domingo, septiembre 27, 2015

Qui, què, qui?
Olivier Taller,
BiraBiro Editorial, 2015.

Qui, què, qui? és un llibre molt bonic especialment adreçat als més petits que formula una sèrie de preguntes breus i molt directes i la resposta només es pot donar després de fer-ne una observació acurada de totes les imatges. Són dos pàgines per pregunta, amb format allargat i amb diferents imatges de nens i d`animals. Els personatges es troben  fent accions diverses i la pregunta sempre està ben formulada.  Per exemple, al primer cas es diu "Qui ha dormit poc? i veiem,un nen amb un gran somriure, un altre tocant la trompeta, un disfressat, una nena amb uns globus i un altre tocant el tambor. També hi ha un nen i un osset enfadats i dos més, un amb cara de sorpresa i l`altre amb cara de...son. Així, mirant bé tots els dibuixos, molt ben caracteritzats, els nens acabaran donant la resposta a totes les preguntes com:
Qui ha jugat amb el gat?
Qui té molta por?
Qui noi s`atreveix a ballar?
Qui està enamorat?
Qui no ha arribat a temps al lavabo?...
A més de l`observació, el llibre permet que es comenci a parlar de les emocions, des afectes i també de la vida quotidiana, amb la qual cosa el llibre té diferents lectures, totes enriquidores.
El format ens sembla molt apropiat pels més petits i és aconsellable que un adult miri amb ells el llibre per fer-ho més intens i pot ser formular noves preguntes, perquè, això sí, no ens quedarem només amb una pregunta doncs cada personatge amaga al darrera nous reptes.
Qui, què, qui? ens sembla un llibre ideal com a regal i també per les escoles o les llars d`infants.





El pirata Pepe y la tortuga,
Ana María Romero Yebra -Mikel Valverde,
2015

No es la primera vez que nos referimos al pirata Pepe, un personaje creado por Ana María Romero Yebra que ya ha protagonizado diversas historias. Pepe no es un pirata al uso, si bien su aspecto es el típico (parche en el ojo, pata de palo y un loro), Pepe es un hombre sensible, que tiene tres hijos, una mujer y una vida tranquila en alguna isla desierta que cada uno puede ubicar donde quiera. A Pepe no le gustan los abusos, ni le gusta la prepotencia; es nás valora la amistad, valora la lectura y es muy inteligente. Pepe no es, por lo tanto, el modelo de personaje rudo y complicado, sino que demuestra que, en la vida, los tópicos son solo eso, tópicos.
En esta ocasión, cuando Pepe regresa del pescar, sus hijos lo esperan muy apenados porque se han encontrado a una tortuga herida y no saben cómo ayudarla. La tortuga ha sido arponeada y está muy débil, tanto que ni se puede mover ni puede comer sola, pero Pepe y su familia, con paciencia, la ayudan hasta que se recupera. Cuando la acompañan para que regrese al mar, la tortuga decide quedarse con ellos porque se ha encariñado con los niños.
En el relato se hace una defensa de la naturaleza que los niños sabrán entender y aplicar, esa es nuestra esperanza. El ser humano no es el dueño de la vida animal y tiene que respetar su entorno, porque, al fin y al cabo, es su casa y lo único que tiene -que tenemos-.
El cuento está escrito en verso, como todos los de la serie, y la estrofa escogida es la cuarteta. Por su métrica, la cuarteta se acerca mucho al romance, de ahí que tenga un aire popular, muy cerca de la tradición oral y sea muy adecuado para su memorización y posterior recitado.
Las ilustraciones de Mikel Valverde, como siempre, son muy expresivas y dibujan no solo a los personajes, sino el escenario que los envuelve, con su playa, las palmeras. El barco de Pepe es pirata porque lleva la bandera pirata, pero, si lo miramos, es simplemente un pequeño barco de pesca porque Pepe no necesita nada más para ser feliz. Sus hijos, dos niñas y un niño, van siempre unidos y muestran, en sus rostros, todas las emociones posibles, desde la preocupación a la alegría. Ahora bien, la estrella del relato es la tortuga, enorme, con expresión casi  humana que cambia a medida que se va recuperando.
Sin duda, El pirata Pepe ayudará a los primeros lectores a cambiar los estereotipos y a creer que  mostrar los sentimientos no nos hace vulnerables, al contrario.
El hada del arco iris,
Ana María Romero Yebra - Teo Puebla
Bruño, 2015

Felizmente, El hada del arco iris, ha sido editada de nuevo y eso siempre supone una alegría porque este libro estaba ya agotado y muchos niños y niñas se hubieran perdido las aventuras de un hada pizpireta y especial, el hada del arco iris.
El hada es la encargada de dibujar, cuando llueve, el arco iris en el cielo, pero, como es travisia y juguetona, se entretiene usándolo como tobogán. Un día se cae en un charco y pierde la varita. Ahora bien, gracias a ello, ayuda a la madre de Juanito y a mejorar su economía familiar. ¿Y por qué? Porque, en la vida y en los cuentos, nada es casual. La vaca Gallarda, atraída por el charco de colores, se bebe toda el agua y su leche ya no es blaca si no de colores. La ocasión es única y la madre de Juanito prepara yogures, batidos, helados... de colores. Así puede comprar más vacas lecheras y agrandar el establo. Mientras, el charco se seca y el hada recupera su varita, aunque, eso sí, se la ata a la muñeca no se le vaya a caer de nuevo.
El hada arco iris es un relato luminoso y alegre muy apropiado para los primeros lectores que combina la imaginación con la vida real porque dos son los planos que aparecen en el cuento, el hada y su magia y Juanito, Gallarda y su madre. No obstante, ambos confluyen y lo que sucede, como no podría ser de otra manera, también es prodigioso. Y es que, a menudo, no somos capaces de ver las maravillas que nos rodean, aunque sean tan diminutas como una varita mágica capaz de pintar el arco iris en el cielo.
Por otro lado, el libro figura en la Lista de honor del Premio CCEI de Ilustración por el trabajo de Teo Puebla quien plasma, como nadie, el cielo tormentoso, el pelo pelirrojo del hada, la parsimonia de la Gallarda, la luz del arco iris y el prodigio de la leche de colores.
El libro se presenta en letra ligada, con lo cual también fomenta que los pequeños vayan, despacio, leyendo y disfrutando con una historia tan tierna como la que estamos reseñando.

domingo, septiembre 20, 2015







¡Arriba las patas! / Potes enlaire! 
Catharina Valckx 
BiraBiro, 
2015.


 Billy es un hámster amable y cariñoso. Su padre, un cowboy famoso, quisiera que su hijo siguiera sus pasos, pero le parece que, con su carácter, nunca lo logrará. No obstante, le permite que lo intente. Y así, Billy, con su pistola de juguete, su antifaz y su sombrero, se dispone a convertirse en un cowboy temido. Tal y como su padre le ha dicho, su grito o consigna será ¡Arriba las patas!. Primero lo intenta con un gusano, Juan Alberto, que no tiene patas, pero que decide acompañarlo; después encuentra a una ratita, Josefina, que no solo levanta las patas, sino que se dispone a hacer todas las cabriolas necesarias para pasar un buen rato porque Josefina tiene muy buen sentido del humor y decide seguir a Billy también. Billy lo intenta de nuevo con un conejo, Tito, que no le hace ni caso de lo deprisa que va. Algo desmoralizado, piensa que nunca será como su padre cuando un zorro llega y trata de asustarlos. Entonces, Billy, en nombre de la amistad, adquiere una fuerza en su voz y en su gesto que desconocía tener y es capaz de hacerle frente y proteger a sus nuevos amigos. Al fin y al cabo, como dice su padre, orgulloso al saber la noticia, como cazador de zorros no estará mal. Todo termina con una merienda y con un padre contento que no presiona a su hijo para que siga su camino. Como guiño al lector adulto no está nada mal.
Este es el resumen de uno de los primeros libros editados por el nuevo sello editorial, BiraBiro, al que deseamos un futuro magnífico, ya que el presente no puede ser mejor con los libros de, por ahora, está editando. BiraBiro busca libros de calidad para niños y jóvenes y apuesta por una literatura infantil y juvenil cuidada en donde la imaginación y el humor son cualidades muy apreciadas.
El libro que estamos reseñando recoge estas ideas y le añade el matiz de la ternura y la ironía porque ¡Arriba las patas!, de la escritora holandesa Catharina Valckx, es un relato lleno de humor y diversión. A la artista, escritora e ilustradora, le gustan los contrastes y apuesta por los más débiles. De ahí que un hámster pequeño, con una pistola de juguete, asuste al zorro. La fuerza, nos dice la escritora, está dentro de cada uno, no son las apariencias las que nos determinan, sino nuestras ilusiones y la capacidad que tengamos para creer en nosotros mismos.
Las ilustraciones, sin duda, son de gran calidez y dan vida a los personajes. Interesan mucho las expresiones, los ojos, la sorpresa y, por supuesto, el paisaje. El relato transcurre en algún lugar del lejano Oeste.
Por otro lado, ¡Arriba las patas! es ya un libro muy premiado y que, con su traducción al castellano y al catalán, llegará a muchos niños que no solo se divertirán con este personaje pequeño, pero decidido, sino que entenderán que la valentía puede demostrarse en las ocasiones más dispares y todos podemos ser valientes en el día a día y, además, pasarlo bien.
¡Arriba las patas! muestra como es posible superarse a sí mismo sin perder el sentido del humor ni la empatía con los demás. En suma, el libro ideal para los primeros lectores.







Osito
Else Holmelund Minarik - Maurice Sendak
Kalandraka, 2015

¿Pueden a los niños de hoy interesarles unas aventuras escritas y publicadas a finales de los años 50? Es más, ¿pueden interesarles aún unas historias protagonizadas por un osito? La respuesta es rotunda y tajante: Sí. Y les interesan por varios motivos. Para empezar, porque es el primer título portagonizado por un personaje entrañable y muy cercano a los pequeños en actitudes y emociones. Además, tanto el texto como las ilustraciones son obras de arte. Else Holmelund cuida el texto, mima las palabras, se sumerge en el universo infantil y lo reviste de una especial aureola de ternura y viveza inigualables. Y, por supuesto, Maurice Sendak, con sus ilustraciones, reescribe, de alguna manera, el texto y nos permite, a los lectores, grandes y pequeños, asomarnos a un mundo íntimo, donde los animales van vestidos con levita   o  vestidos largos y se comportan como auténticos caballeros y damas del S. XIX. A ello, y no es menos importante, añadimos la espléndida traducción de María Puncel (en la versión española) quien, con su sensibilidad, permite que Osito hable también en castellano.
En esta ocasión, son cuatro los cuentos que se incluyen en este libro, primorosamente editado por Kalandraka. Se trata de "¿Qué se pondrá Osito?, "La sopa de cumpleaños", "Osito va a la Luna" y "El deseo de Osito".
Nos puede chocar ver al Osito sin vestir, aunque comportándose como un niño, mientras el resto de personajes (padres, abuelos, amigos...) van vestidos. Pues bien, en el primer relato se desvela el misterio. Osito tiene frío y nada se lo alivia, solo su propia piel. De ahí que, en preciosa metáfora, Osito decida que no necesita nada más para ser feliz que su aspecto, sin añadidos. Cada niño debe aprender a cultivar sus propias cualidades y los padres han de acompañarlo en ese proceso apasionante porque ningún niño es igual y todos tienen su propio ritmo de aprendizaje y sus propias virtudes. Osito lo demuestra así y su madre, amorosa y atenta, está a su lado para indicarle que puede contar con ella, que no se olvida de nada que lo ataña (su cumpleaños, por ejemplo), que le permite potenciar su imaginación (en ese especial viaje a la luna que emprende) y que es capaz de hacer de su propia vida un cuento, como en "El deseo de Osito". Además, mamá Osa entiende que hay que dejarlo crecer sin imponerle condiciones. Y eso hará Osito en los siguientes relatos, crecer, aprender y ser feliz.
Osito gustará mucho a los primeros lectores que, de alguna manera, se sentirán indentificados con este personaje y, como él, aprenderán a hacerse, poco a poco, mayores.

viernes, agosto 21, 2015

Un beso para osito,
Else Holmelund Minarik - Maurice Sendak,
Kalandraka

Un beso para osito se publicó por primera vez en 1968. No obstante, la historia que cuenta es tan tierna y cautivadora que los niños del S. XXI recibirán, con entusiasmo, este cuento. No hace falta insistir en la necesidad de retornar a los clásicos, también en la literatura infantil. La originalidad y la frescura son cualidades que todos los lectores demandan, más los primeros lectores que son como esponjas abiertas.
En esta ocasión, Osito no es exactamente el protagonista del relato, sino más bien el causante. Nuestro amigo pide a Gallina que le lleve un dibujo que ha hecho para su abuela y la gallina, inocente, le hace el recado. A la abuela le gusta tanto el regalo que le da un beso para Osito y ahí empiezan las cuitas para la pobre gallina. El beso va pasando de animal en animal, a Gato, a  Rana, se queda enredado un rato en la historia de amor entre Mofeta y Mofeto y, finalmente, llega, gracias al empeño de la gallina a su destinatario. Ahora bien, cuando Osito pide que le devuelva el besito la gallina se planta. Hasta ahí podríamos llegar.
El cuento, pues, tiene estructura acumulativa y es, formalmente, sencillo, pero muy rico en emociones y en actitudes. Los animales, humanizados en sus comportamientos, son una especie de espejo para el niño lector quien, con seguridad, se podrá identificar con algo de ellos.
 Un beso para osito culmina de manera festiva con la boda de Mofeta y Mofeto, quienes invitan a todos los amigos. Al fin y al cabo, el beso de la abuela fue el causante de tanto alboroto.
Las ilustraciones, de Maurice Sendak, son bellísimas. Sendak se inspira en las composiciones clásicas y crea unos grabados soberbios, lleno de detalles. Sendak, no hay que repetirlo, es un genio, eso está claro. En esta ocasión mantiene, como en todos los libros de la serie Osito, una misma línea clásica que contrasta con el propio relato, de líneas cercanas. Podríamos pensar que es una ilustración pomposa,  pero nada más lejos de la realidad. Gracias a este aparente contraste entre las líneas clásicas, propias de la ilustración de Sendak, y el texto de marcada tradición oral, que escribe Else Holmelund, se logra una obra completa, de calidad y siempre actual. Por decirlo así, gracias a Sendak la literatura infantil adquiere categoría artística y, por lo tanto, prestigio y relevancia.
Un beso para osito es, en definitiva, un libro que puede ser leído en voz alta -es más, los niños nos demandarán una lectura dramatizada- mientras sus ilustraciones han de contemplarse con reposo y detenimiento. Por lo tanto, ahí estaría el ejemplo de lo que debe ser un clásico. Sobran más palabras.

miércoles, agosto 19, 2015

Color animal,
Agustín Agra - Maya Hanisch,
Kalandraka, 2015.

De vegades, la realitat amaga més sorpreses de les que ens pensem. Estem acostumats a mirar, sí, però no a contemplar ni a observar amb cura el món que ens envolta i, precisament, a "Color animal", l`Agustín Agra ens proposa, als nens i als grans, que ens deixem seduir per uns animals, uns 30, que ens surten, amb color i amb força, a trobar des de les pàgines d`aquest bonic llibre.
Els textos, breus i prou sucosos, ens posen en antecedents i ens fan entendre molt bé com són aquests animals. Així, "L`ós polar quan caça una foca s´hi acosta lentament, sense fer soroll", el guepard "vigila la sabana camuflat", la zebra "es defensa a coces i mossegades", el flamenc "quan neix és blanc" o el paó "dorm sobre un arbre". Aus boniques, impressionants, mamífers potents, però també petites papallones o granotes formen l`imaginari d`aquest llibre que no segueix cap altre criteri que el gust de l`autor, perquè la idea és crear sensacions i estimular la curiositat en els petits i crear noves preguntes.
Les il·lustracions, de Maya Hanisch, són realment fastuoses. Segueix la tècnica del collage digital i va servir unes imatges poc convencionals, a la vegada que plenes de vida, de color, d`animació. Resulten unes il·lustracions, de veritat, irresistibles.
"Color animal" s`adreça als nens, des dels 4 anys, i ens parla de la curiositat, de la vida en estat pur i del respecte als animals i a tots els éssers vius. És un llibre que s`ha de llegir amb cura i s`ha d`assaborir amb calma per poder absorbir tota la bellesa del text i de les imatges.
Kalandraka edita el llibre en castellà, català, galleg i portugués. Un llibre, efectivament, per somniar i créixer.


martes, agosto 18, 2015





El vuelo de las luciérnagas,
Ana Alcolea.
Ilustraciones: Juan Bauty,
San Pablo, 2009.

El vuelo de las luciérnagas es, sencillamente, un libro delicioso no solo por la historia que narra sino por cómo se narra. La magia, la imaginación, los recuerdos, las palpitaciones del pasado afloran al presente y permiten a nuevas generaciones sentirse en consonancia con sus ancestros. Y aún hay más.
Cerca de Génova, en una casona familiar, se van a celebrar las bodas de plata de los abuelos de Mariana, una joven adolescente española, de ascendencia italiana, que vuelve, con su madre, al escenario de su infancia, en la casa de los abuelos.
Poco a poco, van apareciendo el resto de los personajes, los primos de Mariana, sus tíos y, en especial la tía Angélica, una mujer autonóma, comisaría de policía, muy parecida, en aspecto y carácter a la propia Mariana.
La casa, como un animal dormido, se va despertando poco a poco y va dando, a cada personaje, aquello que necesita. Los recuerdos de los que se nutren la vida, la memoria de una infancia o la historia a veces no tan plácida... 
Por un lado, Mariana, su primo Carlo, a veces Marcella y, casi siempre, otro amigo, Mauricio, van a entender que los misterios a veces, sin aun saberlo, están compartidos y que un secreto puede pasar de generación a generación. Así, descubren un cuchillo oxidado a los pies del viejo teleférico, con el que se pincha Marcella y eso les lleva a fabular, aunque la respuesta la da el abuelo, en los últimos momentos del relato. También hallan una cueva que contiene un extraño secreto: tres muñecos de porcelana sin ojos, cuya explicación es más sencilla de lo que hubiéramos imaginado nunca, pero le da ese toque de misterio tan importante para el lector que se interna en una aventura como la que nos narra Ana Alcolea.
El vuelo de las luciérnagas es un texto metafórico, empezando por el título. Las luciérnagas, con su luz tenue, son un reclamo para todos los personajes y permiten conjugar las distintas historias; pero también lo son las ardillas que corretean por el tejado y las propias serpientes de agua que hay que espantar con un bastón.
El libro guarda muchos secretos, como las recetas transmitidas de generación a generación, o la memoria hitstórica del abuelo que habla de las guerras pasadas y se conmueve al hacerlo, o el amor latente entre Angélica y Marco que acaba resolviéndose al final.
Es un texto, aparentemente sencillo, puesto que va destinado a niños desde 10 años, pero con una fuerza extraordinaria. Un texto cargado de símbolos, acaso uno de los más potentes sea el viejo teleférico que acaba funcionando de nuevo. Dividido en 24 capítulos, va desgranando la historia, con mano diestra, hasta las respuestas finales.
Además, Juan Bauty, con sus ilustraciones, da la cara a los personajes, los dulcifica, gracias a sus colores cálidos, y nos los acerca, nos los hace más entrañables.
El vuelo de las luciérnagas es, por otra parte, una novela iniciática. Ni Mariana, ni sus primos, por supuesto, ya volverán a ser los mismos después de ese encuentro. Es una novela que mueve emociones, que pulsa cadencias, que hace aflorar el pasado, que permite reconciliaciones y que une a los miembros de una misma familia en un proyecto común, plagado de pequeñas confesiones y de muchas complicidades.
Cabe añadir que es un libro que puede gustar a cualquier tipo de lector, así que...¿por qué no dejarse seducir por el vuelo de unas criaturas tan efimeras y gráciles como las luciérngas? Ana Alcolea tiene varias respuestas y todas abiertas.
Barcelona,
David Pintor,
Kalandraka, 2015.
Contiene cuatro láminas con ilustraciones interiores

Barcelona es un cuidado y personal cuaderno de viaje en el que David Pintor recrea, de forma alternativa e imaginativa, algunos de los lugares que un visitante puede conocer cuando va a Barcelona. Es más, aunque vivas en Barcelona, el libro te ofrece nuevas perspectivas, nuevos ángulos de visión y te permite reconocer tu ciudad y enamorarte de ella, porque, al fin, Barcelona es un diálogo visual amoroso entre los pinceles del ilustrador y la ciudad, expuesta, abocada, abierta siempre al mar.
Lugares como el Palau de Sant Jordi, la Pedrera, la Casa Batlló, la Casa Almirall conviven, festivos y singulares, con cafeterías emblemáticas, con plazas, con iglesias y con pequeños rincones en donde, si no fuera por el ojo festivo de David Pintor, uno nunca repararía.
Las gaviotas son el elemento omnipresente que planean en todas las ilustraciones. Son protagonistas de Barcelona, así lo ve el ilustrador y, junto a él mismo, aparecen en distintos momentos, con formas y estados de ánimo también distintos.
David Pintor se toma tan en serio su trabajo, que ha aprendido a divertirse con él y quiere compartirlo con los posibles lectores y observadores del libro. Así, vestido con su jersey de rayas azulez y con sombrero, lo vemos sentado, haciendo equilibrios en algún edificio, asomado a un balcón, corriendo detrás de una idea, acostado, colgado de alguna cornisa y, siempre siempre, ensimismado. El pintor se mezcla con el paisaje, va con sus cuartillas, siente la música también, siente el mar y se deja seducir por el abigarramiento de Barcelona, por Gaudí y el Modernismo, pero también por las líneas clásicas o rompedoras. Es igual, todo forma parte del mismo juego que no es otro de Barcelona.
La metáfora es un ingrediente esencial para el ilustrador como podemos ver en algunas imágenes. Acaso una de las más potentes sea la Iglesa de Santa Maria del Mar que el representa como un barco, en plena travesía.
Barcelona va destinado a todas las edades, como no podía ser de otra manera. Aguijonea la curiosidad y estimula ela imaginación. Y, además, podemos ver la Ciudad Condal en silencio, en soledad, sin el trasiego del turimos porque la propuesta de David Pintor, desde árboles, ventanas y tejados, es tan rompedora que, con seguridad, no nos podremos resistir a mirar una y otra vez el cuaderno y a llevarlo, eso sí, con nosotros si nos acercamos a Barcelona. Nos ayudará a entender la ciudad con alma de niño. ¿Qué más queremos?

domingo, julio 26, 2015

Esta entrada, se me perdonará que esta vez personalice, recoge parte de la emoción que he sentido al ser nombrada, ayer día 25 de julio de 2015, cañetera de honor, en Cañete, el pueblo de mis ancestros paternos, enclavado en plena serranía conquense con él que me unen afectos y cariños. Cañete suele acogerme en su Alvarada siempre con generosidad para que pronuncie alguna conferencia.
Ayer, en presencia de distintas autoridades, con la familia y los amigos, recibí un galrdón que, acaso, es el que me une más con mis raíces y que agradezco con humildad y alegría.
Simplemente quiero reproducir parte del discurso de Don Miguel Romero Sáiz, alma de la Alvarada y un renancentista donde los haya, y el poema tan sentido que me dedicó mi buen amigo D. Julián Ibáñez, el poeta de Cañete.


El acto se celebró en la Iglesia de San Julián y fue el pórtico de la XVII Alvarada.
Estas son algunas de las palabras del Dr. Romero:


Para darse satisfecho con lo sencillo, se necesita un alma grande” y tal vez estas palabras de Arturo Graff vienen al hilo para definir a esta mujer que hoy nos acompaña y que hemos querido reconocer como Cañetera de Honor por sus condiciones, por su amor a Cañete y porr su generosidad con la Alvarada.
No sé si hablar de ella es tanto como hablar de su poesía, como hablar de su texto narrativo o como hablar de quien bien ama su profesión; dedicándole gran parte de su vida. Vivir es elegir y yo creo que ella supo elegir ese camino y así lo sigue haciendo, cabalgando tal cual profeta del tiempo. [...]
Mucho qué decir y mucho qué contar de esta mujer que se siente cañetera y que hoy está sintiendo el calor de ese pueblo que sabe, como ninguno, demostrar la afabilidad cuando el momento llega.
Pus bien, Anabel, que ese título de CAÑETERA DE HONOR te sirva para seguir creyendo todavía más en nosotros y en estas piedras milenarias que hicieron a este lugar cantar a los dioses en batallas y hechos, creyendo que así se haría más grande el sentir humano. [...]
Sean, pues, para ti estas palabras mías en nombre de todos y sea para toda tu familia, un momento de orgullo y satisfacción, ya que “los instantes mágicos son irrepetibles” y sigue soñando porque “donde hay un sueño hay un camino”.

Y este es el poema, rotundo y sonoro, escrito por D. Julián Ibáñez:



A Doña Anabel Sáiz Ripoll
Me es grato comparecer
En esta presentación
Para poder exponer
Y mil gracias ofrecer
A Ana Isabel Sáiz Ripoll

Escritora, profesora
Ama de casa y esposa,
De varios libros, autora
En hispánicas Doctora
Madre sentida y dichosa

Cañetera de postín
Me da igual donde naciera
Del uno al otro confín
Cañete es su banderin
Y su orgullo, cañetera.

Si hay alguien que se merece
Ser cañetera de honor,
Que en cada Alvarada ofrece
Sus trabajos que engrandece,
Es Anabel Sáiz Ripoll.
Es mi deseo que la XVII Alvarada se viva con el esplendor y la participación que merece.
Referencia en Voces de Cuenca 
Referencia en Las Noticias de Cuenca 
Nombramiento en Voces de Cuenca
Fotos de Alberto Asensio

viernes, julio 17, 2015





Chancho-Pancho,
Maurice Sendak,
Kalandraka, 2015

Chancho-Pancho (2011) es el último libro que Maurice Sendak escribió e ilustró en vida, ya que el autor americano falleció en 2012. Resulta fascinante observar como un artista de la talla de Sendak mantuvo su irreverencia hasta el final. Podríamos decir que el texto y las ilustraciones siguen siendo iconoclastas, como el resto de sus obras también reseñadas en este blog. Sendak se sigue riendo de las convenciones y apuesta por un niño listo, que huye de los corsés establecidos, que nada tiene que ver con los dogmas impuestos por la sociedad y que, por encima de todo, es creativo. Sendak apuesta por el lector cómplice, aquel que no juzga, sino que se deja llevar y disfruta porque, al fin y al cabo, ese es el último sentido del arte.
Miguel Azaola es el encargado de traducir el texto y lo hace con ironía, con jocosidad, respetando al autor y, a la vez, siendo muy original, ya con la versión del título que  es Bumble-Ardy. En catalán se ha traducido como Bombi-Dandi y en portugués como Chico-Chorao. En cualquier caso Chancho-Pancho es un título sonoro, onomatopéyico y que presagia lo que el lector encontrará al abrir las páginas. De alguna manera el título español es también un homenaje a uno de los grandes personajes de nuestra literatura porque, si pensamos bien, entre Chancho-Pancho y Sancho Panza hay, al menos fonéticamente, muchas similitudes. El juego está servido. Además, como es sabido, el término "chancho" es un sinónimo de "cerdo".
 La historia, rimada en varios momentos, a base de agudos en "ón" es sonora y roza lo esperpéntico. Nos habla de un cerdito que no pudo celebrar sus primeros ocho cumpleaños por motivos obvios (si el lector contempla las imágenes entenderá por qué) y al que su tía Asunción adoptó. Fue ella quien cuando cumple los 9 le regala un disfraz y eso al cerdito le gusta tanto que organiza, a espaldas de su tía, una fiesta a la que acude todo el mundo. Cuando decimos todo el mundo, queremos decir todos los cerdos ("la cochinada", como se lee) del lugar. 
La fiesta se describe como una acumulación de acciones: "se hartaron de bollos, bizcochos, galletas, gruñeron de gisto e hicieron piruetas". La concurrencia se anima tanto que la fiesta se convierte en un caos, hasta que llega la tía Asunción y los echa a todos con una amenaza bien extraña, viniendo de una cerdita: "Si cuento hasta 9 y en este salón sigue habiendo un solo cochino gorrón, lo convierto en lonchas de lomo y jamón". Finalmente, Chancho pide perdón a su tía y esta, que tiene buen corazón, se lo otorga.
El texto es sencillo, se construye a base de enumeraciones, oraciones simples y algunas coorinadas, y mantiene el ritmo, gracias a la rima que suele repetir y a la acumulación de términos que va recuperando a lo largo del relato. Las exclamaciones, en ese sentido, son también importantes. Hay pocos diálogos, pero los que se mantienen entre la tía y Chancho son muy plásticos y se acercan al teatro del absurdo, con la extraña promesa de Chancho que dice, ante el enfado de su tía, que no va a cumplir los 10. ¿Los cumplirá? Esa ya sería otra temática...
A Sendak le gusta incorporar los recursos del cómic y así lo hace una vez más, ya que, no solo emplea los típicos bocadillos, sino cartelees, notas que, juntos, dan una bgran plasticidad al relato.
Las ilustraciones están llenas de color y de elementos que entroncan, una vez más, con la irrevenrencia, porque son figuras grotestas, descoyuntadas y excéntricas. Si nos fijamos en las páginas centrales, en donde no hay texto, solo ilustración, entenderemos mejor qué queremos decir. No hay un espacio libre, todo lo ocupa la imagen y mires donde mires encuentras una criatura estrambótica en actitudes anticonvencionales y, eso sí, llenas de vida y entusiasmo. Sendak aplica la misma técnica que ya vimos en Donde viven los monstruos.
El relato, en suma, recoge una fiesta de cumpleaños, pero... ¡qué fiesta! y alude, quizá sea ese el último propósito del autor, a los niños malcriados y sobreportegidos, en este caso por una tía permisiva que no sabe poner límites a su sobrino, quizá por lástima, quizá por sobreprotección.
Chancho-Pancho se leerá con la sonrisa o la carjada prendidas, pero eso no impedirá que captemos la crítica que siempre subyace en Sendak. Es un texto que, sin duda, acabará convirtiéndose también en un clásico de la literatura infantil.
El hecho de que el personaje sea un cerdo que no es un personaje habitual en los textos destinados a los niños porque, desde las fábulas, no goza de muy buena fama, nos hace pensar en el pensamiento de Sendak que siempre fue un paso por delante de su sociedad.

lunes, julio 13, 2015

Gatito y las vacaciones,
Joel Franz Rosell - Constanze v. Kitzing
Kalandraka, 2015.

Gatito y las vacaciones es un relato muy oportuno puesto que llega a los niños justo en el momento de empezar las vacaciones. Podríamos pensar que, tras el curso, las vacaciones colman las expectativas del niño, pero no siempre es así, como le ocurre al Gatito, protagonista del relato.
Joel Franz Rosell escribe, de manera muy clara, con una estructura marcada y acumulativa, acerca de otras posibilidades estivales. Los amigos de Gatito hablan de sus planes veraniegos, mientras que Gatito se mantiene callado. Pata se irá a la playa, Conejita a casa de los abuelos, Ardilla se repatirá entre un camping y la montaña, Erizo se irá al extranjero... Ahora bien, pese a que, inicialmente, estas vacaciones parecen estupendas, hay algo que no se le escapará al lector. Los amigos de Gatito tienen ya marcadas sus vacaciones y suena muy bien eso de ir a la playa o al extranjero; pero, el inconveniente, es que no estarán con sus padres o no con los dos a un tiempo. El padre de Pata no puede veranear porque trabaja, lo mismo ocurre con los padres de Conejita; en cambio los de Ardilla están separados y, para colmo, Erizo va a  Inglaterra solo y se alojará en casa de unos parientes lejanos.
Gatito llega a casa y pregunta, uno a uno, a todos los miembros de su familia. Es la madre quien le da la respuesta: "Nos quedaremos aquí, no vamos a ninguna parte". Gatito se siente frustrado, piensa que sus amigos se lo pasarán mejor que él, aunque no ha pensado en algo distinto que le recuerda su madre: la familia de Gatito veranerará junta. Por lo tanto, no importa dónde vayas, sino con quién estés y ese es un mensaje importante e, insistimos, muy oportuno, para los niños.
En plena crisis económica y moral, parece fácil dejarse impresionar por los demás, cuando lo importante es sentirse parte de una familia y saber valorado y querido. A menudo, las vacaciones se convierten en un despropósito en el que se compite a ver quién ha ido más lejos. En tu propia ciudad, seguro, hay tantos detalles que no conoces que puedes aprender a verla con ojos de turista.
Los modelos familiares han cambiado y también las formas de vivir. Lo importante es que cada uno se sienta a gusto con sus decisiones y sus posibilidades. Gatito no viajará al extranjero ni irá a la playa, pero, como le dice su madre, tendrá unas vacaciones fantásticas.
Interesa insistir en un punto. Los compañeros de Gatito no presumen de vacaciones, solo muestran sus planes y, de paso, queda claro, que no hay un modelo mejor que el otro, que las necesidades son distintas y, por lo tanto, también lo es el ocio. Cuando Pata, Conejita, Ardilla, Erizo y Gatito se reencuentren en septiembre tendrán mucho de que hablar. Seguro.
Las ilustraciones de Constanze v. Kitzing muestran, los rostros de los personajes para marcar mejor las emociones. Los ojos, el gesto, la boca son elementos muy importantes en estos dibujos en llos que se muestran los animales, vestidos como humanos, pero sin perder su aspecto animal. 
Los cuentos de animales son muy queridos por los niños y, este, destinado a los pequeños desde 4 años, sin duda, no será una excepción. 
Interesa destacar también que Joel Franz Rosell no opina ni se posiciona porque pretende mostrar que todos los modelos familiares son válidos, que no hay uno mejor que otro. El personaje de Gatito, que aparece ya en otros relatos de los mismos autores, sigue acompañando al pequeño lector, en esta ocasión, en sus vacaciones.

domingo, junio 21, 2015

La novel·la és una estructura
Tertúlia amb Coia Valls





El passat dia 19 de juny, convidada per l`Associació Cultural de Vilafortuny, l`escriptora reusenca Coia Valls va compartir amb tots els assistents una estona plena d`emoció, de literatura i de vida.

L`autora ens va explicar que ella cultiva novel·la històrica però no de grans batalles èpiques. Són novel·les de personatges, amb una gran documentació històrica perquè vol crear una atmosfera creïble i que la història es desenvolupi sense que el lector es quedi al marge.

Així, va fer un repàs breu a alguna de les seves obres, que recordarem ara mateix. La seva darrera novel·la, Amor prohibit, que és una obra on les dones protagonistes es rebel·len contra les injustícies perquè les dones han estat moltes vegades al marge i són les grans oblidades. Precisament, les dones que descriu la Coia Valls no són submises. Amor prohibit (2015) està ambientat al S. XVII, i ens parla de dones que exerceixen la medicina, a part d`altres aspectes que, en posteriors ressenyes, anirem descobrint.



La Coia Valls va insistir, repetides vegades, en que ella és novel·lista i que la seva missió és fer ficció, encara que, ja ho hem dit, es documenta molt abans, encara que no només va a fons escrites, sinó que l`interessa tot el que està al voltant de l`època que ella decideix recrear en cada obra.

Qualsevol novel·la, en definitiva, és una estructura. Ella arriba a una idea per una troballa casuals que l`interessa i decideix seguir. Els seus personatges poder ser històrics i estar acompanyats per criatures de ficció o, bé, a l`inrevés.

La princesa de jade (2010, Premi Néstor Luján), per exemple, és la seva primera obra i ens trasllada al S.VI. Fa un viatge apassionant des de Estambul fins a la Xina. Així, als lectors i a la pròpia novel·lista, ens permet viure un temps als que no tindríem accés de cap altra forma.

La història no ha d`entorpir mai l`acció. Com deia Hemingway i és una màxima que la Coia Valls ha fet seva, l`escriptor només ha de mostrar un 10 %; la resta ha de quedar latent com passa a un iceberg.



Coia Valls manifesta el respecte que li mereixen els seus lectors que li donen el seu temps i la seva confiança. Cal dir que té lectors fidels que la segueixen en totes les seves obres.

Ens va parlar també de La cuinera (2014) , una novel·la que ens parlar de la cuina com espai de alliberació de les dones. A les cuines es cuina, és evidents, però també es fan pactes i intrigues.

No va deixar de banda tampoc altres novel·les seves com El mercader (2012) i Les torres del cel (2013), així com la seva vessant d`autora de literatura infantil i juvenil (Marea de lletres que maregen L`ombra dels oblidats). Ella mateixa afirma que la literatura mai hauria de ser un càstig.

Una imatge de com integra aspectes externs a la seva obra és la del gat. Ella mateixa s`imagina com un gat que, sense que moltes vegades es faci visible, està al lloc i observa i sap millor que ningú que està passant. Així és vol mostrar la Coia Valls com a narradora.

Per últim va insistir en que ella ens mostra i ens ofereix, però no vol crear pas dogmes perquè tothom ha de treure les seves pròpies conclusions.

Per últim, va compartir amb el públic assistent, uns moments de tertúlia on es va mostrar com una persona propera, amb molta intuïció i un món particular riquíssim.

lunes, junio 15, 2015






Minicuentos de abejas y cebras para ir a dormir,
Blanca BK (ilustraciones)
Magela Ronda (texto)
Random House Grupo Editorial, 2015

Los niños necesitan cuentos para crecer, se nutren con ellos y aprenden a formarse un mundo propio; de ahí que sea tan importante mantener la costumbre de leerles un cuento antes de irse a dormir. Ahora bien, en ocasiones, el pequeño no se conforma con un texto, sino que pide más; de ahí que sea una buena propuesta la que hoy comentamos puesto que se trata de siete breves cuentos independientes, aunque se repiten algunos personajes, que, sin duda, gustarán a los prelectores.
El texto, sencillo y rimado, nos introduce en un mundo poblado por animales, cebras y abejas, que actúan como personas, aunque no se trata de fábulas puesto que no aparece una moraleja marcada ni el tono es didáctico. Son historias, en fin, en donde la amistad o el espíritu de superación son importantes, pero también lo son el saberse aceptar a uno mismo, el potenciar las propias cualidades o el saber diferenciar la realidad de la fantasía. Los personajes ofrecen distintas propuestas ante la cotidianenidad, a la vez que fomentan la imaginación y la ilusión en los niños.
Las ilustraciones, por otro lado, constituyen el ingrediente esencial para atrapar al niño porque, recordemos, los cuentos se destinan a los aún no lectores; por lo tanto, al lado de la voz del madre, madre o quien lea el texto, aparecen, esenciales, las ilustraciones que son las que permiten al niño seguir imaginando. Así puede hacerse una idea de cómo son esos personajes:  la abeja Anabel, o la pastelería de Miranda, o los platos de Antón; cómo es Celia la cebra o cómo aparece cuando decide camuflar sus rayas, o cómo es jugar entre amigos e, incluso, qué supone colaborar entre todos para limpiar el monte. Sin duda, lo que entusiasmará a los pequeños es la posibilidad de pintar la pared de su habitación, como le ocurre a Ramón cebra.
Las abejas y cebras no pierden su aspecto animal, pero sí se presentan con ropas y utensilios humanos. Se lavan y bañan, son glotones, les gusta jugar, toman el sol, inventan pequeñas mentirijillas, tienen amigos y, en suma, están aprediendo a vivir, como los propios niños a los que se dirigen.
Blanca BK llena de detalles y de color las páginas del libros; para ella es importante el personaje, pero también la acción y todos sus utensilios, Un pastel, una gorra, una flor, un muñeco, un silbato o un pincel... Todo forma parte de un mundo tierno, aunque no ñoño, no nos engañemos.
El formato del libro, que forma parte de una colección de "Minicuentos", es ideal para las manos de los prelectores.

domingo, mayo 31, 2015





Entre tonos de gris,
Ruta Sepetys
Maeva, 2011.

Entre tonos de gris es un relato que te golpea desde el principio, aunque eso no te impide seguir leyendo porque la historia es una suplica, un grito, una denuncia y un clamor que a nadie puede dejar indiferente. Buena prueba de ello son las cantidad de reseñas o de comentarios que ha provocado el libro.
Ambientado en la II Guerra Mundial, en 1941, narra las penurias de un grupo de lituanos que fueron arrancados de sus casas, por el ejército ruso y enviados a un destierro brutal, en Siberia. Poco se sabe de este éxodo masivo y muchas han sido las voces que han querido callarlo, pero la represión de Stalin fue brutal y no tuvo nada que envidiar a la de Hitler. Por eso son buenos libros como este que te sacuden por dentro y te impiden olvidar. No hay que olvidar, que el olvido trae tempestades e ignorancia.
La joven Lina, de 15 años, con toda una vida por delante, es enviada, con su madre y su hermano pequeño, a un campo de trabajo. Su padre, profesor universitario, ha sido también represaliado y confinado en otra cárcel. Lina tiene una manera de expresar ese dolor y la sinrazón de lo que sucede y es a través de sus dibujos. Admiradora de Munch, Lina logra dibujar, en condiciones precarias, y deja todo un testamento gráfico para que las generaciones venideras no lo olviden
El libro está escrito en primera persona e intercala recuerdos del destierro con otros momentos felices de la vida de Lina que le permiten seguir adelante.
Lo peor y lo mejor del ser humano aparece en Entre tonos de gris. Con otro grupo de deportados, Lina y los suyos,  logran crear algo así como una familia, aunque en condiciones extremas. Y en ese momento cuando la generosidad o el absoluto egoísmo aparecen.
La pequeña esperanza, el deseo de mantener un orden y una normalidad pese a la brutalidad externa, la búsqueda de noticias, el saber qué ocurre, el amor y el dolor, la amistad, el odio y la barbarie aparecen por las páginas de este relato que, insistimos, se lee con rapidez, con vértigo, con dolor, con angustia, pero con emoción porque Lina es una muchacha luminosa, que sigue adelante y quiere, pese a todo, seguir viviendo.
El relato se organiza en capítulos breves que van, poco a poco, trazando el plano de un episodio, no tan lejano en el tiempo, que debería avergonzar a la humanidad.
Como ocurre con la buena literatura, no hay una edad de lectura marcada, porque Entre tonos de gris no tiene edad y cualquier lector sabrá empatizar con Lina y con la dramática historia que cuenta sin aspavientos, con realismo, ahondando en la psicología y contemplando con piedad al ser humano, incluso al enemigo. Y esa es una virtud insuperable.
Para siempre,
Ramón García Domínguez,
Anaya, 2014.

San Teresa de Jesús, la santa andariega, fue una mujer excepcional, se mire por dónde se mire. Gracias al V centenario de su nacimiento, su talla como escritora y como fundadora, vuelve a reconocerse, así como su coraje y su manera especial de encarar la vida. Teresa de Jesús vivió una época complicada y, pese a todo, salió victoriosa.
El lector puede acercarse a la Vida, su obra autobiográfica, o dejar, según sea su edad o intereses, que sean otros quienes la hayan adaptatado; en ese sentido una de las mejores adaptaciones es la que ha hecho la Dra. Rosa Navarro Durán para Edebé.
No obstante, en esta ocasión, no se trata de adaptar, sino de imaginar cómo fue la infancia de Teresa, el momento en que se fraguan todos los destinos. Ramón García Domínguez imagina un diario de Teresa y le pone fecha, desde sus 10 años recién cumplidos hasta los 14. No era Teresa una mujer de mucho método, más bien se dejaba llevar por la intuición y el momento, como ella misma decía "escribo como hablo" y eso ha plasmado muy bien el autor del "Cuaderno secreto de la niña Teresa de Jesús".
El libro, dirigido a lectores desde los 8 años, se divide en 23 estampas que vienen a ser los 23 días que Teresa se dedicó a plasmar en su cuaderno. Hay un trabajo psicológico importante porque nos olvidamos del autor y pensamos que es, de verdad, Teresa quien escribe ya que reproduce ese estilo especial de la santa, muy cercano a la oralidad.
Teresa escribe e introduce sus reflexiones, se burla de ella misma, se da ánimos, se regaña cuando se equivoca y va hacia adelante y hacia atrás con mucho desparpajo. Además, se reproducen expresiones propias de la época ("harto", por ejemplo), con lo cual nos parece que estamos en la Ávila de hace 500 años. Teresa escribe acerca de sus padres, del cariño que la profesan; habla de sus hermanos, en especial de Rodrigo, pero también de los juegos y de los amigos que podría haber tenido y no olvida mencionar sus anhelos, sus secretos porque Teresa también pudo haber sentido el amor de pequeña. ¿Quién nos lo impide creer? Comenta su afición por la lectura de novelas, que compartía con su madre, y el deseo de ser santa de forma temprana, que compartía con Rodrigo (de ahí el episodio de su huida a tierra conquistada para morir como mártires).
Además, Teresa de Jesús, fue una mujer fuerte que se dolió de la poca importancia que se daba a las mujeres en su época, como se ve, también, en este libro. Mujer adelantada a sus tiempos, pudo haberlo sido, al menos en sus reflexiones, desde la infancia.
El texto es emocionante en todo momento, pero sobre todo cuando describe como su madre, a quien tanto ama, va perdiendo fuerza y como, por fin, muere, para desolación de la niña que se siente huérfana de madre y necesita acudir a la Virgen María para que sea ella, a partir de ese momento, su madre.
Para siempre recoge los intereses de Teresa, su afición a la escritura, a escribir versos (el título del libro es un ejemplo) y esa especial manera de ver la vida, propia de una niña, que no entiende de cristianos viejos ni nuevos, pero sabe que su padre guarda un secreto y eso la entristece.
Las ilustraciones, de Albert Asensio, son muy realistas y, a la vez, evocadoras. 
Es, en definitiva, un buen texto para que los más pequeños entiendan quién fue Teresa de Jesús y, puedan, de alguna manera, trasladarse al S. XVI.