domingo, abril 19, 2015






Ratones de casa,
Xosé Manuel González "Oli".
Natalia Colombo,
kalandraka, 2015


Un buen día, una familia de ratones decidió emprender un viaje hacia una casa para buscar comida y pasarlo bien, aunque no contaba con un inconveniente: la presencia del gato. Ese viaje ocurrente, luminoso y excéntrico es lo que, en forma de coplas, nos cuenta "Oli", su autor. Es un viaje que dura un día, desde la mañana hasta la otra mañana y que nos trae imágenes muy delicadas ("La montaña, / con hijo muy fino, / subiendo y bajando / dibuja el camino", al lado de juegos cercanos a la poesía oral ("Los ratones, / aquí y en la China, / cuando tienen hambre / van a la cocina") o situaciones divertidas ("La señora / dice muy bajito: / Abajo hay ladrones, ¡Despierta, marido!").
Lo importante de Ratones en casa no es la llegada a la casa, sino todo lo que envuelve ese viaje especial. A menudo, en la vida, lo que que importa no es llegar, sino caminar y crecer mientras se hace el camino. Esa es la verdadera meta.
Los ratones se instalan en la cocina, el gato se alarma, la señora llama al marido y el marido hace levantar a su hijo. Por fin, el gallo canta y todo vuelve a su origen. Por lo tanto, se trata de una estructura encadenada que facilitará a los más pequeños la comprensión del relato y les permitirá comenzar a extraer sus propias consecuencias porque, con Ratones en casa, el niño o la niña, disfrutará dando nombre a las cosas, acompañando a estos ratones y comprobando que, por suerte, no les pasa nada al final, aunque se les erice un poco el pelo porque, eso sí, antes, se han pegado el gran festín.
Las imágenes que emplea "Oli" son directas, como ya hemos dicho, fáciles de entender, aunque de alcance poético puesto que abunda la personificación y eso enriquece mucho el relato: "La mañana / trae el primer rayo, / y al salir el sol / quien canta es el gallo". Se sigue, por lo tanto, una estructura cíclica, el relato acaba y empieza en la mañana, pero ha pasado todo un día y, con seguridad, los ratones ya no son los mismos ni el niño ni siquiera el gato.
Las ilustraciones de Natalia Colombo son bellísimas. Con sus ceras y lápices de colores consigue contagiarnos la alegría de vivir porque son dibujos llenos de colores, de matices, de vida. Son dibujos que van de lo cotidiano a lo mágico, de lo real a lo imaginario, del juego a la seriedad, de la magia a la ilusión. Realmente, son ilustraciones potentes, cargadas de matices que encantarán a los lectores.
En definitiva un álbum divertido, bien construido, con una historia cercana a la oralidad y con unas ilustraciones riquísimas. ¿Quién no se montaría en el autobús con estos ratones? A ver... que levante la mano.




Castillos en el aire,
Ana Alcolea. Ilustración: Mercè López,
Anaya, 2015. (El Duende Verde, 200).

La abuela de Marcos le está contando una historia y, precisamente, es la misma que el lector está leyendo. De esta manera, siguiendo una estructura muy conocida en la literatura popular, Ana Alcolea nos conduce por los caminos riquísimos de la oralidad y nos devuelve el placer de escuchar porque ella, como narradora, desaparece y cede el lugar a la abuela quien, a su vez, logra también mimetizarse con los personajs verdaderamente protagonistas, Santiago, Zenón y Rosa.
Santiago era un niño al que le gustaba mucho dibujar en la arena de la playa, aunque eso impedía que sus obras permanecieran, Santiago vivía en un faro, lejos de otras personas, en compañía de sus padres y de una extraña mascota, adquirida casi como capricho por su padre, un pavo real. Zenón. La figura del pavo real es decisiva para la evolución personal del niño porque él observa cómo Zenón se acerca a sus dibujos y se enamora del que hace de una pava, hasta el punto de que es capaz de confundir realidad y fantasía y extender, como en un cortejo, sus bellas plumas. Zenón desaparece un buen día en busca de su amada imaginaria.
Santiago, cuando es mayor, va a ver mundo y llega a un lugar donde se está construyendo un castillo. Trabaja una temporada en sus obras y decide quedarse cerca de él. Su destino lo está buscando porque la hija del dueño del castillo, Rosana, sin que su padre lo sepa, sale del castillo, por el laberinto secreto, y conoce a Santiago. Para Santiago es un descubrimiento saber que hay una manera de apresar las palabras y los dibujos, que existen los libros y que no es necesario pintar en la arena. Rosana comparte con él su pasión hasta que desaparece y eso a Santiago le hace despertar el ingenio. Descubre cómo acceder al castillo y descubre que Rosana está muy enferma y solo él tiene el antídoto para que se recupere: un libro, las Metamorfosis, de Ovidio.
Castillos en el aire es un homenaje a la palabra, capaz de crear obras más duraderas que los propios castillos. Gracias a la lectura, que finalmente Santiago maneja, descubre que "su mundo se había hecho más grande". Y no solo lo descubre Santiago, sino Marcos a quien su abuela le hace ver que esos personajes "están dentro de ti y vivirán siempre que tú quieras". Y Marcos es cualquier lector que, en estos momentos, se disponga a abrir un libro y a dejarse seducir por sus palabras.
En este libro, Ana Alcolea demuestra algo que ella siempre defiende con vehemencia cuando habla con sus lectores. Ana Alcolea demuestra que un libro lo empieza a escribir su autor, el escritor, pero lo acaba el lector, porque es el lector quien se imagina a Marcos, a la abuela, a Zenón, a Santiago y a Rosana. Nadie más que el lector tiene la llave para decidir acerca de estos personajes. Además, el diálogo, presente entre Rosana y Santiago, es crucial para permitir que ambos jóvenes maduren.
En Castillos en el aire, su autora retoma temas que le son queridos, como es la ambientación inicial en un faro o el recurso de la abuela que cuenta historias a su nieto, por poner dos ejemplos. El libro se estructura en 21 capítulos breves y, poco a poco, va implicando al lector porque Santiago es un niño que crece, que se hace joven y adulto (le sale barba) y que, al fin, halla su destino, ese que Zenón salió a buscar un día en forma de dibujo efímero y que Santiago encuentra para siempre. Hay tanmbién elementos simbólicos como el laberinto del castillo o las plumas de Zenón que son como ojos abiertos que luego se pueden identificar con los personajes que a Rosana tanto le gustan, de Las metamorfosis.
El relato está escrito con sensibilidad porque son muchas las imágenes que emplea la autora, metáforas, comparaciones, para hacer entender a los lectores qué sentía Santiago y cómo lo sentía.  Además nos habla de un tiempo pasado, que queda difuminado, a la manera de los cuentos clásicos, pero que nos permite dar rienda suelta a la imaginación. Es un tiempo donde escribir salía muy caro porque se hacía en pergaminos, donde las clases menos pudientes no sabían leer y donde los dueños de castillos se creían superiores. 
En Castillos en el aire se plantea un viaje iniciático. Santiago comienza a abrir los ojos en el faro, con sus dibujos. Observa a Zenón y siente que detrás del dibujo puede haber algo más. Piensa que el mascarón de proa en forma de sirena que llega un día a sus pies, es una puerta a la imaginación. Y se sabe llamado a otras empresas que no sean las de seguir el oficio de su padre. Santiago es un espíritu inquieto, libre y vital que siente que hay algo más detrás de las apariencias de su propio mundo.
El libro está ilustrado por Mercé López quien, de forma sutil y poética, muestra algunos de los momentos clave de la historia (la cola de Zenón, Santiago en la arena dibujando, Rosana y ese castillo inmenso, envuelto entre nieblas, que no parece tener cimientos, que ilustra la portada). Gracias a Ana Alcolea y a Mercè López los lectores, desde 10 años en adelante, aprenderán que, efectivamente, ellos pueden ser magos gracias a las palabras y a los dibujos.
Como escribe la propia autora en la presentación: "...los lectores y los escritores somos magos: a través de las palabras creamos un mundo en nuestra imaginación".

domingo, abril 12, 2015






Donde hace la noche,
Laura Forchetti - María Elina,
kalandraka, 2015.
Premio de Poesía para niños Ciudad de Orihuela, 2014.

Laura Forchetti, la autora de este poemario, sabe  que las palabras, bien engarzadas, son el más mágico de los conjuros contra el miedo y la soledad. Y, así, poco a poco, casi como en un susurro, con respeto y reverencia, dos personajes, Violeta y Vittorio, entran en el misterio de la noche. Gracias al diálogo florece esta poesía que nos lleva a cualquier espacio amplio, en donde no haya llegado aún la contaminación, donde las estrellas sean faros en la noche, donde sea posible escuchar las voces de las pequeñas criaturas nocturnas y en donde se respire libertad y sosiego.
La poesía de Laura Forchetti se remansa, establece un camino que nos conduce a la luna, al mar, a los planetas, a la espuma, a los caracoles y a los escarabajos. Es una poesía que traza el plano de un tesoro: el de la noche. Para conocerlo no hace falta ser pirata, sino persona sensible, que sepa escuchar y observar. Solo así se nos concederá el deseo de ver como teje la araña su tela de rocío, la tela del cometa o el lecho plateado de los peces.
La rima asonante, los versos muy breves al lado del verso libre, las metáforas visuales se combinan para encandilar al lector.
La ingenuidad, la dulzura de la niñez, donde todo es sorpresa y magia, no abandonan los versos de Donde nace la noche, más bien los acompañan hasta el final y dejan en el corazón un poso de ternura, de nostalgia también: "Vamos a esperar / una estrella / que caiga." Y ahora, como Violeta y Vittorio, vamos a pedir tres deseos, pero eso sí: "Los deseos son secretos. No te lo digo".
Y así, despacio, va acabando la noche y llegando el día, aunque los niños se resisten a abandonar a su nueva amiga: "Un ratito más / hasta que se peine / la mañana". No hay que tener miedo a la noche porque la noche trae muchos regalos, si sabemos buscar, si seguimos las pistas de Laura Forchetii.
Donde nace la noche es un poemario que significa también un homenaje a la poesía de Emily Dickinson quien encontró en la naturaleza su fuente de inspiración. Es un libro destinado a los niños desde los 9 años que enamora y emociona, pero, ojo, hay que leerlo despacito, paladeando las palabras, dejándose empapar por el escenario de la noche.
Las ilustraciones de María Elina Méndez son realmente hermosas, senciullas y delicadas, como los propios versos. Nos llevan, igual que el poema, desde la noche al día porque, poco a poco, se va imponiendo la claridad.
Donde nace la noche es un regalo muy oportuno porque nuestro mundo está hecho de prisa y de desasosiego y la propuesta de la autora es, justamente,  la contraria. Nos invita a que abramos los ojos, también los del corazón, y a que veamos que las limitaciones nos las ponemos nosotros mismos. ¿Quién empieza el viaje hacia la noche? Veremos sirenas, veremos estrellas, veremos ilusión, nos veremos a nosotros mismos.






 

El pasado mes de marzo supe que este blog, “Voces de las dos orillas”, había recibido el premio One Lovely Blog gracias a Cinco ovejas negras. "Cinco ovejas negras"  es un blog de Literatura Infantil y Juvenil que llevan cinco mujeres comprometidas con las letras y activas al máximo. Recomiendo desde aquí el blog y agradezco que me hayan tenido en cuenta.
Este Premio es un reconocimiento entre blogs, para hacerlos más visibles y ayudarlos a conseguir un poco más de difusión. Si entre los blogs nominados está el tuyo tienes que:
  • Agradecer el premio a quien te lo concede y hacerte seguidor de su blog.
  • Responder a las once preguntas que te hace.
  • Conceder el premio a once blogs que acaben de empezar o que tengan menos de doscientos seguidores y que te gusten.
  • Hacer once nuevas preguntas a los blogs premiados.
  • Informar del premio a cada uno de los blogs.
  • Visitar los blogs que han sido premiados junto con el tuyo.
Las preguntas que debo contestar son:
  • ¿Cuál es tu música? Cualquier música que me haga sentir emociones.
  • ¿Tu ciudad preferida? Me gusta mucho Tarragona, mi ciudad, pero estoy enamorada de Cuenca también y me encanta Madrid.
  • ¿Tu espacio? Mi casa.
  • ¿Tu postre? Tiramisú
  • ¿El rasgo que más admiras? La fuerza de voluntad.
  • ¿Tu película? “Lo que el viento se llevó”
  • ¿Tus lecturas? Cualquiera que me enganche. Me encanta la novela histórica.
  • ¿Colacao o Nesquik? Ninguno de los dos. Leche sola o con café.
  • ¿Cómo te gusta el café? Cortado.
  • ¿Nocilla o Nutella? Ninguna de las dos. Muy empalagosas.

Y estas son las preguntas que hago yo a los blogs que premio:

  • ¿Cómo definirías tu blog?
  • ¿Cuál es tu intención al escribir?
  • ¿Prefieres mar o montaña?
  • ¿Qué es el  tiempo?
  • ¿Qué desayunas?
  • ¿Cuál es tu momento del día favorito?
  • ¿Pechuga o muslo?
  • ¿Cuál es el último libro que has leído?
  • .Qué es la infancia?
  • ¿Qué admiras en las personas?
Los 11 blogs que yo admiro y quiero premiar son:


  • Manos de tiza   (blog de pensamiento, poesía, docencia y mucho más)
  • Fotos poemas (blog de la escritora Rosario Bersabé Montes)


miércoles, abril 01, 2015






Foro Rinascimiento,
María García Esperón,
Libros & Libros, 2014.

Foro Rinascimiento es una historia que retrata muy bien el pensamiento y las reflexiones personales de la propia autora, la mexicana María García Esperón. Si repasamos su obra, ya amplia, veremos que son varios los temas que mueven y conmueven a la escritora, pero es en Foro Rinascimiento que, de una manera fluida, aparecen para deleite del lector que acaso sabe -o debe- leer entre líneas. Así, la historia o el pensamiento de la humanidad que solo se han transformado, aunque mantienen íntegra la raíz y la esencia. Por otro lado, las nuevas tecnologías, internet, que han logrado un acercamiento entre las personas, pero también tienen sus peligros, como se advirtiera en El disco del tiempo. Son varios los motivos que nos recuerdan otras novelas de María García Esperón, como la obsesión por la sibila élfica que mantiene uno de los personajes, que ya leímos en Sibila o las referencias al cuerpo de Alejandro Magno, obsesión desde la antigüedad, como ya leímos en Soma.
Foro Rinascimiento se estructura en tres frentes que se van intercalando. Para empezar, en primera persona,  las intervenciones en el foro que lleva el mismo título y que, poco a poco, va desvelando enigmas del Renacimiento. Son intervenciones directas, que crean, en el lector, la ilusión del presente. Son intervenciones que adoptan nombres renacencistas para ocultar las verdareras personalidades.  Las cartas de Miguel Ángel, el artista renacentista por excelencia, nos sitúan en el pasado.   Y, por último, la intervención de un narrador en 3ª persona, permite que tomemos distancia y conozcamos algo mejor a los personajes y, sobre todo, sus obsesiones y tormentos.
Una joven diseñadora mexicana, Alicia (fiorezna, en internet), descubre un secreto en las pupilas de la sibila, en la Capilla Sixtina. Es un secreto enorme que hace peligrar, incluso, las creencias y que relaciona, al fin, todas las religiones y cultos. Hay un paso entre Apolo y el Dios verdadero y ese paso lo dio Miguel Ángel, en el corazón de la cristiandad. Semejante hallazgo ocasiona que se pase de lo virtual a lo real. Un coleccionista italiano, un erudito inglés y un alto funcionario del Vaticano darían lo que fuera por conseguir desvelar el misterio de Miguel Ángel. El amor y la muerte, como en otras novelas de María García Esperón, están a un paso, esa es la verdad. No hay amor más grande que el que siente Miguel Ángel frente a un bloque de piedra a punto de convertirse en arte, en belleza. Por conseguir esa belleza, en estado puro, tan cercana a las ideas de Platón, se puede morir y se puede vivir.
La confusión de estos personajes, tan metidos en su mundo, cultos, poderosos, pero también solitarios empernidos, poco acostumbrados a las contrariedades, hace que cuando se cruza en sus vidas una presencia femenina, joven, capaz, valiente y arriesgada, confundan la obra de arte con la propia vida. Se creen dioses jugando con las personas, aunque, al fin, el tiempo los pone en su sitio y les demuestra que son finitos e insignificantes.
Foro Rinascimiento es un libro enigmático, que nos conmueve y emociona, que nos hace dudar de nuestras propias capacidades, que nos sumerge en una época ya pasada, el Renacimiento, con la que seguimos guardando relación porque, como cree la escritora, la historia, la historia grande, la enorme, no se hace de una vez, sino despacio, con trocitos pequeños. Es como si un inmenso caleidoscopio se hubiera roto y, poco a poco, se vayan recuperando las piezas. Por eso, no es de extrañar que entre la Alicia del S. XXI y una joven momia muy bien conservada haya tantas relaciones,  como entre Venus y otras divinidades o como entre la Sibilia y el propio Miguel Ángel.
La novela mantiene un ritmo narrativo intenso y queda, de alguna manera, abierta porque el final es tan enigmático como la propia peripecia que se narra. Que cada lector extraiga sus propias ideas y que cada lector reflexione.
Sea como sea, como leemos hacia el final del libro, "El único asesino de Giuliano, el único asesino de Alejandro y de Apolo y de todos los dioses que en el mundo han sido, es el tiempo. Y la muerte libera de las ataduras del tiempo, a través del Día y la Noche, a esos gigantes recostados, artífices de la liberación, de la resurrección, del Rinascimiento...".
Gran conocecora de la cultura clásica, María García Esperón, nos ofrece una novela, envuelta en los ropajes de las nuevas teconologías, que demuestra que entre el pasado y el presente, a veces, solo hay un soplo. Un leve soplo del tiempo. 

lunes, marzo 30, 2015

Las bolsitas de la Señora T,
Paula Merlán - Mar Blanco,
Amigos de Papel, 2015.

El "tiempo" es un concepto relativo, que no vivimos con la misma intensidad. Todos coincidimos que no es lo mismo una hora de alegría que una de dolor, que parece que, en el primer caso, los minutos vuelen y, en el segundo, se eternicen. Filósofos y escritores se han centrado en el tiempo y han reflexionado acerca del mismo. Quizá los poetas sean los que han dado más en el clavo a la hora de transmitir los sentimientos y sensaciones que provoca el paso del tiempo. Ya Machado definía su poesía como "palabra en el tiempo",
Estamos hechos de pasado, pendemos de un presente efímero y nos vemos abocados al futuro incierto, esa es la verdad. Hemos acuñado muchas expresiones relativas al hecho temporal. Así, se puede ganar, perder, malbaratar, robar o perder el tiempo. Lo que no podemos es recuperarlo; eso ya no nos corresponde a los mortales.
La señora T, la protagonista del relato de Paula Merlán, está aburrida o triste y el tiempo le pasa muy despacio. Por eso se le ocurren tres ideas peregrinas que la conducen a almacenar el tiempo, su propio tiempo. Guarda en tres bolsitas los segundos, los minutos y las horas que le sobran porque quiere que el día pase rápido. Cuando lo consigue, descubre que hay otras personas necesitadas de tiempo y accede a repartirlo con los demás; aunque eso la deja sin tiempo para ella misma. Cada lector puede hacer su propia interpretación, eso sí. El caso es que la señora T ya no tiene tiempo que recuperar y echa de menos no haber disfrutado más de las pequeñas cosas de la vida que, ahora, le son vedadas. Podría parecer triste, pero no lo es porque, gracias a una sorpresa luminosa de la escritora, la señora T, al fin, tiene toda la eternidad por delante y se encuentra con el señor T.
Podríamos pensar que la señora T es algo excéntrica, quizá, más bien, es una mujer mayor, viuda, que atraviesa por momentos de soledad y no sabe cómo llenarlos, por eso se le ocurre esa idea bizantina de guardar el tiempo. Ese tiempo que a ella le pesa como una losa, ayuda a los demás y ahí la señora T hace un ejercicio de generosidad inmenso.
El relato va destinado a los más pequeños, que quizá no entiendan todos los recovecos del mismo, aunque sí podrán ver que cada uno ha de vivir su propio tiempo y que vale la pena hacerlo.
La experiencia lectora la he realizado con niños de seis años y si bien a todos les ha interesado, solo algunos han ido más lejos y me han preguntado si la señora T se había muerto e, incluso, alguna ha afirmado que T significa tiempo. Es un camino sembrado de preguntas y de crecimiento.
Por lo tanto, es bueno ofrecer a los niños relatos con una buena carga reflexiva que ganan a cada lectura y que les permiten situarse en su propio mundo y establecer su autonomía personal.
Paula Merlán escribe un texto metafórico, lleno de colores y de luz. La señora T no se sentía feliz en su vida, por eso quería acortarla y, cuando lo logró, tuvo un momento para arrepentirse, aunque no hizo falta porque le aguardaba, como ya se ha dicho, "la eternidad".
En el libro también se reflexiona acerca de la prisa cotidiana. Las madres necesitarían que el día fuera mucho más largo para pdoer hacerlo todo. El panadero también va apurado. La maestra lo necesita para corregir y así, sucesivamente. Quizás sería mejor que nos ajustásemos a nuestra propia realidad y aprediéramos a vivir con lo que tenemos, sin pedir más tiempo y sin renegar de él.
Las ilustracions de Mar Blanco son cercanas y harán que el niño capte el matiz metafórico porque aparece la señora T cargada de tiempo y aparecen los segundos, los minutos y las horas personificados. Son ilustraciones cargadas de detalles, con mucho color y que se cierran con la recreación de lo que podríamos identificar como un soberbio paraíso, cargado de vegetación y de posibilidades.
Además, la tipografía juega con las letras y los colores y permite una lectura más cercana y atenta.
En definitiva, un libro para los más pequeños hecho para que los mayores reflexionemos y seamos capaces de decidir que hacemos con nuestro tiempo: ¿lo perseguimos o lo vivimos?

domingo, marzo 22, 2015








Antoni Gaudí,
Dàlia Adillon Marsó,
Kalandraka, 2015.

Antoni Gaudí és un àlbum il·lustrat adreçat als nens i nenes a partir de 4 anys, que els explica, d`una forma senzilla i molt poètica, la història del gran arquitecte Antoni Gaudí.
Gaudí va néixer a Riudoms i era el petit de cinc germans. Li agradava jugar a les construccions i passejar pel camp on mirava la natura i aprenia d`ella. De petit va passar moltes estones malalt. De gran va estudiar arquitectura i va treballar molts anys en molts projectes emblemàtics com són el Parc Güell, la Casa Milà o la Sagrada Família.
La Dàlia Adillon ens parla, com si fos un conte, d`una persona que va ser molt important, que va tenir molta voluntat per tirar endavant, però que, com tothom, va ser nen i és aquest aspecte el que agradarà als petits lectors, perquè Antoni Gaudí era un nen llest, que "s`avorria a l`escola" i que aprenia molt de la natura. Ens mostra que a l`infantesa estan les llavors que ens faran ser com serem a l`edat adulta. En Gaudí va trobar la seva font d`inspiració a la natura i ho veiem en les seves obres que va fer de gran.
El text, clar i directe, està fusionat amb les il·lustracions que no només ens presenten al personatge real, sinó que, de forma metafòrica, ens fan entendre com relacionava les seves obres amb la natura. Així el veiem podant unes rames de la Pedrera, o plantant les llavors i tenint-ne cura, del que seria la Sagrada Família.
Finalment, l`autora ens parlar de que es va dedicar a treballar fins la seva mort en els seus projectes i no en parla de com va ser, però sí queda el dibuix d`un tramvia, com el que el va atropellar.
La Dàlia Adillon ens mostra a Gaudí a totes les etapes de la seva vida, de nen, de jove, d`adult i de vell, però sempre amb una mateixa voluntat i un projecte ferm. És un bon exemple per a tots.
El llibre recrea part dels escenaris importants de la ruta de Gaudí i evoca, a la portada, alguns dels seus símbols, com ara el drac.
Antoni Gaudí acosta als més petits als món de l`arquitectura i la cultura en general amb una presentació atractiva i molt ben cuidada. El podem llegir també en castellà, gallec i anglès.
La bruja del pan pringao,
Pilar Mateos, Algar, (Calcetín, 102), 2014.

Pilar Mateos es una veterana escritora que sabe muy bien cómo encandilar a los lectores más pequeños. No es la primera vez que escoge a una brujita como personaje de sus obras, ya lo vimos, por ejemplo, en La bruja Mon.
En esta ocasión la protagonista de las estampas que conforman La bruja del pan pringao es una niña muy bonita, que viste con una capucha y que, en apariencia, no es una bruja. La pequeña, no obstante, vive con su hermana bruja y está aprendiendo a hacer algunos cortilegios y hechizos, pero nadie la toma en serio ya que es una niña dulce y hermosa. Es más, la llaman "la bruja del pan pringao" de una manera humorística, que a ella no le hace ninguna grancia.
Pilar Mateos, en nueve capítulos, recoge nueve situaciones en las que la pequeña demuestra sus incipientes poderes, aunque nadie sospecha que ha sido ella, así nadie ni la riñe ni le da las gracias y eso es frustrante, la verdad. El libro recoge momentos hilarantes que harán que el pequeño lector se divierta al imaginar los cambios que esa brujita, en apariencia inocente, está haciendo.
Hay, eso sí, unos animalitos que siempre la acompañan y que dan fe de su condición de bruja, las arañas, aunque son tan pequeñas como ella y nadie las ve.
La bruja del pan pringao, ilustrada por Horacio Elena, es un libro alegre, que rompe con la imagen tradicional de las brujas, que apuesta por la infancia de las mismas y que de demuestra que, a veces, tras los sucesos extraños de nuestras vidas, puede haber alguna brujilla escondida. Miremos, miremos a ver si la encontramos.
Mientras, la pequeña, sigue con su secreto a cuestas y ha encontrado una manera de ser feliz. Se ha comprado una careta de bruja en la feria y eso le da seguridad, aunque los demás sigan ignorándola. El mensaje es claro: no importa lo que piensen los demás, sino lo que cada uno crea y sienta. Igual que a esya brujita le ha brotado "una sonrisa recién nacida en el corazón", a los lectores, a partir de 8 años, les pasará lo mismo cuando aprendan a valorarse ellos mismos.
Un libro, en suma, ideal para potenciar la autoestima y para que los niños se aficionen a la lectura ya que son capítulos breves que encierran, cada uno, una historia diferente con la que pasar, eso sí, un buen momento.

Mentira,Care Santos, Edebé, 2015.

Mentira, Premio Edebé de Literatura Juvenil, aborda un tema incómodo y poco presente en la literatura para jóvenes. Care Santos se interna en el mundo de la delicuencia juvenil y, sobre todo, en los aspectos psicológicos de la misma y en la reinserción en la sociedad por parte de estos chicos y chicas, menores, que se encuentran en un centro tutelado por el estado que no se llama cárcel, pero que lo es.
En esta ocasión, la novela mantiene dos voces principales, la de Xenia y la de Éric. Xenia es hija única, cursa bachillerato y obtiene buenas notas. Vive en un mundo cómodo, muy pautado por sus padres, con poca libertad, pero tranquilo. Xenia es una buena lectora y ese el nexo de unión entre los dos protagonistas. El primer nexo de unión, al menos. A raíz de la lectura del libro de Salinger, Xenia entra en un foro y allí encuentra la opinión de otro lector. Poco a poco, ambos establecerán una relación extraña, pero intensa. El joven lector y Xenia comienzan en enviarse correos electrónicos que a ninguno de los dos dejarán indiferentes. La muchacha desea conocer al chico y, como este le pone largas, decide investigar por su cuenta. Su desengaño no tarda en llegar cuando Xenia descubre que todos los datos que le dio el supuesto Marcelo son falsos. Xenia se ha enamorado de un fantasma y decide cortar con él. Ya le han hecho bastante daño.
Mientras, recibe, en su instituto, un sobre que contiene una novela. La novela de Éric. Éric es el nombre real del chico con el que ha estado carteando y que ha decidido contarle su terrible historia. Éric ha sido acusado de asesinato y está cumpliendo condena, por así decirlo. Aunque, detrás de unas cifras frías, se esconde la peripecia de un adolescente sensible, inteligente y maltratado por la sociedad.
Xenia y el lector descubren a la vez, en forma de larga carta dividida en capítulos, la verdad de Éric quien lo cuenta con resignación, pero con una fuerza que atrapa desde el primer momento. Éric, si hubiera nacido en otra familia, habría sido como Xenia, en cambio le tocó la peor parte y le tocó asumir un asesinato que él no había cometido para salvar al único amigo que tuvo nunca, Ben.
El libro se estructura en dos bloques principales que ofrecen las dos caras de una misma historia. La narración de Xenia y la carta de Éric. Ambas historias se cruzan y confluyen en un final esperanzador.
El relato ahonda en cuestiones psicológicas, porque bucea en las mentes de ambos jóvenes, en especial la de Éric, un joven callado que se desahoga escribiendo.
Los personajes no son, en absoluto planos, sino que se van definiendo ellos mismos ya que no hay un narrador paternal que nos ofrezca respuestas, sino dos jóvenes que están creciendo, como el personaje de Salinger, que tanto les impacta. De hecho Mentira es, en otros muchos aspectos, un homenaje al Guardián entre el centeno y a las buenas lecturas, esas que dejan huella y que permiten que el lector, en este caso en formación, siga creciendo y madurando.
La novela, en definitiva, es espléndida. Care Santos es capaz de escribir con luz, con energía positiva acerca de una temática con la cual es difícil lidiar, como ya decíamos al principio, sin caer en las moralinas huecas. Como dice la propia escritora en su nota a los lectores su novela "lanza más preguntas, nada fáciles de contestar, sobre las que vale la pena detenerse un segundo a pensar". Un segundo y todo el tiempo que sea necesario.
No sabemos qué ocurrirá entre Xenia y Éric a partir de ese momento, solo sabemos que su amistad va a ser profunda porque se sienten unidos desde la emoción, el respeto y los sentimientos.
Hay que leer la novela porque el universo literario y humano que contiene sobrepasa las líneas de una reseña. El lector encontrará personajes, situaciones y temas que, insistimos, le permitirán madurar y, a la vez, disfrutar con la lectura. Eso sí, lectura sin edad.

domingo, marzo 15, 2015





13 perros,
Fernando Lalana,
Bambú, 2013.

13 perros es una novela que crea adicción desde la portada, a cargo de Francesc Punsola.
La trama, muy lalaniana, por decirlo así, puesto que Fernando Lalana es un autor que imprime su personal estilo en cada una de sus obras, nos lleva de lo cotidiano a lo extravagante, de lo real a lo extraño, de lo cómico a lo serio.
El teniente Felipe Manley, del Centro Nacional de Inteligencia, descubre que el Meteosat está en peligro porque, en cuatro días, si no se resuelve el misterio, otro satélite, el Cuencasat, se autodestruirá y dañará al satélite europeo.  Ya al leer el nombre del Cuencasat, el lector se desequilibra y sigue haciéndolo al descubrir qué descabellado proyecto se esconde tras su puesta a punto.
Mientras, una maestra en paro, Elvira Ballesteros, decide sacarse el título de detective provado y logra, por casualidad, su primer caso. Tiene que descubrir la extraña desaparición de un galgo persa. Félix, su hijo de 15 años, va ayudarla; es más, será casi quien tome las riendas en el asunto.
Parece que es un caso sencillo. ¿Parece? Nos estamos equivocando al prejuzgar porque, detrás de esa y otras desapariciones, se oculta la respuesta al caso que atormenta a Manley.
La novela se desarrolla en Zaragoza, en unos escenarios reales, en donde Félix y sus amigos, en especial Cuca, progresivamente, van atando cabos y descubriendo que la venganza, es cierto, se sirve en un plato frío, más bien helado y, si no, que se lo pregunten a don Vicente, uno de los artífices del Cuencasat.
13 perros es, en principio, un relato de detectives, pero supera el género gracias a la comicidad. Las situaciones son hilarantes, pero los comportamientos de los personajes son realistas; por lo tanto se produce un contraste que hace que el lector vaya de un registro a otro, si saber si reír o preocuparse.
Por otro lado, se incluyen otros temas en el relato, como es el amor, la recuperación de la memoria, la importancia de saber mantener la palabra, el respeto a los ancianos, el valor de la palabra, la amistad o la superación de las propias limitaciones.
En cuanto al aspecto temporal, es una novela muy bien trabada, que se divide en seis capítulos y que transcurre en unos pocos días, de lunes a viernes; aunque haya referencias al pasado que nos aclaran la situación del presente. De ahí que el ritmo sea ágil y en continua expansión.
Por otro lado, los personajes, trazados con gracia y desparpajo, logran que 13 perros sea también una novela que fomenta la lectura. En especial, los jóvenes lectores se sentirán identificados con Félix, que es un muchacho con un humor especial. Cabe señalar, por supuesto, que Félix cuenta en primera persona todo el relato, por eso, su desarrollo psicólogico es notable. Es Félix también quien nos habla del resto de los personajes; de ahí que el autor desaparezca y se convierta, casi, en un espectador divertido y alborozado ante su propia obra.
13 perros es una novela destinada a un lector juvenil, pero que no desgradará a cualquier lector aficionado a la novela de detectives y al cine negro.

domingo, marzo 08, 2015


Dido para Eneas,
María García Esperón,
Ediciones El Naranjo, México, 2014.



Dos personajes eternos como Dido y Eneas cobran protagonismo de la mano de María García Esperón. La autora mexicana entiende, como ya es característico en ella, que las épocas históricas están unidas, de una manera sutil, y que esa historia (la grande o la pequeña) tiende a repetirse con variaciones en un lugar y en otro, aunque estén separados por tanta distancia como pueden ser, en apariencia, solo en apariencia, la cultura maya y la fenicia.
En el Cantar IV de La Eneida, Virgilio nos relata, en tono solemne, el encuentro entre Dido y Eneas. Un encuentro apasionante que a la reina le supuso dolor y soledad.
María García Esperón cede el protagonismo a Dido y le permite que, en primera persona, sea ella misma quien relate su peripecia, desde que era una joven soltera hasta que se desposó con Siqueo, el sacerdote de Tiro. En Dido se establece una contradicción terrible entre lo que comienza a sentir por su marido y lo que este representa ya que, como sacerdote, ofrece, cada cierto tiempo, víctimas humanas (niños y niñas) en el templo de Melkart. Dido no entiende que una dedidad exija sangre humana para ayudar a los mortales y siente una angustia terrible cuando se obligada a contemplar los rituales. Tanto es así que, cuando su esposo muere y obligada por su propio hermano Pigmalión quien solo busca saciar su sed de poder, Dido, siguiendo los propios deseos de su esposo, se embarca en una gran aventura, la de fundar una nueva ciudad. Con ella viajan los jóvenes tiros y su hermana Ana. Esta ciudad es, ni más ni menos, Cártago. Allí, con una estratagema, burla al rey Jarbas y logra un territorio amplio para sus fines. No obstante, Dido no es feliz porque, en sueños, en el fondo de su alma, ve que algo va a suceder. Con la llegada de Eneas y todos los que van con él, Dido siente que su destino se ha cumplido. Le ofrece todo al héroe troyano y llega a desposarse con él; pero Eneas, no lo olvidemos, es un héroe y está marcado por otros designios. Ha de partir y Dido, desconsolada, se autoinmola. Esta es la desgraciada historia de la reina fenicia, pero muchos más son los detalles que podemos observar.
María García Esperón divide la historia en XXI capítulos. El primero y el último son los que nos sitúan en un tiempo presente, el que vive Dido tras la partida de Eneas. Son dos capítulos primodiales, escritos en presente, que permiten que el lector no solo sea eso, lector, sino testigo de lo que va a suceder y que sienta, de alguna manera, el dolor que le causa a la propia Dido hacerlo y la impotencia de no poder impedirlo, porque está escrito en su destino, que Dido moriría joven.
La figura de Eneas recupera su humanidad en el relato. Un hombre con un dolor a cuestas, podríamos decir. Marcado por la muerte de su esposa y la de su propio padre. Eneas se ve obligado a mantener un juramento que él, estamos seguros, quisiera romper. Para Eneas sería más dulce establecerse con Dido y, juntos, gobernar, pero su padre le sigue exigiendo, aun después de muerto, que siga su destino. Perdonamos a Eneas, pero maldecimos que la palabra dada sea motivo de tanto pesar.
Dido es una mujer aparentemente delicada, pero que sabe ser astuta cuando le conviene, que sabe ser leal a los suyos y sumisa si así se necesita, pero que oculta una determinación férrea y que ni duda morir cuando se siente vacía. No es la princesa de cuento que muere por amor, no, es mucho más que eso. Es la joven hija de reyes, exiliada de su tierra, fundadora de otro reino que nunca descansó, que nunca fue feliz y que, cuando cree hacer alcanzado un destello de esa felicidad (reservada, ay, a los dioses) descubre que, en sus manos, es ceniza. Por eso se suicida, porque quiere acabar con ese destino y con una vida de soledad.Es una mujer que no cree demasiado en los designios de los dioses ni en la capacidad de los humanos de saber entenerlos.
María García Esperón retrata muy bien el alma femenina, pulsa con dedos de plata ese sentir, esa especial capacidad de mostrarse ante la vida y esas frustraciones que Dido, como mujer, también tiene. Porque, pese a su poder, a su belleza, a su esplendor, Dido sigue llorando por sus no hijos. Ella nunca será madre y el mejor padre de esos hijos no nacidos, Eneas, la ha dejado siguiendo su estela de héroe inmortal.
El libro está escrito de manera cercana, pero con ese tono propio de las gestas; aunque, eso sí, Dido siente como cualquier mujer.
Gracias al relato, nos sentimos atrapados en la brisa de Cártado, nos paseamos por sus viñedos, incluso creemos ver cómo arribar Eneas y los suyos; es más, también nos llegan los perfumes de Tiro y ese olor de un tiempo que ya no es, pero que sigue y vuelve y nos empapa.
Omar Urbano, por su parte, ilustra el relato, con distintos momentos del itinerario vital de Dido. Sus dibujos no invanden el relato, lo acompañan y se fijan en detalles, en la pira de Dido, recreada con dramatismo, en la situación espacial desde Tiro a Cártago o en la atalaya desde que Dido contempla el pequeño-gran mundo que ha creado.
Dido para Eneas es un libro hermoso, lleno de poesía, muy bien documentado y que recrea una historia apasionante.





Hágase según arte,
Mireia Farriol Gil ,
Edicions Carena, 2015.

La expresión "Hágase según arte" proviene, como es sabido, de latín, "fiat secundum artem". Se refiere a la habilidad en el arte farmacéutica para combinar los distintos elementos (mineral, animal y vegetal) y obtener una solución que sirva para calmar o paliar algunas dolencias.
En principio podría parecer que un término científico como este se encuentra muy alejado de la poesía pero, si lo miramos bien y, si seguimos el itinerario que nos traza Mireia Farriol, encontraremos que, además de los tres Reinos mencionados -mineral, animal y vegetal- tenemos otro, no menos importante, que es el espiritual. Probado está que la actitud del enfermo es vital para su recuperación y la Dra. Farriol entiende, mejor que nadie, dada su profesión, que ciencia y poesía van de la mano. Como debe ser.
El poemario que estamos comentando es un trabajo casi de orfebrería porque, a partir de los elementos más pequeños que conforman nuestra vida, de objetos cotidianos, de sensaciones, de vivencias mínimas, Mireia Farriol conforma un universo poético donde nada nos es ajeno, donde el amor, la soledad, el paso del tiempo y la palabra siempre están ahí. Ahí. A la vuelta de la esquina. Teresa Martín Taffarel, quien prologa el libro, lo califica de "medicina poética" y es verdad, aunque una medicina que no nos conforma, que a menudo inquieta y que nos arroja, de nuevo, a la vida y a sus quimeras para que, al fin, lidiemos solos en la arena de nuestra existencia.
Divide el poemario en cuatro partes:
-Amor. Escoge el amor como orrigen de todo porque así es, aunque es un amor capaz de traspasar el tiempo: "Las voces de los muertos, /jazmines en las dunas, / neblina de la memoria". Es el sentimiento que nos cura: "No necesito ir al médico / ni píldoras, ni medicamentos". No obstante, a veces también nos provoca cierta orfandad: "Nunca se encontrarán las manos / en los bolsillos de otra gabardina". El amor es, en suma, constatar el paso del tiempo y tratar de detenerlo: "tal vez conjugues en presente / este verbo postergado".
-Espacios: Mireia Farriol traza las líneas invisibles que nos separan del otro y de nosotros mismos. Acaso una rama, el aliento, el sueño que nos separa del otro o esa especial manera de sentirse en el mundo: "El enigma es estar solo; / el misterio, estar contigo". A menudo, la poeta se asoma a los versos y los mira con ojos cansados, con ojos que parecen volver de un largo viaje: "La estela de mi barca / dibuja las aguas heladas". La añoranza, el mar, el otoño, el lago y las aguas que van y vienen, que dejan y cogen y que nos ignoran: "Agua que no puede mojar / las aguas del mar".
-Tiempo: Entramos en la eterna cuestión del tiempo, en el enigma del que nos nutrimos y que nos mata día a día: "Hoy, / casi nada de nada". Las horas mueren sin remedio y nos engañamos a nosotros mismos con una trampa: "No tengo tiempo. / palabras de ficción / bien exprimidas". La memoria, el reloj, los latidos, el tañido de la campana, el final del tiempo o esa sensación del enfermo en la UCI: "Allí donde no existen los recuerdos / ni los días que pasan/ ni horas en el corredor verde acuoso / ni la voz del viento entre los árboles". Y esa sensación de impotencia, "Este camino tan largo..."  en donde "Todo huele a tiempo seco".
-Otros remedios: En esta parte del poemario, la final, es donde encontramos esos remedios a la soledad, a la melancolía, a la desazón de vivir. Los encontramos en un "té frío de menta", en un sorbo de café, en el verdor del jardín, en una limonada que nos endulza las noticias diarias. También encuentra remedios Mireia Farriol en las canciones, en algún bolero, en el swing... o en elementos más sencillos como es una brisa, el murmullo del mar y esa especial necesidad de detener la mente y dejarla en blanco que nos preserva del caos. La conclusión, sea como sea, la encontramos en el último verso, donde nos deja la gran verdad de la vida: "quieres volar / libre/ siempre/sola".
Hay un poema en el tercer apartado, titulado "Epílogo" que recoge, de alguna manera, la sensación dura que provoca en paso del tiempo en nosotros y como, para no perderlo en obstinaciones inútiles, deberíamos ser conscientes de que, aunque no lo queramos:
"Sí era cierto: / la vida es cuestión de horas / amarillas / agrestes, / imposibles./ Tragicomedia en tres actos / y un epílogo. / Cae el telón... / El argumento de la obra / se ha olvidado".
Para que no se nos olvide nuestro propio argumento, la Dra. Farriol nos regala este poemario bilingüe, en catalán y castellano (traducido por ella misma) y nos lo sirve en vaso alto, con palabras que huelen a menta, que saben a café, a nostalgia, a pasado y a paresente. Mireia Farriol, mujer firme y conocedora del alma y el cuerpo, entiende que la vida no es eso que nos han contado que es, sino lo que cada uno vive y atesora en su memoria.
Como bien dice la prologuista. "La poesía, remedio para aliviar esperas y dolores, sueños y ausencias; para curar recuerdos enfermos y tonificar vivencias dichosas, para fortalecernos ante las buenas o malas noticias que nos trae cada día que pasa". La poesía. Bendita poesía.

Presentación del poemario

domingo, marzo 01, 2015






No hay dos iguales,
Javier Sobrino. Catarina Sobral,
Kalandraka, 2015. (Libros para soñar)

Están en todas partes: "En las calles múltiples / de las ciudades / y en las avenidas ausentes de las montañas". Van y vienen. Se cuelan en las playas, en los puertos. Viajan muy rápido, saltan de roca en roca y se les puede ver, a distintas horas, en lugares diferentes. Aparecen antes o después de un momento especial o de una situación triste. Son parecidos, pero no iguales: "Unos son cortos / como un abrir y cerrar de ojos / y otros, largos / como el tiempo de esepera". Al narrador le gustan dulces, inesperados y cálidos. ¿Cómo te gustan a ti?
No hay dos iguales es un textos muy poético que se interna en el mundo de las emociones de una forma ocurrente y novedosa porque, mientras vamos leyendo y contemplando las ilustraciones, no sabemos a qué se refiere exactamente. Cada lector puede imaginar lo que desee hasta que, al final, en una hoja desplegable, se descubre el enigma. Javier Sobrino, el autor, se está refiriendo, a los besos.
Es, por lo tanto, un libro adivinanza cuajado de poesía porque son continuas las comparaciones, las enumeraciones y la alusión a lugares que evocan, en la imaginación del lector, otros mundos y otras realidades. Es un texto para leerse despacito, paladeando las palabras y contemplando las ilustraciones de Catarina Sobral, quien va jugando  con el tono bicolor en cada página mientras atrapa las imágenes del texto.
No hay dos iguales es un libro en el que las emociones se traslandan al lector y tienden un puente que nos lleva a interpretar nuestros propios sentimientos.
Justo, al final, cuando se desvela el misterio, el lector puede hacer suyo el texto puesto que se refiere a los "besos que tú me das".
Son varios los libros que aluden a los besos, algunos poéticos, otros en prosa, y que centran la afectividad infantil. No hay dos iguales aporta novedad al tema y curiosidad por abordarlo.
Además, insistimos, las imágenes, claras y esquemáticas, contriuyen a que el niño entienda todo ese trasiego que los besos, de norte a sus, de este a oeste, lleva continuamente sin parar porque, en un beso, viaja un flujo de emociones al que no debemos renunciar.
El libro se presenta en formato de álbum y va destinado a los más pequeños, desde 3 años. Sin duda, un regalo hermoso, lleno de color y de buena literatura.

sábado, febrero 21, 2015

Osos / Ossets
Ruth Krauss / Maurice Sendak
kalandraka, 2015

Ruth Krauss publicó en 1948 el texto que hoy comentamos. En un primer momento las ilustraciones eran de Phyllis Rowand. En 2005 volvió a editar el libro, esta vez con las ilustraciones actuales, de Maurice Sendak.
Sendak escoge a un niño, muy parecido al Max de Donde viven los monstruos, para protagonizar el delirio que es Osos.
La historia, como suele suceder en Sendak, se inicia por la noche, cuando un perro le roba el osito de peluche al niño. Este, que no se puede dormir sin su muñeco, lo persigue para tratar de recuperarlo. Y es este viaje lo que se cuenta en el cuento.
El texto, breve, directo y rimado, va cerrando, poco a poco, la peripecia del niño que, por querer recuperar su osito, se encuentra, cara a cara, con todo tipo de osos, en distintas circunstancias y con distintas actitudes, mientras el perro, sin ningún miramiento, sigue escabulléndose con el osito en la boca.
Realmente, gracias a la tipografía, a las imágenes, Osos es un puro juego en donde la imaginación entra en el sueño de un niño para hacerle vivir unas situaciones cercanas al nonsense. Solo el final, en donde, de la manera más curiosa se desvela el porqué del sueño, vuelve al lector a la normalidad. Pero... eso sí, no lo predispone para dormir, ni mucho menos, sino más bien para seguir viviendo aventuras.
Poner un texto ilustrado por Sendak en manos de los prelectores es un acierto y una apuesta por el juego y la diversión en estado puro. Además, texto e imágenes se ensamblan de una manera tan perfecta, que es difícil separarlas.
El humor, las onomatopeyas, el disparate y el juego se sirven a los más pequeños. Una buena forma de hacer que los niños entren en el mundo de la lectura por el camino de la diversión. De esa manera, repetirán.
Sendak es ya un clásico de la literatura infantil y sus textos e ilustraciones lejos de pasar de moda, cada día cobran mayor importancia. Por eso, es un acierto que se reediten sus libros. Cabe recordar que, entre los años 50 y 60, Ruth Krauss y Sendak aportaron frescura a los álbumes ilustrados; de ahí su vigencia.
El libro, editado primorosamente por Kalandraka, pone al alcance de los niños una verdadera joya de la literatura infantil que se presenta en castellano, gallego, catalán, euskera y portugués. No hay excusa, pues, todos a deleitarse con estos osos tan estrafalarios y, hasta cierto punto, excéntricos.

domingo, febrero 15, 2015

Marina (Los hijos del dux, 1)Matteo- Zidrou
Norma Editorial, 2014

Marina es el primer título de una serie ambientada en Venecia. La historia se sitúa entre el S. XIV y la actualidad y nos cuenta la leyenda de la joven Marina, cuya estela aún recogen los gondoleros mientras surcan los canales.
Zidrou y Matteo colaboran, como en otras ocasiones, y logran un texto de calidad, tanto en el texto como en las imágenes.
La historia, como ya hemos dicho, nos lleva de una época a otra a través de unos personajes muy atractivos y que, poco a poco, se van descubriendo a través de sus palabras. Hay que leer con atención el relato y observar los detalles de las ilustraciones que son, insistimos, de gran calidad.
El cómic es un género que no necesita presentación y que cuenta con algunos ingredientes que lo hacen irresistible. Para empezar el impacto visual de un cómic es superior al de un texto escrito tradicional. De ahí que sea una buena herramienta, y con ello no descubrimos nada, para enganchar a los lectores desde el primer momento.
Marina, la joven hija del Dux veneciano, tuvo que vivir unas experiencias límite y, sobre todo, fue víctima de la propia injusticia paterna. Amor, soledad, aventuras, secretos, tesoros escondidos, relaciones personales, obsesiones y mucho más aparecen en las páginas del álbum para deleite de los amantes del género.
Zidrou, cuyo nombre es Benoit Drousie, es el guionista de Marina. Matteo, por su parte, es el encargado de las ilustraciones. Juntos logran un texto ameno, trepidante, lleno de emoción. Una buena manera de acercarnos a la historia a través del cómic.
Los lectores, jóvenes y adultos, disfrutarán de este relato. No hay duda.  Estaremos atentos a las próximas entregas.

lunes, febrero 09, 2015







Maya Papaya,
Ángeles González Sinde - Laura Klamburg,
Edebé, 2014.

Maya Papaya es una niña pequeña, despierta y muy sensible. Su mundo está lleno de pequeñas grandes cosas y, a su lado, todo se convierte en prodigio. Ángeles González-Sinde capta con mucho acierto el universo infantil en donde un pequeño detalle puede desencadenar un aluvión de preguntas, en donde una palabra puede despertar un torrente de sensacions.
Varios son los títulos protagonizados por esta niña pizpireta. El que inaugura la serie es Maya Papaya y la hoja amarilla. En este se aborda una realidad a veces incómoda, pero necesaria, como es la muerte. Maya Papaya descubre un pajarito muerto y no acaba de entender qué le ha pasado. Tiene muchas preguntas y ninguna respuesta. Su abuelo le ofrece un camino enterrando al pajarito en una hoja amarilla y su madre, de manera muy poética, acaba de consolarla, al sembrar semillas de rosal donde está el pajarito que "harán compañía al pajarito bajo tierra". A la niña le entristece no solo el hecho de morir, sino la manera de despedirse de él, que le produce dolor, hasta que, gracias a su familia, aprende, despacito, a crecer.

Otro título es Maya Papaya es la útlima vez que te lo digo. Maya Papaya se queja por todo, no ordena la habitación y no hace mucho caso a su madre. Pues bien, su madre decide ignorarla y dejar que haga lo que quiera. Poco a poco el caos se instala en la vida de la pequeña y, lo que es peor, la tristeza. Maya Papaya descubre, con miedo, el vacío que deja la ausencia de su madre que está, pero sin hacerle caso. La pequeña reflexiona y decide remediar la situación para lograr que su madre vuelva a ser la de antes.
Sucede, a menudo, que los niños se quejan  por las órdenes de sus padres y les gustaría no tener esa presión, pues bien, hay que poner límites, esa es la conclusión. Cuando Maya Papata se ve sola, dueña de su vida, tiene miedo porque sabe que necesita a alguien que la guíe, a su madre.

La serie está ilustrada por Laura Klamburg con unos dibujos precisos, llenos de detalles, luminosos que se centran en los gestos, en las pequeñas cosas, en los objetos cotidianos que rodean a la niña. Son ilustraciones tiernas, algunas muy poéticas, como la que ilustra el primer título y muy cercanas también al universo infantil.
Los libros se presentan en un formato adecuado para los más pequeños.Están escritos en tercera persona, aunque son frecuentes los diálogos y las intervenciones ocurrentes de la pequeña que, a veces, habla con una lengua de trapo que la hace muy cercana y entrañable.
Son libros que ayudan a los niños y niñas a gestionar sus emociones de una manera sencilla, lúdica y muy efectiva.

lunes, febrero 02, 2015

La abuela durmiente,
Roberto Parmeggiani - João Vaz de Carvalho
Kalandraka, 2014.

Todos conocemos la historia de "La bella durmiente" que despierta gracias a un beso de amor del príncipe azul. El pequeño narrador de La abuela durmiente cree que a su abuela le pasará lo mismo porque lleva dormida más de un mes.
¿Qué le sucede a la abuela? Deducimos por las afirmaciones de su nieto que ha enfermado, quizá de alzheimer, puesto que un bien día empezó a hacer cosas raras como arrancar las flores para preparar sopa. A raíz de esta enfermedad, comienza ese sueño que tanto intriga al niño. Y es que su abuela, antes de que eso sucediera, le leía cuentos y le preparaba pizza y él la quería mucho. Mejor dicho, él la sigue queriendo. Por eso va a verla y, para que no se sienta sola, le lee su libro favorito. Después le susurra palabras de cariño y le promete que será él quien le prepare pizza cuando sea mayor. Un buen día la abuela ya no está y su nieto cree que, al fin, la ha despertado el príncipe y se han ido juntos.
La abuela durmiente es un cuento hermoso, sensible y tierno que, en clave metafórica, ofrece respuestas a los más pequeños ante la enfermedad o la muerte. El relato nos sitúa, de manera poética, en un tiempo presente, aunque evoca el pasado, cuando la abuela y su nieto se reían juntos y compartían un mismo sueño. Ahora ese sueño sigue en la mente, clara e inocente del pequeño. Roberto Parmeggiani, gracias a unas frases sencillas, pero muy evocadoras, logra  introducirnos en el universo infantil y permite que, por un momento, niños y adultos compartamos el mismo sueño donde la ausencia pueda superarse con el afecto, donde la enfermedad sea solo un tránsito, donde la muerte sepa comportarse también como un personaje de cuento.La abuela, "vuela alto con las cometas. Nada en las profundidades del mar. Bebe mucha limonada y prepara toneladas de pan". La abuela, al fin, vuelve a ser feliz.
Las ilustraciones de João Vaz de Carvalho son cálidas y muy cercanas. La abuela, con su pelo blanco, destaca en todo momento, mientras que los sueños, las escenas vividas y las imaginadas la rodean para ayudarla a partir.
Destaca el sentimiento leal y profundo de un nieto por su abuela, pese a no entender qué le pasa,  él sigue a su lado, esperando que despierte, tratando de explicarse, con gran imaginación, qué hay tras el sueño de la abuela. El niño no está lejos de la enfermedad, nadie se la esconde, es más, la abuela vive sus últimos días en su casa, rodeada de cariño. El niño no permanece, por lo tanto, al margen del dolor ni del sufrimiento de su familia, solo que extrae sus propias conclusiones, cargadas de magia y ternura.
La abuela durmiente se presenta en cuatro idiomas, castellano, gallego, portugués e italiano. La versión española está traducida, de forma certera e impecable, por Xosé Ballesteros, quien ya nos tiene acostumbrados a sus trabajos concienzudos.
El libro va destinado a los niños desde 4 años y es un canto a una de las figuras más importantes en la vida de todo ser humano, sobre todo en la infancia, la figura de la abuela.



sábado, enero 31, 2015

Emociones con cuento, Ana Isabel Fraga Sánchez - Lucas Domínguez Fraga
Mandala, 2014.

Emociones con cuento es un libro singular y delicioso. Su autora, Ana Isabel Fraga Sánchez, buena conocedora de la disciplina positiva, se acerca a los niños, pero lo hace con una doble perspectiva, la del niño y la del adulto. Es, por así decirlo, un texto que ayudará a padres e hijos a gestionar sus emociones y a crecer juntos.
En la línea de los relatos iniciáticos, tipo El caballero de la armadura oxidada, la autora escoge a un personaje de cuento, el dragón, y le hace vivir distintas aventuras con el objeto de permitir al lector su identificación con las peripecias de Dopi, que así se llama el dragón. Rompiendo los estereotipos de los cuentos de hadas, Ana Isabel Fraga Sánchez nos presenta a un dragón noble y acomplejado por sus lunares. En el primer relato, y la piedra angular de todo el libro, se nos muestra cómo la autoestima de Dopi estaba bajo mínimos y cómo, finalmente, gracias a un dragón sabio y a su familia, descubre que en la diferencia está la hermosura y se acaba aceptando a sí mismo de buen grado.
A partir de este primer cuento, se desgranan los seis siguientes. En cada uno de ellos, Dopi, ya en compañia del viejo dragón sabio que lo instruye y le ayuda en su camino de crecimiento personal, descubre una emoción y aprende a canalizarla. Se tratan el miedo, la tristeza, el enfado, el aburrimiento, los celos y la culpa.
Además de los cuentos, escritos con gracia y soltura, Ana Isabel Fraga incluye, tras cada relato, unas breves notas en las que nos da pistas acerca de cada una de las emociones tratadas y orienta, al adulto, para que sepa  cómo debe explicarlas al niño. De una forma cercana, sin sermones, la autora aconseja qué no debemos hacer y qué es lo correcto. Además, añade algunas pistas que permitirán al adulto entender qué siente el niño ante el miedo o la tristeza; ante el señor miedo, la señora tristeza o el señor enfado.
Cabe añadir que cuando se termina un relato, se formulan, en segunda persona, unas preguntas que permitirán al niño ahondar en esa emoción determinada, empatizar con el dragón y entender qué lo que le ocurre es lo más natural del mundo.
Emociones con cuento es un libro breve en cuanto al formato, pero muy intenso en cuanto al contenido, porque es un libro que hay que leer con atención y paladearlo. Sin duda, podrá acompañar a los más pequeños en su evolución personal y ganará con cada lectura porque, a medida que el niño vaya creciendo y canalizando mejor sus emociones, aprenderá a valorar aún más su contenido.
Es un libro que no debería faltar en los hogares ni en las escuelas o en todos los lugares en los que haya un niño creciendo.
El libro, además, tiene un atractivo añadido: las ilustraciones. El hijo de la autora, Lucas Domínguez Fraga, recoge, con sus pinturas infantiles, todo un mundo de color en donde los lunares son muy vistosos y en donde no existe doblez ni doble sentido.
Como bien dice la autora en el prólogo, que ella titula "Derribando mitos": "Las conductas se corrige, se hablan, se acuerdan, se instauran normas... y se hace con firmeza. Pero es que la fiermeza puede (y debe) ir siempre de la mano del respeto, la amabilidad y el amor". Bienvenidas sean estas emociones... con cuento.

lunes, enero 26, 2015

Historia de Erika,
Ruth Vander Zee - Roberto Innocenti
Kalandraka, 2014.

Casi coincidiendo con el Día Internacional de las Víctimas del Holocausto, que se celebra el 27 de enero, reseñamos un libro estremecedor y siempre oportuno como es La historia de Erika.
Los niños son capaces de entender la realidad y cualquier aspecto que la rodee, siempre que se le explique de una manera clara y adecuada a su edad. No hay que envolver las lecturas infantiles en nubes de algodón o de azúcar ya que los niños pueden -y deben- formar parte del mundo que los rodea. Eso no quiere decir, por supuesto, que no lean textos más lúdicos o imaginativos; al contrario, es bueno conocer todos los géneros y aprender a disfrutar con ellos.
La historia de Erika es un relato certero, hermoso y directo. Erika, ya anciana, le cuenta a la escritora Ruth Vander Zee su vida, la peripecia de una niña que sobrevivió al genocidio gracias a su madre.
A punto de celebrarse el 70 aniversario de la libercación del campo de exterminio de Auschwitz, el testimonio de Erika remueve las conciencias y recuerda que hay episodios de nuestra historia que aún duelen y siguen sangrando y que, por eso, debemos conocerlos, para que no se repitan.
Erika no conoció a sus padres porque estos tuvieron el coraje y la valentía de arrojarla por el tren que los llevaba a la muerte siendo aún un bebé. Alguien la recogió y la crió como hija propia y, cuando Erika pudo entender la realidad, se hizo las preguntas que recoge el libro.
Ruth Vander Zee escribe con frases claras y directas. La poesía de su textos reside, precisamente, en el arte de sugerir, de evocar, de no perderse en datos accesorios y, sin embargo, ser capaz de emocionar al lector. Es un relato que contiene elementos propios de los textos orales y que, poco a poco, nos sumerge en una atmósfera evocadora, cargada de símbolos. No obstante, Historia de Erika no es un relato triste porque Erika considera que, pese a todo, ha logrado enraizar en algún sitio y que su estrella sigue brillando, como la tantos judíos que fueron deportados y exterminados. La estrella de Erika brilla con luz propia y sirve de testimonio.
Roberto Innocenti ilustra el relato con imágenes capaces de mimetizarse con el texto y reproducir los mismos sentimientos. Es como si, mientras Erika narra su historia, las imágenes se proyentasen como una película. Emplea los tonos grises, aunque reserva el color para momentos especiales y muy impactantes, como cuando la bebé que fue Erika es arrojada por el tren y la ropa que la protege se de color rosa, un rosa que destaca entre el gris triste y doloroso de los que viajan en ese tren sin retorno.
Historia de Erika fue libro destacado en Alemania (2004) y está incluido en el Plan Nacional de Lectura de Portugal. Kalandraha lo ofrece en cuatro idiomas, catalán, castellano, gallego y portugués. El libro atrapa, visualmente, desde el primer momento porque, detrás de la solapa que lo envuelve, aparece, nítida, brillante y luminosa, la estrella de David, la estrella de seis puntas que preside todo el relato y que nos recuerda que los seres humanos tenemos los mismos derechos -o deberíamos tenerlos-.
El relato se destina a los lectores desde 10 años, aunque es un texto atemporal que ganará con cada lectura. Es un libro de esos que ayudan a crecer.
En suma, un libro necesario y, como decíamos al principio, siempre oportuno porque no hay que perder la memoria si no queremos perdernos a nosotros mismos.