempo, siempre cambiante y burlón o de los sueños, de los que nunca se sabe a ciencia cierta si son verdad o no. El poeta sevillano escribió acerca de los limones de su infancia, acerca de la nostalgia de sentirse aún niño en un cuerpo de adulto; pero también supo ver qué había detrás del paisaje, no solo emociones, sino vivencias y personas que lo habitaban.  No desdeñó temas más duros como la muerte, la de sus amigos y referentes, la de su amada esposa-niña Leonor, la de Federico García Lorca, la de él mismo, siempre premonitoria.
La selección que presenta Kalandraka está realizada por Manuela Rodríguez y Antonio Rubio. Muy difícil habrá sido para ellos escoger solo doce poemas, pero lo han hecho con soltura y acierto. En el libro hay una evolución marcada desde el Machado de las "Soledades", hasta el de "Campos de Castilla" e, incluso, la elegía dedicada al asesinato de García Lorca. Poemas tan emblemáticos y conocidos como "He andado muchos caminos", "Pegasos, lindos pegasos", "Recuerdo infantil", "Las moscas", "La saeta", "A un olmo seco" o "Retrato", el poema que inicia "Campos de Castilla" y que se ha escogido para cerrar el libro por su fuerte carácter autobiográfico. Son poemas musicales, de distinta métrica, algunos de ellos muy conocidos por las versiones de Joan Manuel Serrat, que se ofrecen, limpios y emocionados, al niño de hoy pues la poesía de Antonio Machado no tiene edad, ya que, como él mismo dejó escrito, "Hoy es siempre todavía".
Nos interesa mucho destacar las ilustraciones de Pablo Auladell que no ocultan la esencia machadiana, ni la desdibujan, antes la dibujan de manera potente y muy directa. Gracias a estas ilustraciones elegantes, de suaves pinceladas y claroscuros, es más fácil entender la atmósfera machadiana, su esencia, esa continua nostalgia del mundo mágico, de su infancia, del sol de su Sevilla natal. Como muy bien nos dice el propio Pablo Auladell, tal vez don Antonio, el poeta bueno por excelencia, siempre estuvo en el Palacio de las Dueñas y desde allí, a través de los sueños, las galerías y la evocación, nos habló del tiempo, del agua que fluye, de las fuentes amigas y hermanas siempre con honestidad, sobriedad y rigor. De ahí que las ilustraciones evoquen, como no podría ser de otra manera, ese lugar al que todo quisiéramos volver algún día y que algún poeta calificó de verdadera patria del hombre. Don Antonio Machado lo sabía muy bien.

domingo, enero 19, 2020





"Non stop"
Tomi Ungerer
Kalandraka, 2019

"Non stop" es ya un clásico de la literatura infantil. Escrito e ilustrado por Tomi Ungerer en sus últimos años, "Non stop" muestra la preocupación del autor ante un mundo cada vez más deshumanizado y maltratado. En "Non stop" todo el mundo se ha ido a la luna porque en la Tierra es imposible vivir a causa de la contaminación, de la guerra y de tantas otras lacras. El asfalto lo invade todo y hace que sea difícil poder vivir. Solo Vasco, un personaje ataviado como un cartero, se mantiene fiel a sí mismo y, gracias a su sombra que lo guía, es capaz de sortear obstáculos y de ayudar a otros seres tan solitarios como él mismo. Consigue salvar a un bebé, Poco, y eso le da la fuerza necesaria para sortear todo tipo de catástrofes y desastres humanos, vertidos de petróleo, ciudades arruinadas, terremotos y, sobre todo, soledad. De alguna manera, Vasco se salva y logra hacer de Poco una persona instruida y de vivir en paz.
La paz, exactamente, ese es el gran objetivo de Tomi Ungerer que ve peligrar a cada momento. De ahí que escriba este relato, cuyo título ya nos advierte de que no hay retorno, no hay vuelta atrás. Ahora bien, pese al tono apologético y duro de la historia, no parece que la intención sea crear desazón ni amargura, más bien señalar la puerta a la esperanza en los personajes de Poco y Vasco.
El relato va destinado a los primeros lectores y es una apuesta lúcida por un mundo mejor, pero, para ello, tiene que mostrar no los claros, sino los oscuros, la dureza de la humanidad, el racismo, la intolerancia, la falta de respeto por la naturaleza, las ciudades deshumanizadas... Frente a esto está la paz, la vida, la amistad y la esperanza. Un buen legado, sin ninguna duda. El mejor.
Ni qué decir tiene que las ilustraciones, duras y enérgicas, plantean toda la impotencia del ser humano, en este caso de Vasco, y de su fuerza cuando tiene un objetivo en la vida, cuidar de un niño; entonces Vasco es capaz de superar sus propias limitaciones y creer en el futuro.

"Nadie como yo"
Ignacio Chao (texto) - Eva Sanchez (ilustraciones)
Kalandraka, 2020

"Nadie como yo" es, en principio, un álbum ilustrado destinado a los primeros lectores. En primera persona, el personaje principal, un cerdo bastante antipático, cuenta su perspectiva de la vida, llena de vanidad, de egocentrismo y de superioridad. Este cerdo, humanizado al máximo, considera que es una de "las grandes personalidades de este país recóndito". Es muy consciente de su origen "pobre y vulgar", pero se sabe a salvo de cualquier mal; es más, se siente objeto de adoración: "Todos me admiran. Todos me contemplan extáticos". Se siente único, importante, al margen de cualquier problema e, incluso, poco menos que divino. El lector no da crédito a tanta soberbia y no entiende cómo un cerdo que se supone destinado a la alimentación humana, es capaz de semejante discurso. Ahora bien, todo tiene su doble interpretación, no hay verdad absoluta y los puntos de vista y las culturas son variadas. Este cerdo ególatra puede serlo, sí, porque es único, cierto, ya que, y el final nos deja a todos sorprendidos, es el único cerdo del zoo de Kabul. A nadie en Kabul se le ocurriría proponer que se sacrificara el animal y se hicieran jamones y chorizos con él. Eso nuestro personaje lo sabe y es lo que lo ha encumbrado; aunque debería conocer la opinión que tienen de él y de los de su especie los humanos que van a verlo al zoo. Seguro que no le gustaría.
Decíamos que "Nadie como yo" va destinado a los primeros lectores,  aunque, después de leer el libro y tratar de interpretar sus claves simbólicas, el lector adulto puede reconocer en el cerdo egoísta a más de un humano, instalado en su zona de confort, con poder para hacer y deshacer y con ninguna empatía para con los demás humanos, como le ocurre al cerdo de Kabul a quien no le importa la suerte de sus semejantes, solo la suya. 
El tono del relato, dado que es una especie de discurso o arenga, resulta frío y recargado, lo cual  se ajusta muy bien a la personalidad del protagonista y encaja muy bien con el final de la historia.
Las ilustraciones juegan con las sombras, con los símbolos, con los detalles y nos muestran, con fuerza, a ese personaje solitario, amparado en su rareza y autocomplaciente.
Sin lugar a dudas, es un relato muy apropiado para incorporar en los centros escolares y releer cada 30 de enero, el día escolar por la paz y la no violencia. No es paz lo que nos contagia el personaje, de ahí que convenga leerlo despacio, mirando bien las ilustraciones, entendiendo el texto para ser capaz de rechazar el mensaje del cerdo de Kabul.

sábado, diciembre 28, 2019

"El velo de Helena"
María García Esperón,
Claudia Navarro (ilustraciones)
El Naranjo, 2019


El ser humano, desde siempre, se ha movido por los terrenos permeables de las emociones. Tres son los grandes ejes de la humanidad y tres los grandes temas literarios, el amor, la guerra y la muerte. "El velo de Helena" los recoge y los agita sin piedad para devolvérselos al lector mezclados, sin límites precisos. 
Helena, la legendaria Helena de "La Ilíada", la causante de una de las guerras más cantadas y terribles de la humanidad, la de Troya, nos cuenta en primera persona su vida, llena de extrañeza y de estupor ante ella misma y lo que era capaz de causar su belleza a la que la propia Helena era ajena puesto que no consideraba que fuese algo propio, algo que hubiera conseguido por sí misma. Helena se convierte en un trofeo para los príncipes que se la disputan, aunque a ninguno le interesan sus pensamientos ni mucho menos sus sentimientos y ella se deja hacer sin oponer resistencia. Helena se sabe en manos de la diosa Afrodita quien, por algún extraño capricho, la ha escogido como objeto de cambio entre ella y los mortales; de ahí que le haya regalado su propio velo, el que da título al libro y se convierte en símbolo del mismo.
María García Esperón no es la primera vez, ni será la última, que se deja sacudir por las entrañas de la épica y del mundo clásico en donde se pueden leer todas actitudes humanas. Ya nos habló de la desgraciada Dido, en "Dido para Eneas" y de la joven Copo de Algodón y ahora vuelve su mirada sensible hacia Helena, la aparentemente poderosa princesa espartana, primero, y troyana, después. para seducirnos con una versión de los hechos algo alejada de la oficial, aunque con los mismos personajes y las misma fuerza narrativa.
Helena escogió a Menelao, aunque tampoco sabría decirse por qué, lo hizo y eso bastaba. Vivió unos años de tranquilidad y también de aburrimiento, hasta que Paris, el tercero en discordia, apareció en su vida y la conmocionó con sus maneras, su poderío, su seguridad aplastante y la promesa de un verdadero amor. Helena es la mujer que deja atrás su vida, que quema las naves y se enfrenta, valiente, a un futuro tal vez incierto, pero que la hace sentir viva. En realidad a Helena nadie la quiso por ella misma, sino por lo que representaba, por su belleza, por ese regalo envenenado que le hizo la diosa. Nadie la quiso , es cierto, ni el rubio Menelao, ni el hermoso, aunque, quizá sí hubo alguien que la amó más allá de lo que ella representaba y ese fue Héctor, el hermano de Paris, quien la defendió y no dudó en ir a la guerra y en mantenerla si con ello la protegía. Héctor y Helena, como ella misma dice, son, en el fondo, el mismo ser humano.
Por las páginas de "El velo de Helena" se mueven, humanizados y cercanos, aunque sin perder ni un ápice de su fuerza, todos los personajes que conocemos gracias a Homero. Acompañamos a Aquiles, sufrimos por la muerte de Patroclo, lamentamos el destino de Casandra, empatizamos con Príamo, admiramos la astucia de Odiseo, lloramos por Héctor y sentimos cierto desdén por Paris que no nos cae del todo bien, que nos parece un cazador de trofeos, aunque sí somos capaces de entender que también fue un títere en manos de la diosa del amor.
La novela se organiza en 20 capítulos y un postfacio en los que Helena, como ya hemos dicho, desgrana su vida y se sorprende de, después de ser la causa de una guerra, ella, precisamente ella, siga con vida y es que los designios de los dioses poco tienen que ver con los de los mortales.
"El velo de Helena" es un relato espléndido, muy vivo, directo, que recorre todas las emociones humanas y da protagonismo a una mujer no siempre bien tratada por la posteridad. Gracias a esta nueva perspectiva podemos aceptar la grandeza de un personaje que se vio sometido a una encrucijada que ella jamás quiso y de la que no pudo huir. Es la propia Helena, por otra parte, quien teje en una labor espléndida los principales capítulos de una guerra que, aunque le duela, sabe que es primordial que nunca se olvide y que siga en nuestra memorias porque nunca debemos perder de vista ni de dónde venimos ni de qué material estamos hechos. Esa es la gran verdad de Helena, hija de dios y mortal, condenada a morir por su belleza y obligada a seguir viviendo por esa misma causa. Helena, Kalliste.
La novela va destinada al público juvenil, aunque, como siempre decimos, gustará a cualquier lector amante de la buena literatura en general y de la literatura clásica, en particular.
No olvidamos tampoco las ilustraciones Claudia Navarro que, ya en la portada, nos muestran el símbolo de la diosa y de los humanos, cual marionetas, en sus manos.

jueves, octubre 31, 2019

"Bellezas de la naturaleza",
Virginie Aladjidi - Emmanuelle Tchoukriel,
Kalandraka, 2019


"Bellezas de la naturaleza" es un libro enciclopédico que nunca pasará ni de moda ni de edad porque a todos ha de interesarnos el mundo que nos rodea; aunque nos parece muy bien que se ofrezca a los primeros lectores, de ellos es el futuro; pero nuestra es la responsabilidad de que lo tengan en perfectas condiciones.
A partir de la colección "Inventarios ilustrados", de la que también nos hemos hecho eco en este blog, se reúnen 457 láminas para mostrar, de manera resumida, aunque suficientemente amplia, la diversidad de nuestro mundo. Así, se agrupa el contenido en distintas secciones, empezando por los mamíferos, aves, anfibios, reptiles, peces, insecotos, arácnidos..., siguiendo  con hongos y líquenes, álbores, palmeras y acabando con las flores, las frutas y las verduras.
Cada ser se muestra con una lámina realista, realizada con la técnica de la acuarela que sigue muy de cerca los dibujos científicos y naturalistas. Además, la ilustración, ya de por sí genial, se acompaña de un texto, breve, objetivo, que indica el nombre del animal o vegetal en castellano, su nombre en latín, la clase y, en algunos casos, algunas características imprescindibles. No hay, por así decirlo, la menor distracción entre el texto, la ilustración y el lector que disfrutará, de manera directa, denotativa, del festín de la naturaleza.
"Bellezas de la naturaleza" es, de manera implícita, un canto al mundo que nos envuelve y un toque de atención para que se pueda seguir conservando así.
Se trata de un libro, repetimos, hecho para el deleite visual y para la reflexión. Cualquier lector pasará muy buenos ratos dejándose llevar y atrapar por las imágenes y los textos. Casi siempre las palabras se nos quedan cortas, en esta ocasión, mucho más, porque es necesario observar el libro para entender todas las posibilidades que nos ofrece. Por decirlo de alguna manera, "Bellezas de la naturaleza" es un cofre del tesoro, al lector le corresponde coger la llave y abrirlo para toparse con el lobo, la urraca, el íbice, los gatos domésticos, la babosa, la humilde correhuela o el suculento caqui, por mencionar unos ejemplos. ¿Quién da más?

"Cançó de fer camí",
Maria Mercè-Marçal
Il·lustracions Carolina T. Godina,
Sembra Llibres, 2019

Maria Mercè-Marçal no necessita presentació, les seves paraules valentes i fermes tenen avui més vigència que mai. Per això donem la benvinguda a aquest llibre necessari que conté un dels poemes més emblemàtics de la poeta, "Cançó de fer camí". Es tracta d`un himne adreçat a les dones de qualsevol generació que les uneix amb un mateix vincle de solidaritat i amb uns mateixos valors de reivindicació feminista, doncs aquesta és la lluita que ens planteja el text quan comença: "Vols venir a la meva barca?". Aquesta barca va arreplegant dones i les fa viure amb tots els sentits alerta, amb el cors, amb el cor, amb l`ànima oberta; dones que miren el cel, dones que anhelen el vent i que es mouen amb la lluna, dones-bruixes o fades, per què no, sempre amb un univers secret, colze a colze, amb la mar com a teló de fons. Dones que, un dia, "juntes farem nostra la nit".
El poema, colpidor i vehement, es presenta amb unes il·lustracions motivadores, que representen diferents tipologies de dones, velles, joves, nenes, madures; dones que obren la porta i surten al carrer, que es donen la mà en un gest de solidaritat, que no tenen por i que respiren, sense limitacions, l`aire pur del mar. Aquesta dansa vegetal, aquesta unió intergeneracional és la que ens deixa clara Carolina T. Godina, amb imatges realistes, dolces, plenes de llum i de color; lliures, en definitiva.
Un llibre oportú, no en tenim dubte, que han de llegir els nenes i les nenes d`avui si volen, de veritat, un món més just i més sensible.
"Cançó de fer camí" és un títol metafòric que uneix, en una mateixa causa, diferents dones, amb diferents idees i diferents formes de pensar, però unides, com hem dit, per una relació invisible molt forta. Aquestes dones, juntes, fan camí i, de mica en mica, van augmentant, perquè és seu el futur. En definitiva, un llibre màgic i rebel.

miércoles, octubre 30, 2019

"Juegosde letras",
Antonio Rubio - Óscar Villán,
Kalandraka, 2019

Los pre-lectores tienen en este precioso libro de tapas duras una herramienta de primera categoría que los va a acompañar, de manera lúdica, para que conozcan el abecedario sin ningún problema y, de paso, les estimulará la imaginación.
Antonio Rubio, a quien la conocemos por la colección "De la cuna a la luna", nos ofrece esta vez otra forma de entender la poesía infantil, a través de sus ya conocidos poegramas, esto es, textos rimados de tres versos. En esta ocasión, vienen marcados por las letras del abecedario, ya que a cada una le corresponde un poema y una ilustración. Óscar Villán es el encargado de dar color a los versos y lo hace con objetos cercanos al lector y conocidos por él, animales, frutas, emociones, instrumentos... Así, por ejemplo, la H se representa mediante dos personas dándose un abrazo y el poema es: "Con una H / se abrazan en el baile / los dos danzantes". Y así ocurre con todas las letras que se definen de manera ocurrenta, para nada tópica o esperada, como le ocurre a la P: "Y con la P / se come una banana/ el chimpancé" y, efectivamente, es lo que se dibuja, aunque con forma de P. Y, así, todas las letras, para deleite y sorpresa del niño. 
Estos poemas están en la línea de la greguería de Gómez de la Serna, por su frescura y su alegría y, sin duda,  por el  uso de la metáfora como figura retórica esencial.
Otro acierto lo vemos en el formato, detrás de cada letras, en mayúscula, se oculta, mediante una solapa el poegrama y el dibujo correspondiente. Además, una oruga es el personaje que guía al lector por este viaje al abecedario, lleno de ideogramas y de palabras frescas y cercanas.
Sin duda, un libro estimulante y muy recomendable para los más pequeños que huye del didactismo hueco y a cambio ofrece diversión, imaginación y muchas palabras.
Cada letra es un personaje singular que se muestra al niño con alegría, con luminosidad; es más, las rimas pueden ser objeto de memorización con lo cual el aprendizaje está asegurado, aunque de una manera, como ya hemos dicho,  más lúdica.

Miguel de Unamuno,
"Selección poética",
Kalandraka, 2019, Trece Lunas

Miguel de Unamuno no necesita presentación. El contradictorio rector de la Universidad de Salamanca está más vigente que nunca, prueba de ello es la reciente película de Amenábar, "Mientras dure la guerra".
Unamuno perteneció a la Generación del 98, escribió ensayo, novela y poesía. Fue una persona de carácter fuerte y agudo, aficionado a la papiroflexia y creador genial y en perpetua evolución. Su poesía bronca y directa no está exenta de lirismo y de una gran sensibilidad. A Unamuno le gustaban los juegos de palabras, la literatura tradicional y fue el creador de un lenguaje secreto, que se basaba en la "p" y que yo, de niña, utilicé con mis amigos sin saber quién era su creador. Así decíamos ""ton-po-ta-pa" y la niña en cuestión a la que iba destinado el adjetivo se quedaba tan ancha, si no estaba en el secreto e ignoraba que acabábamos de llamarla "tonta". Genial, don Miguel. Siempre.
El libro que nos ocupa contiene, como indica la colección a la que pertenece, trece poemas del "Cancionero" del poeta. Que sean infantiles o no, eso ya lo decidirá el lector. Ahora bien, como decía Juan Ramón Jiménez, los niños pueden leer de todo, con las consabidas excepciones.
Miguel de Unamuno repasa el abecedario, por ejemplo y juega con las letras, aunque se le escaba un "!Ay terrible abecedario!"; acompaña al grillo en si cri-cri, invoca la fórmula "Érase una vez" para reflexionar sobre ella, no olvida los juegos infantiles, como la rueda, ni su afición a hacer figuras de papel, ni el cielo estrellado, ni la golondrina, ni siquiera se olvida del ocho, que, el pobre, está partido en dos ceros.  El último poema de la antología es uno de los más célebres, una canción de cuna dedicada a su nieto, "La media luna es cuna". No se olvida don Miguel, entre verso y verso, de hablar de la infancia y de recrear palabras rotundas, a veces poco poéticas, pero siempre oportunas. 
Los poemas se presentan acompañados de las ilustraciones de Artur Heras quien le da el toque actual a los versos y nos permite entender su valor simbólico y establecer asociaciones mentales para entender el ingenio del poeta. 
No es un libro para leer de forma rápida y pasar a otro, no, don Miguel no lo permite; es un libro para leer y entender, para leer y pensar, para leer y recrearse en las ilustraciones, para leer y crecer.



Este curso tengo la suerte de contar con muchas alumnas lectoras porque, sí, básicamente son chicas. Les gusta leer y les gusta compartir sus lecturas conmigo, es más, me prestan con total generosidad sus libros que yo trato de leer a la velocidad del rayo para no defraudarlas y para comentar con ellas qué me ha parecido y establecer, así, un diálogo sobre letras y autores, sobre lo importante y lo secundario.
Esta vez, he leído Bajo la misma estrella, El puzzle de cristal  y El día que el océano te mire a los ojos. Si a mis alumnas de 4 de la ESO les han enganchado estos libros, podrá pasar lo mismo con otros lectores.


Bajo la misma estrella,
John Green,
Nube de tinta, 2012


Edurne es quien me ha prestado el libro, lleno de posits de colores con el ruego de que no se los cambie de sitio. Así he hecho.
La novela, de la cual se ha hecho una conocida versión cinematografica, ahonda en la fibra más sensible del ser humano y se dirige, directamente, al público adolescentes puesto que los dos protagonistas son adolescentes. Hazel, de 16años, es una joven brillante y muy inteligente, enferma de cáncer de tiroides que se ha extendido a los pulmones y participante de un programa que experimenta con su enfermedad y que parece haberla detenido. Impulsada por su madre, participa en un grupo de apoyo y conoce a August, otro joven al que le han amputado la pierna también a causa de un cáncer. Entre los dos se establece una corriente de atracción que resulta emocionante y emotiva para el lector quien sigue, con el alma en vilo, su historia condenada, a causa de la enfermedad, a terminar. A Hazel le gusta mucho la novela "Un dolor imperial" y es tanto su afán que August hace realidad su sueño de ir a Amsterdam a conocer al autor, aunque no sea un encuentro demasiado positivo, al menos en un primer momento.
"Bajo la misma estrella" es una novela de superación, emotiva, fácil de leer que hace reflexionar a los lectores y que nos sitúa frente a una enfermedad cruel que va minando la parte física sin clemencia. Hazel y August viven una conmovedora historia de amor, llena de momentos dolorosos, pero también de ingenio y de humor y, sin duda, de esperanza.

El puzzle de cristal,
Blue Jeans,
Planeta, 2019

Francisco de Paula Fernández González es el autor de la novela, quien utiliza el pseudónomo Blue Jeans para llegar de manera más directa. Blue Jeans ha encontrado una fórmula perfecta, la de la novela negra protagonizada por unos mismos personajes en forma de trilogía con un final abierto y un ritmo trepidante que no deja al lector indiferente.
Candela es quien me ha prestado el libro, que he leído en cuatro noches, con creciente interés porque, aunque ya me advirtió Candela, continua con los personajes de la primera parte, "La chica invisible", se puede entender muy bien y seguir la peripecia de los personajes. En esta ocasión Julia, la joven protagonista, está muy deprimida por la explosión del metro que tuvo que sufrir, ella y sus amigos. Decide ir a visitar a su abuela porque ha recibido una extraña llamada telefónica de un amigo de su antiguo novio, Iván Pardo. El amigo, Hugo Velero, muere en extrañas circunstancias y aquí se inicia la trama trepidante y llena de incógnitas hasta un final bien trabajado.
En la novela interesa mucho la figura de la abuela, una mujer ciertamente vital, amante de las novelas de misterio, que disfruta enormente con el caso.
En la novela hay otros personajes, Emilio, Vanessa, Ingrid, los compañeros del piso de Iván... Poco a poco se va tejiendo una tela de araña que desvela más de un misterio y más de una contradicción de nuestra sociedad. Las redes sociales y su fuerza, para bien y para mal, el móvil, internet... todo forma parte de esta historia bien construida y con mucho gancho.


El día que el océano te mire a los ojos,
Dulcinea,
Rocabolsillo, 2017

Martina es, en esta ocasión, quien me ha prestado este libro que también forma parte de una trilogía, aunque se puede leer de manera independiente.
Dulcinea es el pseudónimo de Paola Calasanz, la joven youtuber que tan éxito está teniendo entre los jóvenes.
La novela, escrita en primera persona, narra la disyuntiva de Aurora, una joven libre, creativa e impulsiva, que es diagnosticada de una enfermedad terminal a la vez que descubre que su novio la engaña con otra persona. En la vida de Aurora todo se comienza a mover. Ella tiene una cosa clara, no quiere dar pena y aprovecha para vivir sus últimos meses de vida de una manera consciente e intensa. Al pueblo llega Narel, el guardafauna marino, y su hija, la pequeña Sam. La vida de Aurora se trastoca de arriba abajo y, con este cambio, llega también su transformación como persona.
El lector seguirá el pensamiento de Aurora y aprenderá a meterse en su piel y a vivir con ella momentos irrepetibles, llenos de ternura, de sensualidad y de conciencia ecológica. El ritmo narrativo es ágil y nos lleva a un final un tanto previsible pero no excento de fuerza. 

Con estas tres lecturas, observamos que hay valores como la amistad, la solidaridad, el amor, el afecto, la lucha por lo que uno quiere, la obstinación... y también ciertas críticas a la sociedad, consumista, hipócrita, de usar y quitar, asi como la llamada a la necesidad de un cambio en nuestras vidas, no solo particulares, sino en lo que afecta al mundo. Todas, en fin, son de alguna manera novelas iniciáticas.


sábado, octubre 05, 2019

"Antes del fin del mundo",
Emilio Calderón,
Ediciones Versátil, 2019


En pleno Siglo XXII, nuestro planeta ha sucumbido al desastre ecológico. Los mares y océanos ya no admiten más contaminación. Las personas, los llamados sapiens, han perdido la chispa que los hacía humanos y viven vidas prestadas por la tecnología. Es la Era Tablet. Por otro lado, se ha perdido la noción de humanidad y nuestros descendientes viven sometidos a Deus, un ente tecnológico que almacena y guía la conciencia colectiva. No hay nada, no hay amor, no hay libertad, no hay deseo, no hay coraje. Este es el telón de fondo de "Antes del fin del mundo", una distopía directa, cruda y muy bien narrada, aunque deseamos que no se cumpla jamás.
Por si no fuera poco, los llamados hombres peces conquistan la tierra y someten al hombre data en una guerra que no ha hecho nada más que empezar y que no parece tener fin.
Un grupo de humanos se refugian en el desierto y plantean lo que se podría llamar resistencia. Jan Drake es un piel limpia, es decir, alguien que ha nacido después de la Era Tablet y que, por lo tanto, es humano cien por cien, sin implantes. Este joven de 21 años es la voz del relato. En primera persona, en algunos momentos, y en forma de diálogo, en otros, se desgrana ante el lector un panorama apocalíptico.
Drake  es uno de los escribanos de la colonia, es quien está llamado a conservar la memoria de la humanidad gracias a la escritura, aunque Drake tiene también sus dudas. Su amada, Tea, que ejercía de psicóloga en los interrogatorios que ambos planteaban a los sobrevivientes, se ha visto obligada a marcharse porque su cuerpo comenzaba a mutarse con la aparición de la primera escama.
Drake recuerda a Tea y la evoca con nostalgia, con un amor puro, no obligado por Deus. Echa de menos y anhela volver a encontrarla. En esos momentos, en primera persona, el lector asiste a pensamientos de gran lirismo, llenos de ternura, de humanidad, de tristeza. El joven Drake se siente perdido e invoca, para consolarse, a un poeta, a Rumi y trata, a través de sus versos, de sobrellevar esa vida hostil y dura.
Otros personajes nos llaman la atención, la joven Gioconda, Tupac, Finisterre, Bonifaz, Lando Norris, Morrissey, Morabito... Todos acaban dándonos distintos puntos de vista del desastre y todos  intentan vivir o sobrevivir. La colonia decide trasladarse hacia otras tierras, más al norte, mucho más al norte, cerca de Noruega en donde se preserva la memoria de la humanidad y desde podrán alcanzar, si la suerte le es propicia, Última Thule y empezar de nuevo. El camino es duro y agotador, son muchas las pérdidas y pocas las recompensas. Finalmente, en el Monasterio de Santa Catalina, se produce el desenlace que, según se mire, es aún más estremecedor que la distopía en sí. Al lector le corresponde la última palabra.
"Antes del fin del mundo" es una novela que podríamos calificar de ciencia-ficción, aunque con matices. Historia apocalíptica, sin aparente esperanza, muestra un mundo terrible, en donde el único rayo de esperanza lo aporta la escritura, la memoria, la sensibilidad del protagonista. 
Conviene insistir en la estructura del relato que marca muy bien las localizaciones espaciales y cambia de registro con maestría. Cuando es Drake quien piensa, el texto es amplio, melancólico, personal, poético; cuando se reproducen, en el Cuaderno de Bitácora, los interrogatorios se acude a un tono neutro, que intenta ser objetivo y testimonial. En el momento en que se narra el camino hacia la posible salvación, la novela adquiere ritmo narrativo. Emilio Calderón, por lo tanto, sabe muy bien cómo conducir la historia y como desgranar, poco a poco, los distintos momentos hasta llegar a un callejón sin salida. 
"Antes del fin del mundo" puede leerse como una alegoría de los tiempos que nos esperan si no somos capaces de cambiar de rumbo o también como una advertencia a la soberbia humana e, incluso, como una llamada de atención hacia la importancia de las humanidades en un mundo que cada vez las relega más y más.
No hay duda de que el lector no quedará indiferente ante este conmovedor relato, duro, ácido, crítico, pero también emocionante y humano. Ahora, es el turno de las preguntas y de las reflexiones, que cada uno haga su parte porque Emilio Calderón ha hecho la suya: agitar conciencias y poner el dedo en la llaga sin clemencia y sin temor.


viernes, octubre 04, 2019

"Toma y daca"
Janet García Morago
Alejandro Arias de Celis
Luis Villalba Abril (ilustraciones)
Punto Didot, 2019

La poesía no sabe de fronteras y se lleva muy bien con las nuevas tecnologías, goza de estupenda salud y florece cuando se la invoca. Eso lo saben bien los autores del libro que estamos reseñando, que es un libro singular no por el hecho de ser un poemario, que también lo haría especial porque estos, como diría la canción, siguen sin ser buenos tiempos para la lírica, sino por la forma en que surge y por el planteamiento tan original que presenta. Si ya de por sí, como decimos, es meritorio escribir poesía, mucho más si se sabe cómo se ha creado "Toma y daca". Para empezar los autores, que son amigos, no comparten el mismo espacio físico y, para acabarlo de complicar, aún se suman otros compañeros, que, de alguna manera, auspician y son testigos de ese combate poético. Gracias al whatsapp y a las nuevas tecnologías, este grupo de amigo sigue en contacto y es capaz de reírse de todo y de nada, de cuestionar las aparentes verdades inamovibles y de sonreírle al abismo.
En el prólogo se nos explica el proceso creativo. Janet García es quien provoca a Alejandro Arias con comentarios, al principio y más adelante, como maga mordaz y certera, con pies forzados, en forma de estrofas endecasílabas. Alejandro acepta el reto y se lanza a escribir sonetos, a los que él llama zonzonetos. Así, según el origen de los poemas, el texto se estructura en tres bloques, anectodario, pies forzados y glosas.
Así, casi una treintena de sonetos, algunos con estrambote, se abren paso en bromas y veras, para asombro del lector y para deleite de sus creadores que juegan, como niños perversos, con el idioma. Y es que Alejandro Arias es muy buen conocedor del alma humana, como filósofo que es, y sabe que no hay verdad trascendental que aguante si no es a través del humor, de la socarronería y de la sana autocrítica. Sus sonetos, que de zonzos no tienen nada, ya que son avispados y muy sagaces, beben directamente de la literatura barroca, de Quevedo, sin duda, también de Lope de Vega y acaso del propio Cervantes. Son frecuentes los hipérbatos, los requiebros, los cortes secos, la sorpresa de la anécdota, la metáfora escatológica, pero a la vez profunda. Como si de un juego se tratara, Janet y Alejandro pasan revista a todos los agujeros oscuros de esta sociedad, a la moral, al pensamiento abstracto, a la existencia de Dios, al mundo, a la soledad, a la muerte y al paso del tiempo. Sonetos y pies forzados directos, procaces, chocarreros a veces, siempre directos, llenos de guiños al lector; sonetos que convierten lo lúdico en algo particularmente serio porque, bien sabemos, que detrás del sarcasmo, de la ironía, se ocultan las grandes verdades. Así, como quien no quiere la cosa, se van destapando los tarros de las esencias, porque "Ni es todo diversión ni todo es arte, / ni eternamente sale el sol ni asoma". 
No hay amargura en los versos ni en los pies, pero sí, a veces, muchas ganas de provocar, de polemizar, de iniciar una buena discusión, como tiene que ser, porque acaso "¿Vas a salir huyendo? No te alteres". En "Toma y daca" cabe todo, nada se excluye, nada que tenga que ver con lo humano: "¿Te perturba el picor que te traspasa?" Algunas veces, el autor se irrita ante los pies forzados y no evita alguna exclamación, en principio, antipoética, aunque totalmente coherente con lo que dice: "A ver, que no es normal, puñeta...". Tampoco son infrecuentes momentos líricos que nos seducen por su levedad: "y hasta casi el destello de tu pelo". Alguna vez, el poeta se pone solemne, aunque se le escapa la risa: "Porque aunque muda el pelo la raposa, /su natural no troca....". La irreverencia se torna profunda, sin duda, y supera la anécdota en muchas ocasiones: "¿Es un pedo de Dios el Universo?".Elementos prosaicos, como comprar una nevera, se dan la mano con otros como el hecho de escribir, de componer, de pensar, de dudar y de intentar encontrar respuestas a este sinsentido que es, a menudo, la vida.
En suma, mucho más podríamos escribir sobre "Toma y daca" que no solo contiene zonzonetos sino mucho más, como verá el lector. Y es que tras lo aparentemente frívolo se esconde mucha seriedad y mucho oficio. 
"Toma y daca" además se presenta con las ilustraciones de Luis Villalba Abril, que siguen provocando al lector en este diálogo que no ha hecho más que empezar porque los amigos, como buenos conversadores, van a seguir tomándonos el pelo, irritando el orden establecido y vulnerando las verdades eternas. Como tiene que ser. Y como esperamos que sea.

martes, octubre 01, 2019

"La princesa manca",
Gustavo Martín Garzo,
Kalandraka, 2019

Esteban es un niño extremadamente sensible y tímido que vive con su abuelo de los frutos que da la tierra. Una vez al mes bajan al mercado del pueblo y el pequeño disfruta con ello tanto que, en su corazón, desearía quedarse allí, mas, a la vuelta, recupera la calma de la naturaleza y recupera la calma. Esteban, además, es muy inocente y bondadoso. No tiene malicia ni sospecha que exista la maldad humana, para él la palabra es importante, así como la amistad. Cuando muere su abuelo, continúa con su vida, respetando el ciclo de la naturaleza y respetándose a sí mismo. No necesita nada más. Un día se encuentra con un extraño anciano al que da de comer, aun a pesar de quedarse sin provisiones. Este anciano se olvida algo, una caja en apariencia valiosa. Esteban observa e intuye que dentro de la caja hay algún tipo de vida; así que fuerza la cerradura y no da crédito a lo que encuentra: una mano, una manita delicada. Semejante prodigio es difícil de explicar, pero Esteban lo acepta y se hace amigo de la mano, hasta el punto de preferir su amistad a su propia salud, como el lector observará. Y ahí empieza el nudo del relato.
"La princesa manca" recrea una atmósfera sutil, la de las cosas pequeñas, la de la naturaleza, la de los sonidos del bosque, la del respeto y la calma; pero también aporta muchos elementos de la tradición cuentística árabe, judía, occidental. Varios cuentos van nutriendo esa especial manera de sentir de los personajes y su destino final.
Esteban aprecia mucho la amistad de la manita, tanto que, por ella, es capaz de hacer aquello que nunca creyó. Vive aventuras, está a punto de morir, asiste a extraños episodios y descubre, finalmente, un jardín de otras manos que ocultan un secreto y un enigma.
Martín Garzo, con la maestría que le caracteriza, va desgranando esta historia de amistad entre seres distintos y nos va presentando otros personajes, entre tradicionales y maravillosos, el rey, la princesa, el sabio, el leñador, el estudiante, los pastores... Todos ocupan su lugar en el relato sin fisuras, con naturalidad.
En ese lejano reino donde una princesa nació sin mano, parece que el tiempo se haya detenido y todas las mujeres tienen asumido que deben perder la mano izquierda también para no sentirse superiores a la reina y todas lo aceptan con serenidad y parecen felices, aunque acaso no lo sean, como viene a desvelar el propio Esteban.
La lectura de "La princesa manca" se saborea porque es posible paladear las palabras, el sonido del agua, el crepitar de la leña, el arrullo del viento, el zumbido de las abejas, el latir de los árboles y sus frutos... No hay nada pequeño en el relato, nada se da por hecho, cada ser tiene su esencia y cada ser es importante. La oralidad, asimismo, es muy importante en "La princesa manca".
El dolor y la salud, la vida y la muerte, el lenguaje secreto de los sueños, la amistad y el amor son aspectos que se dan la mano en el relato y lo conducen, de forma fluida y armoniosa, hasta un final de cuento, por un lado, pero también abierto por el otro. El lector debe leer y dejarse seducir sin más.
Las ilustraciones de Mo Gutiérrez Serna van, como flores, sembrando de color y de ensueño el relato. Son evocadoras y permiten la contemplación ensimismada del lector.