miércoles, mayo 18, 2016

El abrazo del árbol,
Ana Alcolea.
Ilustraciones: David Guirao,
Anaya, 2016, (Sopa de Libros, 177).

El abrazo del árbol es el primer libro que Ana Alcolea destina a los primeros lectores, acaso los más exigentes. La autora aragonesa teje un relato amplio y luminoso que colmará, con creces las expectativas de los niños y niñas que lo lean.
Podríamos calificarlo como un cuento amplio, lo cual nos parece un signo de respeto hacia estos primeros lectores porque Ana Alcolea no se limita a esbozar las líneas maestras de la historia, sino que las desarrolla, con calma, manejando una escritura asequible y diáfana, pero sin restarle ni un ápice de calidad literaria.
El protagonista es un niño, Miguel, que, como la propia autora de niña, se caracteriza por sus miedos. Uno de los más poderosos es el que siente hacia un árbol que se encuentra todos los días en su camino hacia el colegio. Al lado de Miguel, su perro, Gustavín, no teme a nada aunque sí es quien provoca la aventura y permite que Miguel viva una experiencia única. A causa de una tormenta, Gustavín acaba perdido dentro del árbol y, por amistad, Miguel no tiene más remedio que entrar a buscarlo. Y ahí comienza la aventura. Encuentra unos amigos especiales, un elefante amarillo, un pájaro rojo y tres luciérnagas que lo guían y acompañan hasta la casa de una anciana quien vive rodeada de libros y es la que le da las respuestas a Miguel. Mejor aún, quien le da el mapa del tesoro para que el niño supere sus miedos. A partir de entonces, ya nada será igual, sino mucho mejor.
Miguel, como muchos niños pequeños, es temeroso y esos miedos le estorban y dificultan. De una manera metafórica, mediante los colores, aprende a superarlos y el arma secreta que descubre son las palabras. Gracias a la lectura, tal y como le dice la anciana, aprenderá a dominar sus miedos "porque tendrá el poder de las palabras". Y con este poder, su imaginación volará y podrá expulsar los miedos de su cabeza.
Ana Alcolea rodea a Miguel de una serie de ayudantes, el elefante, el pájaro y las luciérnagas, quienes, mediante un diálogo, entre serio e irónico, van conduciendo a Miguel y haciendo que sea él mismo quien llegue al final y quien extraiga sus propias conclusiones. 
En el relato los colores, como acabamos de decir, son esenciales, los de los animales y los del pelo de la anciana. Estos colores son los de la imaginación, aquellos que cada uno tiene dentro de sí y que, en el caso de los miedos, permiten su superación. Hay que señalar que, dentro del árbol, se custodia un mundo en donde no existe el miedo. Y es que el miedo "habitaba solamente dentro de sus pensamientos".
Gracias a la lealtad hacia Gustavín, Miguel es capaz de olvidar sus propias limitaciones y tratar de ayudar a su amigo. De ahí que el libro sea un hermoso canto al afecto, a la amistad.
Se plantea el relato como un camino que lleva a Miguel de la oscuridad a la luz, del miedo al abrazo, de la ignorancia al descubrimiento. Es un relato, sin duda, iniciático porque el pequeño acaba reforzado y fortalecido.
Las acuarelas de David Guirao forman, en sí mismas, una especie de historia paralela en donde la naturaleza conspira para ayudar a Miguel y en donde las miradas y los gestos son importantes. Es emocionante contemplar a la anciana que abre los ojos a Miguel. Es, por así decirlo, como el gran corazón del árbol, rodeada de hojas y ramas y mucho misterio. Las hojas que la envuelven no solo son las propias de un árbol, sino las de los libros, uno de los elementos clave del relato.El rostro pecoso de Miguel, se va transformando, de la duda a la luz. Mención aparte merece Gustavín, el perro amigo, al que David Guirao no imagina como un cachorro ni como una mascota pequeña, sino como un galgo, casi del tamaño de Miguel, quien, aunque parezca paradójico, ayuda también a Miguel. Por otro lado, la figura del círculo, en la trompa del elefante, en la cabeza de Miguel, en la forma que adopta el perro al acostarse, en la propia anciana nos puede hablar de aquello que no empieza ni acaba porque el cuento ahora mismo sucede y seguirá sucendiendo. Todos los niños del mundo aprenderán a crecer y a manejar su imaginación.
El abrazo del árbol es, por supuesto, un libro hermoso, que propiciará a los lectores salir de su mundo cotidiano e introducirse en otro espacio, lúdico y emocionante, que les permitirá, gracias a la lectura, vivir una aventura especial.

1 comentario:

  1. Hola! La verdad es que tiene pinta de ser un libro muy tierno y bonito... Tiene una pinta increíble!

    Por cierto, he encontrado tu blog y me gusta mucho lo que haces. Me suscribo ^^

    Un beso!!

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