domingo, septiembre 11, 2016

Pere Calders - Carme Solé Vendrell
Kalandraka, 2016

Cepillo, cuyo nombre original es Raspall,  es un texto hermosísimo del escritor barcelonés Pere Calders. Si se me permite personalizar, quisiera trasladarme al año 1975, fecha en que falleció Francisco Franco y supuso, como todos sabemos, el inicio de la transición. En Catalunya, el catalán, por desgracia, había sido escindido y eliminado, aunque se mantuvo en el seno de los hogares. Cuando inicié mis estudios secundarios, en el año 1977 todavía no se impartía catalán en las aulas, pero al año siguiente sí. Nuestra profesora escogió el material que creyó oportuno y siempre recordaré una selección de lecturas, un librito que era una antología, y que yo leí con sorpresa y con ganas porque descubrí a autores importantes de la talla de Verdaguer o Narcís Oller. El último de los textos era el que ahora estoy reseñando, Raspall.  Me encantó y, desde entonces, lo he leído muchas veces y he reflexionado acerca de su significado y me sigue emocionando porque es una apuesta por la imaginación, una apuesta por la infancia y por los valores de los niños.
En 1981, cuando Pere Calders aún vivía (falleció en el 1994), el cuento fue ilustrado por Carme Solé Vendrell y obtuvo, cómo no, el Premio Lazarillo de Ilustración. Las imágenes de esta artista son siempre emocionantes porque no solo se fijan en el exterior, sino que retratan los estados de ánimo de los personajes y nos ofrecen esos pequeños detalles de la vida cotiana, interiores, vestuario, ambientación que no limita la imaginación, al contrario, ya que nos invita a creer en aquello que los ojos no ven, pero que el espíritu presiente. La figura de Sala, el niño protagonista del relato, vestido como los niños de finales de siglo o principios del S. XX nos resulta entrañable. Las sonrisas, los ojos de sorpresa, los gestos de los padres, las acrobacias del cepillo desfilan a lo largo de las páginas de este álbum ilustrado y nos permiten, a niños y mayores, ser un poco más felices.
Por todo ello, es una buena noticia que Kalandraka haya publicado la versión en castellano, traducida exquisitamente por Feliu Formosa, para ofrecerla a los niños de hoy y permitirles seguir soñando en la posibilidad de que un objeto abadonado y cotidiano sea algo más que eso.
El relato, sabido es, narra, en tercera persona, como un niño se queda sin su perro, Turco, porque se ha comido el sombrero del padre. El pequeño acepta la decisión, pero su alma se desgarra y busca cómo suplir la ausencia del perro puesto que él tiene mucho afecto que ofrecer y necesita poder proyectarlo. Tras muchas tentativas, decide que un cepillo abandonado puede servirle para crear la ilusión de que es un perro. Y lo que no era posible, acaba siéndolo. El cepillo, sin dejar de serlo, parece que cobre vida, que busque afecto, que sea capaz de darlo, aunque, en su familia, nadie lo cree. El final, imprevisto y conmovedor, permite dar la razón al pequeño Sala. A menudo, la lógica adulta nada tiene que ver con la infantil y, aquí, se demuestra dando la razón al universo sensible de los niños en donde la magia y la fantasía son primordiales.
Cepillo sigue siendo un relato actual que aborda temas como las relaciones entre padres e hijos o la capacidad de adaptación de los niños o la importancia del mundo que nos rodea y de saber mirarlo con otros ojos y, por supuesto, el tema primordial de las mascotas que tanto bien hacen a niños y mayores.
En definitiva, como dice el cartel que figura en la caseta de Cepillo, al final del texto: "No es seguro que lo sea pero merecería serlo".
 

domingo, agosto 21, 2016

Ojos (Animales extraordinarios),
Xulio Gutiérrez-Nicolás Fernández,
Kalandraka, 2016

Ojos es el quinto título de la serie Animales extraordinarios y sigue sorprendiendo, como los anteriores, por su brillantez y su capacidad de mostrar, de forma dinámica y lúdida, un aspecto importantítisimo en cualquier ser vivo: la visión. Los ojos de los animales no funcionan igual que los de los humanos, eso ya se sabe, lo que no sabe es cómo ha evolucionado ese sentido, por qué o para qué. Hay animales que necesitan ver muy bien para lograr sus presas, otros precisan captar los distintos colores, algunos requieren observar muy bien el entorno, otros tienen visión noctura... Un libro como Ojos  nos permite disfrutar con esos detalles que fascinan y que asombran de algunos animales, más o menos conocidos, más o menos cercanos y siempre fascinantes. Hay animales pequeños, otros peligrosos, algunos aparentemente insignificantes y otros poderosos, pero todos hermosos en su conjunto, admirables en su capacidad para adaptarse al medio en el que viven. En el libro se habla del gibón, el león, la cebra común, el halcón peregrino, la lechuza com´, el pez cuatro ojos, el tiburón blanco, el camarón mantis, la libélula, la araña saltadora, el camarón gigante y el caracol común. 
Xulio Gutiérrez es licenciado en biología y sabe muy bien de qué escribe, pero no lo hace de forma farragosa o expostiva, como si fuera un libro de texto porque Ojos no es un libro para estudiar, sino para disfrutar, lo cual, por desgracia, debería siempre ir unido pero no ocurre con frecuencia. Con textos claros, detallados y amenos nos adentramos en el conocimiento de estos doce animales.
 Al principio ofrece un árbol de la vida en donde se muestran lor principales grupos del reino animal. Después, tras una breve introducción, se desgrana cada animal. Se ofrece su nombre científico, algunas características del mismo y, por supuesto, sus particularidades en cuanto a la visión. De form literaria, el autor califica a cada animal; así el gibón tiene "precisión de acróbata", la cebra común "visión panorámica", la libélula "cazador implacable" y el humilde caracol tiene "ojos pendulares". Al final, se incluye una ficha resumida de cada animal y glosario.
Por si fuera poco, las ilustraciones de Nicolás Fernández son espectaculares no solo por el realismo fotográfico que les imprime sino por los detalles, la precisión que da al entorno y la complacencia, emocionante, con que se ilustran los ojos.
El libro, por otra parte, se presenta en un formato grande, atractivo y va destinado a cualquier lector sensible y curioso, que quiera saber más de nuestros compañeros de habitación, por así decirlo. Un libro fascinante y muy apropiado como regalo. Colmará las expectativas de niños y grandes y les invitará a hacerse más preguntas y, posiblemente, a respetar mucho más el mundo animal.


viernes, agosto 19, 2016

E
Emilio,
Tomi Ungerer, 
Kalandraka, 2016

Emilio es un clásico de más de cincuenta años que sigue sorprendiendo por las aventuras que narra y por sus ilustraciones. La historia es más que apropiada para los calores estivales puesto que narra las aventuras de un pulpo, Emilio, solidario y comprometido con su sociedad.
No es la primera vez que el autor escoge a un animal como protagonista. Ya en Críctor fue una boa y en Adelaida una cangura. En esta ocasión, el buen Emilio salva a un buzo del ataque de un tiburón y decide formar parte del mundo humano prestando sus servicios como socorrista y como colaborador de la policía para capturar a unos delincuentes. 
Emilio se muestra físicamente como un pulpo real, pero, emocionalmente, tiene cualidades humanas. Es valiente, noble, simpático y amable. Bien, son cualidades humanas que no todos los humanos, por desgracia, tienen; de ahí el contraste que se establece entre el mundo animal, a menudo, mucho más noble que el de las personas.
El relato está lleno de humor, de alegría y también contiene, dulcificadas, notas de crítica que se leen entre líneas, aunque, en este caso, es el lector adulto quien lo percibe. El texto, sencillo y ameno, va contando una historia con principio y fin. Emilio decide volver a su espacio natural, aunque sin olvidar al buzo al que salvó la vida con quien juega largas partidas de ajedrez.
En cuanto a las ilustraciones, verdes y ocres, hace falta advertir que necesitan una lectura atenta porque están repeltas de detalles y de humor, sobre todo, las escenas en las que Emilio ejerce de socorrista en la playa, con los distintos tipos de bañistas, o esa ilustración final en la que Emilio y el buzo juegan al ajedrez en la que se supone que es la casa del pulpo que tiene, atención, como mascota un pez en una jaula.
Los pequeños lectores, desde cinco años, van a divertirse con este pulpo afectuoso y van a observar que la gratitud y la generosidad son cualidades en alza...o deberían serlo.
Emilio, con sus ocho brazos, es el aliado perfecto del bien. No duda en ayudar, pero sin mostrarse soberbio ni superior.
Si los niños de la generación de quien escribe estas líneas ya disfrutaron de Tomi Ungerer, ahora toca a los de la actualidad quienes necesitan buenas lecturas, que les ayuden a crecer, a imaginar. a ser libres  y autónomos como Emilio quien decide, finalmente, volver a casa. Y nadie le obliga a quedarse, aunque, eso sí, le brindan una fiesta de despedida.
El texto se puede leer también en catalán, gallego y postugués.


viernes, julio 22, 2016

El gas del olvido,
Fernando Lalana-José Antonio Videgaín,
Edebé, 2010

El gas del olvido es, sin duda, una lectura muy recomendable para el verano. Contiene todos los ingredientes para enganchar al joven lector (a partir de 12 años). Es una novela de acción, de misterio, de humor, de emociones y de afectos familiares. ¿Qué más podemos pedir?
En esta ocasión, Raúl, el protagonista, se las prometía muy felices pensando que iría a veranear a Salou, pero no. Su abuelo comienza a padecer periodos de amnesia y toda la familia se traslada al pueblo, Secarrazos, a pasar un verano bastante más movido de lo que pudiera parecer en un principio, sobre todo para Raúl. El nombre de Sacarrazos, cargado de ironía, ya indica cómo debe ser el lugar.
Ni el abuelo es un anciano, ni sufre de desmemoria; ni el psiquiátrico en donde está internado es un centro de salud mental ya que, entre el asombro y la perplejidad, conforme vayamos leyendo descubriremos que el pueblo se formó alrededor de una base secreta de misiles, organizada en la época de Franco y que el abuelo, don Matías, era uno de los agentes secretos más brillantes. Ahora, comienza a haber problema y la antigua responsable del complejo, Úrsula Sandoval, aparece con otros planes.
El abuelo sufre de amnesia a causa de un gas que le están haciendo inhalar, el gas del olvido, para que  no separ ni quién fue ni qué puede pasar si se activa la base de nuevo. No contaban con la audacia de Raúl ni la inteligencia de eme-eme, Matilde, la compañera empollona de Raúl que también veranea en el pueblo. En principio Raúl y Matilde no se toleran, son opuestos, pero, poco a poco, se van acercando y entre los dos surge una amistad y algo más. Esa es una fórmula a la que suele acudir Fernando Lalana y que le da muy buenos resultados.
El libro va lanzando pistas constantes que no se resuelven hasta casi el final, como la importancia de  La isla del tesoro para desbaratar el plan de Sandoval o los juegos con el santoral y varios elementos más, como el café que es el antídoto contra la desememoria.
Otro elemento interesante es la estructura, el libro se inicia en el día cero y acaba en el día setenta y siete. Se divide en cinco capítulos de extensión desigual y está narrado en primera persona por el propio Raúl. 
El final es ciertamente inesperado y lo dejamos abierto para que el lector sea quien lo descubra. Surgirán, entonces, nuevas preguntas. No hay duda.
En definitiva, un libro divertido, escrito con gracejo, lleno de elementos orales, con muchos diálogos y un gran sentido del humor.

miércoles, julio 20, 2016

Haciendo las Américas,
Victoria Manzano,
Jákara Editores, Málaga, 2016

Si en Europa a mi manera Victoria Manzano nos ofrecía un itinerario personal y certero del viejo continente, esta vez cruza el charco y ha a hacer, como reza el título, las Américas, en un homenaje a tantas ilusiones y esperanzas de tantos españoles que, efectivamente, hicieron o quisieron hacer las Américas.
En esta ocasión, la escritora no sigue un orden cronológico, sino geográfico, con lo cual facilita al lector la ubicación de los distintos países. Va del norte al sur, pasando por el centro y el Caribe. Viajera infatigable, Victoria Manzano recorre, con atención, rincones de Estados Unidos. Canadá, México, Guatemala, Costa Rica, Puerto Rico, Bahamas, Cuba, Venezuela, perú, Chile, Argentina y alguna más.
Como si de un mapa emocional se tratase, se nos desvelan recuerdos, experiencias personales (a veces incómodas, otras divertidas), curiosidades acerca de cada uno de los lugares y, sobre todo, un respeto por lo nuevo, por lo distinto. Victoria Manzano no juzga ni pontifica, simplemente explica. Da su visión, con modestia, de lo que le gusta y le disgusta, pero sin molestar ni pretenderlo.
La prosa de la escritora malagueña, como comentamos ya en el primer libro de viajes que hemos reseñado, es ágil, directa; no se para en filigranas, fluye de manera sobria, pero sin olvidarse de elementos anécdoticos, descriptivos y personales. Incide mucho en el cine, arte de, que es una enamorada, y, para tratar de ubicar mejor los escenarios reales que narra, suele acudir a grandes películas. Por eso, la visión que nos da es realista, por supuesto, pero también tamizada por el propio barniz de los gustos personales. No olvida tampoco las referencias literarias o musicales ni otras alusiones culturales.
Haciendo las Américas es ciertamente un libro de viajes, pero tiene mucho de relato biográfico. La autora alude a su memoria y a la de sus acompañantes, reivindica que las mujeres puedan viajar solas sin problemas, se ríe de ciertos tropiezos, nos habla de las gentes que conoció, de los alimentos que probó, de los miedos que tuvo, de los paisajes que la impactaron y de las injusticias sociales que también le hicieron mella.
Con humor, con desparpajo, con fina ironía y con claridad... poco a poco se nos abriendo las Américas. Aguardamos siguiente tomo, dedicado a Asia.

martes, julio 19, 2016

El hilo
Gracia Iglesias - Rosa Osuna
Kalandraka, 2016

El hilo es una texto  para lectores desde 3 años que, de manera lúdica, va aproximando al niño a realidades cercanas como es el cuerpo, la ropa y la diferencia entre el interior y el exteerior. Dicho así parece sencillo de entender, pero, ojo, no nos equivoquemos y pensemos que estamos ante un texto didáctico. Ya se ha advertido que se trata de una propuesta lúdica, diríamos que cercana al nonsense.
En este caso se parte de una ocurrencia que todos hemos protagonizado alguna vez: ¿quién no ha tirado de un hilo que le sobresalía de alguna prenda? Las madres dirían: no tires que lo deshaces... y los niños dirían: tiro a ver qué pasa.
El protagonista empieza, con inocencia a tirar de ese hilo y, sin tegua, va deshaciendo toda su ropa y, cuando no queda nada, sigue con el entorno, el sol, la nube, el cielo, los árboles...y acaba "solo y cansado". Este pequeño pasa de la emoción inicial, a la sorpresa, al miedo, a la curiosidad, a la travesuar o a la preocupación. Las ilustraciones, de Rosa Osuna, así lo van mostrando. No importa demasiado el fondo que es neutro, sino el niño y el hilo del que va tirando y que, poco a poco, aumenta como una gran nube textil. Otros personajes lo acompañan, un gato, azul. un pájaro amarillo y su nido de huevos. Aparecen también los objetos cotidianos del niño como un chupete o un peine que se quedan envueltos en esa maraña que forma el hilo.
El texto, de Gracia Iglesias, está compuesto por octosílabos que, rima a rima, van desmenuzando esta historia divertida y ciertamente refrescante. La desnudez del niño, por otra parte, se trata con total naturalidad y refleja la desnudez del espacio.
Nuestro niño ha tirado tanto del hilo que acaba, como dijimos, solo y cansado. Al lector le queda imaginar la siguiente parte.
Una propuesta que, verso a verso, hace que el lector se sienta cada vez más interesado y desee llegar al final que, por cierto, no le defraudará.
El libro se presenta de forma curiosa: está envuelto por una lana azul. ¿Acaso restos del hilo? Que cada niño imagine, que es lo que importa al fin y al cabo.


lunes, julio 18, 2016

Amb la Tango són tres,
Justin Richardson i Peter Parnell
Il.lustraciones: Bel Olid
Kalandraka, 2016

Què és una família? Què és necessari perquè existeixi? Cal un pare i una mare... o dos pares o dos mares o només una mare? Qui ens diu què és i què no és una família? Per desgràcia encara hi ha veus conservadores i intransigents que pensen que l`únic model familiar vàlid és el familiar. Ara bé, el cert és que l`únic que necessita una família per funcionar és afecte i respecte. La resta, ai la resta, no importa.
Els fills, biològics o no, el que demanden és seguretat, que els seus pares, mares, avis, tutors o tietes els estimin i els ajuden a créixer. Res més.
Per això llibres con Amb la tango són tres ens semblen molt valuosos. En aquest cas, els autors es basen en una parella real de pingüins que viuen al zoo de Central Park de Nova York. Aquests pingüins són mascles però s`estimen. Volien covar un ou, però, és clar, no era possible. El seu cuidador els va donar una oportunitat i, fruit de l`amor i de la tendresa, va néixer la Tango que té dos pares i és feliç.
El text està explicat de manera senzilla i clara. És un relat que va del passat al present i ens conta tota la peripècia d`aquests dos pingüins, però sense retrets ni pressions emocionals. La resta de pingüins no opinen, no interfereixen. En aquest sentit, l`eix temporal és molt important, perquè assistim a l`amistat dels pingüins, al seu amor, al seu desig de covar un ou i, per fi, els acompanyem, en primera fila, i som testimonis d`aquest naixement tan esperat.  En aquest sentit, les il.lustracions, realistes, acompanyen, minuciosament, l`esdeveniment temporal. La vida sempre és meravellosa, per això quan la Tango acaba de sortir, els lectors ens sentim feliços i plens d`alegria. Els pingüins, els tres, formen una família, com qualsevol altra família. Qui dirà que no?
La interpretació realista de la narració està a les mans dels pares i mares o educadors que l`estan llegint amb el petit lector (a partir de 4 anys). De ben segur que al nen no li semblarà estrany que sigui així. No influïm per canviar-li els sentiments. La Tango té una bona família i és tot el que volem saber.
El llibre, des que és va publicar al 2005, ha estat ben rebut i força premiat, encara que, per desgràcia, ha patit també la censura.
Sigui com sigui, és una història de respecte, d`amor i d`afecte. Farem bé si la compartim amb els petits de la casa.

lunes, mayo 30, 2016

Europa...a mi manera,
Victoria Manzano,
Jákara Editores, 2013.

Hay tantos viajes como viajeros y tantas formas de ver un mismo lugar como sensibilidades. De ahí que la literatura de viajes sea tan apetecible porque te permite contemplar, con otros ojos, un paisaje que quizá ya conocías o que tal vez aún no has podido visitar. Algo así ocurre con el libro de Victoria Manzano quien, desde el presente, recuerda sus viajes por toda Europa. Su afán no es enciclopédico, sino más bien el de poner orden a unos recuerdos, a unas vivencias que, de otra manera, se perderían.
Desde Inglaterra  a Grecia, desde Italia a Rusia, desde Holanda a Suecia... pasando por Irlanda, Portugal, Rumanía, Yugoslavia, Bélgica, Alemania, Polonia... Victoria Manzano se ha calzado los zapatos de andar y se ha puesto las gafas de crecer y plasma, con una prosa directa y diáfana, algunos momentos de sus viajes, algunas anécdotas, algunas experiencias.
Dedica a cada país una estampa, un cuadro, por así decirlo, y desgrana el motivo del viaje (personal, meramente turístico, casual...), sus compañeras de viaje, los alojamientos y las curiosidades de cada lugar, ya sean los monumentos o aspectos más curiosos y vivenciales. 
Europa...a mi manera es, como reza el título, un intento de ofrecer, desde una perspectiva personal, aquello más llamativo, que no siempre ha de ser lo mejor, las señas de identidad de un país, de una cultura, de una manera de ver el mundo.
A Victoria le gusta mucho el cine y eso se plasma en sus recuerdos que asocia, ampliamente, con sus referencias cinematográficas.
En las páginas del libro también se advierte la propia evolución personal de la autora quien, desde su primer viaje, aún en el S. XX, hasta el último, en el S. XXI, ha cambiado, ha experimentado una transformación personal y ha madurado y eso se ve en la forma que tiene de recordarse a sí misma, con 30 años menos, por ejemplo. Ahí entra una arma poderosa que Victoria maneja con sal y salero: la ironía y el humor. No se toma a sí misma demasiado en serio, aunque sí se perdona errores y pequeñas torpezas, pero sabe reírse de lo que pasó y aprender la lección.
De alguna manera el libro, a través de los viajes, es también un diario, un cuaderno de memorias en el que los paisajes reales se unen a los estados de ánimo y, juntos, forman una visión particular, emulando a Frank Sinatra, "a mi manera". Uno no viaja solo para ver algo nuevo, sino para tomarse a sí mismo las propias medidas.
El libro está muy bien escrito, está bien documentado (introduce datos reales y precisos de cada lugar que relata) y se lee con creciente interés porque la Europa que nos descubre Victoria, con ser muy parecida a la que algunos podemos conocer, no es exactamente igual y eso aviva la imaginación y estimula la curiosidad. 
El paisaje, el paisanaje, la historia, la pintura, el cine, la gastronomía, los monumentos, las calles, la transformación de los pueblos y su evolución se dan la mano en Europa...a mi manera y nos regalan fragmentos de esta vieja Europa que, una y otra vez, renace de sus cenizas, pese a los gobernantes de turno.
Como bien dice la autora, "Al final, y como suele ocurrir, los buenos ratos pasados superaron con creces a los otros y el balance resultó altamente positivo".

domingo, mayo 22, 2016

Sueños de volar,
Teresa Marques - Fátima Afonso
Kalandraka, 2016

¿Qué ocurre con los sueños y los anhelos? ¿Los seguimos o nos resignamos a que no se cumplan? ¿Hay una edad en que se renuncia a los sueños? ¿Hay otra edad en que se añoran los sueños? Es más: ¿hay un momento en que se cumplen los sueños? O... ¿los sueños cumplidos engendran nuevos sueños?
Todas estas preguntas y alguna más se me vienen a la cabeza -y al corazón- tras la lectura de Sueños de volar. Si bien el libro se destina a niños desde 8 años, cualquier lector puede leerlo y debería hacerlo porque, en cuanto se abandonan las ilusiones, se deja de crecer y se comienza a envejecer.
La verdadera juventud está hecha de ilusiones, de retos, de pequeños estímulos, de nuevas posibilidades, de un sinfín de preguntas y otras tantas esperanzas. Hay un algo de duda, de sospecha, de enigma ante las posibilidades que nos conocemos y un mucho de miedo o espanto ante la idea de abandonar la zona de confort, tan conocida, tan mullida y tan... aburrida.
La joven protagonista del relato siente una llamada, algo que la empuja "hacia un destino sin mapa". Busca salir de sí misma y, en la metáfora del vuelo, encuentra una posibilidad de crecimiento, de cambio. Las aves son las elegidas para ayudarla a emprender el vuelo y estas mismas aves se encargan de hacerle "nacer deseos de soñar más alto". Está bien transcenderse y querer encontrar el camino propio, pero hay que ser realistas y no jugar con espejismos, con falsedades que no nos ayudan, sino que nos frustran y ahogan nuestros sueños. Algo parecido le pasa a esta chica que, de tanto soñar, se olvidó de ella misma, de sus verdaderos deseos. Y así, la narradora advierte que "Sin alas, el futuro soñado puede quedar escondido en el discurrir del tiempo". Hay que saber distinguir, como decía Antonio Machado, las voces de los ecos y  eso hace nuestra joven. Empieza su propio viaje y entiende que "Lo desconocido nos aguarda más allá de nosotros mismos".
Sueños de volar no alienta falsas quimeras, sino que abre puertas y ventanas y deja entrar el aire puro en nuestras vidas e invita a los lectores a lograr una manera de vivir en donde domine la esencia sobre la posesión. De una manera metafórica, así lo vamos entenfiendo. Quizá los pequeños no necesiten más explicaciones que la dejarse acariciar por las palabras y empezar sus propios sueños. Los adultos entenderán la parte simbólica y en sus manos, en nuestras manos, está el aplicarla.
En el relato se alude al vuelo que es uno de los temas que más ha estimulado al ser humano. Desde Ícaro, todos hemos querido volar y hemos deseado tener alas para ser libres. Porque se asocia la libertad con el vuelo. De ahí que la autora emplee está metáfora y la ayuda de las aves para que la joven inicie su destino. 
Las ilustraciones, de Fátima Afonso, son parte del viaje, parte de los sueños. Imágenes que invitan a la meditación, a la contemplación. El aire, el mar, la tierra se dan la mano para propiciar un momento de tranquilidad. Son iljustraciones balsámicas que nos permiten volar también con los ojos de la imaginación y de la fantasía. Las páginas finales, a doble página, son un auténtico poema que aúna aves con mariposas con libélulas... para arropar a la protagonista en su viaje.
Xosé Ballesteros nos ofrece, por último,  una brillante traducción al castellano.
 Sueños de volar  ha sido mención del VII Premio Compostela. Es un texto que no ofrece respuetas, sino posibilidades y nuevos caminos. Es un texto reflexivo, teñido de lirismo que nos invita a ser curiosos y a investigar nuevos caminos porque un camino ya pisado no nos aportará demasiado. Mejor que lo abramos nosotros mismos. Mejor que los niños aprendan a ser, desde pequeños, ellos mismos con sus propias ilusiones, no las heredadas de los padres, sino las suyas. Todo un reto.

miércoles, mayo 18, 2016

El abrazo del árbol,
Ana Alcolea.
Ilustraciones: David Guirao,
Anaya, 2016, (Sopa de Libros, 177).

El abrazo del árbol es el primer libro que Ana Alcolea destina a los primeros lectores, acaso los más exigentes. La autora aragonesa teje un relato amplio y luminoso que colmará, con creces las expectativas de los niños y niñas que lo lean.
Podríamos calificarlo como un cuento amplio, lo cual nos parece un signo de respeto hacia estos primeros lectores porque Ana Alcolea no se limita a esbozar las líneas maestras de la historia, sino que las desarrolla, con calma, manejando una escritura asequible y diáfana, pero sin restarle ni un ápice de calidad literaria.
El protagonista es un niño, Miguel, que, como la propia autora de niña, se caracteriza por sus miedos. Uno de los más poderosos es el que siente hacia un árbol que se encuentra todos los días en su camino hacia el colegio. Al lado de Miguel, su perro, Gustavín, no teme a nada aunque sí es quien provoca la aventura y permite que Miguel viva una experiencia única. A causa de una tormenta, Gustavín acaba perdido dentro del árbol y, por amistad, Miguel no tiene más remedio que entrar a buscarlo. Y ahí comienza la aventura. Encuentra unos amigos especiales, un elefante amarillo, un pájaro rojo y tres luciérnagas que lo guían y acompañan hasta la casa de una anciana quien vive rodeada de libros y es la que le da las respuestas a Miguel. Mejor aún, quien le da el mapa del tesoro para que el niño supere sus miedos. A partir de entonces, ya nada será igual, sino mucho mejor.
Miguel, como muchos niños pequeños, es temeroso y esos miedos le estorban y dificultan. De una manera metafórica, mediante los colores, aprende a superarlos y el arma secreta que descubre son las palabras. Gracias a la lectura, tal y como le dice la anciana, aprenderá a dominar sus miedos "porque tendrá el poder de las palabras". Y con este poder, su imaginación volará y podrá expulsar los miedos de su cabeza.
Ana Alcolea rodea a Miguel de una serie de ayudantes, el elefante, el pájaro y las luciérnagas, quienes, mediante un diálogo, entre serio e irónico, van conduciendo a Miguel y haciendo que sea él mismo quien llegue al final y quien extraiga sus propias conclusiones. 
En el relato los colores, como acabamos de decir, son esenciales, los de los animales y los del pelo de la anciana. Estos colores son los de la imaginación, aquellos que cada uno tiene dentro de sí y que, en el caso de los miedos, permiten su superación. Hay que señalar que, dentro del árbol, se custodia un mundo en donde no existe el miedo. Y es que el miedo "habitaba solamente dentro de sus pensamientos".
Gracias a la lealtad hacia Gustavín, Miguel es capaz de olvidar sus propias limitaciones y tratar de ayudar a su amigo. De ahí que el libro sea un hermoso canto al afecto, a la amistad.
Se plantea el relato como un camino que lleva a Miguel de la oscuridad a la luz, del miedo al abrazo, de la ignorancia al descubrimiento. Es un relato, sin duda, iniciático porque el pequeño acaba reforzado y fortalecido.
Las acuarelas de David Guirao forman, en sí mismas, una especie de historia paralela en donde la naturaleza conspira para ayudar a Miguel y en donde las miradas y los gestos son importantes. Es emocionante contemplar a la anciana que abre los ojos a Miguel. Es, por así decirlo, como el gran corazón del árbol, rodeada de hojas y ramas y mucho misterio. Las hojas que la envuelven no solo son las propias de un árbol, sino las de los libros, uno de los elementos clave del relato.El rostro pecoso de Miguel, se va transformando, de la duda a la luz. Mención aparte merece Gustavín, el perro amigo, al que David Guirao no imagina como un cachorro ni como una mascota pequeña, sino como un galgo, casi del tamaño de Miguel, quien, aunque parezca paradójico, ayuda también a Miguel. Por otro lado, la figura del círculo, en la trompa del elefante, en la cabeza de Miguel, en la forma que adopta el perro al acostarse, en la propia anciana nos puede hablar de aquello que no empieza ni acaba porque el cuento ahora mismo sucede y seguirá sucendiendo. Todos los niños del mundo aprenderán a crecer y a manejar su imaginación.
El abrazo del árbol es, por supuesto, un libro hermoso, que propiciará a los lectores salir de su mundo cotidiano e introducirse en otro espacio, lúdico y emocionante, que les permitirá, gracias a la lectura, vivir una aventura especial.

lunes, mayo 16, 2016

La jaula de las fieras,
Texto: Juan Carlos Martín Ramos
Ilustraciones: Susana Rosique
Amigos de Papel, León, 2015


A menudo, si cambiamos de perspectiva y nos ponemos en el lugar del otro, aprendemos a entender otras formas de pensar que no son, ni tienen por qué, las nuestras, pero también constatamos algo que, es más viejo que el mundo (ya lo decía Campoamor); esto es, que las cosas son del color del cristal con que se miran. Y punto...o ¿y punto y coma? Lo cierto es que aún hay más y que, gracias a la empatía, caen los tópicos y los clichés y llega la circunstancia de cada cual, desnuda y pura, y, por supuesto, la generosidad, el afecto, la comprensión y algo muy muy difícil: no juzgar a nadie por las apariencias.
Pues bien, el libro La jaula de las fieras se orienta en esta línea y nos ofrece una visión fresca y directa de algunos animales que, por desgracia, no siempre han tenido buena prensa. Juan Carlos Martín Ramos ofrece una mirada comprensiva hacia el tigre, la araña, la mosca, el lobo de Caperucita y otros animales. Es más, les permite hablar y expresar sus quejas, sus extrañezas y mostrar su valía porque, a menudo, se llevan la fama los que no han hecho el trabajo y ya está bien que alguien se atreva a romper estos estereotipos.
El libro se divide en dos bloques, "Animales de compañía" y "Bichos raros". En el primero, aparecen animales que, precisamente, no se consideran mascotas. Así, el tigre del domador que está deseando hincarle el diente, la araña que caza moscas y mosquitos y ve pasar el tiempo, la mosca en la sopa quien demuestra tener un gusto exquisito, el pez de la pecera que añora el mar, el loro del pirata que es, sin duda, el primero en hablar, el perro pastor al que no siempre le hacen caso las ovejas (en este caso la oveja negra ¿posible homenaje a Monterroso?; el gallo de pelea al que no le gusta pelear, el lobo de Caperucita al que le da una pereza enorme interpretar siempre el mismo papel, la tortuga que no entiende que le digan que va muy lenta cuando ganó a la liebre o el ratón de biblioteca. Se cierra este primer bloque con un poema espléndido titulado "Personaje de libro" que es un homenaje a Gregorio Samsa y, por supuesto, a Kafka:
"Y así paso los días
desde aquella madrugada,
convertido en personaje
de aquel libro
que escribió a su capricho
el tal Francisco Kafka".
La segunda parte, "Bichos raros", arroja luz acerca de la vida y comportamiento de otros animales a los que no solemos prestar atención. De esta manera, el bicho bola al que le encanta rodar; también aparece el ortinorrinco quien reinvindica su propia personalidad ("No soy raro,/ lo que pasa es que miras/ a la cara y ves/ un pato"), el murcielago que lo ve todo al revés, el caballito de mar que se define como "cualquier caballo, / aunque viva en el mar", el pingüino del polo que siempre tiene frío, la paloma de la paz que vive en una chistera, el perro verde, el último mono, el monstruo del lago, el dragón de tres cabezas e, incluso, el ogro, que sin ser animal, también tiene mucho que decir porque ni es tan malo ni asusta tanto. 
Este segundo bloque juega con las frases hechas y los dichos de animales, como estamos viendo. Así el perro verde que no es verde sino blanco o el último mono, al que no hacen caso, pero es el que avisa sobre los peligros que acechan en la naturaleza. Hay, incluso, un curioso animal que ni es cola de león ni cabeza de ratón y así no se gusta porque:
"Con esta pinta
no parezco nada,
ni chicha
ni limonada,
solo un bicho raro
del montón".
Gracias a los versos que, se encadenan unos a otros y resuenan gracias a sus rimas, estos animales son protagonistas y se dirigen al lector, al niño, para comentar sus particularidades, demostrar su valía, erradicar tópicos y demostrar que no son como los pintan o los describen. Eso, sin duda, permite al niño no solo imaginar sino ponerse en el lugar del otro y aprender a comprender y a aceptar e, incluso, a valorar.
Los poemas empiezan in media res y se centran directamente, en lo que cada animal quiere contar. No hay mucha descripción y si narración y monólogo porque cada animal habla y se expresa, al fin, de manera libre. No son animales humanizados, sino reales, más reales que nunca.
Por otro lado, el humor, la ironía, los juegos de palabras se combinan con algunas figuras retóricas como la metáfora, la exclamación, el paralelismo o la comparación para ofrecer unos poemas hermosos, directos, frescos y lúdicos; sin olvidar, ya queda dicho, la crítica hacia ciertos usos sociales relacionados con los animales y con su manera de vivir.
En cuanto a las ilustraciones hay, en ellas, un trabajo mixto que combina elementos textiles con los tradicionales para lograr un efecto muy sugerente en donde nos parece casi poder tocar las texturas y, a menudo, se logra un efecto tridimensional con el que el lector acaba formando parte del texto también y acompaña al bicho bola en su carrera, a la mosca en el momento de sumergirse en la sopa, al pingüino friolero y a tantos otros. Los tonos azules y grises reposan el espíritu e invitan a la imaginación. Y, sin duda, el animal favorito, aquel al que vemos en su lento caminar, sin prisa, pero sin pausa, es la tortuga quien, bastón en la mano, nos conduce a lo largo de este viaje por tierra, mar y aire.
La jaula de las fieras , cuyo título es también metafórico, es un poemario muy cuidado y que, sin duda, gustará... a todas las edades. Ánimo, pasen y vean... la jaula está abierta.

lunes, abril 25, 2016


Atenas siempre,
María García Esperón. Ilustraciones: Rocío Parra,
Enlace Editorial, 2015. (Tren Dorado. Quinta estación)

“Atenas siempre” es una novela compuesta por infinidad de teselas que condesan, de forma prácticamente épica, el significado y la trascendencia de la cultura griega, simbolizada en Atenas. En Atenas está todo, la palabra, la convivencia, el despertar del ser humano, las raíces, el mito, las luces y las sombras. María García Esperón contempla, sorprendida, emocionada, alborozada, incluso, la creación de un nuevo mundo de la mano de Pericles y rinde tributo a esa época, sin olvidar mencionar algunos de los episodios bélicos más importantes que estuvieron a punto de hacer sucumbir nuestra propia manera de ser, como la batalla de Salamina y que, a la vez, le dieron sentido .
Esparta, Atenas, Persia y sus líderes y sus hombres y su pensamiento. Todo late y revive en “Atenas para siempre”. Y no es la autora quien nos lo cuenta, sino una joven hetaira de Mileto, Aspasia, quien ha sido educada de forma esmerada y se dedica, con vehemencia y pasión, a recrear algunos pasajes de la historia griega que ella no vivió, pero que siente como suyos. Es Aspasia una logógrafa o historiadora que sueña, algún día con ir Atenas. Ella nos cuenta una doble historia, la suya personal y la de las gestas que tanto admira, aunque de ellas extrae siempre el elemento humano, las dudas, las tribulaciones, las emociones y los sentimientos porque Aspasia no se quiere quedar en la superficie sino que busca entender el alma humana, el porqué de las guerras, el porqué de las renuncias y el sentido que tiene todo eso para ella y para la humanidad.
Aspasia llega a Atenas y se establece allí. Su fama la precede y entra en contacto con los grandes nombres del momento como Sófocles. El propio Pericles la invita a su casa y Aspasia destaca como gran conversadora, como mujer entendida y capaz. Tanto es así que Pericles, maduro y sin amor, se rinde a la hetaira y le propone enlazar sus vidas. Aspasia es esa gota luminosa, tal y como la recrea la ilustradora en la portada, que reivindica el papel de la mujer en la Antigüedad Clásica. Y esa es la historia. La de una joven, la de un gran estratega y la de un mundo, el ateniense, que se estaba fraguando y asentando con Pericles.
La novela es un canto al amor, a la amistad, a las diferencias y a la entraña última del hombre, allí donde vive la soledad, donde habitan los fantasmas y también las glorias y las grandes gestas. El valor y la derrota, la superación de las dificultades, la lucha por los propios ideales habitan en “Atenas siempre”. Un mundo de hombres que parecían dioses y de dioses que semejaban hombres es el que vemos en la novela.
Cabe destacar la exhaustiva documentación de la autora y la capacidad de manejar emociones y sentimientos y acercarlos, nuevos y reales, a nuestros días, a nuestra época. En nombre de Hera y Niké, en nombre del fuego sagrado surgió nuestra cultura y nuestras raíces. Surgió Occidente y, de allí, se expandió al Nuevo Mundo. Y  ha sido una escritora mexicana, de raíces, aztecas, quien nos lo está recordando. La evocación, la contemplación justa y sin distancias, porque María García Esperón, no juzga, no interviene, deja libertad a sus personajes, permite que el lector entre, despacio, con cierto miedo al principio y con fervor, al final, en el mundo de Aspasia. Solo ella, joven y sagaz, enamorada y culta, puede entender que “El hombre no es más que el acantilado donde chocan las olas del destino”. 
No es gratuito que sea una mujer quien entienda la historia y sepa aunar guerras con amores. Gracias a esta especial visión entendemos que Atenas, mira por dónde, tiene alma femenina.
En “Atenas siempre” acaban triunfando, cómo no, las palabras: “Las palabras que pueden ganar una batalla, elevar a un hombre a la condición de héroe, arrancar del pueblo sacrificios increíbles, levantar una ciudad dorada desde el lodo”.

domingo, abril 24, 2016

La noche que Tronnia cambió su mundo,
M. C. Arellano - Blanca BK,
Ediciones Nalvay, 2016.

La noche que Tronnia cambió su mundo es un delicioso relato, destinado a los niños a partir de 7 años, los primeros lectores, que les encantará y fascinará por varios motivos. Para empezar el argumento recrea situaciones cotidianas de los niños (el colegio, la familia, los amigos...), pero las encarna en personajes fantásticos, tan fantásticos  como los trolls, las hadas o los duendes. Gracias a ello el lector entenderá muy bien la trama, pero la revestirá de magia porque aquello que, en el mundo de las Tierras Mágicas es normal, resulta llamativo en la Tierra, aunque, en el fondo, son, como veremos, realidades paralelas. Por otro lado, las ilustraciones, llenas de detalles y color, permiten que los personajes tengan cara y emociones. Los ojos, las expresiones faciales, las sonrisas, la especial ternura de Tronnia, el personaje principal, hacen de este cuento un texto especial y vivaz.
Tronnia es una troll que vive feliz en las Tierras Mágicas, pero que se caracteriza por ser diferente a los demás trolls. Son pequeñas diferencias que, al principio, no parecen tener importancia y que Tronnia intenta camuflar mas le es imposible cuando llegan los Juegos Feéricos y ella destaca en la Caza de Estrellas Fugaces, algo más propio de hadas que de trolls.
Todo se complica cuando Tronnia, sin ser consciente, comienza a levitar y los que la rodean se dan cuenta de que quizás no sea una troll. Se siente tan mal que desaparece en el bosque y comienza una aventura que la llevará a conocerse a sí misma. Encuentra a un niño humano al que ayuda a volver a casa y a una xana quien la pone en la pista de su auténtica naturaleza. Finalmente, decide regresar a casa aunque no sabe cómo reaccionarán sus padres y sus amigos. Tronnia es un hada y no una troll y eso, en principio, supone un verdadero problema.
No obstante, resulta todo más sencillo de lo que nos parece y Tronnia acaba encontrando su lugar en el mundo porque es aceptada como es. Es más, se descubre que fue adoptada y el lector, esta vez el lector adulto, puede entender que fue el Viejo Druida, harto de tantas separaciones, quien causó ese malentendido. Al fin, habrá una escuela para todos y se acabarán las diferencias.
La noche que Tronnia cambió su mundo contiene un mensaje espléndido ya que nos muestra que esas diferencias son buenas, que se puede querer a las personas, no porque sean como nosotros, sino por lo que son y que la escuela, para todos y de todos, es posible.
El relato, escrito en tercera persona por M. C. Arellano es de lectura ágil y, poco a poco, nos introduce en el mundo mágico de Tronnia, quien tiene un basilisco como mascota, adora los flanes de babosa y disfruta cantando "Cayose el pedrusco". Las ilustraciones, de Blanca Bk, insisten en mostrarnos a los distintos personajes, cada uno con sus características, pero unidos y cercanos. Además humaniza a estas criaturas mágicas y las acerca, como dijimos al principio, a los lectores. Tronnia, el Viejo Druida, la xana, Augusto o el centauro se asoman a estas páginas con cordialidad y reproduciendo gestos cotidianos.
En suma, una historia divertida, bien trabada y que ayuda a que los niños valoren su propia identidad y estén orgullosos de ella. Lo mejor, por supuesto, está por llegar. Eso opina el Viejo Druida y no le falta la razón. Como bien dice Tronnia: "Eso de las cosas troll o las cosas de duendes es una tontería. Todo el mundo puede ser bueno con todo el mundo".

lunes, abril 18, 2016

Diego Bianki, Kalandraka, 2016. 

Todos somos iguales o… ¿todos somos distintos? Y, aunque así sea, ¿qué problema hay? Al fin y al cabo compartimos un mismo espacio y deberíamos saber entendernos o, al menos, convivir en paz. En este mundo hay espacio para todos, para animales, plantas, objetos y, por supuesto, personas. Tú eres alto y yo soy bajo ¿y qué? Tú eres gordo y yo flaco, ¿pasa algo?; tú te sonrojas y yo también, ¿qué esperabas, pues? Hay acciones recíprocas que, para que tengan sentido, deben darse a la vez: yo hablo y tú me escuchas; tú me miras yo te miro, tú sonríes yo sonrío…. No somos criaturas solitarias, sino que estamos hechas para vivir en comunidad y debemos aprender a hacerlo.
La propuesta de Bianki, para los más pequeños, es rompedora y muy original. Se basa en el lema de las tres “r”: “Recuperar, reciclar, reutilizar”. Con materiales de reciclaje, cajas de distintas formas, pintadas, compone rompecabezas que avivan la imaginación y las ganas de seguir creando formas. La idea es, de manera metafórica, demostrar que un humano es distinto a otro, pero que esa es, precisamente, la cualidad que nos une. El resto de posibles criaturas del universo, un extraterrestre pongamos por caso, también tiene lazos de unión con una persona porque, al fin y al cabo, “todos estamos hechos con polvo de estrellas”. Y esa es la gran conclusión. Tú y tú y tú y, además, tú eres distinto, eres especial, pero el hecho de ser te dota de una cualidad que es inherente a los demás. Somos en la medida que existimos y sabemos compartir.
Nos admira la magia de Bianki, el juego de colores, la alegría que derrochan sus composiciones y la empatía que todo ello provoca en el lector o en el contemplador porque las páginas del álbum Rompecabezas, de gran formato, invitan a la contemplación y a la observación. Además, al final, nos da las claves del libro y nos propone nuevos retos, que cada uno cree sus propios rompecabezas para seguir imaginando y seguir tendiendo puentes.
El libro ha sido mención especial en la Feria de Bolonia 2015 para público discapacitado. Las imágenes se escapan de las páginas y son capaces de vivir por sí solas porque todos podemos imaginar nuevas composiciones y otras realidades. Movamos las piezas y surgirá otra criatura, distinta, pero no distante. Al fin y al cabo, no se trata de ello, sino del nosotros. Y en eso sí que coincidimos.
Rompecabezas invita al juego, al reciclaje y a la interacción. Sin duda una propuesta espléndida.

domingo, abril 17, 2016

Som amics?,
Anabel Fernández Rey, Kalandraka, 2016
Com es pot entendre l`amistat? Com es pot explicar als més petis que, de vegades, s`han de fer coses pels amics que no ens agraden, però que són necessàries. El llibre de l`Anabel Fernández Rey ens proporciona, en dos moments, un retrat tendre, de l`amistat entre dos éssers tan diferents com poden ser un nen i un ós.
A la primera part, és el nen qui emana ajuda a l`ós, perquè no vol menjar les verdures, perquè es vol gronxar, perquè no se sap pentinar, perquè vol anar molt de pressa en bicicleta. I l`ós, amb paciència i afecte, deixar les seves necessitats, per tal d`estar al costat de l`amic. El nen reconeix que és perfecte tenir un amic així.
A la segona part, es canvia el punt de vista i és l´ós qui demana l`ajuda, vol menjar, vol que el rentin, necessita que li treguin una cosa de la pota, que el curin... i que, en definitiva, el nen estigui per ell. L`ós també està content de tenir un amic així.
El conte encara dóna un pas més i ens mostra, al nen i a l`ós, en una situació complicada. Hi ha una tempesta i queden xops. Finalment, l`un a l`altre s`ajuden a eixugar-se. Aquesta tercera part no té tex escrit i són les imatges qui ens acompanyen per acabar d`entendre el sentit de l`amistat.
Les il·lustracions, com acabem de dir, són part indispensable de la història i de l`eix narratiu perquè van de forma paral·lela. De vegades, fins i tot, no són necessàries les paraules i els dos amics s’entenen gràcies als gestos i a la pròpia complicitat. Els tons suaus, el contrast entre l`ós –gran- i el nen –petit-, la doble vivència d`uns fets quotidians fan d`aquest llibre un relat molt oportú per explicar les emocions als més petits. 
Per altra banda, els diàlegs són breus i sobris, perquè ens interessen més els gestos, les mostres d`afecte, la capacitat de superar les pròpies necessitats per atendre l`amic. Ens sembla molt encertat que l`autora hagi triat dos personatges tan diferents perquè, a l`amistat, no hi ha res impossible, fins i tot, com li passa a l`ós, es pot menjar les verdures encara que no li agradin o, com li passa al nen, encara que no en tingui ganes, pot compartir amb ell un bon àpat.
El llibre es pot llegir també en castellà, anglès, portuguès i gallec.

lunes, abril 04, 2016

L`artilleria de Mr. Smith,
Francesc Puigpelat, Bambú, 2016.

“L`artilleria de Mr. Smith”, de Francesc Puigpelat és un d`aquests llibres emotius i emocionants que ens posen, davant per davant, un fragment de la nostra història més recent. L`autor ens presenta en vint-i-tres breus capítols i un epíleg un relat d`amistat i de superació dels prejudicis.
Ens situem a Balaguer. És l`any 1938. En Xavier i els seus pares han tornat de França on estaven exiliats. El seu pare, enginyer al servei de la causa nacional, ocupa un càrrec de confiança. El seu fill nota que ha canviat, que ja no és el pare tendre d`abans i que viu pendent de les consignes franquistes. Fins i tot es relaciona amb el Coronel Tapias, una de les mans dretes de Franco a les terres del Segre, amb una truculenta fulla de serveis al darrera.
En Xavier comença a investigar els seus voltants i descobreix una altra cara de la guerra. De fet, els soldats d`ambdós bàndols són iguals, tenen les mateixes preocupacions i uns interessos semblants. El noi coneix al Mateu, fill d`anarquista, i a alguns soldats republicans i comença a veure que la vida no és com el seu pare creu o com li han fet creure.
Entre el Xavier i el Mateu comença a donar-se una amistat que ultrapassarà qualsevol consigna política. Fins i tot, quan en Mateu, de la lleva del biberó, va al front li encarrega que cuidi de la seva promesa, la Imma. I, al cor del Xavier, comença a créixer una batalla entre el seu amor cap a la noia i la lleialtat al seu amic.
El llibre ens parla d`alguns episodis al front, de com vivíem els soldats i de la duresa de la Guerra Civil, però ho fa amb emoció, sense culpar a ningú, explicant els fets i deixant que sigui el lector que en tregui les conclusions. 
A les guerres s`ha de ser honest i hi ha una sèrie de normes que tots han de complir. De vegades, els guanyadors no les tenen en compte i això fa reflexionar molt al lector i traspassar la realitat del 38 a l`actualitat. Sembla que, per desgràcia, poques coses han canviat i que l`home segueix sent un ésser cruel, encara que, per sort, sempre hi ha escletxes de llum.
Els personatges, per altra banda, van evolucionant, sobre tot el Xavier i el seu pare que, finalment, s`acaben retrobant perquè el pare acaba entenent que més val el respecte del seu fill que tots els reconeixements oficials. El paisatge, Balaguer i els seus carrers, les masies, el riu Segre i altres pobles són importants per entendre la novel·la, així com les diferències socials entre Xavier i en Mateu, per exemple.
El paper de la dona, per altra banda, és imprescindible en el text. Tant la mare del Mateu, que es manté ferma i a l`expectativa com la mare del Mateu, que va ser cabdal en la seva evolució com la Imma, una noia valenta i forta que ha après a viure el present, són personatges decisius.
També hi ha aspectes culturals en aquests història, com per exemple els “Comentaris de la guerra civil”, de Juli Cèsar que, a l`ofensiva del Segre, tornen a ser tinguts en compte pel bàndol nacional. Interessa veure també que, a la guerra, els enginyers van ser molt importants, com és el pare d`en Xavier i un anglès, Mr. Smith que, se`n penedeix quan ja no hi ha marxa enrere.
“L`artillera de Mr. Smith” o “Una història perfecta”, com diu el narrador a l`epíleg és, insistim, una història d`amistat, d`evolució personal i de respecte. De vegades, les persones més diferents, com en Mateu i en Xavier, s`acaben entenent millor que aquelles, en principi, més properes. Tota una lliçó de vida.








sábado, abril 02, 2016

La mare se`n va de viatge,
Mariana Ruiz Johnson. Traducció: Maria Lucchetti.
Kalandraka, 2016
La mare se`n va de viatge (El viaje de mamá) és un conte adreçat als més petits de casa. La figura de la mare sol ser cabdal i, quan no hi és, no sempre és fàcil, pels qui queden, saber-ho fer. No és el cas del pare elefant del conte que ens ocupa. En aquesta història la mare ha de marxar de viatge i, allò que per un petit pot ser viscut com un drama, acaba convertint-se en normalitat.
Es desgrana, de mica en mica, tot el ritual que suposa fer un viatge. La maleta, el comiat a l`aeroport i la casa sense la mare; però també s`aprèn a veure les coses d`una altra manera. La mare és bàsica, però amb el pare també es poden fer coses i sap com fer que la casa funcioni. El petit elefant troba a faltar la seva mare i el seu olor –quan parla per ella aprofitant les noves tecnologies, no és el mateix-. Ara bé, amb el pare es poden fer coses divertides, les normes són diferents i sembla que la casa també ho sigui.
Allò que es podia viure amb neguit, com és el viatge d`una mare, acaba sent una oportunitat per conviure amb el pare i veure que, amb ell, la casa també funciona i és, és clar que sí, prou normal.
També ens apropa a un intercanvi de rols que, avui en dia, és habitual. La mare viatja perquè treballa –per les il·lustracions sembla que és periodista- i el pare, encara que sembla que no ho fa sempre, ha d`assumir el paper de “mestressa de casa” i no passa res. Ens agrada molt aquesta normalitat i com el pare fa capgirar algunes normes de la manera més natural perquè, quan torna la mare, tot també torna al seu lloc i la casa, com diu el seu fill, fa novament olor de flors.
El primera persona, amb un llenguatge planer i assequible, el protagonista ens explica els seus sentiments, les seves emocions i la seva evolució. El conte va adreçat als més petits i els pot ajudar, precisament, a entendre la separació de la mare d`una manera més natural.
Respecte a les il·lustracions són molt lluminoses i ens presenten la família d`elefants humanitzada, encara que sense perdre els seus trets identificatius. De ben segur que, grans i petits, gaudiran d`aquests imatges alegres, plenes de detalls i d`acció.


jueves, marzo 31, 2016

Sobre el cielo imposible,
Santiago Montobbio, Libros de la Frontera.
 Colección El Bardo, 40. 2016

Santiago Montobbio (Barcelona, 1966) comenzó, en su juventud, una carrera poética quese auguraba brillante, pero que, en apariencia, dejó truncada. En 2009, tras 20 años sin escribir, rompió el dique de la contención poética y escribió, en muy poco tiempo, 942 poemas. Había sido tanto el silencio que sus versos fluyeron libres, como el agua que, al fin, encuentra el cauce y arrastra, a su paso, todo aquello que perturba su camino. El poeta ha decidido agrupar todos estos poemas en una tetralogía formada por La poesía es un fondo de agua marina, Los soles por las noches esparcidos, Hasta el final camina el canto y Sobre el cielo imposible, libro que se presentará en Barcelona el próximo 7 de abril y que vamos a tratar de reseñar en las próximas líneas.
La poesía en Montobbio es amplia, se construye con periodos sintácticos extensos y enlaza, verso a verso, las partes de una misma historia, la del propio poeta. Santiago Montobbio, instalado en una madurez espléndida, ya no quiere ni puede callar y necesita explicarse a sí mismo el mundo que lo rodea, sus propios sentimientos, las cicatriz que le ha ido dejando la vida y, sobre todo, necesita constatar que está vivo, que la vida, pese a todo, es lo más importante y vale la pena ser vivida, aunque sea a través de luces y sombras, aunque sea "sobre un cielo imposible".¿Acaso el cielo no es para todos? ¿Acaso es una ilusión que nos hemos creado? ¿Es el cielo el reflejo de otra realidad? Quizá el poeta sienta que, con sus armas, pacíficas y abstractas, no pueda conquistar el cielo, pero sí llegar a rozarlo. Algún día, el cielo, gracias a los poetas, será, al fin, posible. Mientras, nos debemos conformar, como en el mito de caverna, con los reflejos, con las sombras, con la imagen de lo que pudo haber sido y quizá nunca sea.
Montobbio facilita al lector la comprensión del poemario porque no solo los numera (del 697 al 942), sino que suele fecharlos, con lo cual se entiende que son poemas correlativos, que han ido surgiendo, uno detrás del otro y que el poeta no ha tratado ni de falsear ni de edulcorar. A veces, hasta duele el sufrimiento de quien escribe unos versos tratando de dar respuestas y encontrando, a su paso, muchas nuevas preguntas y, a menudo, imposibles de contestar.
Los conceptos, el oficio del poeta, el sentido del poema, la misión de los versos son temas recurrentes en el poemario; así como el amor, sobre todo el desamor y la herida que deja, que no cicatriza, que siempre supura. El poeta, preñado de palabras, trata de darles sentido, pero no siempre sabe si lo hace y acude a otros lectores, a amigos, a seres queridos que le dan la opinión. Una de sus amigas opina que, en realidad, lo que Motobbio quiere es escribir prosa porque sus versos son un puro acopio de palabras, de sentimientos, aunque, algo ahí, la prosa tiene unas convenciones y la poesía otras y, en el caso que nos ocupa, no es prosa lo que fluye, sino poesía, aunque no encorsetada ni siquiera medida, más bien libre, pero poesía siempre. En otro momento, alguien le comenta que, para escribir lo que escribe, "es una persona normal". ¿Dónde está la línea que cruza lo normal y la supera? ¿Alguien tiene la patente de normalidad? Un poeta es aquel capaz de ver la normalidad donde no la hay. Que cada uno saque sus consecuencias.
Resulta muy complicado poder unificar, en unas cuantas líneas maestras, el propósito de Sobre el cielo imposible, entre otros muchos aspectos porque ni el poeta tiene claro ese propósito. ¿Por qué empeñarnos en buscarlo? La idea es leer, dejar que te acompañen, en este viaje, las palabras, los escenarios (Barcelona, muy a menudo), los recuerdos, las emociones, las sensaciones y las premoniciones.
Montobbio busca siempre el futuro, el renacer, la vuelta al principio y, en ese punto, reconoce que los niños tienen en sus manos la clave del misterio de la vida porque:
"Los niños hacen andar el mundo.
Le dan cuerda debajo de las sombras".
Tiende el poeta, como un demiurgo, a separar las luces de las sombras porque:
"Se asoma la luna, se asoma el alba.
Qué vivir tendrá mañana, y será
para él el tiempo una ventana.
El hombre mira por ella siempre a la esperanza".
Y es que la poesía, una vez puesta en pie, nunca acaba:
"El poema pide más. Pide vida. Y no termina".
La magia de los versos y esa especial manera de ser de los poeta nos salen al paso:
"(...) El poeta
es nuevo y viejo, es el mismo,
y es otro en su yo más profundo
y puro, como la soledad
que digo. El poeta
siempre es hechicero".
¿Qué hay detrás de los versos? ¿Qué busca el poeta?:
"(...) Yo solo escribo
y así no digo, solo en el arte
cabalgo, lato, me deshago, y siento que todo
lo que pueda decir fuera de él
es un sinsentido. Los poemas
se explican a sí mismos , o no se explican 
en modo alguno."
Sea como sea:
"El arte es aire claro y  a la vez
es siempre enigma."
El vacío, el abismo también aparece en los poemas de Montobbio y ese deseo de darle nombre a lo que nadie ha podido nombras jamás.La vida y el paso del tiempo, implacable, que parece no ser, pero que hace su labor a conciencia:
"Es este tiempo herido y fiero y que no es
nada, como la nada que el poema canta".
Y si es nada, ¿por que escribir?. Más aún, como le pregunta su propia madre: ¿Sobre qué los haces?:
"(...) Creo que yas los hago 
sobre nada, le respondo. Y es sobre nada
que los hago, o sobre la vida que pasa,
el latido o el ritmo con que la siento
y en el verso la ausculto, y en el viento
que lo modela, como junto al mar
al pino, y la luz y la sombra y las dagas
en ellas escondidas."
No se oculta el poeta, es más se nos ofrece, en total sinceridad, sin evitarse el desasosiego y la contradicción que lo amenazan:
"Ante el dolor siempre estoy solo".
Le diríamos que no es cierto, pero él mismo se da una respuesta pocos poemas más adelante:
"El poema da nombrea este desierto".
Ojalá, se dice, no tuviera que haber escrito estos versos, de dolor y de desamor, aunque no ha sido así, y le agradecemos la transparencia:
"Por este amor que aun así
ha sido una vida. Una vida, claro,
estúpida, y perdida, solo
de soledad transida".
Ahora bien, nos quedamos, siempre, con sus últimos versos que constatan la fuerza que aún le queda al poeta:
"Porque / vivir quiero".
Y no hay más que la vida y el paso del tiempo y la soledad y el desamor y las palabras y el ansía de trascenderse. Y no hay más ni menos, podríamos decir.
Sobre el cielo imposible es, como los otros libros de la tetralogía que comentaremos en otro momento, un libro río, un libro padre, madre y pan. Recomendamos al lector que sea despacio el prólogo del propio Montobbio y esas reflexiones que va intercalando a lo largo del libro que son, por así decirlo, como faros en medio de un mar. El mar de las palabras. O como dice el poeta:
"El silencio. La bendición del silencio.
Quiero un campo de trigo dentro del cuerpo.
Para hacer pan muy verdadero,
y como poemas extenderlo por tu recuerdo,
o el mundo entero".



miércoles, marzo 30, 2016


Contes pera nens que s`adormen de seguida,
Pinto & Chinto, Kalandraka, 2016.

Escriure un conte no és gens fàcil, fins i tot és més complicat, de vegades, que escriure una novel·la. Si parlem de contes curts la dificultat augmenta. En el cas que ens ocupa (“Cuentos para niños que se duermen enseguida” o “Contes per a nens que s`adormen de seguida”, també en gallec, portuguès i italià) s`aconsegueix, no només escriure textos de qualitat literària, sinó sorprenents, textos que causen perplexitat i ens deixen, a grans i petits, amb la sensació de que hi ha alguna cosa que ens hem perdut, però que ens agradaria conèixer.
Les coses no són sempre com ens mostren els sentits que, de vegades, ens enganyen perquè hi ha una altra manera de veure el món que ens envolta i és amb els ulls de la imaginació, de la màgia, del nonsense. Comences a llegir una història que sembla tradicional (un pirata, una princesa, un castell, un gegant o un monstre) i veus que res és el que sembla. Així, el pirata acaba alimentant-se de la seva pròpia pota de pal que ens converteix en una pomera, la princesa acaba sent una granota, el rellotge pintat de l`Emma funciona perfectament, la bruixa sap com conquerir l`amor de la seva vida, el follet acaba venent el seu bolet, les cartes de la baralla mai estan d`acord i així successivament. Hi ha, molt sovint, moments d`absolut lirisme com pot ser el conte “Animals de paper” o “La sirena i l`humà”.
El pas del temps, els costums, els sentiments, les emocions, la felicitat, els desitjos són presents en aquests contes, breus i força concentrats, que ens contagien la joia de viure, la capacitat de pensar, de reflexionar, de jugar amb els mots, de crear una altra realitat a partir de les coses i personatges coneguts.
Pinto & Chinto són, en realitat, Carlos López, autor del text, i David Pintor, l`il·lustrador. Els dos, en perfecta harmonia, ens contagien de l joc i la il·lusió que traspuen aquests 28 contes. Cada conte va acompanyat de la seva il·lustració, amb la qual cosa s`ha fet un esforç per relacionar text i dibuix. Si el text ens porta fins a algun parany, cap a terrenys que semblen coneguts però que no ho són; la il·lustració ens permet la contemplació del detall, del color, del gest en un moment, del rostre, del matís i de l`instant. Cada imatge s`atura en un fragment del conte o el capta de forma global.
Aquests contes lluiten contra la monotonia i ens fan veure que tot és possible, que un pot sortir de la seva zona de confort i endinsar-se en espais no coneguts perquè la recompensa no és noment passar una bona estona, sinó descobrir que, a la vida, a cada una de les nostres vides, d`adults que vam ser nens i de nens que seran adults, podem posar el color, la sorpresa i el canvi inesperat perquè res encara està fet i tot és possible.
En definitiva, aquests contes garanteixen somnis en grans i petits. Quan acabem de llegir, realment, tindrem tots els colors de l`arc iris a les nostres mans.

domingo, marzo 27, 2016

El cuervo de Poe,
Rosa Ruiz Gisbert, Ediciones del Genal, 2016.

Escribir un libro de memorias no es tarea fácil porque, por un lado, se despiertan vivencias o recuerdos no siempre placenteros y, por el otro, corres dos riesgos. O bien puedes dañar a terceras personas con tus palabras o bien lo dulcificas demasiado. ¿Cómo lograr un equilibrio? ¿Cómo conseguir atrapar al lector desde el principio?
La escritora malagueña Rosa Ruiz Gisbert, con un amplio bagaje de publicaciones a sus espaldas, logra, gracias a su prosa sobria, bien trabada y rigurosa, ofrecernos un texto que se lee con emoción e interés.
Rosa Ruiz evita caer en dramatismos, en lugares comunes, en quejas, en saldar cuentas pendientes... Eso no cabe ni en su cabeza ni en su manera de ser y escribir. Lo que pretende es dejar testimonio de ella misma para que la podamos entender mejor, para que podamos saber cómo fue y pensó y acaso sepamos valorar que, para que se construya una personalidad, hacen falta muchos días, muchas experiencias, muchas reflexiones y mucha honestidad. Honestidad es lo que derrocha la escritora en estas páginas.
No solo encontraremos aspectos biográficos sino reflexiones profundas sobre el ser, la existencia, las relacines personales, el amor, las emociones y los sentimientos. Rosa Ruiz es una mujer que ha leído mucho y que se muestra humilde en sus conclusiones, aunque podría darnos lecciones a todos.
Este primer volumen comprende su nacimiento, infancia, adolescencia y juventud. Nos habla de sus padres, a los que perdona y, a la vez, se perdona a ella misma. Nos cuenta las penurias de una posguerra en blanco y negro, sin alicientes, en la que había que sobrevivir cada día.  Nuestra escritora es una mujer que se hizo a sí misma, con tenacidad y esfuerzo que fue, poco a poco, tomando conciencia de sus habilidades y dándose cuenta de cómo podía evolucionar como persona y laboralmente.
Son muchos los personajes que aparecen por las páginas de este volumen, algunos ya murieron, otros leerán el libro. Las descripciones que hace Rosa Ruiz son certeras y realistas. No esconde los inconvenientes, pero tampoco disfruta contemplándolos. Los explica y sigue avanzando.
El cuervo de Poe se caracteriza, como decíamos al principio, por una prosa amplia y precisa. No acude al diálogo, sino a la reflexión personal, a la propia explicación que se ensancha y nos muestra una parte de nuestra historia reciente en la que no había avances tecnológicos, pero sí el contacto personal, las ganas de vivir, el deseo de soñar.
Agradezco a Rosa este volumen que me ha permitido conocerla mejor y valorarla como hija, como mujer, como trabajadora. No obstante, el libro se puede leer de manera indepediente; esto es, sin necesidad de frecuentar a la autora. Y ese es el gran mérito del texto, que cale su forma de escribir, esa ironía sutil que maneja, sus reflexiones siempre honestas y la gran categoría humana de la persona que es Rosa Ruiz Gisbert. 

domingo, marzo 13, 2016





Todo es máscara,
Rosa Huertas.
Ilustraciones: Álex Fernández Villanueva,
Anaya, 2016.

La acción comienza en Madrid, en 1835, en un baile de máscaras. La máscara es un elemento recuerrente a lo largo del relato, no en balde da nombre a la obra y contiene una simbología que es clave para entender el relato. Nada es lo que parece, ni la ciudad, ni los personajes, ni las acciones.
En este Madrid romántico, preñado de acontecimientos políticos y de continuos sobresaltos, las gentes aprender a seguir viviendo y lo hacen, cómo no, tras una máscara.
Eugenia, una chica de clase social alta, desaparece misteriosamente en ese baile y su amiga Teresa intenta, por todos los medios, averiguar qué hay tras esta desaparición. No le resulta fácil por su condición de mujer, aunque, con la complicidad de su hermano Mateo, se oculta tras un disfraz de hombre que le permite entrar en los espacios prohibidos a las mujeres, el café Príncipe, por ejemplo, y otros escenarios. Le ayuda Lucas, un amigo de su hermano quien vive un momento de confusión y ofuscación sentimental que lo lleva a cometer alguna torpeza con Teresa o con Juan, su identidad fingida.
En el relato se mezclan personajes imaginarios con personajes reales, como es el caso de Larra quien está viviendo sus últimos años y muestra todo su dolor, a veces cinismo, frente a su relación con Dolores Armijo. No obstante, ayuda a Teresa y aprende a guardar su secrero. Larra es una pieza esencial en este puzzle de las máscaras porque él mismo se ocultaba tras una máscara de fingida indiferencia. El relato avanza hasta el fatídido 13 de febrero de 1837 en que el autor decidió quitarse la vida. Rosa Huertas recoge las reacciones de las gentes y nos permite asistir, doloridos, al final de una etapa.
Mientras, Teresa averigua el paradero de Eugenia, aunque eso ya no le importa porque ella misma está viviendo su propia peripecia sentimenal con Lucas. El lector los acompañará en las últimas páginas de una manera especialmente intensa.
Todo es máscara nos habla del papel de la mujer en el S. XIX y de las limitaciones que tenía. Teresa, en ese sentido, es una adelantada a su época que no duda en vestirse de hombre para conseguir sus objetivos, aunque termina congraciándose con su femineidad. La novela también alude a algunas costumbres o usos de la época, como puede ser el duelo e, incluso, a las diversiones comunes como son la corridas de toros. 
Rosa Huertas se pasea por el Madrid del s. XIX con toda naturalidad, por las tertulias literarias, por los mentideros, por las calles, por el teatro Real, por los hogares, por las cocinas y por los espacios más secretos. Logra un relato, así, muy vivo, en donde la ciudad es también protagonista.
Los personajes como Teresa o Lucas son seres que evolucionan conforme avanza la historia. Lo vemos a través de sus cartas, de sus diálogos. Teresa al final del relato ya no es la joven asustadiza y con baja estima que veíamos al principio, sino una mujer consciente de sus ideas, con vuluntad firme. Lucas, por su parte, ya no es el joven despreocupado del principio, algo frívolo, que se fijaba más en la belleza que en el interior, sino un hombre que ha pasado por situaciones límite, que ha estado al punto de perder la vida y que, sin saber muy bien qué le deparará su condición, aunque consciente del amor que le tiene a Teresa.
Todo es máscara es un relato espléndido que no solo interesará a los jóvenes lectores, sino a todo aquel que quiera conocer un poco más cómo fue un periodo tan interesante, como efímero, como es el Romanticismo español.
Las ilustraciones, por su parte, se centran en los espacios y en los personajes a los que retrata de manera estilizada en los principales escenarios que se describen en la novela. La portada, por ejemplo, muestra una escena femenina, interior, que queda superada con la ilustración final, de Teresa, madura y triste, rindiendo tributo a Larra.






Un esguince en el cerebro
Alfredo Gómez Cerdá.
Ilustraciones: Francesc Rovira,
Edebé, 2016.

Un esguince en el cerebro es una metáfora paródica de lo que puede suceder si seguimos confundiendo lo esencial con lo superfluo. Hay mucho de postureo en nuestra sociedad, en nuestra forma de vivir más pendiente del tener que del ser. No es la primera vez que Alfredo Gómez Cerdá nos da un toque de atención al respecto.
El protagonista del relato es un niño cuyos padres, pensando que lo quieren mucho, lo han rodeado, desde la cuna, de toda clase de objetos electrónicos. La visión humanista o humanizante se ha perdido y, en su lugar, hay consolas y televisores por doquier y ordenadores y móviles y todo armatoste que tenga teclas y pueda conectarse.
Piensan los padres de Godofredo que están criando a un ser superdotado y no entienden que en el colegio no lo sepan detectar.
Todo va bien hasta que la profesora del niño tiene una idea, diríamos que subversiva. Pretende que todos lean un libro. Los padres de Godofredo se indignan y ponen el grito en el cielo, aunque acaban comprándolo, pero con todas las precauciones. El niño lo lee casi como si estuviera haciendo algo prohibido y los padres lo observan como a un bicho raro. La ironía, fina y recurrente, aparece en todo momento en las distintas situaciones que se describen en la novela.
Un buen día, Godofredo siente dolores de cabeza y, tras muchas pruebas, a cual más extraña, se le detecta un esguince en el cerebro. Sí, en el cerebro. No en la rodilla o en la pierna o en el brazo,  que sería lo más común, sino en el cerebro. Los padres amenazan a la profesora y el niño, mientras, trata de encontrar soluciones. Y las encuentra, pero eso deberá averiguarlo el lector.
El caso es que el cerebro, si no se alimenta convenientemente, corre el riesgo de atrofiarse o de, como le ocurre al protagonista, sufrir un esguince. Eso sí, hay aún remedio, pero, como tardemos en aplicarlo, todos acabaremos con el cerebro enfermo. O, si no, al tiempo.
Un esguince en el cerebro está escrito en clave de humor, como hemos dicho, pero contiene una carga crítica que solo con humor e ironía se puede formular. Los personajes y las situaciones se exageran y rozan el esperpento, pero eso nos permite que nos distanciemos y observemos a los personajes con curiosidad y pasmo y, por qué no, cierto miedo ya que, de seguir así, como decíamos, habrá pronto muchos padres que, como los de Godofredo, prefieran la tecnología a los libros. Es más, y eso si no que da miedo, quizá ya los haya.
El relato se destina a niños a partir de 10 años, pero haremos bien en leerlo los mayores. Se estructura en 13 capítulos y se narra en tercera persona de una manera ágil y vivaz. Los diálogos son certeros y los pensamientos de los personajes nos permiten entender mucho mejor la historia. Las ilustraciones de Francesc Rovira, por su parte, humanizan a Godofredo y nos lo muestran como un niño normal, pese a la influencia de sus padres. 
En definitiva, un libro punzante, crítico, divertido y que da pie, sin decirlo expresamente, a muchos debates. Sea como sea, la lectura se salva y sobrevive a tanta tontería y sinrazón.

viernes, marzo 04, 2016

Mi vecino Cervantes,
Rosa Huertas. Ilustraciones: Beatriz Castro,
Anaya, 2016.

¿Os imagináis a Miguel de Cervantes en pleno S. XXI? ¿Cómo iría vestido? ¿A qué se dedicaría? Lucas, el protagonista del relato que firma Rosa Huertas, cree que su vecino es el autor del Quijote porque se le parece mucho y porque hay demasiadas coincidencias entre los dos. Tanto le emociona el descubrimiento que está al punto de meterse en más de un lío.
El vecino de Lucas, efectivamente, parece haber vivido una vida casi paralela a la del autor renacentista. Ambos han perdido el uso de la mano, ambos pasan estrecheces económicas, ambos son escritores. Por si fuera poco, el vecino le cuenta relatos a Lucas que son las propias obras de Cervantes.
 Mi vecino Cervantes es una novela con un planteamiento muy ingenioso porque trasvasa la circunstancia de Cervantes al Siglo XXI y lo hace a través de la mirada de un niño. Así se logra un relato directo, muy cercano y emocionante.
Los datos que se dan del autor son certeros, con lo cual el libro puede ayudar a los primeros lectores a entrar en el universo cervantino y a hacerlo de una manera cordial, muy a su altura, aunque sin perder rigor ni calidad literaria.
El lector, sea niño o mayor, asiste a la amistad entre un niño y un anciano y se siente como un observador de la misma. El vecino de Lucas no tiene mucha suerte, no cobra jubilación, aunque no ha perdido el humor ni la alegría. De ahí que mantenga una buena amistad con Lupe, la panadera del barrio. Eso ocasiona alguna confusión porque Lucas se entera de que Cervantes murió a causa de la diabetes y cree que, si come dulces, eso le perjudicará.
El diálogo en la novela es esencial, como lo es en el propio Don Quijote. Lucas va creciendo a medida que don Miguel le va abriendo los ojos de la imaginación y lo va invitando a ser una persona creativa y libre. Uno de los consejos que le da es impagable: "...con la palabra puedes aprender, convencer, soñar, viajar a mundos lejanos, imaginar, crear nuevas ideas, relacionarte con los demás... Sin la palabra nada de eso sería posible".
El lector se deja seducir por el juego metaliterario que nos propone Rosa Huertas. ¿Es verdad o mentira? De alguna manera, Lucas sí conoce a don Miguel de Cervantes que lo acompaña durante un trecho de su vida hasta que decide irse a vivir con su sobrina. Ahora bien, la sorpresa viene al final del libro. Entonces descubrimos la verdad y entendemos el papel o misión de Rosa Huertas.
Las ilustraciones, por su parte, son decisivas para situar en el contexto actual la acción que nos relata el texto. Gracias a las mismas, vemos a Miguel de Cervantes hoy en día y aceptamos, de buen grado, que asi sea. Son ilustraciones muy realistas, llenas de detalles y color.
Mi vecino Cervantes va destinado a lectores desde 8 años y será, sin duda, un descubrimiento para ellos porque aprenderán, sin grandilocuencias, quién era Cervantes y cuál es su vigencia actual.
El homenaje a Cervantes, en su 400 aniversario, que le brinda Rosa Huertas es, sin duda, un acierto por su amenidad, por su planteamiento y por su cercanía.