domingo, noviembre 30, 2014




Mª José Millán Pedrero
La mansión Jaspen,
Ediciones Cardeñoso, 2014.

Desde que Mª José Millán Pedrero iniciará en 2012 un taller de escritura creativa impartido por quien escribe estas líneas, ha evolucionado su manera de escribir y ha ido, poco a poco, creando un estilo y unos intereses literarios que, sin duda, van a seguir madurando en los próximos tiempos.
Son ya varios los relatos que se ha atrevido a ofrecer a sus amigos y a sus lectores que empiezan a ser bastantes, Con ojos de turista y Gasca. En esta ocasión, se anticipa a los regalos navideños, con La mansión Jaspen.
La mansión Jaspen  es un relato que ha tenido una dilatada composición puesto que ya en su primera publicación publicaba el inicio del mismo. Después, animada por los amigos y familiares, se decidió a completar el texto.
La mansión Jaspen se organiza en torno a siete capítulos y ofrece un relato de intriga, cercano a Agatha Christie y cargado de acción. El amor, la traición, los secretos, la política y la ambición aparecen en Jaspen, una mansión inglesa en donde algo está al punto de suceder: la desaparición de un objeto muy valioso. Perkins es el investigador, meticuloso, que tomará las riendas del caso y que nos llevará, rápidamente, sin transición, desde la campiña inglesa a la embajada china.
Pensamos que al lector le complacerá este ejercicio literario porque el estilo de la autora es rápido, no se pierde en vaguedades y va, poco a poco, llegando a la solución final. El humor y la flema británica también aportan su granito de arena, sin duda.
El cuaderno se completa con unos poemas de Mª  José quien siente mucho respeto por la poesía pero encuentra que su cultivo puede reportarle muchas satisfacciones.
Esperemos que el ingenio de esta mujer, madrileña afincada en Cataluña, siga compartiendo sus logros con el lector. Estaremos atentos.


Dímelo con los ojos, 
Alfredo Gómez Cerdá,
SM, Gran Angular, 308, 2004.

Primer capítulo


Dímelo con los ojos es un libro de esos que crea adicción a la lectura. No puede dejar a nadie indiferente porque está bien escrito, presenta una acción continuada y se dirige directamente a las emociones de forma certera, realista y sincera.
Laia y Berta acaban de cumplir 18 años y, por fin, harán realidad su sueño: viajarán por Europa en Inter-Rail durante parte del verano. La novela arranca cuando el viaje está a punto de comenzar y el lector puede creer que el narrador va a centrarse en el vieja. Pues no, en obsoluto. Gómez Cerdá empieza y acaba en el mismo punto, puesto que sigue una estructura circular, pero soslaya completamente el viaje ya que la verdadera experiencia iniciática que vivirá una de las protagonistas, Berta, se desarrolla en las semanas previas al viaje.
Berta, además, está pasando por un mal momento porque no se siente a gusto con su cuerpo y comienza a mostrar síntomas de bulimia, que ella, tremendamente inteligente, se obstina en ocultar a todos menos a su amiga Laia, que está muy preocupada, Podría parecer que la novela se centraría en la bulimia, pero no lo hace, aunque tampoco ignora el tema. Va más allá, como dijimos al principio.
Con el fin de conseguir algo de dinero para el verano, Laia y Berta comenzarán a trabajar en un campamento de verano muy especial porque es un campamento de niños y jóvenes autistas. Durante doce intensos días, Berta entrará de lleno en una problemática que ignoraba por completo y que le permite conocer el otro lado de la vida, el menos frívolo y el más real. A Berta le encargan el cuidado especial de Pedrito, un niño, y de Miguel, un joven. Con los dos establece una relación intensa y de los dos aprende mucho más de lo que esperaba. Berta, poco a poco, va entendiendo de alguna manera qué hay detrás del autismo y establece una relación de afecto y de casi complicidad con Pedrito y, sobre todo, con Miguel. Gracias a este deja de vomitar porque se siente mal al hacerlo ya que los ojos del muchacho, extrañados, la persiguen si lo hace.
Dímelo con los ojos se estructura en dos partes, más un capítulo de transición. En la primera parte es el narrador, en tercera persona, quien nos pone en antecedentes. Ya en la segunda, la propia Berta se obliga a escribir cada día no un diario, que no le gustan, sino unas reflexiones personales acerca de su permanencia en el campamento. Son reflexiones íntimas, descarnadas y un premio para el lector.
El amor, el desconcierto, las emociones a flor de piel, las relaciones familiares, la amistad, el autismo, la vida en el campo, la hipoteraria, las dudas personales, la bulimia... son temas que se van dando la mano en el relato y van consiguiendo que el lector, de cualquier edad, se sienta atrapado desde un principio.





La bruja Piruja
Carlos Blanco Sánchez - Daniel Montero Galán
Amigos de Papel, León, 2014.


La bruja Piruja no es una bruja cualquiera, no. Es una bruja atípica porque, por no tener, no tiene ni escoba. Vive, eso sí, en lo más profundo del bosque y viste de manera excéntrica, pero eso a ella le da igual. A Piruja no le interesa ni barrer ni cocinar ni peinarse. Ni le gusta ni sabe. Un buen día se pone enferma y es tan exagerada e hipondríaca que a todos nos parece orír sus gritos. Su fiel cuervo Calixto sale volando en busca del remedio y es el sapo, una especie de médico naturista, quien le da el remedio que, sin chistar, Piruja toma, pero, ojo, ha de prometer no ser mala y lo promete, al menos por hoy. Mañana ya se verá. Además Piruja tiene muchos años, más de 103 y, claro, es lógico que a veces enferme.
La bruja Piruja un álbum ilustrado que edita Amigos de Papel en su colección Hechizos de papel. El texto es de Carlos Blanco sánchez y las ilustraciones de Daniel Montero Galán.
No es un cuento de hadas al uso ni una historia de monstruos más ni un relato iniciático, aunque tampoco deja de serlo, porque La bruja Piruja es un divertimento, ouro juego, pura magia, pura alegría.
Escrito en verso, se ofrece con la estructura de una pieza teatral infantil organizada en tres actos. Interviene un narrador que, en primera persona, va contando la historia. El narrador podría ser cualquiera de los lectores, en un ejercicio metaliterario muy acertado. Los personajes son la bruja Piruja, exagerada, descoyuntada y excéntrica; su fiel Calixto, un cuervo muy activo que está cansado de las fechorías de su ama y el sapo, un médico cachazudo, tranquilo y atento que pregunta antes de recetar y que ofrece varios consejos que a todos interesarán: hay que hacer ejercicio,  comer comida sana y cepillarse los dientes. Aparte de eso, el sapo, a instancias de Calixto debe pensar, y acaba dando con una fórmula magistral, al estilo de los cuentos de hadas.
Los versos de Carlos Blanco fluyen sin tregua. Emplea el arte menor y la rima asonante y se acerca al romance, a los pareados, a las coplas... para introducir a los niños también en la poesía tradicional, la más cercana a la literatura infantil. Gracias a las fórmulas que adopta (llamadas de atención como un juglar, paralelismos, enumeraciones, exclamaciones, anáforas, entre otros recursos) se favorece la memorización, aunque, por supuesto, el texto puede ser leído y ofrecido como una lectura dramatizada.
El léxico es chocante y rompe con lo establecido ya que incorpora términos de la vida cotidiana y los aplica a una situación, en principio, mágica, propia de los sueños y de las ilusiones. Nos podemos imaginar a la bruja quejándose de dolor de tripa, una dolencia prosaica y tomando un sofrito como remedio o escuchamos al sapo despotricar contra las grasas y las chucherías.
 En cuanto a las ilustraciones de Daniel Montero Galán son luminosas, enérgicas, transmiten fuerza y energía y nos causan asombro porque, por ejemplo, nos permiten observar, como en una radiografía, el vientre de la bruja. Daniel Montero pinta con vehemencia y se centra en las expresiones, en los ojos de la bruja, en sus manos, pero también se remansa, como en la ilustración del acto final en donde aparece un niño, el supuesto narrador, durmiendo, a salvo de la bruja, aunque predispuesto para el sueño. En esa ilustración predominan los tonos azules y no los rojizos que son los básicos en el resto de dibujos.
En suma, La bruja Piruja es un buen regalo para las próximas Navidades y encantará a niños y a mayores porque es un texto divertido, fresco y luminoso.

viernes, noviembre 28, 2014



Celebrar en noviembre de 2014, los 400 años de la publicación del Quijote de Avellaneda en Tarragona, significa que las andanzas del hidalgo manchego no están tan alejadas de la actualidad y que la obra del tal Alonso Fernández de Avellaneda, sin alcanzar la calidad de la de Cervantes, es un texto bien escrito, de calidad literaria, con unas cualidades propias.
El 26 de noviembre de 2014 se celebró en Tarragona una Jornada, en el Aula Magna del campus Catalunya de la Universidad Rovira i Virgili, dedicada al Quijote de Avellaneda. Intervinieron tres conferenciantes. A continuación se resumen sus currículos y también sus intervenciones.

La Doctora Milagros Rodríguez Cáceres, de la Universidad de Castilla La Mancha, ha sido profesora de la Universidad de Barcelona, catedrática de enseñanza secundaria, asesora lingüística de la Embajada de España en Brasil y coordinadora de actividades educativas y culturales de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.
Forma parte, dentro del Instituto Almagro de teatro clásico, de diversos proyectos de investigación en torno al teatro del Siglo de Oro.
Entre sus publicaciones destacan, en colaboración con Felipe B. Pedraza Jiménez, el Manual de literatura española en 16 vols. (1980-2005), Las épocas de la literatura española (1997) e Historia esencial de la literatura española e hispanoamericana (2000).
Del mismo modo, ha prologado y anotado distintas ediciones de libros entre los que destaca, dado el tema que hoy nos ocupa, las que ha dedicado a Don Quijote de la Mancha, tanto al de Cervantes como al de Avellaneda. Ha aportado varias ediciones críticas de Francisco de Rojas Zorrilla (Entre bobos anda el juego, Abre el ojo, Donde hay agravios no hay celos…) a los sucesivos volúmenes de las Obras completas que publica la Universidad de Castilla-La Mancha.
También ha preparado libros de texto y materiales didácticos para diversas editoriales, así como métodos de español para extranjeros.


El Doctor Luis Gómez Canseco, de la Universidad de Huelva, es un gran conocedor de la obra de Cervantes, como se lee en su libro El Quijote, de Miguel de Cervantes (2005), el Dr. Gómez Canseco no podía quedar al margen de esta jornada puesto que en el año 2001 preparó la edición de El Quijote de Alonso Fernández de Avellaneda. Sin querer ni poder ser exhaustivos, la labor investigadora de Luis Gómez Canseco es amplia y dilatada. Gran conocedor de la literatura española del Renacimiento y el Barroco, nos ha regalado ediciones de distintos autores como Rodrigo Caro, Francisco Sánchez de las Brozas, Lope de Vega, Mateo Alemán, por supuesto, el propio Cervantes. Muchos son los artículos que ha publicado también en torno a la literatura española desde la Edad Moderna a la Contemporánea. Son, sin duda, innumerables las publicaciones o documentos científicos-técnicos en los que ha participado, así como su participación en congresos y su implicación en distintos proyectos y trabajos de investigación.


El Dr. Felipe Blas Pedraza Jiménez, de la Universidad de Castilla- La Mancha, presenta, sin duda, un currículum del Dr. Pedraza extensísimo y se hace muy difícil poder resumirlo sin incurrir en vaguedades.
Ha sido profesor de la Universidad de Barcelona, catedrático de instituto y asesor lingüístico de la embajada de España en Brasil. Ha impartido clases, como profesor invitado, en las universidades de Toulouse, Limoge, Londres, Buenos Aires, Milán, La Manouba (Túnez), Montpellier...
Desde 1992 dirige las Jornadas de teatro clásico de Almagro y la colección “Corral de comedias”, que recoge las actas de estos encuentros.
Coautor del Manual de la literatura española, de Cenlit, el Dr. Pedraza presenta una trayectoria académica impecable y ha formado y forma parte de innumerables consejos de redacción e instituciones, así como destaca su participación en diversos proyectos, trabajos de investigación, congresos y jornadas científicas. Gran conocedor del Siglo de Oro español y del teatro barroco y actual, ha publicado más de cien artículos y numerosas ediciones prologadas sobre Lope de Vega, Cervantes, Calderón, Quevedo, Tirso de Molina, el conde de Villamediana, Bernarda Ferreira de la Cerda, Francisco de Rojas Zorrilla.
Ha impartido, asimismo, distintos cursos y seminarios. Es frecuente ver su nombre en antologías y ediciones de libros. Ha escrito y escribe reseñas, recensiones y artículos en revistas especializadas.
No hay que olvidar, por último, que el Dr. Pedraza está muy interesado también en la didáctica de la literatura española, de ahí sus publicaciones sobre el tema y los libros de texto que, solo o en colaboración. Y si nos parecía poco, también se interesa por divulgar el español entre los alumnos extranjeros que quieren aprender el idioma.
Recientemente ha preparado, con Milagros Rodríguez Cáceres, una edición prologada y anotada del Segundo tomo de «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha» de Alonso Fernández de Avellaneda (2014).


Resumen de las conferencias

El texto del Quijote de Avellaneda: una compleja transmisión
Dra. Milagros Rodríguez Cáceres


Por distintos avatares, la edición del Quijote de Avellaneda ha llegado con errores hasta nuestros días. Concretamente hasta el 2008 en que se corrigieron.
Se creía, precisamente hasta 2008, que de esta obra solo se conocía una edición, la de Tarragona. No hay duda de que está impreso en Tarragona, pero hay dos ediciones distintas. La segunda edición es defectuosa y está empeorada porque se hizo con prisas. No siempre sigue fielmente la primera edición que es la mejor.
Nadie se percató de las dos ediciones porque son muy parecidas y tienen el mismo formato. La segunda edición emplea el sistema “a plana y renglón” que consiste en copiar cada página igual. Podían ser imprentas distintas, pero aquí parece que fue la misma imprenta.
Si nos fijamos en la portada ya observamos diferencias y vemos que no está hecha con las mismas planchas.
¿Cuántos ejemplares hay? Solo uno de la primera edición, que está en la Biblioteca Nacional de España, en la colección Cedó y dos de la segunda edición, también en la Biblioteca Nacional. El ejemplar de la primera edición está muy deteriorado, le faltan folios y por eso no se siguió. Esta confusión ha dado lugar a que haya lecturas que estaban bien en la primera edición y son incorrectas en la segunda. Otras son peores e, incluso, hay lecturas distintas. Lo lógico es acudir al original y ver las diferencias. A veces hay errores tanto en la primera edición como en la segunda.


Avellaneda y la invención de la novela por Cervantes
Dr. Luis Gómez Canseco

El Quijote de Avellaneda es un ejercicio de violencia pero también de literatura. Avellaneda fue el principal cervantista del S. XVII. Odiaba a Cervantes, pero le gustaba El Quijote. Sirve para entender cómo se leía esta obra en su contemporaneidad y cómo fue su proceso creativo.
Avellaneda sin duda fue un hombre piadoso, que conocía el latín, tenía nociones de teología y defendía la monarquía y la nobleza. A Avellaneda le molestaba El Quijote porque era corrosivo con la realidad de su tiempo, por eso lo transforma.
El Quijote fue un éxito porque movía a la risa, a la comicidad (golpes, caídas, hidalgo flaco…) y eso es lo que le gusta a Avellaneda, la “sal gorda”, por llamarlo de alguna manera. Avellaneda añadió muchos detalles escatológicos y alusiones sexuales a la obra. En Avellaneda, Don Quijote es un loco maniático que repite la misma pauta: es un loco que cambia continuamente de personalidad. Con Sancho ocurre lo mismo; además, no ni una pizca de amor ni de amistad entre los dos. Sancho es el villano de la época, glotón y ruin.
En la segunda parte del Quijote, el Sancho cervantino dice, refiriéndose a los de Avellaneda, “deben de ser otros”. Además, en la obra de Cervantes, el amor es la razón de ser; en el de Avellaneda no hay amor, no hay Dulcinea, sino una prostituta vieja que se quiere encamar continuamente con Sancho. Además, la acción se traslada a la ciudad porque los protagonistas son nobles (los únicos que entienden el tipo de humor de Avellaneda). Don Quijote y Sancho se terminan convirtiendo en bufones.
¿Cómo funciona el ingenio de los dos escritores? En el texto de Avellaneda se intercalan dos novelas y entre ambas aparece un cuento narrado por Sancho, basado en la primera parte del Quijote. Avellaneda cambia la historia, emplea los mismos nombres (es el relato de la pastora Torralba), pero no cuenta lo mismo. Avellaneda se atiene al esquema del “cuento de nunca acabar”, mientras que Cervantes lo enriquece y reflexiona sobre las maneras de contar historias (la culta y la popular).
El texto de Avellaneda es un libro entretenido que corresponde al modelo de comicidad del momento. La risa de Avellaneda está más cerca del lector del XVI que la de Cervantes. La literatura era un negocio y Avellaneda escribe para vender (los escritores deben escribir al gusto de los lectores y él lo hace).
A Cervantes eso le sentó fatal, aunque “se hizo el bueno” en apariencia, pero responde en la segunda parte (capítulo XXVI) y reafirma su autoridad. Desavellaniza al Quijote y a Sancho (capítulo LIX).
Lo que convierte a Cervantes en Cervantes es la suma de las dos partes. Es en la segunda parte cuando inventa algo más y lo hace gracias a Avellaneda. Ya no es un libro sin más, sino la confesión a los lectores de que Avellaneda se equivocó de modelos y no supo identificar a Quijote ni a Sancho.


Cervantes y Avellaneda; historia de una enemistad
Dr. Felipe Blas Pedraza Jiménez


La primera parte de El Quijote es un éxito editorial. Sus ediciones se multiplican (cinco ediciones en 1605 y siguen en 1607, 1610, 1611… en Bruselas, Milán…). El Guzmán de Alfarache (1604) fue la inspiración de Cervantes. La historia de Don Quijote divirtió a miles de españoles y europeos, desde reyes a analfabetos y todos deseaban una segunda edición.
¿Por qué Cervantes no se lanzó a escribir la segunda parte? Parece que el éxito de la primera parte le reportó beneficios limitados (cobró 1000 o 1500 reales cuando Lope de Vega cobraba 500 por cada comedia vendida). Además, la mayor parte de las ediciones no le repercutían un real.
Por otro lado sintió vértigo y temió decepcionar a los lectores de la primera parte.
Cinco años después, Alonso Fernández de Avellaneda se dispone a cumplir la promesa de Cervantes y el 1610 comienza a redactar la obra, cuatro años después la publica en Tarragona. Avellaneda no hizo algo tan raro ni inusual en la época (por ejemplo, el mito de Orlando, a varias Arcadias, o las Dianas o el propio Guzmán de Alfarache).
Avellaneda sigue la historia donde la dejó Cervantes y él sí menciona el lugar. Argamesilla. Avellaneda sigue el modelo cervantino y le da un sesgo personal. Es un libro ameno, de ágil lectora que se acerca al Buscón de Quevedo (parece que conocía el texto por algún manuscrito). Es también una novela aristocrática, que incluye algunos versos y dos novelas bien contadas.
Ni Cervantes ni la posteridad le han perdonado a Avellaneda que siguiera la historia. Y muchos sectores de la crítica se han empleado con actitud beligerante. El odio a Avellaneda tiene mucho de quijotesco.
Alonso Fernández de Avellaneda creó una obra que merece una lectura atenta y en simpatía y un análisis sereno. Le hizo un favor a Cervantes y a la literatura posterior.
Cervantes tenía otro motivo para no seguir con la segunda parte y es que quería escribir algo más que un texto cómico e hilarante. No quería ser intrascendente, sino una obra seria. De ahí que se encontrase redactando Los trabajos de Persiles y Segismunda.
Por otro lado, en la novela no hay nada que haga pensar en la inquina y enemistad hacia Cervantes, sí en el prólogo. Se puede pensar que el prólogo lo escribió otro, como dice Nicolás Marín, incluso el propio Lope de Vega.
El Dr. Pedraza cree que no es otro autor, sino el propio Avellaneda que ha pasado de la admiración a la irritación al leer el prólogo de las Novelas Ejemplares en donde Cervantes comentaba que estaba ya escribiendo la segunda parte y eso irrita a Avellaneda.
El cuarto centenario de su obra es, de alguna manera, el momento de la firma del armisticio entre ambos autores.





sábado, noviembre 22, 2014






Ícaro,
Federico Delicado,
Kalandraka, 2014.

Ícaro es un libro con una carga emocional amplia y, hasta cierto punto, complicada. Su autor, Federico Delicado se dirige a un lector inteligente, libre y despierto, no a un lector sometido a los estereotipos que marca la sociedad. Por eso es un libro que puede sorprendrer, que puede irritar, incluso, ya que, a menudo, lo que es diferente, se rechaza y se cuestiona.
El protagonista de Ícaro es un niño que está en un centro de acogida, aunque él sabe muy bien de dónde viene y a dónde va. Son los demás los que se obstinan en tratar de ordenarle la vida, en dar respuestas manidas a unas preguntas difíciles de contestar. Lo que no entiende, se rechaza, se soslaya, se ignora.
Federico Delicado muestra dos líneas narrativas y, a la vez, dos tipos de ilustración. Por un lado, el relato luminoso de la transformación de los padres del niño en pájaros y su deseo de volver a buscarlo cuando a él le ocurriese lo mismo. Por otro lado, los asistentes sociales empeñados de creer que todo es fruto de la confusión y de una cierta enajenación mental porque... ¿cómo va a ser cierto lo que el niño cuenta? ¿Cómo pueden ser pájaros sus padres? ¿Cómo él mismo niño puede tener unas señales en la espalda? Como las respuestas son incómodas, se prefiere lo manido, lo trillado, lo cómodo.
Ícaro es un libro metafórico que ahonda en la voluntad personal, que señala que se puede romper con los tópicos y que apuesta por la libertad. En este caso, la libertad de poder volar o, en definitiva, la libertad de que cada uno escoja cómo quiere vivir.
El texto es también un homenaje a Kafka (un personaje, la tía Gregoria, sufre una transformación semejante a Gregorio Samsa); es también una evocación del mito de Ícaro, de ahí el título; aunque en este caso, el joven no ve truncado su sueño y acaba volando o eso es lo que desea el lector con todas sus fuerzas.
 Ícaro ha obtenido el VII Premio Internacional Compostela por álbumes ilustrados. Y no nos extraña lo más mínimo. Las ilustraciones de Federico Delicado son potentes, inquietantes y también conmovedoras. Son imágenes que acompañan al texto y que ofrecen tonos apagados o colores vivos, de acuerdo al relato. Relato e imágenes también sufren una metamorfosis y se fusionan a la perfección ya que ni el texto pierde interés ni la imagen se queda rezagada.
El texto va destinado a los lectores desde 8 años, aunque, como solemos decir, cualquier lector va a disfrutarlo. Aunque quizá no sea así, porque no lo etenderá "cualquier lector", sino solo aquel que crea en los sueños, en la libertad, aquel que acepte las diferencias y que permita que los demás sigan su propio camino, sin imposiciones de ningún tipo. A ese lector, tan necesario, va destinado Ícaro.

domingo, noviembre 16, 2014



El hombrecito vestido de gris y otros cuentos,
Fernando Alonso - Ulises Wensell,
Kalandraka, 2014. 


A El hombrecito vestido de gris y otros cuentos, Premio Lazarillo 1977, la Literatura Infantil española contemporánea le debe, prácticamente, su despertar como género que, en los 80, ya fue eclosión. En una época dura, con la Dictadura muy reciente, Fernando Alonso escribe ocho relatos impecables, sobrios y tiernos. El amor, la solidaridad, la búsqueda personal, la autoestima o el paso del tiempo son temas que, por supuesto, no han perdido ni un ápice de vigencia, al contrario. En este momento convulso que vivimos, cuentos como los de Fernando Alonso que nos devuelven la paz y la cordura, que nos hacen creer en los sueños y en el cambio, son imprescindibles.
Nos parece excelente que Kalandraka apueste por este clásico de nuestra literatura y se lo ofrezca a los niños de hoy para que aprendan a discernir, a escoger libremente su camino y, sobre todo, para que aprendan a valorar las cosas pequeñas de la vida.
Acaso el cuento más emblemático es el que da título al libro, "El hombrecito de gris" y es un relato no solo para niños, sino para adultos, porque nos plantea la opresión que vive un hombre cualquiera en su trabajo, un hombre que tiene ilusiones pero que se le coartan porque no son útiles, porque no dan dinero hasta que este hombre, un día, decide romper con su aparente lugar en el mundo e inicia lo que es su deseo más profundo, cantar,  porque decide que ya está harto del color gris y de esa vida monotóna y tan predecible. La valentía de este personaje se observa en el resto de criaturas de Fernando Alonso, en el barco de plomo que, aparentemente, no encuentra su lugar en el mundo; en la unión de los seres de piedra; en el viejo reloj de Ramón o en la pajarita de papel.
Fernando Alonso crea un mundo en paralelo, para mostrar, mediante símbolos, cómo es, en realidad, nuestro propio mundo. Emplea metáforas, comparaciones, polisíndeton, paralelismos y un estilo muy cuidado porque, aunque se dirige a los niños, no cree que estos necesiten grandes adaptaciones para entenderlo. Fernando Alonso respeta mucho a sus lectores, de ahí que no haga concesiones en cuanto al estilo.
A menudo, no hay una sola manera de ver las cosas y eso lo sabe muy bien Fernando Alonso que más que mirar contempla y ofrece historias en donde la libertad de elección y la solidaridad son importantes, pero también lo es saber contemplar y observar a nuestro alrededor, esos pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos.
Ulises Wensell acompaña, con elegancia y acierto, estos cuentos y ofrece ilustraciones esquemáticas, sencillas, a veces esquemáticas, aunque, eso sí, repletas de serena belleza, como la que muestran los relatos de Fernando Alonso.

domingo, noviembre 09, 2014



¡Llega el Sr, Flat! (Arriba el sr. Flat!)
Jaume Copons & Liliana Fortuny
Combel, 2014


¡Llega el Sr. Flat! (Arriba el Sr. Flat!) es el primer título de la serie "Agus y los monstruos" ("Agus i els monstres") que, en catalán y en castellano, ha publicado Combel.
Es un libro con unos ingredientes que, pensamos, entusiasmará a niños y niñas que ya sepan leer y que busquen una historia divertida y ocurrente.
Agus es un niño despistado, desordenado, al que su madre le ha de recordar continuamente que ordene la habitación y que vive un poco ensimismado, en su mundo. A Agus le fastidia su vecina, Lidia, una niña de su edad algo acusica y repelente. El padre de Agus, por su parte, siempre está hablando con el muchacho para tratar de orientarlo, aunque Agus, en las nubes, ni lo oye.
En esta primera entrega, de una forma casual, Agus se encuentra con un muñeco de peluche, en el almacén de la biblioteca de su colegio. La bibliotecaria, a la que ha tenido que ayudar durante un tiempo, se lo regala y Agus, aunque cree que es mayor, se lo lleva porque le gusta. Su sorpresa es mayúscula cuando Agus descubre que Flat no es un muñeco al uso, sino que habla y que tiene una particularidad muy interesante: despierta cuando le cuentan cuentos, Además, Flat está buscando a sus amigos, otros monstruos, que debieron escapar de su libro por distintas circunstancias que el lector descubrirá y que no le dejarán indiferente.
Agus se entusiasma con Flat, pero está al punto de perderlo y eso permite, a los lectores, vivir una primera aventura llena de emoción.
La serie protagonizada por Agus pensamos que va a tener mucho éxito porque la historia es ocurrente y las ilustraciones se integran muy bien en la misma, tanto que no sería posible entender el relato, escrito por Jaume Copons, sin ver las ilustraciones de Liliana Fortuny. Además, la tipografía juega continuamente con el lector para atraparlo con sus cambios.
Los personajes, por otro lado están descritos con humor y, aunque se presentan de forma exagerada, tienen esa chispa que los hace entrañables, como los padres de Agus, el propio Agus, Lidia e incluso su padre, siempre con un delantal impoluto.
En suma,si queréis que vuestros hijos e hijas se enganchen a la lectura, no es mala manera empezar por Angus. El libro es de lectura rápida, se presenta en un formato muy manejabe (con tapa dura) y contribuye al fomento de la lectura infantil.

Otra reseña del libro


Teo y Luna,
Carmen Gil - Jacobo Muñiz,
Bambú, 2014. 


A Teo le da mucho miedo la noche porque cree que, cuando llega la oscuridad, aparecen monstruos, como la bruja o un fantasma. Nadie logra que salga por la noche. Gracias a su amiga luna lo pasa mejor porque la luna ilumina un poco esa oscuridad. No obstante, un día Teo ha de poner a prueba sus propios miedos porque escucha a luna llorar y recibe un singular encargo. La luna no puede dormir, está desvelada porque ha perdido su velo y solo las hadas del bosque de los Enebros pueden tejerle otro, pero, eso sí, ha de ir el propio Teo a buscarlo. A Teo le da mucho miedo y se resiste, aunque es tanto el dolor de su amiga y tanto el amor que él le tiene que, superandónse a sí mismo, decide ir al bosque. La sorpresa mayúscula es que no hay ni vampiros ni monstruos esperándole, sino un paisaje especial, un cielo lleno de estrellas y unos animales preciosos. Teo logra el encargo y se siente feliz porque descubre que, si sabes mirar bien, "la oscuridad está llena de cosas hermosas".

Teo y la Luna es un libro delicioso, destinado a los niños desde 7 años, que ahonda en uno de los temas más importantes para la superación personal, como son los miedos infantiles. En este caso el miedo es a la oscuridad, a la noche, a lo desconocido. Teo logra superarlo gracias al amor que siente por su amiga porque, para él, es más importante la amistad que sus propias limitaciones. La luna, no obstante, no ha perdido el velo de verdad, sino que ha querido ayudar, de esa manera, a Teo.

El texto, escrito por Carmen Gil, es precioso, ya que la autora maneja un estilo poético, que incluye pequeñas composiciones muy cercanas a la oralidad, e imágenes llenas de luz que contrastan, precisamente, con la oscuridad a la que tanto teme Teo. Juega, además, Carmen Gil con las palabras. Un ejemplo lo encontramos en "desvelar". La luna no pierde el sueño únicamente por causas personales, sino de manera física ya que, de verdad, ha perdido el velo; esto es, se ha "desvelado". Sin duda, es una manera de hacer pensar al pequeño lector.

Jacobo Muñiz, por su parte, ilustra el poemario con imágenes aparentemente sencillas y esquemáticas que tratan de reproducir el universo de Teo y aquello que se va encontrando a su paso, las notas del canto del ruiseñor, las luciérnagas, el perfume de los jazmines, los enebros... y, por supuesto, los protagonistas, la Luna y Teo.

El juego, la imaginación, los recursos poéticos y las ilustraciones, entre otros aspectos, logran que Teo y la Luna sea una historia hermosa, cuajada de ternura y muy adecuada para que los pequeños lectores aprendan a mirar en su interior.

Miedo a la oscuridad
 

domingo, noviembre 02, 2014


El caso del manuscrito robado,
Leandro Sagristà,
Algar Joven, 2014.


El caso del manuscrito robado es una novela ingeniosa que combina realidad e imaginación. Podríamos calificarla de novela detectivesca, pero también de historia metaliteraria e, incluso, de relato iniciático. Su autor, Leandro Sagrsità, es profesor de lengua y literarura de Secundaria, y sabe bien cómo dirigirse a un público lector adolescente y crear intriga en torno a un tema literario como es el manuscrito en el que Bécquer escribió sus famosas "Rimas".
La historia nos presenta a un investigador privado, Don Federico Salinas, y a su discípulo, un joven que podría haberse convertido en un pícaro, de no ser por la intervención de Salinas. Gonzalo es un chio despierto, capaz y muy enamoradizo. El caso es que Salinas recibe un encargo muy extraño: descubrir quién ha robado el manuscrito de Bécquer, aunque no sea el propio Bécquer quien realice tal petición, sino unos amigos. Solo en el epílogo, Gonzalo habla de la única vez que vio a Bécquer y de la honda impresión que le causó. Añade además, que bécquer, para evitar que se conociera el hecho, fingió haber reconstruido de memoria sus Rimas en el llamado Manuscrito de los gorriones, aunque, quien lea el libro, sabrá la verdad-
Poco a poco, en primera persona, Gonzalo va tirando del hilo y nos lleva, paso a paso, por los lugares cercanos a Bécquer, Soria, Navarra,  Sevilla, Toledo, Madrid  y en los que se encuentran pistas que van a conseguir desenmascar al ladrón, un joven despechado.
La novela se ambienta en los mismos años en los que vivió Bécquer, por lo tanto el autor hace un esfuerzo importante a la hora de organizar las descripciones de los usos, costumbres y ambientes de los escenarios becquerianos del S. XIX. Algunos inventos, como la linterna mágica, son importantes para solucionar el enigma del manuscrito robado.
El libro es una muestra de ingenio puesto que las pistas aparecen de la manera más casual, a menudo revestidas de falsas informaciones y siempre ávidas de una mente entusiasta y atenta como son las de Gonzalo y su maestro, Salinas.
Sea como sea, El caso del manuscrito robado es una introducción a la figura de Bécquer y una invitación para que los jóvenes lectores sigan investigando después y profundizando en la obra de este gran autor sevillano, del que se mencionan, en el texto, varias leyendas y algunas Rimas.


sábado, noviembre 01, 2014






Cuentos muy peligrosos,
Carlos Romeu
SM, El Barco de Vapor, 169.


Máximo es un chico muy responsable y muy serio al que le gusta pasar cada día sus apuntes a limpio en el ordenador. Su hermana Angélica, en cambio, no opina lo mismo y le ha borrado, sin ningún respeto, sus apuntes al grabar encima algo llamado cuentos infantiles. Máximo trama la manera de escarmentar a su hermana, pero acaba cayendo en su propia trampa y, sin darse cuenta, se ve dentro del ordenador formando parte de esos cuentos que él nunca había tenido en cuenta. El propio Peter Pan le sale al paso, pero Máximo solo desea volver a casa y, cada vez más asombrado, va internándose por una serie de cuentos que, unidos, le causan sorpresa y extrañeza a partes iguales. El ogro, las habichuelas mágicas, la casita de chocolate y su bruja, la propia Alicia y muchos más invanden, sin contemplaciones, el tranquilo mundo de Máximo hasta que este logra regresar a su casa gracias, en parte a su hermana. Tan emocionado está que le promete que, a partir de ese momento, entrarán cada día un rato en los cuentos. Y la entrada será, por supuesto, física.
Romeu escribe e ilustra esta singular historia, destinada a los primeros lectores, desde 7 años. En Cuentos muy peligrosos hace un homenaje, a través de las palabras, de las ilustraciones o de los guiños al lector, de varios cuentos infantiles de todos los tiempos que, juntos, forman una especie de disparate mágico, cercano al nonsense, en el que Máximo se ve envuelto. A partir de esa experiencia iniciática, sospechamos que Máximo ya no volverá a ser ni tan serio ni tan desdeñoso con los cuentos y aprenderá a valorar el universo infantil de su hermana del que él se ha ido alejando de forma equivocada. Romeu nos advierte de los peligros que podemos correr si nos olvidamos de nuestra infancia y del riquísimo mundo de los cuentos.
Pudiera parecer que el ordenador y los cuentos maravillosos no tengan nada que ver. Pues bien, Máximo demuestra que sí, que los dos mundos pueden conectarse. Es más, a partir de esa conexión, decide que ya está bien de emplear su nombre entero, ya que prefiere que lo llamen Max.
El libro se lee de forma rápida, porque es una continua peripecia, en busca del objeto mágico que tiene el poder de liberar a Máximo del ordenador en el que se encuentra prisionero. Mantiene una estructura encadenada hasta que, por fin, logra la solución final, la clave. Las ilustraciones, por su parte, contienen el sello de la genialidad de Romeu quien no solo refleja la historia que escribe sino que va mucho más allá al incluir continuas pistas que nos sumergen en nuevos cuentos.
De verdad que los cuentos... pueden ser muy peligros... y adictivos.

domingo, octubre 19, 2014







El libro del Bullying,
Eric Kahn Gale,
Edebé, 2014.

¿Qué es un pringao? ¿Y cómo se escoge? ¿Quién decide por qué un chico ha de ser motivo de burla y de escarnio? Es muy difícil saberlo, pero Eric Kahn Gale, basándose en sus propias experiencias, nos ofrece una respuesta estremecedora en El libro del Bullying.
El relato, escrito como si fuera una novela de misterio, ofrece dos perspectivas: la del acosado y la del acosador. Es este último, Eric Haskins, quien pone el dedo en la llaga. Eric siempre ha sido un niño normal, que no ha destacado en nada, pero que ha vivido con tranquilidad hasta que, por un motivo que el ignora, todo cambia. Empiezan a reírse de él, es objeto de burlas vejatorias, se queda sin amigos... Decide, contra todo pronóstico, empezar a investigar por qué es el pringao y como lo han escogido.
La originalidad de El libro del Bullying es que nos ofrece dos puntos de vista, como dijimos. Hay dos narradores, perfectamente definidos por la tipografía del libro. El acosador es desapasionado, escribe con aparente frialdad y viene a decirnos que, para sobrevivir, hace falta que otro sea el que caiga, de ahí la búsqueda de la víctima. El dichoso libro, que pocos conocen y algunos desmienten, es el objetivo de Eric quien acaba descubriendo que se remonta a muchas generaciones más atrás, tantas que es el propio director del centro quien, en su día, escribió las pautas para escoger al pringao. Pautas que han pasado de mano en mano, que se han conservado y se han adaptado y que, por fin, Eric une para que las nuevas generaciones comprendan, esa es la esperanza, que detrás de la víctima han mucho dolor y sufrimiento.
El libro del Bulling da algunas respuestas y permite entender un poco más cómo se siente el niño acosado y lo difícil que es descubrir que está sometido a acoso, porque el acosador se encarga, muy bien, de hacer desaparecer todas las pistas.
El texto, escrito con fluidez y transparencia, ofrece una investigación psicológica también porque es muy importante poder entender qué hay detrás del bullying aunque no sea nada fácil hacerlo.
La novela se destina a los lectores desde 12 años, aunque el lector adulto debería también seguirlo, sobre todo aquellos que están en contacto con los adolescentes, sean docentes o padres, porque, El libro del Bullying arroja pistas importantes para localizar y atajar la violencia gratuita, en las aulas, que suele ser casi siempre psicológica.

Primer capítulo




Adagio, Allegro ma non troppo, Lento,
Mireia Farriol,
Stonberg Editorial, 2013.

És molt difícil parlar de poesia i comentar-la perquè la poesia, sobretot la lírica, no pot ser mai mesurada. Ara bé, sí podem parlar de les emocions i sentiments que ens creen les paraules, en aquest cas, de la Mireia Farriol. La Mireia és una dona ferma, que sempre està cercant noves possibilitats i que sap que el camí mai es tanca del tot.
Mireia Farriol Gil (Barcelona, 1943) ha dedicat la seva vida laboral a la ciència, doncs és Metgessa i doctora en Bioquímica a l`Hospital Universitari Vall d`Hebron. Des de l`any 2009 és alumna de l`Escola d`Escriptura de l`Ateneu barcelonès on ha començat aquesta nova faceta, la de la poesia, on segueix actualment.
Ens podria sobtar que una dona de ciència, una persona acostumada a les exactituds, es dediqui a escriure poesia. Sembla estrany, però no ho és, perquè ciència i poesia, en el fons, van ben unides. Els científics saben que no tot es pot explicar per la raó i, en aquest moment, entra la poesia, vestida amb cura i preparada per actuar allà on tenim més guardat el tresors de les emocions.
Bé, Adagio, Allegro ma non troppo, Lento  és un poemari dens. L`autora organitza els seus versos en tres parts:
I.Dies sargits
II.Matèria i Bioquímica
III.Tocata i Fuga

Comença, a "Dies sargits" l`autora ens parla dels dies passats, de la seva joventut, envoltada per les circumstàncies polítiques que va viure aquest país i que, d`alguna manera, van fer que la Mireia cerqués en altres indrets allò que la realitat li amagava. "Humitat / dels anus cinquanta" ens diu, per exemple en un vers. O el record de la seva mare, quan evoca l`ascensor que, ara, "No fa olor de res. / Ja no m`hi espera la mare". O al poema "Sabatilles", que "avui ja no hi són". És aquesta sensació de que no passa res i mai passarà perquè no es pot parlar: "Romandre endormiscat. Mutisme". La Mireia aconsegueix imatges molt potents partint d`elements quotidians com es la goma d`esborrar: "La distància hi ha passat / la goma de l`oblit". I la evidència, la tristor d`aquest temps inútil: "Resten pocs dies / per omplir-ne el càntir vell".

A "Matèria i bioquímica", l`autora segueix fent una mena d`intinerari personal i ens parla dels anys de la plenitud, del seu descobriment de la ciència, però ho fa amb humilitat, tot cercant encara respostes. Gràcies a la ciència, la Mireia Farriol ha entès les coses petites, els elements naturals, ha entès que el temps tot ho capgira, però ella s`alegra perquè "encara sóc viva". Torna a reprendre algunes imatges de la primera part, como és la del càntir que representa la pròpia vida i escriu: "Més enllà de l`amor, de l`abandó / per anar a ceges / amb l`infern dins el càntir". Al cap i a la fi: "Capítols i poemes resten engaltzats / pel mateix oratge vital: / les flors, el bosc, el taüt".

A "Tocata i Fuga" arribem a l`actualitat, al moment on Mireia Farriol fa una mica de balanç, reconeix on és i imagina on vol anar. En aquest moment l`escriptura, la poesia, és bàsica perquè ella es pugui explicar a sí mateixa el paisatge de la seva vida actual. "Escric contra / la meva condició concreta  / de ciència de resultats / factibles...". Novament el temps: "Només en tinc un / i no es pot intercanviar".  El poema "Punt i part" és, segurament, un dels més directes on la Mireia sap, perfectament, per la seva condició de científica, que pot esperar del futur, però abans de que arribi, guanya temps al temps, per fortuna dels seus lectors.

Celebrem, amb alegria, aquest primer poemari de la Mireia Farriol, tan acurat, tan pensat i tan dubtat alhora, i sabem que, ben aviat, ens oferirà un nou llibre on retrobarem a aquesta dona humil, modesta i plena de paraules sobre la vida i el temps. Nosaltres les volem llegir,

jueves, octubre 16, 2014






Tránsito,
Elba García Hernández,
Escritura entre las nubes, 2014.



Tránsito es la biografía de Bernardino García. ¿Quién fue Bernardino García? Es difícil condensar en un libro toda una vida, pero Elga García Hernández, su hija, lo hace y consigue una obra de gran calidad literaria y, sobre todo,  humana.
En tercera persona, como un narrador observador y testigo, se desgranan los avatares de este hombre que, como tantos otros de su generación, sufrió los sinsabores de una guerra que lo marcó para siempre.
Es difícil escribir una biografía y mucho más cuando la persona a las que vas a contar es tan cercana como sucede entre Elba y su padre. No obstante, de alguna manera, la autora logra distanciarse y emplear un tono neutro, porque lo que pretende Elba García no es escribir un panegírico ni un elogio, sino algo más porque intenta sacar a la luz a un hombre de carne hueso, con sus dudas y quimeras, con sus limitaciones y sus fortalezas.
Bernardino García fue un hombre que se hizo a sí mismo, escultor, autodidacta, sentimental, emprendedor y soñador. Bernardino ha dejado en su familia una honda huella que se puede percibir en Tránsito.
El libro se estructura en capítulos breves que desmenuzan una vida, desde el nacimiento, hasta su muerte. Poco a poco, la figura de Bernardino va quedando más clara y se nos aparece como la de un hombre de palabra, que estuvo preso en la terrible cárcel de Fyfees de Tenerife, que pasó por un duro peregrinaje hasta poder regresar a su tierra. No obstante, fue capaz de recoger en un retina nuevos paisajes, nuevas formas de ver la vida y enviar a su mujer, Amalia, una visión de los hechos menos dura porque Bernardino obviaba lo escabroso y se centraba en los pocos aspectos amables de la vida para no preocupar a su joven mujer, sola, con dos niños, esperando. Siempre esperando.
Elba García no habla, pues, solo de su padre, sino de su madre, de sus abuelos, de parientes, de amigos, de todo un tejido social que ella quizás no entendió de pequeña, pero que, con la madurez, ha sido capaz de organizar y realzar en toda su importancia.
El estilo de Elba es claro y evocador. Recrea la vida de antaño,  cómo se celebraban las bodas,  las comidas típicas,  algunas costumbres ya en desuso; se detiene en ciertos paisajes y emplea palabras cargadas de emociones. Es minuciosa con su información, se ha documentado y sabe bien qué se dice, aunque a veces no puede evitar opinar al respecto.
La biografía Tránsito puede leerse, incluso, como una novela cercana al realismo mágico porque Elba recrea, imagina a veces, ilustra, se sorprende, fabula en ocasiones y siempre es capaz de evocar en el lector una emoción, un sentimiento.
No es fácil mostrar la intimidad de la propia vida. Elba nos regala la vida de su padre y la suya propia, de mujer atenta, observadora, de niña que creció sin su padre, pero a la que no le faltó jamás su cariño. Elba nos regala esos momentos de gloria en que un hombre fragua su destino, pese a los inconvenientes, pese a los quebrantos y a las zancadillas; como la persona es capaz de sobreponerse una y otra vez si, de verdad, tiene una ilusión y sigue su camino.
Elba García hace algo muy difícil en este homenaje a su padre, logra elevarlo a categoría literaria y superar los localismos y los particularismos, porque al lector, en suma, le atrapa el personaje desde el principio.

domingo, octubre 12, 2014



El extraordinario ingenio parlante del Profesor Palermo,
Jordi Sierra i Fabra,
La Galera, 2014.


El pequeño Gustav, de 9 años, malvive como puede por las calles de Lyon. Huérfano de padre y madre, sobrevive robando lo mínimo para no morirse de hambre. Un día asiste, escondido, a una sesión del profesor Palermo que le cambiará la vida. Todo el mundo opina que el profesor Palermo es un gran ventrilocuo porque no se le nota nada cuando habla su muñeco, pero solo Gustav averiguará el origen último de Klaatu.
El extraordinario ingenio parlante del Profesor Palermo es un libro de ciencia ficción, pero supera el género porque también es un relato iniciático e histórico (repasa los acontecimientos más importantes del S. XX) y contiene aún varios registros más, como la crítica social.
El valor, la amistad, el amor, el dolor son ingredientes fundamentales en este relato de Jordi Sierra i Fabra quien permite que el lector vaya, poco a poco, captando la historia y adentrándose con normalidad en el origen de Klaatu, un extraterrestre que ha de esperar muchos años para poder arreglar su nave y regresar a su planeta ya que, en la tierra, aún no se ha avanzado lo suficiente en tecnología.
La novela está narrada en primera persona por un narrador protagonista, Gustav, quien no olvida deudas ni afectos y quien muestra cómo, en la vida, todo es cuestión de aprendizaje y de integridad. Para él la lealtad y la memoria son esenciales. Gustav se convierte también en mago, aunque su vida se complica con el estallido de la I Guerra Mundial y con todas sus secuelas. Gustav también vive una historia de amor, aunque, insistimos, sin renunciar a su vida interior.
Gustav conoce lo mejor y lo peor del hombre, acaba en la cárcel y renace de sus cenizas porque tiene una misión que cumplir que el lector aprenderá y valorará en su justa medida.
El extraordinario ingenio parlante del Profesor Palermo ha sido premiado por los propios lectores con el quinto premio La Galera y no nos extraña. Es un texto ágil, aunque se remansa en algunos momentos para ofrecer retazos de la historia reciente, porque, sin memoria, no hay progreso y el olvido solo sirve para repetir errores.
Sierra i Fabra sigue brillando con su escritura que, en esta ocasión, es de gran calidad literaria e, incluso, poética. El paso del tiempo con sus vaivenes, la naturaleza humana con sus contradicciones y la presencia de un ser de otro mundo que, con objetividad, sabe darle el nombre justo a las realidades hacen que la novela sea completa y, por decirlo de una manera coloquial, redonda.
En principio va destinada al público adolescente y juvenil, pero no defraudará al público en general. La buena literatura o es o no es. No hay más.



jueves, octubre 09, 2014






Cuentos de hadas,
Varios Autores,
Zonacuario, Ecuador, 2014.

¿Dónde viven las hadas? ¿Están entre nosotros? ¿Qué sienten, qué comen, que anhelan? Algunas hadas buscan el amor, otras desean conocer mundo, algunas se confunden y se vuelven extrañas, otras solo quieren ayudar... Para las hadas, criaturas de la imaginación o de los sueños, nada es imposible. A veces, incluso, cuentan sus secretos y, si nos estamos quietos, podremos llegar a percibir su vuelo brillante por encima de nuestras cabezas.
Eso lo saben bien Enrique Pérez Díaz, María García Esperón, Seve Calleja y Liset Lantigua. Y lo saben tan bien que cada uno, según su pensamiento, según su manera de entender el mundo, nos ofrece una visión especial y particular de las hadas en este libro colectivo que es Cuentos de hadas.
Para empezar, Enrique Pérez Díaz se pregunta ¿Se jubilan las hadas? y la respuesta es que no, obviamente, aunque las hadas a veces no acaban de entender el mundo moderno o, mejor dicho, los niños de hoy no aprecian los dones de las hadas y no se sorprenden ante su capacidad de crear ilusión, por desgracia. El hada protagonista se tropieza con todas las dificultades del mundo hasta que, al fin, un niño cree en ella y eso la salva del olvido.
María García Esperón opta por el texto cargado de símbolos cuando escribe El hada Ayer. Es imposible que el hada Ayer se encuentre con el Ahora, del que se ha enamorado, sin perder ella misma su esencia. A la escritora mexicana le preocupa el tiempo y sus relaciones. Entre pasado, presente y futuro tal vez existan más lazos de los que, incautos humanos, nos pensamos y el hada Ayer nos los muestra, aunque en ello empeñe su propia existencia.
Seve Calleja prefiere adentrarse en la mitología asturiana y nos habla de La lamia enamorada quien cuenta su secreto al joven del que se enamora, porque prefiere dejar de ser a no sentirse querida. A menudo, tememos a lo desconocido y creemos que es peor que nosotros mismos, por eso huimos, como le sucede al joven del relato, quien se desilusiona al ver que la chica de la que se ha enamorado es una lamia, para sufrimiento de la misma.
Por último, Liset Lantigua nos desvela, en La Bella Durmiente, un secreto. La joven no sucumbió ante el hechizo de ninguna bruja, sino de un hada resentida porque las hadas, cuando se enfadan, no resultan demasiado agradables, como puede leerse en el relato.
Los cuatro cuentos nos hablan de un mundo antiguo, al que se llega por el camino de la emoción; de un mundo donde es posible la extrañeza, la emoción, la ternura en estado puro, pero también el sobresalto, la duda, el miedo y la sorpresa ante lo desconocido.
Cuentos de hadas une cuatro voces narrativas distintas, cuatro registros, cuatro estilos, que, con su especial manera de sentir, dan respuestas o, mejor aún, formulan buenas preguntas. Las mejores preguntas. Si abrimos el libro lo sabremos y quizá sepamos entender un poco la especial manera de ser de las hadas que, existir, existen.
Sozapato, Sofía Zapato,  se encarga de las ilustraciones y lo hace unificando, de alguna manera, las versiones de los cuatro autores, porque recrea, para el lector, a los personajes de los relatos y les da rostro y emoción. Son ilustraciones llenas de color, evocadoras y, por qué no, juguetonas, como lo son, a veces, las hadas.

miércoles, octubre 08, 2014






Ojos de lechuza o cara des pescadilla / El enigma de la habitación cerrada,
Luisa Villar - Álvaro Núñez,
Edebé, 2014. (Tucán)


A Luisa Villar la llaman "la Dama del Misterio de la Literatura Infantil y Juvenil" por su habilidad a la hora de escribir historias de detectives, llenas de intriga y misterio. Luisa Villar se acerca al pequeño lector, se pone a su altura, y le ofrece relatos bien elaborados en los que el niño es el protagonista, pero sin renunciar a las claves del género negro.
En esta ocasión , Charli, el hijo de un superdetective, es el protagonista de Ojos de lechuza o cara de pescadilla y El enigma de la habitación cerrada, que forman parte de la serie "Supercharli detective y su robot". Son dos relatos, destinados a lectores a partir de 8 años, que se pueden leer de manera independiente, aunque pertenecen a una misma serie y se repiten escenas, descripciones y personajes. Podemos mencionar, por ejemplo, a la Sra. Marga, la señora que cuida del niño y que no mantiene ningún patrón propio de las canguros (es autoritaria, mandona, no sabe cocinar apenas y parece guiarse por sus propias reglas) o aRobi, el robot de Charli, un robot muy hábil y bien descrito, que es capaz de pensar y de ayudarle a resolver los pequeños grandes enigmas y que comparte protagonismo con el niño. La madre de Charli, por otro lado,  es el personaje ausente, aunque se la menciona a menudo. Está viajando,  se ha alejado del padre para darse tiempo y decidir acerca de su futuro común. El padre, el superdetective, es un hombre de buen talante, bastante desbordado por el día a día y con poca habilidad para enfrentarse a los asuntos domésticos.


 En cada entrega se narra un caso en concreto y se presentan nuevos personajes. Así, en Ojos de lechuza se habla de una  falsificación de billetes en la que Charli es implicado y que, gracias a sus dotes de observación, acaba resolviendo. En El enigma de la habitación cerrada le ocurre algo similar, aunque en esta ocasión se trata del robo de una joya y de demostrar que la joven acusada es inocente. Siempre, de alguna manera, el menos sospechoso es el que acaba siendo el culpable y ese detalle es lo que permite al lector mantenerse con la atención activada hasta el final.
Charli es un niño simpático, al que le gusta emular a su padre, que ha aprendido a ser muy observador y que, sin resultar pedante, es capaz de llegar a conclusiones que admiran por su sencillez casi obvia, aunque a nadie se le habían ocurrido antes. Ese es el gran acierto de Charli.
Los relatos están escritos en primera persona, con gran fluidez narrativa, ya que Charli no se limita a explicar un caso, sino que aporta las pistas, la descripción de los hechos y, sobre todo, su propia realidad y las limitaciones que tiene por ser un niño y que él trata de superar con gracejo y simpatía.
Luisa Villar es muy hábil reproduciendo el discurso del niño, que se expresa con coloquialismos y con una frescura propia de la infancia que atrapa desde el primer momento. Las situaciones cotidianas se dan la mano con otras más estrafalarias que, sin embargo, no desentonan, en absoluto, porque Charli es un niño normal, solo que ha aprendido a emplear su capacidad de deducción porque quiere ser, de mayor, un detective reputado como su padre.
Álvaro Núñez es el encargado de ilustrar los libros y lo hace con unas ilustraciones directas, cercanas a la caricatura, que destacan aquellos aspectos más grotescos de los personajes -los ojos de la Sra. Marga, la boca de ciertos personajes, el sombrero de Charli, el robot...- y que causan diversión en quien las mira.

martes, octubre 07, 2014






 El rey que no podía dejar de estornudar,
 Roberto Malo y Fco. Javier Mateos.
 Ilustraciones de Blanca BK.
 Edebé, 2014. (Tucán)



El rey que no podía dejar de estornudar es una obra coral; esto es, escrita por dos autores y arropado por las ilustraciones de Blanca Bk.
El relato, destinado a los primeros lectores, presenta la estructura de un cuento tradicional, con fórmula de inicio y de cierre y personajes propios del cuento de hadas como es el rey. Ahora bien, se añaden elementos que enriquecen el texto y lo realzan. Si bien, se parte de una carencia inicial -el rey no deja de estornudar- y una necesidad de solucionarlo -se ofrece una gran recompensa a quien lo cure-, la manera de resolverlo, sin olvidar el clima mágico, es ocurrente y curiosa.
Un campesino decide ir a "los confines del mundo" para encontrar un remedio para el rey. Y lo encuentra, claro que sí, pero no de forma directa ya que conoce a otra serie de seres -la mujer que se rasca, el hombre que no deja de andar, el Espíritu del bosque...- a los que ayuda y que, a su vez, le ayudan y favoren una solución al dichoso estornudo del rey. La solución es tan sencilla como que un gaitero toque para el monarca.


Roberto Malo y Fco. Javier Mateos se divierten escribiendo el relato, no hay duda, y lanzan continuos guiños al lector adulto (los sabios no quieren cooperar para no darse ideas; se alude a los malos funcionarios...), pero sin olvidar al niño, el verdadero receptor del cuento.
La música, en esa corte lejana no era muy bien recibida porque "los músicos estaban muy mal vistos, ya que tenían fama de ser gente oportunista y de muy mal vivir". Podríamos añadir que se puede decir más alto, pero no más claro. Gracias a esa música, rechazada por considerarla perniciosa, el rey se salva y, por supuesto, "desde entonces en el reino nunca faltó la música". Esperemos que el final del relato se aplique a situaciones actuales.


El rey que no podía dejar de estornudar está escrito en 3ª persona y se organiza en varios capítulos breves. Las situaciones que se recrean son descritas de manera vistosa y la estructura encadenada favorece la atención del lector y consigue que el texto esté bien trabado.


Comentábamos al principio que Blanca Bk. ilustra el trabajo y lo hace de esa manera especial y tan característica que ella tiene. Sus ilustraciones, traspasadas de colorido, respiran ternura y delicadeza. Humaniza con sus pinceles a las criaturas que pueblan el relato y les da la nota cercana y cálida: el rey en pleno estornudo que asusta al gato y pierde la corona, la madre del joven campesino que tiene un solo diente, el campesino con coderas en el jersey,  los personajes excéntricos como el dinosaurio que lleva gafas y lee o el perro que toma una taza de té o la joven mujer que no para de rascarse y que podría ser princesa si se estuviera quieta. Los pequeños detalles son esenciales en la ilustración de Blanca Bk, de eso no hay duda.



El primer contacto que un lector tiene con el libro es el visual y la ilustración juega un papel esencial para crearle curiosidad y expectativas, para hacerlo leer. En este caso, la portada de Blanca Bk contiene los elementos más chocantes del relato y el asombro puro que nunca debe faltar en un buen cuento.

domingo, octubre 05, 2014






La reina de Turnedó,
Gloria Sánchez - Pablo Otero
Kalandraka, 2014.



Lo primero que llama la atención del título de este poema espléndido es la palabra "turnedó". Se puede ser, por ejemplo,  reina de corazones, reina del amor, reina de la primavera... pero ¿reina del turnedó? ¡Claro que sí! Gloria Sánchez, entre bromas y veras, eleva a categoría literaria la palabra de origen francés "turnedó" que no es nada más -ni nada menos- que un filete de solomillo de buey. Ahora bien, superado su significado, y limitándonos a escuchar la palabra, a decirla y a sentirla, no se puede negar su sonoridad y su categoría; así que... bienvenida a la reina del Turnedó.

El álbum, destinado a niños desde cinco años, es pura imaginación y pura diversión. Podríamos decir, incluso, que entronca con el nonsense porque los personajes que aparecen, a cual más disparatado, causan el alborozo y, sin duda, la sorpresa. En el jardín de la reina hay una mata, la princesa que la guarda, el lacayo, el caballo, el carro, el coche, el rey, el cuervo, el huevo que puso el cuervo y, como en los mejores cuentos, un dragón hambriento que amenaza con churruscarlo todo; aunque, en ese momento se produce una inflexión, y un doctor que  opera al dragón y libera a todos los personajes. Mientras, al dragón le queda un inmenso agujero que todos usan como flotador. A partir de ahí  ya todo es hilaridad y el poema nos conduce a la apoteosis final.

La reina de Turnedó, como estamos diciendo, presenta una estructura acumulativa y bebe directamente la literatura popular oral, la más cercana a la literatura infantil y su origen último. Es un poema en donde el ritmo es esencial ya que se pide, continuamente la colaboración del lector u oyente, en forma de curiosas acotaciones o de apelaciones directas. Los niños deben aplaudir, asombrase, exclamar, suspirar, lamentarse e, incluso, graznar. Los versos, en arte menor, inciden mucho en los finales agudos que aportan contundencia y contienen imágenes sorprendentes, metáforas, personificaciones, onomatopeyas, paralelismos, concatenaciones, entre otras, que muestran el minucioso trabajo de la autora.

La fórmula funciona porque, mientras, por ejemplo, un adulto va leyendo el texto central, el niño aguarda su intervención y, con cada exclamación y cada aplauso, se introduce más y más en el texto hasta lograr que niño y adulto vayan a un mismo son. Es más, el poema es idóneo para su memorización por su sonoridad y su estructura que encadena unos elementos con otros.

Si Gloria Sánchez, con su obra, logra un clima de libertad absoluto y una implicación total del niño, Pablo Otero, con sus ilustraciones, de aire abstracto, consigue algo más: favorecer ese lazo invisible entre lo sonoro y lo visual. El rojo y el negro se dan la mano para recrear unas situaciones tan estrafalarias que, gracias a la abstracción de los trazos, se pueden acabar entendiendo o aceptando al menos.

En suma, bienvenida sea La reina de Turnedó y gloria a los que la protegen y guardan su jardín porque de ellos será la imaginación. Y una advertencia: no se podrán leer solo los primeros versos... ya que el poema atrapa de tal manera que no se puede parar hasta el final y, aun entonces, hay niños -mi hija de seis años, por ejemplo- que me pide empezar de nuevo porque le fascina esa posibilidad que ofrece el poema de interacción.

Y... "Este es el jardín/ de la reina de Turnedó".Aplaudan, por favor.

jueves, octubre 02, 2014









Las aventuras de Tachín
Lucía Baquedano
Ilustraciones de Jacobo Fernández
Algar, Calcetín 56, 2014.


Lucía Baquedano recoge dos cuentos en este libro, "Tachín y la bruja" y "Tachín y las orejas de Miguel". Son dos relatos que pueden leerse por separado, pero que mantienen una continuidad en cuanto a personajes y a temática.
Tachín y sus compañeros de colegio, de segundo curso de primaria, viven, sin salir de su ambiente ni de su mundo cotidiano, múltiples aventuras gracias a su capacidad de observación, a su imaginación y su espíritu siempre curioso. Ahora bien, los líos en los que se meten acaban resolviéndose de forma positiva y dejan, en el lector, una sonrisa porque, con Tachín y sus amigos, los primeros lectores aprenderán que las apariencias son, a menudo, falsas.
Ternura, alegría, casualidades divertidas, equívocos graciosos y errores casuales son los ingredientes que maneja Lucía Baquedano para conseguir que la normalidad adquiera tintes especiales sin salirse, eso sí, de la realidad.
Todo es posible si lo mira un niño. Es posible que una bruja se esconda en la buhardilla o que un muerto aparezca en el aula para susto del lector que no podrá evitar la carcajada al descubrir quien es la bruja y quién el supuesto muerto.
El mundo infantil con toda su riqueza queda muy bien recogido por la pluma de Lucía Baquedano quien se vuelve niña al lado de Tachín, de Miguel, de Manuel, de las Chulicas, de la señorita Pili o de Lázaro, el conserje.
Los dibujos de Jacobo Fernández, realistas y precisos, anticipan, en cada capítulo, una pista o un misterio que, sin duda, quedará resuelto, siempre de la manera más disparatada pero, al fin y al cabo, no hay nada imposible para un niño imaginativo, observador y curioso como puede ser Tachín... o el lector.

miércoles, octubre 01, 2014








Una feliz catástrofe,

Adela Turín - Nellia Bosnia

Kalandraka, 2014.

En casa de la familia Ratón todo sigue un orden establecido que ha sido marcado por el señor Ratón. Él es el líder de la familia, él es el único que ha vivido aventuras, él único capaz de grandes proezas y el eje de toda la familia. Lo principal es el bienestar del padre. La señora Ratón, en cambio, es "dulce, modesta y dócil". Parece que lo que haga la señora Ratón carezca de importancia ya que está metida en su rol de esposa y madre. Se calla cuando su marido habla, tiene que preparar buenas comidas y estar atenta a sus menores deseos. Para sus hijos también pasa desapercibida... y eso que tiene ocho, dos ratones y cuatros ratoncillas. Ni más ni menos.
Toda esta situación injusta y claramente discriminatoria se soluciona gracias a una catásfrofe. Un buen día se les inunda la casa y, gracias a la señora Ratón, la aparentemente insignificante señora Ratón, sus hijos salvan las vidas. Ella es quien organiza el nuevo hogar, ella quien emprende grandes aventuras -y reales, no como las de su marido- y ella quien descubre parte de su potencial y el de sus hijos -aprende a tocar la guitarra-. Los ocho ratones reciben una gran lección y entienden  que ellos también pueden ser protagonistas de sus vidas, que se pueden divertir con poco y que no necesitan estar callados todo el día. ¡Ah! Y comienzan a valorar a su madre quien, en los malos momentos, reacciona como nunca se hubieran imaginado.
El relato, ahora bien, está abierto porque anticipa futuros problemas que, sin duda, seguirán trastocando el orden en la familia Ratón y propiciando nuevas aventuras.


Una feliz catástrofe se publicó en 1975 con la intención de replantear el papel de la mujer, madre y esposa, en la familia tradicional. Podríamos pensar que esta revisión hoy en día ya está desfasada, pero, por desgracia, nada más lejos de la realidad. La figura femenina sigue necesitando revisiones continuas, sobre todo la figura del ama de casa.
El relato, destinado a los niños desde 5 años, nos habla de igualdad y coeducación, aunque no se acude al registro docto o serio, sino al irónico y divertido. Nos cae simpática la señora Ratón desde el primer momento mientras que el señor Ratón se nos aparece como alguien engreído y fatuo que se humaniza, menos mal, cuando sufre un revés en la vida. De ahí el título del cuento, un oxímoron, que demuestra que las cosas malas no siempre lo son tanto y que, de los malos momentos, pueden salir grandes resultados.


Las ilustraciones, de Nellia Bosnia, recrean ambientes cercanos a los niños puesto que, como en una fábula moderna, la familia Ratón tiene las mismas necesidades que pudiera tener una familia humana y las mismas dependencias. Muy simpáticos son los ocho hijos, cada uno perfectamente caracterizado.
Los primeros lectores de hoy lo pasarán tan bien como los lectores de ayer, aquellos que rondan ya los 50 años. Kalandraka hace muy bien en retomar este clásico para propiciar la reflexión y el cambio en las nuevas generaciones.
 No hay que bajar la guardia, es cierto, y hay que continuar luchando contra los estereotipos sexistas que Adela Turín denuncia de forma amable, aunque directa y precisa.







Al sur de ninguna parte
Jordi Sierra i Fabra
Edebé, 2014

A veces deseamos un cambio en nuestras monotonías y, cuando sucede, nos damos cuenta de lo importante que es la pequeña vida de cada día, la vida anónima y, a la vez, tan rica como la que vive el narrador de esta novela de Jordi Sierra i Fabra: Fabio.
Fabio es un adolescente que vive en Balandú, un pueblo al que no se llega por casualidad, porque está rodeado de vegetación y resulta un bastión. Después de Balandú no se sabe qué hay, por eso, sus habitantes, a lo desconocido, lo llaman "Ninguna Parte". Balandú es un pueblo imaginario, situado en la Colombia profunda. Sierra i Fabra es capaz de recrear su exuberante vegetación, su clima, su riqueza y, a la vez, su pobreza porque Balandú está tan lejos que ni siquiera interesa a la guerrilla o los narcotraficantes.
El día que aparece el cuerpo de Luis Bernardo, los casi quinientos habitantes del pueblo, se despiertan sacudidos con la noticia de un asesinato y eso los despierta del sopor o del letargo en el que estaban tan cómodamente instalados.
Fabio es testigo de exepción ya que, desde la ciudad, envían a un policía para que investigue el caso. Leonardo Aguirre se hospedará en la casa de Fabio, una especie de hostal regentado por el abuelo. Fabio, huérfano de padre y con una madre ausente, se siente muy cercano al abuelo, quien lo instruye, le da ternura y orden y, sobre todo, lo guía en la vida. El abuelo es un personaje crucial para entender el libro. Es el personaje eje, que responde a uno de los referentes más queridos del autor. el viejo sabio. Gracias al abuelo, Fabio es un muchacho que ama la lectura y que no se ha embrutecido ya que es de los pocos que aprecia a Dimas, un joven retrasado que sufre las burlas de algunos vecinos.
Pudiera parecer que en Balandú nunca pasa nada y la sola llegada de Leonardo Aguirre pone patas arriba esa aparente tranquilidad.
Poco a poco conocemos a otros personajes, descubrimos el carácter del asesinado, un pendenciero sin escrúpulos y nos acercamos al desenlace con la esperanza de que no suceda lo que nos tememos; aunque, por encima de todo, entendemos la fuerza del amor y de la amistad. Y nos alegramos, claro que sí.
Jordi Sierra i Fabra mantiene un ritmo narrativo ágil, trepidante, aunque no urgente porque esta novela se va desgranando con mimo, a través de las observaciones de Fabio, quien no solo acaba descubriendo algún misterio de la vida y su propia fortaleza, sino que averigua dónde está el cuerpo de su padre, sepultado por una roca al final de la cascada.
Los sentimientos, las emociones que nos transmite la lectura son directos, no están contaminados porque nos llegan envueltos en la nobleza de Fabio. La novela se divide en 28 capítulos que siguen una estructura circular podríamos decir ya que, al principio, ya sabemos quién ha muerto puesto que Fabio, lo recuerda para él mismo y para los lectores. La intriga, por lo tanto, no consiste en saber quién muere, si no por qué ha muerto y quién lo ha matado, aunque la respuesta no sea nada fácil y el inspector esté al punto de equivocarse.
Podríamos decir que esta novela bebe directamente del Realismo Mágico, digna seguidora de García Márquez, ya que narra una historia épica, casi legendaria, aunque esté ambientada en nuestros días. El autor no ahorra en críticas a ciertos aspectos de la sociedad que no le gustan ni se permite ninguna vacilación al señalar al asesinado como un ser vil. El lector, por lo tanto, se alegra de esa muerte, pero, pese a todo, quiere seguir leyendo porque la magia de Balandú nos atrapa desde el principio. La vida en Balandú sigue al compás del río que lo circunda y lo moldea.
Jordi Sierra i Fabra nunca deja de sorprendernos, aunque reconocemos su estilo inigualable en esa manera de sentenciar, en la frase precisa, breve, lapidaria a veces; en el diálogo que permite conocer la psicología de los personajes y la especial predilección por las causas perdidas y por los personajes nobles, cercanos a los orígenes. No olvida, aunque sea de manera secundaria, su pasión por la música ni, por supuesto, por la lectura. Porque, para ser un escritor de las características de Sierra i Fabra, hay que ser, por encima de todo, un lector voraz y compulsivo... como lo es Fabio.


Primer capítulo

domingo, septiembre 28, 2014







Julio Verne for children
Pablo Zamboni
Edebé, 2014


Julio Verne, el gran clásico de aventuras de todos los tiempos, está más vivo que nunca. Ahora, gracias al acierto de Pablo Zamboni, los más pequeños de la casa, desde 3 años, también disfrutarán con unas aventuras hechas a su medida en las que aprenderán a conocer al capitán Nemo, viajarán al centro de la tierra y saldrán en dirección a la luna. Y todo sin moverse de casa.

El texto ofrece varias particularidades destacables. Se presenta en mayúscula y con la versión inglesa. El adaptador, además, ofrece una versión muy cercana a los niños ya que crea personajes también infantiles que son quienes, en última instancia, viven las aventuras que escribiera Verne.

Hay que añadir que las ilustraciones, a doble página, constituyen  el ingrediente necesario para cautivar a los primeros lectores porque son ilustraciones alegres, de colores vistosos y muy directas. Los niños, de verdad, se sentirán viajando por tierra, mar y cielo, de la mano de Pablo Zamboni.



Hasta el momento, se han publicado tres títulos:  20.000 leguas de viaje submarino, Viaje al centro de la tierra y De la tierra a la luna.


Insistimos en el gran acierto de Zamboni que es vestir a Verne con los ropajes de la infancia. Las aventuras que han deleitado a tantas generaciones de jóvenes, ahora lo harán con los niños para que, desde el principio, disfruten con la magia de Verne y, con el tiempo, aprendan a valorar las versiones originales.
Niños y mayores disfrutarán con estas recreaciones y se divertirán con las imágenes del submarino, del pulpo gigante, del cohete en forma de cañón o del extraño viaje que Axel emprende con su tío al centro de la tierra.

domingo, septiembre 21, 2014







El misterio de mi abuelo
Ana Belén Rodríguez Ros,
Edición no venal. Paris papelería, 2014



El misterio de mi abuelo, de Ana Belén Rodríguez es una de esas historias sinceras que conmueven al lector y le permiten crecer. El cuento fue el ganador de la IV edición de cuentos infantiles "Casilda Ordóñez", convocado en Palencia.


 La autora, que reside en Salou, intenta explicar, de una manera esperanzadora, a los niños, qué hay detrás de una enfermedad tan terrible como es el Alzheimer, lo cual no es nada fácil. Un buen día la protagonista del relato, Mónica, se da cuenta de algo que la inquieta: su abuelo, siempre tan capaz y dispuesto, está perdiendo la memoria y el resto de sus capacidades. Mónica se dispone a resolver el enigma y, como si fuera una pequeña investigadora, va tratando de unir pruebas para averiguar dónde se esconden la memoria, la coordinación o la orientación. No lo descubre y pregunta a su madre, que tampoco sabe darle la respuesta.
El misterio se resuelve de forma casual. Una noche, Mónica entra en la habitación del abuelo mientras duerme y descubre una pequeña criatura, un duendecillo que dice llamarse Alzheto y que le da la respuesta más imaginativa que a nadie pudiera ocurrírsele y que a Mónica le sirve, como le servirá a todos los niños que lean el cuento.
El duende vive en Fantasía y es el encargado de trasladar la Fuente de Poder de nuestro mundo al suyo para que los sueños no mueran. Hay personas, como el abuelo de Mónica, que son muy especiales porque tienen unas cualidades que ayudan a que Fantasía no desaparezca. Mónica descubre así el misterio del abuelo y se siente muy orgullosa de él porque es una persona maravillosa que, aunque pierda capacidades, sigue siendo el mejor abuelo del mundo.

El relato está escrito en primera persona, por la propia protagonista. La escritora es capaz de recoger el universo infantil porque no nos ofrece la visión de un adulto, sino la de una niña que, en este caso, es tremendamente observadora y curiosa. Dos cualidades que nos permiten avanzar en la vida.

Además, el relato está ilustrado por la propia autora, con unas ilustraciones llenas de color y energía. Los protagonistas son Mónica, el abuelo y el pequeño duende, al que no se ve con resquemor, sino con alegría porque es el portador de la magia y de los sueños, cualidades imprescindibles para el universo infantil que nunca hay que soslayar.


Además, tipógraficamente, El misterio de mi abuelo se presenta con una letra clara, que va cambiando de color en alguna palabras clave para favorecer la atención y que puede ayudar a que los primeros lectores entiendan mejor el relato.

El misterio del abuelo se presentó en Salou el pasado viernes 19 de septiembre de 2014, en el espacio de la infancia Xic`s y fue la propia autora quien leyó a los niños y adultos allí presentes el cuento. cabe añadir que el acto estaba respaladado por AFAS, la Asociación de Familiares de Alzheimer de Salou con el fin de dar a conocer esta realidad entre los más pequeños. Ana Belén Rodríguez conoce de cerca la problemática de la que habla en el relato y es la secretaria de AFAS.


A los niños hay que ofrecerles respuestas ante los avatares de la vida y la que ofrece Ana Belén Rodríguez nos parece metafórica, muy imaginativa y que conecta perfectamente con el universo infantil, lo cual, insistimos, no es nada fácil.


Nota: Maite Castellanos es la autora de las fotos que ilustran esta entrada.