domingo, marzo 15, 2015





13 perros,
Fernando Lalana,
Bambú, 2013.

13 perros es una novela que crea adicción desde la portada, a cargo de Francesc Punsola.
La trama, muy lalaniana, por decirlo así, puesto que Fernando Lalana es un autor que imprime su personal estilo en cada una de sus obras, nos lleva de lo cotidiano a lo extravagante, de lo real a lo extraño, de lo cómico a lo serio.
El teniente Felipe Manley, del Centro Nacional de Inteligencia, descubre que el Meteosat está en peligro porque, en cuatro días, si no se resuelve el misterio, otro satélite, el Cuencasat, se autodestruirá y dañará al satélite europeo.  Ya al leer el nombre del Cuencasat, el lector se desequilibra y sigue haciéndolo al descubrir qué descabellado proyecto se esconde tras su puesta a punto.
Mientras, una maestra en paro, Elvira Ballesteros, decide sacarse el título de detective provado y logra, por casualidad, su primer caso. Tiene que descubrir la extraña desaparición de un galgo persa. Félix, su hijo de 15 años, va ayudarla; es más, será casi quien tome las riendas en el asunto.
Parece que es un caso sencillo. ¿Parece? Nos estamos equivocando al prejuzgar porque, detrás de esa y otras desapariciones, se oculta la respuesta al caso que atormenta a Manley.
La novela se desarrolla en Zaragoza, en unos escenarios reales, en donde Félix y sus amigos, en especial Cuca, progresivamente, van atando cabos y descubriendo que la venganza, es cierto, se sirve en un plato frío, más bien helado y, si no, que se lo pregunten a don Vicente, uno de los artífices del Cuencasat.
13 perros es, en principio, un relato de detectives, pero supera el género gracias a la comicidad. Las situaciones son hilarantes, pero los comportamientos de los personajes son realistas; por lo tanto se produce un contraste que hace que el lector vaya de un registro a otro, si saber si reír o preocuparse.
Por otro lado, se incluyen otros temas en el relato, como es el amor, la recuperación de la memoria, la importancia de saber mantener la palabra, el respeto a los ancianos, el valor de la palabra, la amistad o la superación de las propias limitaciones.
En cuanto al aspecto temporal, es una novela muy bien trabada, que se divide en seis capítulos y que transcurre en unos pocos días, de lunes a viernes; aunque haya referencias al pasado que nos aclaran la situación del presente. De ahí que el ritmo sea ágil y en continua expansión.
Por otro lado, los personajes, trazados con gracia y desparpajo, logran que 13 perros sea también una novela que fomenta la lectura. En especial, los jóvenes lectores se sentirán identificados con Félix, que es un muchacho con un humor especial. Cabe señalar, por supuesto, que Félix cuenta en primera persona todo el relato, por eso, su desarrollo psicólogico es notable. Es Félix también quien nos habla del resto de los personajes; de ahí que el autor desaparezca y se convierta, casi, en un espectador divertido y alborozado ante su propia obra.
13 perros es una novela destinada a un lector juvenil, pero que no desgradará a cualquier lector aficionado a la novela de detectives y al cine negro.

0 comentarios:

Publicar un comentario