lunes, octubre 12, 2015

Sin era y jamás,
María García Esperón -Enrique Pérez Díaz
ilustraciones Dagoberto Fuetes,
Enlace Editorial, Colombia, 2015 (El Tren Dorado)

Si no soy el antes ni soy el nunca, soy el ahora y el siempre. Es, precisamente,  el mensaje que se percibe en el título de este poemario, escrito a cuatro manos, que evoca historias de amor que puede que nunca hayan sucedido o puede que se estén celebrando ahora mismo o quizá casi vayan a florecer, justo en el momento en que el lector abra el libro y empiece a leer. Será entonces cuando Sin era y jamás adquiera el significado atemporal que le han querido imprimir sus autores.
A lo largo de 15 poemas, de aire modernista, algunos; evocador otros; mágico y sensual muchos, y legendario, otros, se van desgranando nuevas-viejas historias de amor. Los protagonistas son seres de la memoria, de la infancia, del corazón, del lugar donde siguen habitando los sueños. Son príncipes, princesas, dragones y unicornios. Los sentimientos son de nostalgia, de anhelos compartidos, de búsquedas, de certezas a medias. Los caminos son hacia dentro, hacia uno mismo porque, en realidad, la búsqueda del ser humano, la magia, el hechizo y la evocación le conduce, siempre e inexorablemente, hacia su propia esencia.
Como leemos en el poema inagural todos, sin exclusión, "somos viajeros de un mismo verso" y, en ese viaje, nos iremos encontrando y separando porque "[..] ¿qué es la distancia? / para el que viaja desde el jamás / para el que encuentra en un mismo  verso / todo el misterio y el ser de amar". 
Las historias nos envuelven con su atmósfera tenue y rumorosa. "La princesa Anhelo y el príncipe Esquivo" que desean encontrarse, pero son incapaces de hacerlo porque Esquivo no tiene respuestas y Anhelo sigue haciendo preguntas y esperando, esperando. El sueño se posa en los versos del poemario y no impide que, por ejemplo, un unicornio se enamore de una princesa y, al fin, queden los dos inmortalizados en un tapiz que, con el título "La dama y el unicornio", sigue hechizando, desde el S. XV, a todo el que lo contempla. "El príncipe Hielo" vive en una paradoja porque nota que algo le está pasando, aunque le cuesta descubrir que se ha enamorado de un rayo de sol. "La princesa Suspiro", tan parecida a la de Rubén Darío, sigue soñando y aguardando un destino que no llega porque ella misma lo rechaza. "El príncipe Sueño" sitúa al príncipe en el lugar de la princesa, de la Bella Durmiente, y le hace vivir un sueño, a la manera de Segismundo, mientras la princesa trata de despertarlo con un beso de amor para, oh prodigio, acabar soñando juntos los dos. "El Castillo de mis sueños" muestra que, después de tantos deseos de elementos materiales, lo que importa es la esencia y ese "comenzar otra vez...".
 Algo parecido le sucede a la "Princesa viajera" que busca un amor ideal que solo halla, como Bécquer, en los viajes que hace a sus sueños. De nuevo la paradoja en "Destino y Origen" condenados a no encontrarse nunca, "El hada infinito", mientras, sigue su camino y su labor que nunca se acaba porque todo es un eterno retorno. En "Barcarola", al príncipe hechizado, se le pide algo imposible, vista su trayectoria. "no mueras de amor". Y enlazando con este poema, "Vals" se convierte en nostalgia, en ausencia, en siempre errar, en recuerdo y en infinito, en no ser jamás.  En "Amanezco", se reúnen todos los anhelos de los que se hablan en los poemas porque "Amanezco a un día nuevo / en la torre de mis sueños / y nada importa si tardas, / cautivo, te espero en mi sueño...". Los dos últimos poemas "La princesa dorada" y "Un dragón blanco" siguen hablando de los sueños, de los encuentros imposibles, de los contrastes y, por supuesto, de la búsqueda del amor.
Entre gobelinos, almenas, castillos de cuento, suspiros y anhelos, los poemas de Sin era y jamás nos van sumergiendo en las eternas quimeras del ser humano, en los imposibles, en los misterios, en los secretos y en los sueños.
Y, mientras, Dagoberto Fuetes tiene la misión de ilustrar el poemario y lo hace escogiendo algunos de los personajes más importantes para inmortalizarlos en el momento en que está al punto de cambiar sus vidas porque acaban de descubrir esa sacudida brutal que es el amor.
Es difícil escribir de forma conjunta y, con seguridad, los dos autores han tenido que hacer un esfuerzo importante para aunar sentimientos y acortar distancias.
Entre versos de artes mayor, asonancias, comparaciones, adjetivos rutilantes, metáforas, paralelismos, cadencias, sones y ritmos muy marcados, los versos de Sin era y jamás van fluyendo como fluye el agua de un río en la mar, como fluyen las propias vidas.

sábado, octubre 10, 2015

Leyenda de un beso,
Asunción Carracedo - Bett,
Amigos de Papel, 2015.

Las palabras son, fueron y serán. Cantan, bailan, juegan, caracolean, aman y tejen otras palabras al son de su propio rumor porque el Bosque del Abecedario "donde las palabras tiemblan en las hojas de los diferentes árboles" permite este y otros prodigios cada día. El problema es que no todos sabemos verlo porque, para penetrar en la vida privada de las palabras hay que ser muy avispado, muy sensible y muy niño. Son cualidadades que, de una en una, quizá podamos encontrar, pero a la vez resulta más difícil. Asunción Carracedo las tiene y las derrocha a manos llenas en este libro, casi poesía, casi cuento, casi luna, casi sol, casi magia, casi certeza. Leyenda de un beso es un trabajo que su autora ha dejado dormir durante mucho tiempo porque, a menudo, lo que nos provoca más ilusión también nos causa respeto. Así que nos alegramos porque, al fin, este proyecto se haya hecho realidad.
La historia puede leerse en clave metafórica, si somos adultos, o, en clave mágica, si somos niños; en cualquiera de los casos, nos llegará al alma porque son tantos los registros que la autora pulsa que difícilmente dejarán a nadie indiferente. 
La protagonista es una poesía que habita en un Palacio de Papel. Es una poesía especial, porque siente vergüenza de mostrarse, aunque es bellísima. Es una poesía lírica porque solo en la lírica el poeta se desnuda y se libera de los corsés que le aprisionan para dejar su alma en libertad. Eso le pasa a nuestra poesía, aunque teme mostrarse, no quiere estar sola porque cree que le harán daño. De ahí que se refugie en un cuento. Y es en ese momento cuando Asunción Carracedo logra unir dos géneros literarios, la poesía y la narrativa y no solo los une, sino que los fusiona. Demuestra, así, que los, aparentemente contarios o distintos pueden llegar a entenderse e, incluso, a enamorarse.
El cuento "es noble, de buen corazón". Es un cuento escrito por alguien joven, por lo tanto aún no ha madurado, pero está en el camino. Y el cuento, que no es ajeno a la lírica, acoge a la poesía entre sus páginas y "le hizo un hueco adornado de silencios para no asustarla, sin exclamaciones impertinentes que la molestaran con sus gestos de admiración". El cuento se expurga a sí mismo, se libera de elementos innecesarios, se va puliendo, como hacen los buentos textos y alcanza la madurez y, de paso, se enamora de la poesía. 
Asunción Carracedo, conmovida y ensimismada, traslada el amor humano a los géneros literarios y les hace vivir una historia de cuento, de leyenda, como reza el título del libro. Y la primera manifestación de ese amor nuevo es el beso, un beso que cobra vida, que sabe, siente y actúa. 
Leyenda de un beso descubre que las palabras tienen secretos más allá de la gramática, la ortografía, la fonética y la sintaxis; es más, comprueba que no hay textos puros, que en la impureza literaria puede residir la mejor historia porque un cuento, por muy bien escrito que esté, si no provoca emoción en el lector, no acaba de encontrar su camino y una poesía, aunque se muestre  muy bien compuesta métricamente, si no nos conmueve tampoco tiene sentido. De ahí la apuesta personal que hace Asunción Carracedo, al unir dos géneros, aparentemte dispares, porque en la literatura todo es posible, incluso un beso de palabras.
El relato, mitad cuento mitad poema, como ya dijimos, está ilustrado por Bett (Beatriz Blanca Tettamanzi) y, gracias a su trabajo, el lector, niño o adulto, se llena de júbilo porque, pases la página que pases, te sale al encuentro la dicha de vivir en forma de explosión de color. Bett juega con las estaciones, con los colores, con las estrellas, con la música y el viento. Bett sabe de los misterios del amor y los humaniza, permite que todos seamos testigos del poder transformador que tiene, sin ir más lejos, un beso. Poesía y cuento, juntos, arrojan por la borda sus miedos, prescinden de sus impedimentos y aceptan ser parte de un nuevo texto, de una leyenda, de un libro magnético y hermoso.
Además, tipográficamente el texto está cuidado hasta en el menor detalle. Las palabras se adelgazan o aumentan, se asoman a las páginas, se mezclan con los dibujos, adoptan distintos tamaños y colores y son, en suma, como el cortejo nupcial de la poesía y el cuento, el sentimiento hecho leyenda.
La metáfora es la reina de  Leyenda de un beso, pero también los juegos de palabras, los paralelismos, las frases con doble sentido, la personificación, la anáfora y un ramillete de recursos formales, retóricos y sintácticos que Asunción Carracedo maneja con soltura. Con este libro se cumple, como dijimos al principio, uno de sus sueños, el sueño de unir la magia del cuento con el rubor de la lírica y la magia de la leyenda.
Leyenda de un beso aparece en otoño, en la estación plena del año, también de forma simbólica como sabrá apreciar el lector. Múltiples son sus colores, múltiples sus registros, múltiples las emociones que provoca.

domingo, octubre 04, 2015

El príncipe Niebla,
María García Esperón
Ilustraciones: Carlos Fuentes Baute
Colombia: Enlace Editorial, 2014. (El Tren Dorado)

¿Tienen los cuentos tradicionales vigencia hoy en día? ¿Pueden aportar algo a niños y jóvenes? ¿Pueden competir con las nuevas tecnologías? ¿Es una apuesta arriesgada retomar un tema legendario y ofrecerlo a los lectores del S. XXI? A todas estas preguntas y a muchas más  contesta el libro que María García Esperón ha publicado dentro de la colección el Tren Dorado, en Enlace Editorial.
La escritora retoma la historia del legendario Califa que protagoniza tantos cuentos en Las Mil y una Noches y nos lo trae, nuevo, fuerte, recién nacido, para que todos podamos disfrutar de un camino, de un destino, de un viaje iniciático y de una promesa. La promesa de la sabiduría, de la comprensión, de la humanidad, de la aceptación de uno mismo.
En un reino, entre brumas, acaso Asturias, acaso Galicia, vive un niño, aparentemente huérfano, en compañía del sabio Emrys. Es un niño extraño, solitario, distinto al que todos llaman Niebla. Gracias a Maravilla, una niña que aparece en a la vida de Niebla de forma difícil, pero acaba calando en su alma, Niebla entiende el valor de la amistad. Un buen día, se recibe una carta de un reino lejano que obliga a Niebla a aceptar su destino. Él es hijo de reyes y, como tal, debe tratar de llegar a su país porque su padre se encuentra moribundo y quieren usurparle el reino. Niebla acaba poniéndose en camino y es entonces cuando empieza su verdadera historia -y la de Maravilla que se obstina en seguirlo-. Son muchas las pruebas que ha de superar en el camino. Niebla muestra su gentileza, su amabilidad, su solidaridad y, poco a poco, se va acercando más a su destino, montado en su fiel caballo, Humo. Continuamente se suceden las señales y continuamente Niebla, envuelto en su propia historia, las va superando. Y es que la vida es eso, camino, superación, proyecto, sueño, bruma y seguir caminando.
El relato ofrece todos los ingredientes propios de un cuento tradicional, personajes, escenarios, así como la atmósfera mágica y de misterio que envuelve continuamente a  estos personajes, Niebla aún no es el gran rey que será, pero sí es un niño con la fuerza necesaria para creer sin ver porque eso es la fe y una gran fe envuelve a Niebla que, por fin, está encontrando la respuesta a la pregunta que tanto inquieta, que tanto nos inquietra: ¿Quién soy yo?
El amor, la amistad, los obstáculos, las luchas por el poder, la sabiduría, la bondad... son ingredientes que el lector irá encontrando en el relato; ingredientes que le harán olvidar su propio tiempo para sumergirse en otro, atemporal, donde sigue siendo posible creer en uno mismo. Porque, como le dice el sabio, casi al final del relato, cuando Niebla parece desfallecido: "Ningún hombre debe ejercer sobre otro su tiranía, ni privarlo de la libertad y de los sentidos, de su futuro y de su amor".
Niebla acaba haciéndose cargo de su trono, aunque no puede despedirse de su padre, pero sí sigue con las dos personas que más lo han ayudado, Maravilla y el sabio Emrys. Envuelto en la niebla de la madrugada, Niebla llega a Bagdad y todos los pesonajes, peones de esta historia, ocupan su lugar. No sabemos si estamos en un sueño o vamos a despertar, pero todo sucede como debe ser: "Los tres soñaban mientras uno formado por muchos, Uno que era todo el pueblo, avanzaba como la niebla cuando baja de la montaña". Y ese es símbolo que se oculta tras el nombre del príncipe, la Niebla, como un manto, acaba confundiendo a los usurpadores y llevando al príncipe, al fin, a casa.
El Príncipe Niebla se divide en 17 breves capítulos que siguen el esquema clásico de introducción, nudo y desenlace. Es más, si lo analizamos bien, observaremos todas las funciones propias de los cuentos, las que V. Propp analizó en su día. Hay protagonista, ayudante, oponente, objetos mágicos...
Es un relato, por otra parte, muy bien construido que te envuelve como la propia niebla y que prepara al lector, como si tuviera que hacer a la vez que Niebla el camino, porque el príncipe y el lector van de la mano y, juntos, entran en Bagdad.
Carlos Fuentes Baute es el encargado de darle rostro a los personajes y a los escenerios y lo hace con unas ilustraciones realistas y muy cercanas al lector porque Niebla bien podría ser un niño de hoy, así como el sabio un venerable anciano o Maravilla, una niña morena y tierna. Son dibujos, en blanco y negro, que permiten equilibrar, en la mente del lector, la magia y la realidad porque, al fin, el día a día también pueder revestir misterio. ¿O no?
Niebla es el gran personaje que podemos rastrear en la historia y en la mitología; será el gran líder y será el gran rey; pero ahora es solo un niño-maduro, en la línea del tópico del puer senex, que quiere conocerse más y busca contestar a las preguntas que, desde la infancia, atormentan su alma. Las respuestas están en las páginas de este delicioso libro que nos hará creer que la magia existe, que es posible aún encontrar nuestro futuro escrito, en letras doradas, en el firmamento.
Por otro lado, el libro forma parte de la colección El Tren Dorado, que es un proyecto de Enlace Editorial, que pretende -y ya lo está consiguiendo- ofrecer historias de gran calidad a niños y jóvenes; en esta ocasión a niños desde 11 años, aunque, por supuesto, la lectura no tiene edad.

domingo, septiembre 27, 2015

Qui, què, qui?
Olivier Taller,
BiraBiro Editorial, 2015.

Qui, què, qui? és un llibre molt bonic especialment adreçat als més petits que formula una sèrie de preguntes breus i molt directes i la resposta només es pot donar després de fer-ne una observació acurada de totes les imatges. Són dos pàgines per pregunta, amb format allargat i amb diferents imatges de nens i d`animals. Els personatges es troben  fent accions diverses i la pregunta sempre està ben formulada.  Per exemple, al primer cas es diu "Qui ha dormit poc? i veiem,un nen amb un gran somriure, un altre tocant la trompeta, un disfressat, una nena amb uns globus i un altre tocant el tambor. També hi ha un nen i un osset enfadats i dos més, un amb cara de sorpresa i l`altre amb cara de...son. Així, mirant bé tots els dibuixos, molt ben caracteritzats, els nens acabaran donant la resposta a totes les preguntes com:
Qui ha jugat amb el gat?
Qui té molta por?
Qui noi s`atreveix a ballar?
Qui està enamorat?
Qui no ha arribat a temps al lavabo?...
A més de l`observació, el llibre permet que es comenci a parlar de les emocions, des afectes i també de la vida quotidiana, amb la qual cosa el llibre té diferents lectures, totes enriquidores.
El format ens sembla molt apropiat pels més petits i és aconsellable que un adult miri amb ells el llibre per fer-ho més intens i pot ser formular noves preguntes, perquè, això sí, no ens quedarem només amb una pregunta doncs cada personatge amaga al darrera nous reptes.
Qui, què, qui? ens sembla un llibre ideal com a regal i també per les escoles o les llars d`infants.





El pirata Pepe y la tortuga,
Ana María Romero Yebra -Mikel Valverde,
2015

No es la primera vez que nos referimos al pirata Pepe, un personaje creado por Ana María Romero Yebra que ya ha protagonizado diversas historias. Pepe no es un pirata al uso, si bien su aspecto es el típico (parche en el ojo, pata de palo y un loro), Pepe es un hombre sensible, que tiene tres hijos, una mujer y una vida tranquila en alguna isla desierta que cada uno puede ubicar donde quiera. A Pepe no le gustan los abusos, ni le gusta la prepotencia; es nás valora la amistad, valora la lectura y es muy inteligente. Pepe no es, por lo tanto, el modelo de personaje rudo y complicado, sino que demuestra que, en la vida, los tópicos son solo eso, tópicos.
En esta ocasión, cuando Pepe regresa del pescar, sus hijos lo esperan muy apenados porque se han encontrado a una tortuga herida y no saben cómo ayudarla. La tortuga ha sido arponeada y está muy débil, tanto que ni se puede mover ni puede comer sola, pero Pepe y su familia, con paciencia, la ayudan hasta que se recupera. Cuando la acompañan para que regrese al mar, la tortuga decide quedarse con ellos porque se ha encariñado con los niños.
En el relato se hace una defensa de la naturaleza que los niños sabrán entender y aplicar, esa es nuestra esperanza. El ser humano no es el dueño de la vida animal y tiene que respetar su entorno, porque, al fin y al cabo, es su casa y lo único que tiene -que tenemos-.
El cuento está escrito en verso, como todos los de la serie, y la estrofa escogida es la cuarteta. Por su métrica, la cuarteta se acerca mucho al romance, de ahí que tenga un aire popular, muy cerca de la tradición oral y sea muy adecuado para su memorización y posterior recitado.
Las ilustraciones de Mikel Valverde, como siempre, son muy expresivas y dibujan no solo a los personajes, sino el escenario que los envuelve, con su playa, las palmeras. El barco de Pepe es pirata porque lleva la bandera pirata, pero, si lo miramos, es simplemente un pequeño barco de pesca porque Pepe no necesita nada más para ser feliz. Sus hijos, dos niñas y un niño, van siempre unidos y muestran, en sus rostros, todas las emociones posibles, desde la preocupación a la alegría. Ahora bien, la estrella del relato es la tortuga, enorme, con expresión casi  humana que cambia a medida que se va recuperando.
Sin duda, El pirata Pepe ayudará a los primeros lectores a cambiar los estereotipos y a creer que  mostrar los sentimientos no nos hace vulnerables, al contrario.
El hada del arco iris,
Ana María Romero Yebra - Teo Puebla
Bruño, 2015

Felizmente, El hada del arco iris, ha sido editada de nuevo y eso siempre supone una alegría porque este libro estaba ya agotado y muchos niños y niñas se hubieran perdido las aventuras de un hada pizpireta y especial, el hada del arco iris.
El hada es la encargada de dibujar, cuando llueve, el arco iris en el cielo, pero, como es travisia y juguetona, se entretiene usándolo como tobogán. Un día se cae en un charco y pierde la varita. Ahora bien, gracias a ello, ayuda a la madre de Juanito y a mejorar su economía familiar. ¿Y por qué? Porque, en la vida y en los cuentos, nada es casual. La vaca Gallarda, atraída por el charco de colores, se bebe toda el agua y su leche ya no es blaca si no de colores. La ocasión es única y la madre de Juanito prepara yogures, batidos, helados... de colores. Así puede comprar más vacas lecheras y agrandar el establo. Mientras, el charco se seca y el hada recupera su varita, aunque, eso sí, se la ata a la muñeca no se le vaya a caer de nuevo.
El hada arco iris es un relato luminoso y alegre muy apropiado para los primeros lectores que combina la imaginación con la vida real porque dos son los planos que aparecen en el cuento, el hada y su magia y Juanito, Gallarda y su madre. No obstante, ambos confluyen y lo que sucede, como no podría ser de otra manera, también es prodigioso. Y es que, a menudo, no somos capaces de ver las maravillas que nos rodean, aunque sean tan diminutas como una varita mágica capaz de pintar el arco iris en el cielo.
Por otro lado, el libro figura en la Lista de honor del Premio CCEI de Ilustración por el trabajo de Teo Puebla quien plasma, como nadie, el cielo tormentoso, el pelo pelirrojo del hada, la parsimonia de la Gallarda, la luz del arco iris y el prodigio de la leche de colores.
El libro se presenta en letra ligada, con lo cual también fomenta que los pequeños vayan, despacio, leyendo y disfrutando con una historia tan tierna como la que estamos reseñando.

domingo, septiembre 20, 2015







¡Arriba las patas! / Potes enlaire! 
Catharina Valckx 
BiraBiro, 
2015.


 Billy es un hámster amable y cariñoso. Su padre, un cowboy famoso, quisiera que su hijo siguiera sus pasos, pero le parece que, con su carácter, nunca lo logrará. No obstante, le permite que lo intente. Y así, Billy, con su pistola de juguete, su antifaz y su sombrero, se dispone a convertirse en un cowboy temido. Tal y como su padre le ha dicho, su grito o consigna será ¡Arriba las patas!. Primero lo intenta con un gusano, Juan Alberto, que no tiene patas, pero que decide acompañarlo; después encuentra a una ratita, Josefina, que no solo levanta las patas, sino que se dispone a hacer todas las cabriolas necesarias para pasar un buen rato porque Josefina tiene muy buen sentido del humor y decide seguir a Billy también. Billy lo intenta de nuevo con un conejo, Tito, que no le hace ni caso de lo deprisa que va. Algo desmoralizado, piensa que nunca será como su padre cuando un zorro llega y trata de asustarlos. Entonces, Billy, en nombre de la amistad, adquiere una fuerza en su voz y en su gesto que desconocía tener y es capaz de hacerle frente y proteger a sus nuevos amigos. Al fin y al cabo, como dice su padre, orgulloso al saber la noticia, como cazador de zorros no estará mal. Todo termina con una merienda y con un padre contento que no presiona a su hijo para que siga su camino. Como guiño al lector adulto no está nada mal.
Este es el resumen de uno de los primeros libros editados por el nuevo sello editorial, BiraBiro, al que deseamos un futuro magnífico, ya que el presente no puede ser mejor con los libros de, por ahora, está editando. BiraBiro busca libros de calidad para niños y jóvenes y apuesta por una literatura infantil y juvenil cuidada en donde la imaginación y el humor son cualidades muy apreciadas.
El libro que estamos reseñando recoge estas ideas y le añade el matiz de la ternura y la ironía porque ¡Arriba las patas!, de la escritora holandesa Catharina Valckx, es un relato lleno de humor y diversión. A la artista, escritora e ilustradora, le gustan los contrastes y apuesta por los más débiles. De ahí que un hámster pequeño, con una pistola de juguete, asuste al zorro. La fuerza, nos dice la escritora, está dentro de cada uno, no son las apariencias las que nos determinan, sino nuestras ilusiones y la capacidad que tengamos para creer en nosotros mismos.
Las ilustraciones, sin duda, son de gran calidez y dan vida a los personajes. Interesan mucho las expresiones, los ojos, la sorpresa y, por supuesto, el paisaje. El relato transcurre en algún lugar del lejano Oeste.
Por otro lado, ¡Arriba las patas! es ya un libro muy premiado y que, con su traducción al castellano y al catalán, llegará a muchos niños que no solo se divertirán con este personaje pequeño, pero decidido, sino que entenderán que la valentía puede demostrarse en las ocasiones más dispares y todos podemos ser valientes en el día a día y, además, pasarlo bien.
¡Arriba las patas! muestra como es posible superarse a sí mismo sin perder el sentido del humor ni la empatía con los demás. En suma, el libro ideal para los primeros lectores.







Osito
Else Holmelund Minarik - Maurice Sendak
Kalandraka, 2015

¿Pueden a los niños de hoy interesarles unas aventuras escritas y publicadas a finales de los años 50? Es más, ¿pueden interesarles aún unas historias protagonizadas por un osito? La respuesta es rotunda y tajante: Sí. Y les interesan por varios motivos. Para empezar, porque es el primer título portagonizado por un personaje entrañable y muy cercano a los pequeños en actitudes y emociones. Además, tanto el texto como las ilustraciones son obras de arte. Else Holmelund cuida el texto, mima las palabras, se sumerge en el universo infantil y lo reviste de una especial aureola de ternura y viveza inigualables. Y, por supuesto, Maurice Sendak, con sus ilustraciones, reescribe, de alguna manera, el texto y nos permite, a los lectores, grandes y pequeños, asomarnos a un mundo íntimo, donde los animales van vestidos con levita   o  vestidos largos y se comportan como auténticos caballeros y damas del S. XIX. A ello, y no es menos importante, añadimos la espléndida traducción de María Puncel (en la versión española) quien, con su sensibilidad, permite que Osito hable también en castellano.
En esta ocasión, son cuatro los cuentos que se incluyen en este libro, primorosamente editado por Kalandraka. Se trata de "¿Qué se pondrá Osito?, "La sopa de cumpleaños", "Osito va a la Luna" y "El deseo de Osito".
Nos puede chocar ver al Osito sin vestir, aunque comportándose como un niño, mientras el resto de personajes (padres, abuelos, amigos...) van vestidos. Pues bien, en el primer relato se desvela el misterio. Osito tiene frío y nada se lo alivia, solo su propia piel. De ahí que, en preciosa metáfora, Osito decida que no necesita nada más para ser feliz que su aspecto, sin añadidos. Cada niño debe aprender a cultivar sus propias cualidades y los padres han de acompañarlo en ese proceso apasionante porque ningún niño es igual y todos tienen su propio ritmo de aprendizaje y sus propias virtudes. Osito lo demuestra así y su madre, amorosa y atenta, está a su lado para indicarle que puede contar con ella, que no se olvida de nada que lo ataña (su cumpleaños, por ejemplo), que le permite potenciar su imaginación (en ese especial viaje a la luna que emprende) y que es capaz de hacer de su propia vida un cuento, como en "El deseo de Osito". Además, mamá Osa entiende que hay que dejarlo crecer sin imponerle condiciones. Y eso hará Osito en los siguientes relatos, crecer, aprender y ser feliz.
Osito gustará mucho a los primeros lectores que, de alguna manera, se sentirán indentificados con este personaje y, como él, aprenderán a hacerse, poco a poco, mayores.

viernes, agosto 21, 2015

Un beso para osito,
Else Holmelund Minarik - Maurice Sendak,
Kalandraka

Un beso para osito se publicó por primera vez en 1968. No obstante, la historia que cuenta es tan tierna y cautivadora que los niños del S. XXI recibirán, con entusiasmo, este cuento. No hace falta insistir en la necesidad de retornar a los clásicos, también en la literatura infantil. La originalidad y la frescura son cualidades que todos los lectores demandan, más los primeros lectores que son como esponjas abiertas.
En esta ocasión, Osito no es exactamente el protagonista del relato, sino más bien el causante. Nuestro amigo pide a Gallina que le lleve un dibujo que ha hecho para su abuela y la gallina, inocente, le hace el recado. A la abuela le gusta tanto el regalo que le da un beso para Osito y ahí empiezan las cuitas para la pobre gallina. El beso va pasando de animal en animal, a Gato, a  Rana, se queda enredado un rato en la historia de amor entre Mofeta y Mofeto y, finalmente, llega, gracias al empeño de la gallina a su destinatario. Ahora bien, cuando Osito pide que le devuelva el besito la gallina se planta. Hasta ahí podríamos llegar.
El cuento, pues, tiene estructura acumulativa y es, formalmente, sencillo, pero muy rico en emociones y en actitudes. Los animales, humanizados en sus comportamientos, son una especie de espejo para el niño lector quien, con seguridad, se podrá identificar con algo de ellos.
 Un beso para osito culmina de manera festiva con la boda de Mofeta y Mofeto, quienes invitan a todos los amigos. Al fin y al cabo, el beso de la abuela fue el causante de tanto alboroto.
Las ilustraciones, de Maurice Sendak, son bellísimas. Sendak se inspira en las composiciones clásicas y crea unos grabados soberbios, lleno de detalles. Sendak, no hay que repetirlo, es un genio, eso está claro. En esta ocasión mantiene, como en todos los libros de la serie Osito, una misma línea clásica que contrasta con el propio relato, de líneas cercanas. Podríamos pensar que es una ilustración pomposa,  pero nada más lejos de la realidad. Gracias a este aparente contraste entre las líneas clásicas, propias de la ilustración de Sendak, y el texto de marcada tradición oral, que escribe Else Holmelund, se logra una obra completa, de calidad y siempre actual. Por decirlo así, gracias a Sendak la literatura infantil adquiere categoría artística y, por lo tanto, prestigio y relevancia.
Un beso para osito es, en definitiva, un libro que puede ser leído en voz alta -es más, los niños nos demandarán una lectura dramatizada- mientras sus ilustraciones han de contemplarse con reposo y detenimiento. Por lo tanto, ahí estaría el ejemplo de lo que debe ser un clásico. Sobran más palabras.

miércoles, agosto 19, 2015

Color animal,
Agustín Agra - Maya Hanisch,
Kalandraka, 2015.

De vegades, la realitat amaga més sorpreses de les que ens pensem. Estem acostumats a mirar, sí, però no a contemplar ni a observar amb cura el món que ens envolta i, precisament, a "Color animal", l`Agustín Agra ens proposa, als nens i als grans, que ens deixem seduir per uns animals, uns 30, que ens surten, amb color i amb força, a trobar des de les pàgines d`aquest bonic llibre.
Els textos, breus i prou sucosos, ens posen en antecedents i ens fan entendre molt bé com són aquests animals. Així, "L`ós polar quan caça una foca s´hi acosta lentament, sense fer soroll", el guepard "vigila la sabana camuflat", la zebra "es defensa a coces i mossegades", el flamenc "quan neix és blanc" o el paó "dorm sobre un arbre". Aus boniques, impressionants, mamífers potents, però també petites papallones o granotes formen l`imaginari d`aquest llibre que no segueix cap altre criteri que el gust de l`autor, perquè la idea és crear sensacions i estimular la curiositat en els petits i crear noves preguntes.
Les il·lustracions, de Maya Hanisch, són realment fastuoses. Segueix la tècnica del collage digital i va servir unes imatges poc convencionals, a la vegada que plenes de vida, de color, d`animació. Resulten unes il·lustracions, de veritat, irresistibles.
"Color animal" s`adreça als nens, des dels 4 anys, i ens parla de la curiositat, de la vida en estat pur i del respecte als animals i a tots els éssers vius. És un llibre que s`ha de llegir amb cura i s`ha d`assaborir amb calma per poder absorbir tota la bellesa del text i de les imatges.
Kalandraka edita el llibre en castellà, català, galleg i portugués. Un llibre, efectivament, per somniar i créixer.


martes, agosto 18, 2015





El vuelo de las luciérnagas,
Ana Alcolea.
Ilustraciones: Juan Bauty,
San Pablo, 2009.

El vuelo de las luciérnagas es, sencillamente, un libro delicioso no solo por la historia que narra sino por cómo se narra. La magia, la imaginación, los recuerdos, las palpitaciones del pasado afloran al presente y permiten a nuevas generaciones sentirse en consonancia con sus ancestros. Y aún hay más.
Cerca de Génova, en una casona familiar, se van a celebrar las bodas de plata de los abuelos de Mariana, una joven adolescente española, de ascendencia italiana, que vuelve, con su madre, al escenario de su infancia, en la casa de los abuelos.
Poco a poco, van apareciendo el resto de los personajes, los primos de Mariana, sus tíos y, en especial la tía Angélica, una mujer autonóma, comisaría de policía, muy parecida, en aspecto y carácter a la propia Mariana.
La casa, como un animal dormido, se va despertando poco a poco y va dando, a cada personaje, aquello que necesita. Los recuerdos de los que se nutren la vida, la memoria de una infancia o la historia a veces no tan plácida... 
Por un lado, Mariana, su primo Carlo, a veces Marcella y, casi siempre, otro amigo, Mauricio, van a entender que los misterios a veces, sin aun saberlo, están compartidos y que un secreto puede pasar de generación a generación. Así, descubren un cuchillo oxidado a los pies del viejo teleférico, con el que se pincha Marcella y eso les lleva a fabular, aunque la respuesta la da el abuelo, en los últimos momentos del relato. También hallan una cueva que contiene un extraño secreto: tres muñecos de porcelana sin ojos, cuya explicación es más sencilla de lo que hubiéramos imaginado nunca, pero le da ese toque de misterio tan importante para el lector que se interna en una aventura como la que nos narra Ana Alcolea.
El vuelo de las luciérnagas es un texto metafórico, empezando por el título. Las luciérnagas, con su luz tenue, son un reclamo para todos los personajes y permiten conjugar las distintas historias; pero también lo son las ardillas que corretean por el tejado y las propias serpientes de agua que hay que espantar con un bastón.
El libro guarda muchos secretos, como las recetas transmitidas de generación a generación, o la memoria hitstórica del abuelo que habla de las guerras pasadas y se conmueve al hacerlo, o el amor latente entre Angélica y Marco que acaba resolviéndose al final.
Es un texto, aparentemente sencillo, puesto que va destinado a niños desde 10 años, pero con una fuerza extraordinaria. Un texto cargado de símbolos, acaso uno de los más potentes sea el viejo teleférico que acaba funcionando de nuevo. Dividido en 24 capítulos, va desgranando la historia, con mano diestra, hasta las respuestas finales.
Además, Juan Bauty, con sus ilustraciones, da la cara a los personajes, los dulcifica, gracias a sus colores cálidos, y nos los acerca, nos los hace más entrañables.
El vuelo de las luciérnagas es, por otra parte, una novela iniciática. Ni Mariana, ni sus primos, por supuesto, ya volverán a ser los mismos después de ese encuentro. Es una novela que mueve emociones, que pulsa cadencias, que hace aflorar el pasado, que permite reconciliaciones y que une a los miembros de una misma familia en un proyecto común, plagado de pequeñas confesiones y de muchas complicidades.
Cabe añadir que es un libro que puede gustar a cualquier tipo de lector, así que...¿por qué no dejarse seducir por el vuelo de unas criaturas tan efimeras y gráciles como las luciérngas? Ana Alcolea tiene varias respuestas y todas abiertas.
Barcelona,
David Pintor,
Kalandraka, 2015.
Contiene cuatro láminas con ilustraciones interiores

Barcelona es un cuidado y personal cuaderno de viaje en el que David Pintor recrea, de forma alternativa e imaginativa, algunos de los lugares que un visitante puede conocer cuando va a Barcelona. Es más, aunque vivas en Barcelona, el libro te ofrece nuevas perspectivas, nuevos ángulos de visión y te permite reconocer tu ciudad y enamorarte de ella, porque, al fin, Barcelona es un diálogo visual amoroso entre los pinceles del ilustrador y la ciudad, expuesta, abocada, abierta siempre al mar.
Lugares como el Palau de Sant Jordi, la Pedrera, la Casa Batlló, la Casa Almirall conviven, festivos y singulares, con cafeterías emblemáticas, con plazas, con iglesias y con pequeños rincones en donde, si no fuera por el ojo festivo de David Pintor, uno nunca repararía.
Las gaviotas son el elemento omnipresente que planean en todas las ilustraciones. Son protagonistas de Barcelona, así lo ve el ilustrador y, junto a él mismo, aparecen en distintos momentos, con formas y estados de ánimo también distintos.
David Pintor se toma tan en serio su trabajo, que ha aprendido a divertirse con él y quiere compartirlo con los posibles lectores y observadores del libro. Así, vestido con su jersey de rayas azulez y con sombrero, lo vemos sentado, haciendo equilibrios en algún edificio, asomado a un balcón, corriendo detrás de una idea, acostado, colgado de alguna cornisa y, siempre siempre, ensimismado. El pintor se mezcla con el paisaje, va con sus cuartillas, siente la música también, siente el mar y se deja seducir por el abigarramiento de Barcelona, por Gaudí y el Modernismo, pero también por las líneas clásicas o rompedoras. Es igual, todo forma parte del mismo juego que no es otro de Barcelona.
La metáfora es un ingrediente esencial para el ilustrador como podemos ver en algunas imágenes. Acaso una de las más potentes sea la Iglesa de Santa Maria del Mar que el representa como un barco, en plena travesía.
Barcelona va destinado a todas las edades, como no podía ser de otra manera. Aguijonea la curiosidad y estimula ela imaginación. Y, además, podemos ver la Ciudad Condal en silencio, en soledad, sin el trasiego del turimos porque la propuesta de David Pintor, desde árboles, ventanas y tejados, es tan rompedora que, con seguridad, no nos podremos resistir a mirar una y otra vez el cuaderno y a llevarlo, eso sí, con nosotros si nos acercamos a Barcelona. Nos ayudará a entender la ciudad con alma de niño. ¿Qué más queremos?

domingo, julio 26, 2015

Esta entrada, se me perdonará que esta vez personalice, recoge parte de la emoción que he sentido al ser nombrada, ayer día 25 de julio de 2015, cañetera de honor, en Cañete, el pueblo de mis ancestros paternos, enclavado en plena serranía conquense con él que me unen afectos y cariños. Cañete suele acogerme en su Alvarada siempre con generosidad para que pronuncie alguna conferencia.
Ayer, en presencia de distintas autoridades, con la familia y los amigos, recibí un galrdón que, acaso, es el que me une más con mis raíces y que agradezco con humildad y alegría.
Simplemente quiero reproducir parte del discurso de Don Miguel Romero Sáiz, alma de la Alvarada y un renancentista donde los haya, y el poema tan sentido que me dedicó mi buen amigo D. Julián Ibáñez, el poeta de Cañete.


El acto se celebró en la Iglesia de San Julián y fue el pórtico de la XVII Alvarada.
Estas son algunas de las palabras del Dr. Romero:


Para darse satisfecho con lo sencillo, se necesita un alma grande” y tal vez estas palabras de Arturo Graff vienen al hilo para definir a esta mujer que hoy nos acompaña y que hemos querido reconocer como Cañetera de Honor por sus condiciones, por su amor a Cañete y porr su generosidad con la Alvarada.
No sé si hablar de ella es tanto como hablar de su poesía, como hablar de su texto narrativo o como hablar de quien bien ama su profesión; dedicándole gran parte de su vida. Vivir es elegir y yo creo que ella supo elegir ese camino y así lo sigue haciendo, cabalgando tal cual profeta del tiempo. [...]
Mucho qué decir y mucho qué contar de esta mujer que se siente cañetera y que hoy está sintiendo el calor de ese pueblo que sabe, como ninguno, demostrar la afabilidad cuando el momento llega.
Pus bien, Anabel, que ese título de CAÑETERA DE HONOR te sirva para seguir creyendo todavía más en nosotros y en estas piedras milenarias que hicieron a este lugar cantar a los dioses en batallas y hechos, creyendo que así se haría más grande el sentir humano. [...]
Sean, pues, para ti estas palabras mías en nombre de todos y sea para toda tu familia, un momento de orgullo y satisfacción, ya que “los instantes mágicos son irrepetibles” y sigue soñando porque “donde hay un sueño hay un camino”.

Y este es el poema, rotundo y sonoro, escrito por D. Julián Ibáñez:



A Doña Anabel Sáiz Ripoll
Me es grato comparecer
En esta presentación
Para poder exponer
Y mil gracias ofrecer
A Ana Isabel Sáiz Ripoll

Escritora, profesora
Ama de casa y esposa,
De varios libros, autora
En hispánicas Doctora
Madre sentida y dichosa

Cañetera de postín
Me da igual donde naciera
Del uno al otro confín
Cañete es su banderin
Y su orgullo, cañetera.

Si hay alguien que se merece
Ser cañetera de honor,
Que en cada Alvarada ofrece
Sus trabajos que engrandece,
Es Anabel Sáiz Ripoll.
Es mi deseo que la XVII Alvarada se viva con el esplendor y la participación que merece.
Referencia en Voces de Cuenca 
Referencia en Las Noticias de Cuenca 
Nombramiento en Voces de Cuenca
Fotos de Alberto Asensio

viernes, julio 17, 2015





Chancho-Pancho,
Maurice Sendak,
Kalandraka, 2015

Chancho-Pancho (2011) es el último libro que Maurice Sendak escribió e ilustró en vida, ya que el autor americano falleció en 2012. Resulta fascinante observar como un artista de la talla de Sendak mantuvo su irreverencia hasta el final. Podríamos decir que el texto y las ilustraciones siguen siendo iconoclastas, como el resto de sus obras también reseñadas en este blog. Sendak se sigue riendo de las convenciones y apuesta por un niño listo, que huye de los corsés establecidos, que nada tiene que ver con los dogmas impuestos por la sociedad y que, por encima de todo, es creativo. Sendak apuesta por el lector cómplice, aquel que no juzga, sino que se deja llevar y disfruta porque, al fin y al cabo, ese es el último sentido del arte.
Miguel Azaola es el encargado de traducir el texto y lo hace con ironía, con jocosidad, respetando al autor y, a la vez, siendo muy original, ya con la versión del título que  es Bumble-Ardy. En catalán se ha traducido como Bombi-Dandi y en portugués como Chico-Chorao. En cualquier caso Chancho-Pancho es un título sonoro, onomatopéyico y que presagia lo que el lector encontrará al abrir las páginas. De alguna manera el título español es también un homenaje a uno de los grandes personajes de nuestra literatura porque, si pensamos bien, entre Chancho-Pancho y Sancho Panza hay, al menos fonéticamente, muchas similitudes. El juego está servido. Además, como es sabido, el término "chancho" es un sinónimo de "cerdo".
 La historia, rimada en varios momentos, a base de agudos en "ón" es sonora y roza lo esperpéntico. Nos habla de un cerdito que no pudo celebrar sus primeros ocho cumpleaños por motivos obvios (si el lector contempla las imágenes entenderá por qué) y al que su tía Asunción adoptó. Fue ella quien cuando cumple los 9 le regala un disfraz y eso al cerdito le gusta tanto que organiza, a espaldas de su tía, una fiesta a la que acude todo el mundo. Cuando decimos todo el mundo, queremos decir todos los cerdos ("la cochinada", como se lee) del lugar. 
La fiesta se describe como una acumulación de acciones: "se hartaron de bollos, bizcochos, galletas, gruñeron de gisto e hicieron piruetas". La concurrencia se anima tanto que la fiesta se convierte en un caos, hasta que llega la tía Asunción y los echa a todos con una amenaza bien extraña, viniendo de una cerdita: "Si cuento hasta 9 y en este salón sigue habiendo un solo cochino gorrón, lo convierto en lonchas de lomo y jamón". Finalmente, Chancho pide perdón a su tía y esta, que tiene buen corazón, se lo otorga.
El texto es sencillo, se construye a base de enumeraciones, oraciones simples y algunas coorinadas, y mantiene el ritmo, gracias a la rima que suele repetir y a la acumulación de términos que va recuperando a lo largo del relato. Las exclamaciones, en ese sentido, son también importantes. Hay pocos diálogos, pero los que se mantienen entre la tía y Chancho son muy plásticos y se acercan al teatro del absurdo, con la extraña promesa de Chancho que dice, ante el enfado de su tía, que no va a cumplir los 10. ¿Los cumplirá? Esa ya sería otra temática...
A Sendak le gusta incorporar los recursos del cómic y así lo hace una vez más, ya que, no solo emplea los típicos bocadillos, sino cartelees, notas que, juntos, dan una bgran plasticidad al relato.
Las ilustraciones están llenas de color y de elementos que entroncan, una vez más, con la irrevenrencia, porque son figuras grotestas, descoyuntadas y excéntricas. Si nos fijamos en las páginas centrales, en donde no hay texto, solo ilustración, entenderemos mejor qué queremos decir. No hay un espacio libre, todo lo ocupa la imagen y mires donde mires encuentras una criatura estrambótica en actitudes anticonvencionales y, eso sí, llenas de vida y entusiasmo. Sendak aplica la misma técnica que ya vimos en Donde viven los monstruos.
El relato, en suma, recoge una fiesta de cumpleaños, pero... ¡qué fiesta! y alude, quizá sea ese el último propósito del autor, a los niños malcriados y sobreportegidos, en este caso por una tía permisiva que no sabe poner límites a su sobrino, quizá por lástima, quizá por sobreprotección.
Chancho-Pancho se leerá con la sonrisa o la carjada prendidas, pero eso no impedirá que captemos la crítica que siempre subyace en Sendak. Es un texto que, sin duda, acabará convirtiéndose también en un clásico de la literatura infantil.
El hecho de que el personaje sea un cerdo que no es un personaje habitual en los textos destinados a los niños porque, desde las fábulas, no goza de muy buena fama, nos hace pensar en el pensamiento de Sendak que siempre fue un paso por delante de su sociedad.

lunes, julio 13, 2015

Gatito y las vacaciones,
Joel Franz Rosell - Constanze v. Kitzing
Kalandraka, 2015.

Gatito y las vacaciones es un relato muy oportuno puesto que llega a los niños justo en el momento de empezar las vacaciones. Podríamos pensar que, tras el curso, las vacaciones colman las expectativas del niño, pero no siempre es así, como le ocurre al Gatito, protagonista del relato.
Joel Franz Rosell escribe, de manera muy clara, con una estructura marcada y acumulativa, acerca de otras posibilidades estivales. Los amigos de Gatito hablan de sus planes veraniegos, mientras que Gatito se mantiene callado. Pata se irá a la playa, Conejita a casa de los abuelos, Ardilla se repatirá entre un camping y la montaña, Erizo se irá al extranjero... Ahora bien, pese a que, inicialmente, estas vacaciones parecen estupendas, hay algo que no se le escapará al lector. Los amigos de Gatito tienen ya marcadas sus vacaciones y suena muy bien eso de ir a la playa o al extranjero; pero, el inconveniente, es que no estarán con sus padres o no con los dos a un tiempo. El padre de Pata no puede veranear porque trabaja, lo mismo ocurre con los padres de Conejita; en cambio los de Ardilla están separados y, para colmo, Erizo va a  Inglaterra solo y se alojará en casa de unos parientes lejanos.
Gatito llega a casa y pregunta, uno a uno, a todos los miembros de su familia. Es la madre quien le da la respuesta: "Nos quedaremos aquí, no vamos a ninguna parte". Gatito se siente frustrado, piensa que sus amigos se lo pasarán mejor que él, aunque no ha pensado en algo distinto que le recuerda su madre: la familia de Gatito veranerará junta. Por lo tanto, no importa dónde vayas, sino con quién estés y ese es un mensaje importante e, insistimos, muy oportuno, para los niños.
En plena crisis económica y moral, parece fácil dejarse impresionar por los demás, cuando lo importante es sentirse parte de una familia y saber valorado y querido. A menudo, las vacaciones se convierten en un despropósito en el que se compite a ver quién ha ido más lejos. En tu propia ciudad, seguro, hay tantos detalles que no conoces que puedes aprender a verla con ojos de turista.
Los modelos familiares han cambiado y también las formas de vivir. Lo importante es que cada uno se sienta a gusto con sus decisiones y sus posibilidades. Gatito no viajará al extranjero ni irá a la playa, pero, como le dice su madre, tendrá unas vacaciones fantásticas.
Interesa insistir en un punto. Los compañeros de Gatito no presumen de vacaciones, solo muestran sus planes y, de paso, queda claro, que no hay un modelo mejor que el otro, que las necesidades son distintas y, por lo tanto, también lo es el ocio. Cuando Pata, Conejita, Ardilla, Erizo y Gatito se reencuentren en septiembre tendrán mucho de que hablar. Seguro.
Las ilustraciones de Constanze v. Kitzing muestran, los rostros de los personajes para marcar mejor las emociones. Los ojos, el gesto, la boca son elementos muy importantes en estos dibujos en llos que se muestran los animales, vestidos como humanos, pero sin perder su aspecto animal. 
Los cuentos de animales son muy queridos por los niños y, este, destinado a los pequeños desde 4 años, sin duda, no será una excepción. 
Interesa destacar también que Joel Franz Rosell no opina ni se posiciona porque pretende mostrar que todos los modelos familiares son válidos, que no hay uno mejor que otro. El personaje de Gatito, que aparece ya en otros relatos de los mismos autores, sigue acompañando al pequeño lector, en esta ocasión, en sus vacaciones.