martes, julio 08, 2014



La isla de Susú 
Antonio G. Iturbe - Alex Omist,
Edebé, 2014.




 La isla de Susú es uno de esos libros frescos, ágiles aunque repletos de referencias literarias. Leyendo las aventuras de esta niña obstinada que es Susú uno tiene la impresión de estar ante una Pippi Langstrump, aunque más socializada, puesto que Susú se deja aconsejar y sus aventuras no son tan locas como las de Pippi.

Susú llega a la Isla Marabú con la intención de iniciar un proyecto muy ambicioso como es el de cultivar un jardín acuático. Llega acompañada de su loro, Tío Rufus, quien se muestra malhumorado y siempre dispuesto a pronunciar la misma frase: ¡Completamente equivocado! (unas veces tiene razón y otras no, todo hay que decirlo). No obstante, Susú no rompe con su vida pasada, ya que mantiene mucho contacto con sus padres por carta y los echa de menos. Ahora bien, sí se podría decir que es una especie de Robinson Crusoe a la hora de iniciar una nueva vida.

El capitán que la lleva a la isla le advierte que Marabú es un lugar habitado por seres muy especiales, a los que califica de “locos”. Susú no le hace caso y va aprendiendo de su propia experiencia. Así, conoce a la señora Pomponius, quien dirige el único hotel de la isla y tiene una curiosa afición por la gastronomía. Se encuentra con Maui, uno de los hijos de la familia Karité, con quien tiene una mala experiencia inicial ya que piensa que quiere comérsela. En ese momento, Susú se deja llevar de los prejuicios y observa que Maui va ataviado con un “taparrabos y varios tatuajes”. Gracias al farero, el señor Zin, aprende a no juzgar por las apariencias y Maui se convierte en uno de sus mejores amigos. Susú demuestra que, aunque existan diferencias culturales o raciales, es posible la amistad; es más, ella acaba aprendiendo de la generosidad de la familia de Maui.

El señor Zin es quizá uno de los mejores personajes del relato. De origen oriental, el anciano Zin aporta la nota de filosofía zen y, con sus palabras y reflexiones, muy alejadas de la prisa y del tener, va calando en el ánimo de Susú. En este momento, es cuando encontramos guiños a El principito. Concretamente, en el episodio del árbol. Susú quiere cortar un árbol que estorba y le impide salir de casa, pero Zen le hace ver el error que eso supone y Susú entiende que es “su árbol” y establece con él una relación especial, como el principito y la rosa.

El último habitante de la isla es almirante Doblón, un pirata usurero y ambicioso, que se pasa la vida corriendo y tratando de aumentar sus caudales.

Susú, rodeada por estos personajes, va iniciando su labor. Al principio le cuesta, tiene que superar obstáculos, pero acaba empleando el ingenio, la observación y la paciencia para lograr cultivar un jardín bajo del mar –y alimentarse de forma sana-, a la vez que se hace amiga de los habitantes de la isla.

Susú tiene una forma de hablar muy alegre, es una niña directa, franca, no se anda con rodeos y maneja la palabra “jopeta” con frecuencia. Es una niña que aprende rápido y que descubre que las cosas no se miden por su valor material, sino por otro valor mucho más profundo.

En su primera aventura titulada “Un jardín en el fondo del mar”, se describe cómo es la isla, los personajes y los primeros momentos de Susú en la misma, así como los obstáculos que tiene que superar. En la segunda aventura, publicada hasta la fecha, “¡Silencio, se rueda!”, se produce un choque de culturas por así decirlo, ya que a la isla llegan un grupo de personas con la pretensión de rodar un anuncio publicitario. Se producen malos entendidos graciosos y Susú está al punto de sucumbir ante el brillo de la fama. No obstante, la serenidad del señor Zin y el ejemplo de Maui la retornan a la sensatez.

Antonio G. Iturbe es el autor de esta serie destinada a los lectores a partir de ocho años y que presenta un formato muy atractivo. Son libros con tapa dura, fácilmente manejables, organizados en breves capítulos y con una tipografía que resalta aquellas frases, nombres o términos especiales para que el lector se mantenga atento.

 Las ilustraciones de Alex Omist son un ingrediente crucial puesto que no solo presentan a Susú y a sus nuevos conocidos, sino que se recrean en los detalles, en el paisaje, en el color del cielo, en la vegetación y los animales (terrestres y acuáticos). Las ilustraciones de Alex Omist se intregran perfectamente en el texto y resaltan la luz, la alegría y la ternura de La Isla de Susú.

En suma, una lectura más que recomendable en estas vacaciones.


Publicada en Pizca de Papel

lunes, julio 07, 2014







Volverán a por mí,
Hatero & Lahoz
La Galera, 2012.

Volverán a por mí, Premio La Galera Jóvenes Lectores 2011, es una novela que combina distintos registros. Por un lado, parte de un argumento conocido, como es del joven rebelde que es internado en una especie de reformatorio para ver si se endereza; pero también nos sorprende con un análisis psicológico de algunos de los personajes principales (Iris, Greco...) y con la inclusión de elementos mitológicos que demuestran que, en nuestra tradición cultural, tenemos tantas posibilidades para recrear historias misteriosas e, incluso de terror, que no es necesario acudir a otro tipo de monstruos.
Volverán a por mí es una historia ambientada en la época actual, aunque recrea un ambiente más propio de las novelas góticas puesto que la Academia Fénix, su edificio y la propia directora, son elementos de otra época, que hacen que la fantasía se dispare y aparezca el miedo.
Greco, Iris, Giulietta y otros jóvenes están en la Academia Fénix por distintos motivos, aunque los progenitores no quedan muy bien parados ya que más parece una venganza personal de los padres que un deseo de que estos chicos y chicas repaciten y mejoren su conducta. De hecho, los lectores acabarán admirando los hechos que los han llevado a la Academia y rechazando todo lo que huela a moralina, a sermón trasnochado.
En la Academia suceden hechos muy extraños y se dan transformaciones en algunos de los represaliados que son llevados a la torre y cuando llegan no parecen ellos. ¿No lo parecen? ¿O es qué no lo son? Además, la directora muestra unas inclinaciones sospechosas y el trato hacia los internos no es simplemente duro, sino cruel. De ahí, que los tres jóvenes protagonistas se alíen para intentar huir y lo que acaban haciendo es destapar la caja de los truenos.
En el libro se mezclan distintas voces narrativas, la primera persona, la tercera e, incluso, se acude al diario de uno de los jóvenes internos en los años 40, quien, con su documento, demuestra que la Academia lleva más años de los que parece y que la Directora, extrañamente, parece ser la misma.
Volverán a por mí está escrito por Josan Hatero y Use Lahoz, quienes han hermanado a la perfección sus estilos personales. La novela presenta un final abierto, inquietante y se lee con prisa, a veces con rabia, con sospecha, con miedo y con creciente interés.
Puede gustar o no el género, puede parecer manido el inicio, pero la novela mantiene el suspense y combina a la perfección el plano real con el terrorífico. La narración, en suma, mantiene un ritmo trepidante y el joven lector, con mucha seguridad, no se levantará del asiento hasta que acabe la lectura y entonces... querrá más.

lunes, junio 30, 2014





Alfredo Gómez Cerdá
Las venas de la montaña negra,
Edelvives, 2012

Las venas de la montaña mágica forman la quinta entrega de las aventuras de Nico y, como en anteriores ocasiones, no defraudará a sus lectores (de 10 años en adelante). Alfredo Gómez Cerdá no se limita a escribir una novela emocionante y dinámica, que ya serían dos buenas cualidades para un relato; sino que va más lejos y muestra, a través de los ojos de Nico y Marga, una realidad terrible y dramática como es la de los niños mineros de Bolivia, niños obligados a trabajar en unas condiciones terribles. Alfredo Gómez Cerdá se esconde detrás de sus personajes, pero emplea su pluma para denunciar esta realidad, por desgracia, vigente.
Nico y Marga se encuentran en perú visitando la ciudad de Machu Pichu y allí conocen a Eric Modesto, un muchacho que se gana la vida como "chasqui", a cambio de unas monedas de los asombrados turistas. Eric, no obstante, se ve obligado a cambiar de miras y es ahí donde entra la solidaridad de Nico y Marga quienes intentan por todos los medios disuadir al muchacho. La amistad, el honor, la injusticia, las desigualades sociales, la generosidad y la curiosidad son elementos indispensables del relato.
Aparte del retrato humano de los personajes, la novela ahonda en la cultura inca y ofrece una muy buena documentación para que el lector entienda parte de ese pasado esplendoroso y la superstición que aún genera (la esfera de oro, por ejemplo, o el huaca). El autor aporta múltiples detalles de las ciudades, las culturas, los edificios y el paisaje; tantos que permiten al lector situarse al lado de Nico y Marga y seguir con ellos, conteniendo el aliento, una aventura que podría haber sido muy peligrosa.
La novela se estructura en 13 capítulos que van acotando la historia y marcando un ritmo, como ya dijimos, rápido, casi trepidante en los últimos momentos. Novela espléndida, muy bien narrada que no debería faltar en el equipaje de los lectores para este verano. Con Las venas de la montaña negra el viaje está garantizado.  

miércoles, junio 25, 2014


Hoy es un día triste para las letras, para las palabras y para las buenas historias. Con la muerte de Ana Mª Matute se cierra una vida intensa y una obra apasionante. En su día, tuve el placer de analizar sus libros destinados a la infancia y que, bien mirado, contienen mensajes universales. Sirva hoy el enlace a este artículo publicado en CLIJ como homenaje y reconocimiento a una mujer, de profesión escritora.




Enlace a La mágica realidad



Enlace a Dos miradas sobre un mismo paisaje


miércoles, junio 04, 2014




Pasos de marioneta,

Alfredo Gómez Cerdá,

Madrid, SM, 2014


¿Qué es una marioneta? ¿Quién mueve sus hilos? ¿Las personas podemos ser marionetas? ¿Cómo luchar contra ello?

Alfredo Gómez Cerdá en el segundo título de la serie “Las redes del silencio”, titulado Pasos de marioneta compone una novela de tesis, podríamos decir, porque hay algo más que una buena historia, hay algo más que un excelente relato. Pasos de marioneta demuestra como una persona, que huye de sí misma, es capaz de inventar una historia, tramarla, urdirla, interpretarla y casi creérsela con un fin concreto como es que las personas que la rodean, sus padres, en este caso, actúen como tales. MK es una joven problemática, lista, aunque poco trabajadora, que tiene una autoestima maltrecha a causa de las continuas broncas y malos tratos que recibe de sus padres, una pareja separada que no encuentra su lugar en el mundo. MK, apoyada por su novio, decide vengarse de todos en la figura de su profesor de biología, L., un docente extraño, muy callado, que vive en su propio mundo y que apenas actúa en la novela, aunque despierta las simpatías del narrador y del lector. MK lo acusa de violación, a causa de un suspenso,  y lleva la acusación casi hasta las últimas consecuencias.

Mientras, el mundo se vuelve loco. Los amigos de L., Patricia y Germán, tratan de averiguar qué ha pasado realmente; el policía que investiga el caso es un hombre brusco, aunque justo que trata de unir todas las piezas del puzzle y los padres de MK,m superado el mal trago, se venden al mejor postor y acuden a cuantos programas de televisión pueden para comercializar con el supuesto dolor de su hija. Mientras MK siente que su mundo ha estallado en mil pedazos y que ya no es capaz de controlarlo. Un último resquicio de lucidez, gracias a la psicóloga que la atiende,  hace que quiera dejar de ser una marioneta y empezar, de verdad a ser una persona distinta y mejor.

La novela, escrita en tercera persona por un narrador omnisciente, acompaña a MK en su evolución psicológica, en sus dudas e inseguridades y muestra cómo va creciendo y madurando como personaje.

El relato, estremecedor, es una crítica ácida y valiente a los medios de comunicación sensacionalistas que buscan solo carnaza y que emplean a las personas como objetos de quita y pon con tal de que aumente la audiencia. En ese contexto, los padres de MK aparecen como las figuras vulnerables de un sistema atroz. Hay otros muchos personajes, ya que la novela presenta distintas voces (la directora del instituto, el conserje autosuficiente, la psicóloga de la policía…), que permiten que Pasos de marioneta se lea de manera ágil, sin tregua porque el tema que plantea es tan demoledor y terrible que el lector, joven o adulto, no puede parar de leer.

Alfredo Gómez Cerdá sigue en la línea de El rostro de la sombra, aunque esta vez el final no queda abierto. Las novelas que forman parte del proyecto “Las redes del silencio” podrían calificarse de “higiénicas” porque sanean nuestra sociedad, tan deshumanizada en muchos aspectos, y denuncian, sin miedo, situaciones vergonzosas.

jueves, mayo 29, 2014






Ana Alonso y Javier Pelegrín,
Oxford, 2014. 

 
En el año 2055, el mundo vive de una manera bastante diferente a la que conocemos hoy. Desaparece la libertad de escoger tu propio destino, desaparece la libertad de expresión y se inicia una extraña dependencia hacia las marcas que son quienes contratan y escogen a su personal. Para entrar a formar parte de una marca prestigiosa, hay que superar exámenes difíciles, aunque, a cambio, lo que se logra es más servidumbre. Sara, una joven, consigue aprobar el examen e inicia el sueño de su madre, quien, desde pequeña, ha renunciado a todo con tal de que su hija se preparara para acceder a Sweet Pink, el universo rosa que cubre el mundo con sus productos de última moda, ropa, complementos y mucho más. Cualquiera se moriría por protagonizar ese sueño, menos Sara.
No todo es fácil en el nuevo mundo, hay muchos secretos y mucha esclavitud, aunque se viva en una jaula dorada. Sara, gracias a una de sus profesoras, logra acceder a distintas contraseñas y, con la ayuda de un ordenador, vulnera todas las barreras y consigue lo impensable: conectar con la realidad paralela y libre. Crea su propio blog “Odio el rosa” y se hace llamar Lynda. A partir de ese momento, conecta con otros blogueros como ella, sobre todo con un tal Dani. Sara sabe que es peligroso, aunque también fascinante y valiente.
Odio el rosa es una novela amplia, de lectura rápida y amena, que nos sumerge en ese mundo de ciencia ficción, donde las apariencias ocultan graves desequilibrios que Sara descubre y, con ese descubrimiento, se termina su vinculación a la gran marca, aunque empieza, toda la aventura que forma el proyecto transmedia “Odio el rosa”.
Ana Alonso y Javier Pelegrín son los autores del libro que ofrece varios atractivos, como acabamos de comentar. La historia conecta rápidamente con el lector, está escrita en primera persona y muestra la evolución psicológica de Sara. Además, los capítulos en los que se divide el relato – 35 más un epílogo- son breves y muy directos. El estilo de los autores es vivaz y enérgico. Los diálogos son importantes en el libro, porque permiten que el propio lector se vaya introduciendo en el relato. Por otra parte, el final queda abierto y nos deja con la intriga, lo cual propicia que se quiera seguir investigando en torno a los misterios que se plantean. Las ilustraciones de Miguel Navia, esquemáticas y realistas, al lado del formato llamativo del libro,  añaden más elementos para recomendar esta lectura.
Tras la lectura tradicional, se puede iniciar una nueva investigación, en la web, gracias a las pistas que también se incluyen en el libro, en la carta de Teresa, un documento importante porque desconcierta al lector y lo sumerge en nuevos retos.
Al lado de Odio el rosa aparece Historia de Dani, que es el amigo bloguero de Sara y un nuevo estímulo para seguir leyendo.
Oxford apuesta por este proyecto innovador que combina el placer de leer, la aventura con distintas propuestas didácticas en caso de que el libro sea objeto de trabajo en el aula.


miércoles, mayo 21, 2014






Mamá me grita,
Alberto Sobrino, 
Amigos de Papel, 2014 



Con Mamá me grita se rompe el estereotipo de madre tierna y abnegada, de madre dulce y esforzada porque Alberto Sobrino nos presenta a una madre normal, de carne y hueso, a una madre que pierde los nervios y que no necesita ser perfecta para ser una buena madre.
Su hijo, un pequeño de unos 4 o 5 años, hace un retrato perfecto de esta mujer que, de la noche a la mañana, no para de gritar, de dar instrucciones, de acompañar a su hijo en el proceso de su crecimiento. El pequeño, mientras, contrasta su visión con la de su madre: su madre grita cuando él, por ejemplo, no quiere la cena y se la da al perro o cuando no quiere levantarse por las mañanas o cuando sigue jugando en el parque o cuando se pelea con su hermana, Su madre grita y ese grito, lejos de ser un grito espantoso, es un grito de amor porque, y aquí está el secreto mejor guardado de esa madre, su mejor grito es cuando le dice a su hjo que lo quiere.
Mamá me grita es un relato, escrito en primera persona, que gustará tanto a los hijos como a las madres porque es un texto directo, divertido, realista y rompedor. Con seguridad, el pequeño disfrutará de su lectura, sobre todo, si es su propia madre quien se lo lee y se descubre a sí misma detrás de esos gritos que, al niño, no le causan el menor trauma.
Mamá me grita está escrito e ilustrado por Alberto Sobrino. Las ilustraciones, exageradas, cargadas de simbolismo, muestran a una madre, todo boca, y a un niño que no se inmuta porque, como ya hemos dicho, sabe el secreto de su madre: su madre lo quiere, luego lo demás no importa.
A menudo las madres se sienten culpables porque no siempre responden al rol que, supuestamente se espera de ellas, porque están cansadas, porque se enfadan, porque, claro que sí, gritan a sus hijos. Pues bien, el pequeño narrador de Mamá me grita viene a demostrales -a demostrarnos- que no importa, que lo único que importa es que esa madre imperfecta quiera a su hijo y eso es lo único que el niño detecta, incluso envuelto en gritos. Eso sí, como último guiño al lector y a la madre: "¡Apaga la luz!".
También puede servir de reflexión para los adultos ya que se contrastan las dos visiones, la de la madre y la del niño. A veces, tras una conducta incorrecta, desde el punto de vista del adulto, se esconde un mundo muy rico en donde el niño sigue su evolución personal. De ahí que, a veces, solo a veces, convendría dejar de gritar y guardar silencio. A veces.


Malas compañías,
Paloma Bordons,
Edebé, 2014, Periscopio, 15.



A Silvia, la narradora del relato que estamos comentando, le espera un curso cargado de emociones y descubrimientos. En plena adolescencia, su mundo da una vuelta de tuerca más para permitirle aprender de sus errores y empezar de nuevo.
Malas compañías es una novela urbana, protagonizada por adolescentes y ambientada en un entorno familiar para los jóvenes, el instituto de secundaria, los profesores, las clases, los desajustes entre compañeros... Aunque, no es simplemente una novela "de instituto", sino que recrea todo el ambiente que puede envolver a una joven adolescente en plena ebullición hormonal.
Silvia es una chica muy observadora que asiste a su propia evolución como protagonista y como testigo. Una nueva alumna, Soledad, revestida de una aureola trágica, viene a revolucionar el aula y a la propia Silvia; mientras que sus padres pasan por una crisis matrimonial fuerte y su hermano mayor atraviesa una crisis de autismo, por llamarlo de alguna manera. Lo que Silvia creía inamovible y sólido, como su amistad con Paula, se resquebraja y, en cambio, acaba acercándose al compañero más marginado del aula, Antonio, quien esconde un secreta fascinante.
Escrita con agilidad, con humor e ironía, Malas compañías es muy recomendable para los jóvenes que cursan secundaria ya que, no solo retrata su ambiente, sino que les permite una reflexión, entre festiva y amarga, acerca de las apariencias, de la verdadera amistad y de que lo importante es ser uno mismo y no tratar de deslumbrar a nadie fingiendo una personalidad que no se tiene.
Los personajes adultos también están muy bien retratados, como son los padres de Silvia o alguno de sus profesores ya que Paloa Bordons, la autora, no se limita a describirlos de manera plana, sino que los hace evolucionar. La novela es muy actual, ya que alude al tema de la crisis y del paro y a la crisis de valores de la sociedad actual.
Ahora que se acerca el verano, Malas compañías puede formar parte del equipaje lector de muchos jóvenes.

martes, mayo 13, 2014






Elefante, un guisante,
Rafael Ordóñez - Marc Taeger,
Kalandraka, 2014 


Una vez en la sabana, sucedió que al león no le apeteció comer carne, sino un melocotón; que a la pantera se le antojó una pera; a la gacela una ciruela, a la gallina una mandarina y a la rata... una patata. De esta manera tan original los animales emprenden una aventura hacia la frutería para conseguir ese bocado tan preciado; pero... el chasco es mayúsculo cuando descubren que ya no queda fruta. El elefante es el único que puede comer... dos guisantes, aunque el doctor castor le haya dicho que solo uno. La diversión llega al final del relato, cuando los animales descubren consternados qué hay detrás de esa prohibición. El elefante los ha dejado a todos sin fruta y, él, tan campante.
Elefante un guisante es un cuento acumulativo muy trabajado puesto que el narrador, en tercera persona, no solo se limita a añadir un personaje, sino que recapitula, de forma muy cercana a la oralidad, tras cada nuevo animal. Podríamos decir que Rafael Ordóñez estructura el texto en dos niveles, diferenciados también tipográficamente. Uno el protagonizado por los animales que se reproduce de manera dialogada y el otro el que añade el narrador y que mantiene siempre el mismo esquema: "Por la sabana caminando, camimando, / un león busca un melocotón, / una pantera quiere una pera, / una gacela desea una ciruela / y una gallina piensa en una mandarina...".
Elefante un guisante es un texto rimado que mantiene un ritmo continuado y que se enriquece tras las distintas intervenciones de los animales. Está escrito con gracejo y mucho sentido del humor porque el léxico que el autor manera es directo y muy ocurrente. Insistimos en que se sitúa muy cerca de la tradición oral. Especialmente divertido es el momento en el que los animales descubren que, tras tanto caminar, la frutería esta vacía. "¡Vaya chasco!", asevera el narrador. Lo peor es cuando averiguan quien es el causante de su decepción. Entonces empieza el juego de las emociones: "El león está rabioso; la pantera, enfurecida; la gacela, enfadada; la gallina, irritada; la rana, muy mosqueada, y la rata..." ¿Qué le ocurre a la rata? ¡A la rata le da un patatús! Chocan estos estados de ánimo con la imperturbable calma del elefante que se limita a esconderse debajo de una palmera.
El texto se enriquece gracias a las ilustraciones de Marc Taeger quien, empleando la técnica del linograbado, consigue imprimir dinamismo y crea la ilusión del movimiento en los distintos animales, además de darles un aire muy cercano a los orígenes, a la "sabana".
En Elefante, un guisante, se trabajan, con humor, distintos aspectos interesantes para el niño como puede ser la alimentación (son muchas las frutas que se mencionan), las emociones o los gustos y texturas.
Sin duda, este álbum ilustrado, destinado a los niños y niñas desde cinco años, va a acupar un lugar destacado en su biblioteca. Kalandraka acierta, de nuevo, con esta publicación.

miércoles, mayo 07, 2014



Ningú és un zombi!,
Jordi Folck,
Barcanova, 2014.



Ningú és un zombi! és un relat escrit per Jordi Folck i finalista dels premis Barvanova 2013 (segon  premi). Es tracta d`una novel·la adreçada als nois i noies des de 10 anys que ens explica una història esborrajada i plena d`humor. En primera persona, el jove protagonista explica com en Waldemar va arribar a la seva escola i com, de mica en mica, tota la colla va descobrir que en Waldemar no era diferent només per venir de l`Est, sinó perquè, veritablement, era un zombi.
De vegades, allò que és diferent ens asusta i en Jordi Folck, en clau quasibé esperpèntica, ha volgut escriure un text tolerant, que fuig dels tòpics i no vol discriminar ningú. Precisament, en Waldemar és anomenat Ningú per la seva família, perquè encara és petit i no mereix tenir un nom: se l`ha de guanyar.
El llibre està estructurat en 19 breus capítols, escrits àgilment, per un narrador protagonista que ens explica una experiència que va marcar la seva curta vida. Les descripcions són bàsiques per entendre la manera de viure d`un zombi i com és la seva família. En `Scar Julve il·lustra el llibre amb recreacions dels personatges i els ambients ben marcats. No és un relat que faci por, encara que el que explica en podria fer; sí és un relat festiu i fresc que arriba a algunes conclusions transcendentals.
El món quotidià d`un nen de 10 anys, l`escola, els amics, els mestres, la família i els jocs es barreja amb el món d`un altre nen, en Wally, qui també té uns costums i una família encara que sigui molt diferents a les nostres. Aquest contrast és una de les claus narratives del text.
El lector, jove o adult, passarà moments memorables llegint Ningú és un zombi!, sense dubte, però, a banda de la diversió i els escenaris insòlits, al costat d`una trama que podríem dir que pertany al nonsense perquè barreja realitat i fantasia i sembla que les coses més estranyes puguin succeir;; a banda d`això, doncs, el relat forma part d`un viatge iniciàtic on el noi protagonista acaba entenent el valor de la veritable amistat i superant qualsevol tòpic al respecte.

domingo, abril 27, 2014

Donde viven los monstruos,

Maurice Sendak,

Kalandraka, 2014.


La noche en que Max se disfrazó de lobo, no imaginó la aventura que viviría. Por sus travesuras, su madre lo llamó “monstruo” y él le contestó “te voy a comer”. Su madre lo castigó sin cenar. Y ahí empezó todo.

Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak, es un clásico contemporáneo. Publicado en 1963, no fue muy bien recibido porque su mensaje no era demasiado didáctico ni moral (ni falta que le hacía, añadirían los niños que lo iban a leer). Gracias a la pluma y al pincel de este autor americano, Premio Andersen 1970, los lectores de varias generaciones han averiguado qué hay en el mundo de los monstruos. Max es el encargado de descubrirlo ya que en su habitación crece un bosque y él acaba en el país de los monstruos, pero, después de una larga travesía en barco. Allí, los monstruos muestran su lado más espantoso, “terrible”, pero eso a Max no le importa ya que les ordena que estén quietos. Además, los amansa con un truco y los monstruos afirman que él es el más monstruo de todos. Max acaba convertido en el rey y viviendo una noche llena de fiesta, aunque, al fin, hay algo que lo devuelve a su mundo: el olor de la cena que, pese a todo, su madre le ha dejado en la habitación.

Sin duda, el libro es espectacular en todos los sentidos. No solo la historia, llena de guiños al lector, que rompe estereotipos y se ríe de las moralinas trasnochadas, sino las ilustraciones, generosas, vibrantes, llenas de detalles, que se amplían a medida que avanza el viaje de Max. Conforme aparecen los detalles más imaginarios, las ilustraciones aumentan de tamaño y el texto se adelgaza, hasta desaparecer. Hay una total simbiosis entre texto e ilustración, como no podría ser de otra manera tratándose de Sendak.


El relato, traducido al español por Agustín Gervás, está escrito en prosa y se caracteriza por su brevedad y economía lingüística. Sugiere, más que dice. Juega con los matices y enlaza el mundo real con el onírico de una forma absolutamente armónica. No hay fisuras. Es un texto circular, podríamos decir, porque acaba y empieza en el mismo lugar, en la habitación de Max y con la cena como tema recurrente. Ni sabemos si Max ha soñado la aventura o la vive de verdad. Eso depende de la interpretación que cada uno haga. ¿Qué diferencia hay entre la realidad y la ficción? ¿Qué le ocurre a Max en el mundo imaginario? ¿Por qué regresa? Pese a pasárselo muy bien con los monstruos, que no le infunden ningún temor, Max decide regresar porque su vida cotidiana está llena de detalles que no le pueden ofrecer sus nuevos amigos. Además, seamos prácticos, el olor de la comida que preparan las madres puede con cualquier barrera.

Nos cae simpático Max porque es un niño travieso y valiente, porque sabe parar a tiempo y porque representa la imaginación en estado puro. Con la palabra “monstruo”, Sendak establece un juego metafórico. Max es, para su madre, un monstruo porque se ha portado mal; en cambio los monstruos reales, pese a sus apariencias, no crean ningún conflicto en el ánimo del niño. Él entiende muy bien qué es real y qué no lo es, pero eso no le impide imaginar, fabular y ser feliz.

El libro del que estamos hablando ha sido premiado y reconocido en distintos momentos y es un álbum ilustrado completísimo. Va destinado a los niños desde 3 años y contribuye a desmantelar los miedos infantiles.

De alguna manera, Donde viven los monstruos, constituye un viaje iniciático para Max y para los niños que abran sus páginas y se sumerjan en una historia en la que no hace falta saber leer, para sentirse protagonista.

Kalandraka ofrece este clásico en castellano, gallego, catalán, portugués y euskera y, sin duda, no pasará desapercibido.

Cabe recordar, que en el 2009 se estrenó una película basada en este texto.

martes, abril 22, 2014







El sombrero original y la ciudad gris,
David Granados Niubó,
Algar, 2014.

Al señor Jovial le gustaba mucho presumir, aunque era difícil hacerlo en una ciudad donde el gris es el color dominante. Por eso, Jovial decide cambiarse de ropa varias veces, pero no consigue destacar porque se mimetiza con el paisaje. Un buen día, no obstante, todo cambia y encuentra un cono de las obras muy vistoso que confunde con un sombrero. Desde ese momento el señor Jovial ya no pasará más desapercibido, marcará tendencia. Ahora bien, todos comenzarán a imitarlo y los colores estridentes del supuesto sombrero reinarán por toda la ciudad que dejará de ser gris. A Jovial le resulta muy aburrido, tanto que, al fin, abandona el sombrero y entonces sí que es original.
El sombrero original y la ciudad gris es una historia metafórica que nos recuerda que no hacen falta soluciones estridentes para sentirse único y especial. No se logra imitando a los demás, ni cambiando continuamente de idea. Ser único y original es una cuestión de personalidad, de principios. El mensaje de fondo lo pueden captar con más sentido los lectores adultos, aunque el relato, divertido e irónico, va destinado a los pequeños lectores quienes disfrutarán de las situaciones hilarantes que vive el señor Jovial gracias a las ilustraciones perfectamente ensambladas con el texto.
El color gris es el dominante en la ciudad, una ciudad triste y aburrida, aunque, cuando cambia de colores tampoco logra ser especial porque, entonces, solo imita una moda que, por cierto, resulta estridente, chillona y pasajera.
El valor simbólico de los colores tampoco pasa desapercibido en el relato. Recordemos una obra ya clásica, Momo, de M. Ende, en donde unos hombrecitos de gris se encargaban de robar el tiempo. En este caso, el gris es el color que define una manera de vivir  encorsetada y previsible.
David Granados Niubó, con El sombrero original y la ciudad gris, crea una historia protagonizada por adultos, muy bien escrita e ilustrada, que hará reflexionar a los mayores y permitirá establecer temas de conversación y de reflexión con los pequeños. El relato está escrito en clave humorística y domina, como ya se ha dicho, el tono irónico y la caricatura, aunque amable e, incluso, tierna. Es, por decirlo así, una parodia de los tiempos modernos en que parece que, para ser aceptados, todos tenemos que hacer lo mismo, aunque sea por decreto ley. Sea como sea, el señor Jovial acaba, sin saberlo, siendo único y original.  Todos podemos seguir su camino.

sábado, abril 19, 2014

 

Els cercles obstinats,
Carme Andrade,
Meteora, 2013.

La Carme Andrade escriu des de fa temps perquè la poesia no es pot improvisar. La poesia és un estat d`ànim, surt d`un compromís ferm amb un mateix i no admet cap trampa. Per això no ens sorprèn el llibre de la Carme, Els cercles obstinats. Ja feia temps que ells el pensava, l`acaronava i se l`estimava. Només que ara, per fi, l`ha volgut compartir amb els lectors, amics i coneguts. Un bon regal, personal i generós.
El llibre, molt ben cuidat, ens deixa veure dos facetes d`un mateix art, l`art de la creació. Per una banda, la Carme Andrade escriu els poemes, però, per l`altra, també els il·lustra i així la seva obra queda més rodona, més rotunda, més tancada. Un cercle, en definitiva... o la seva il·lusió.
Què és un cercle? Té principi, té fi? Per on comencem a llegir-lo? Bé, és cert que la poeta divideix el llibre en sis apartats, en vuit cercles, que, d`alguna manera, composen un paisatge anímic, que va madurant i adquirint un to cada cop més dens, més ambiciós, més propi. L`últim cercle porta per nom, “Cercle fugaç” i és, pot ser, el més complicat d`entendre, el més proper a l`autora i aquell que demostra que el cercle, ver per on, encara no està tancat del tot, perquè queden moltes preguntes i molts interrogants:
“Un temps fora del temps
en la roda incandescents,
en la roda incessant,
del desig que no afluixa,
dels llavis que no es clouen,
de la vida que flueix”.
Precisament és “la vida que flueix” la que ens surt a cada pàgina del llibre, la que es barreja amb aromes, amb pors, amb desitjos, amb quimeres, amb memòries i solituds. Perquè la poesia de Carme Andrade és lúcida, compromesa i valenta; no defuig ni les pròpies emocions, de vegades contradictòries, ni el món exterior, no sempre en consonància amb els propis principis,
“Missió acomplerta:
afones, escorcolles,
neteges.”.
Perquè, de vegades, s`han de dir les coses directament, mirant els ulls,
“Deixem-nos de raons i ximpleries.
Anem al gra, convençuts
que la remor dels que aguaiten,
també
ens acomboia,
ens jutja i ens condemna”.
La poesia de Carme Andrade és directa, arriba sense embolcalls, ens agafa per l`ànima i ens fa sentir i qüestionar la nostra petita, mesquina, de vegades còmoda, realitat:
“De vegades,
caldria
encetar i furgar;
colpejar i ferir...”.
De vegades, també,  com ens recorda la poeta,
“A recer dels murs de la ignorància,
escrivim dogmes,
sacralitzem paraules,
pregonem enganys
amb que bastir
infal·libles,
preteses creences”.
Però, també la veu de la Carme ens dóna llum, ens fa creure en el valor de les petites coses, d`aquelles que ens venen a trobar cada dia i que no sempre sabem veure,
“A la boca
una fulla fresca de menta
i un devessall de paraules amigues
et sortiran al pas”.
La Carme Andrade cerca el mot just, acarona les paraules i sap triar la justa i necessària. Per això la seva poesia la podem qualificar d`essencial. Res és accessori ni superflu en els seus versos. D`alguna manera està molt propera a la filosofia del haiku, la poesia breu i directa, la poesia que ens sacseja pel que diu i pel que vol dir.
Els cercles obstinats, en definitiva, els podem llegir atenent als nostres estats d`ànim. Convidem al lector a obrir el llibre per qualsevol pàgina i a llegir el poema. De ben segur, no quedarà defraudat i sabrà com entendre el missatge d`aquests versos, ferms, serens, directes i vertaders.



viernes, abril 18, 2014

Se me permitirá que, como pequeño homenaje, retome la reseña que ya publiqué en su día, pero que, hoy, vuelve a tener importancia porque el mensaje del autor está más presente que nunca. El protagonista del relato alcanzó los 90 años, García Márquez, tristemente, nos ha dejado con 87.

Hacía 10 años que Gabriel García Márquez no publicaba una novela cuando apareció la que estamos comentando, aunque sí la primera parte de sus memorias. El Premio Nobel colombiano retoma el mundo de la narrativa con Memoria de mis putas tristes, una novela breve en número de páginas. En ella el maestro hace gala, como era de esperar, de sus artes literarias y de toda su sensibilidad. Acaso el título nos engañe, pero la novela contada en primera persona explica la vida de un hombre que acaba de cumplir 90 años y que se enamora de una niña de 14.

El anciano –aunque quizá no debamos llamarlo así- reflexiona acerca de su vida, sus padres, su casa, las mujeres que amó, sus pasiones, su trabajo, la música, la literatura, la pintura... La novela, pues, es mucho más que una novela de amor, aunque sin dejar de serlo. Es una historia de ternura, de superación, de ilusión. Es un canto a la vida y a la memoria.

El narrador de la novela, el mal llamado anciano, inicia de esta forma su relato: “El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen”. Es un hombre que se define a sí mismo como feo, tímido y anacrónico. Fue maestro de gramática, inflador de cables durante 40 años y escribe una columna dominical en el periódico desde hace más de 50 años. A los 12 años perdió la virginidad y desde entonces todas sus relaciones fueron pagando. No pudo casarse, así lo dice él, porque “las putas” se lo impidieron. A los 20 años inició un registro con el nombre de todas estas mujeres; de ahí el porqué del título.

El hombre, cuando cumple los 90 años, decide, pues, tener una aventura distinta, dada su edad; pero no se engañe el lector porque cuando acude al lugar de la cita, en casa de una vieja madame, la niña, a la que él llama Delgadina, está dormida y así estará siempre. Él se enamora de una idea, más bien, porque la muchacha duerme todas esas noches y eso le permite al protagonista dar rienda suelta a su imaginación y vivir un amor como nunca nos hubiésemos imaginado.

En 109 páginas se desgrana el año tan intenso que vive el narrador desde que cumplió los 90 hasta que cumple los 91. Al fin y al cabo, la novela es un canto a la vida más allá de las convenciones sociales porque lo que importa, bien cierto es, no siempre es la edad.



















El coronel no tiene quien le escriba

Tras un jueves santo triste, volvemos la mirada a la obra de García Márquez que siempre estará allí para consolarnos y confortarnos. La primera novela que escribió, en 1961, fue “El Coronel no tiene quien le escriba”. Pese al tiempo transcurrido, es una historia actual que habla del poco reconocimiento que se tiene hacia personas que, en algún momento, han servido a una causa y de la progresiva pérdida de dignidad de estas personas que viven en un casi abandono por parte de las instituciones.

El Coronel lleva esperando su pensión de guerra desde hace más de 15 años y todos los viernes acude al reparto del correo; pero nunca llega nada y todo son promesas. Mientras, ellos, su mujer y él, no tienen qué llevarse a la boca. Ya no queda nada valioso para empeñar y su única propiedad es un gallo de pelea que él se resiste a malvender, pese a la opinión de su esposa, una mujer fuerte, que está ya viniéndose abajo.

La novela muestra una continuidad narrativa y se puede leer –se debe, diría yo- de un tirón para no perder ni un ápice de su frescura y espontaneidad. Parece que el autor se inspiró, para escribirla, en la figura de un “hombre que esperaba una lancha a orillas del caño, en el mercado de Baranquilla”. Este hombre solitario y taciturno fue el punto de partida de la novela breve que estamos reseñando aquí. Y también es el embrión de Macondo y toda la saga de los Buendía que García Márquez no tardó en abordar con “Cien años de soledad”. En “El Coronel no tiene quien le escriba” no es Aureliano Buendía el protagonista, aunque ya se le menciona en un momento, así como a Maconco, la imaginaria población (o no tan imaginaria) creada por el autor colombiano que rendía homenaje, de esta manera, a sus raíces, a sus ancestros.

La muerte, la enfermedad, el abandono, la burocracia, la soledad, las ilusiones marchitas y otros aspectos aparecen en las páginas de esta novela, breve en el número de páginas, pero intensa en los sentimientos que alborota y deja en carne viva.

El autor no se desvía para nada del hilo argumental y sigue una cronología recta, como si fuese una película y quizá influido, precisamente, por el lenguaje cinematográfico que tanto admiraba.

En suma, esta primera novela del Nobel colombiano no nos defraudará; al contrario nos servirá de estímulo y acicate para leer el resto de sus obras si no lo hemos hecho ya o para releerlas, que siempre es un buen momento. Nadie como él para penetrar en la entraña de lo humano.


















martes, abril 15, 2014




¡Vuela, vuela, sorpresa!,
Meritxell Martí - Xavier Salomó,
Almadraba Editorial - Castellnou, 2014

¡Vuela, vuela, sorpresa! (Vola, vola, sorpresa!) es la nueva aventura protagonizada por dos personajes entrañables: Toni y Tina. En esta ocasión, los amigos conejitos están muy nerviosos esperando la llegada de un buen amigo, Patas o Potes, con quien se lo pasaron muy bien la primavera anterior. Como parece que se retrasa, Toni y Tina manifiestan distintas emociones, aunque ninguna les deja disfrutar del momento. Toni se preocupa mucho y Tina se pone muy nerviosa. Por fin, aprenden a gestionar su estado de ánimo y reciben como se merece al buen amigo, con quien, sin duda, volverán a vivir muy buenos momentos.
En esta ocasión, el relato se centra en las emociones infantiles, positivas y negativas, y ofrece estrategias para canalizarlas. ¿Qué hacer cuando se espera algo que no llega? Sin duda, si leemos el cuento con los más pequeños, podrán comenzar a entender qué es la sorpresa y cómo se puede gestionar.
El libro, como el resto de la serie, se complementa con una serie de orientaciones para familiares y educadores y está auspiciado por FAROS, del Hospital Sant Joan de Déu.
En el álbum, las ilustraciones son tan importantes como el texto y merece la pena que, cuando se lea, se preste atención a las mismas. Los gestos de Toni y Tina están muy bien caracterizados, así como las intervenciones de otros personajes que ayudan a que esa sorpresa acabe de forma positiva.
Nos parece una idea muy acertada ofrecer este tipo de relatos a los primeros lectores porque favorecen la empatía, ya que las situaciones que viven Toni y Tina forman parte, sin duda, de la cotidianeidad de los lectores, aunque adaptadas al bosque, el hogar de los conejos. Además, el hecho de que los amigos reproduzcan comportamientos infantiles, de un niño y una niña, favorece también la coeducación y permite que se superen las cuestiones de género. Aún hay otro valor añadido y es que el amigo al que esperan es un pato, con lo cual, se apela a la igualdad y a la no discriminación. Es más, el personaje que vende zahanorias y que ayuda a Toni y a Tina a distraerse, es un topo.

 

¡Vuela, vuela, sorpresa! es un texto directo, divertido, cargado de sugerencias y muy adecuado para la primavera, época del año en que las emociones, de grandes y pequeños, están más a flor de piel.

lunes, abril 14, 2014






Las aventuras de Fito, 
Susana Rico - David Guirao,
Algar, 2014.


No siempre es fácil encontrar textos frescos, dinámicos y llenos de humor dedicados a los niños pequeños; textos que contagien la alegría de vivir y que no contengan cargas pedagógicas añadidas. Pues bien, Susana Rico consigue recrear algunos episodios de la vida de Fito, para deleite de los lectores y susto de su familia y demás personas que lo rodean. Y no es que Fito sea un niño con malas ideas, en absoluto, solo que no se da cuenta del alcance de sus ocurrencias. Fito actúa sin reflexionar, pero también sin mala fe, por eso cae simpático.
Divertidas son sus excentricidades. Por ejemplo, pretende curar a su tía que teme a los bichos, llenándole la habitación de saltamontes o es capaz de organizar un caos absoluto en la playa. Es más, se toma al pie de la letra eso de "operación bocadillo" y casi envenena a su maestra. De todas formas, el problema de Fito es que se toma al pie de la letra las palabras de los mayores y, cuando trata de llevarlas a la práctica es cuando "mete la pata". En realidad, el texto es una llamada de atención a esa doble manera de ver las cosas que, a veces, tienen los adultos. La madre de Fito, por ejemplo, dice algo y luego lo contrario como cuando le autoriza a gastar su dinero en lo que quiera y luego pone el grito en el cielo cuando lo ha hecho. Esas pequeñas contradicciones son las que Fito no sabe distinguir y son las que lo llevan el error. De ahí que el libro, además de ser muy oportuno para los niños y niñas desde 8 años, suponga materia de reflexión para las personas mayores, padres y educadores. ¿Cómo nos dirigimos a los pequeños? ¿Somos claros, precisos, coherentes o, simplemente, esperamos a que adivinen nuestras intenciones? Fito, desde luego, no tiene ese poder. Ni falta que le hace, también es verdad.
Susana Rico escribe con gracejo, recrea de manera plástica las situaciones y reproduce unos diálogos muy realistas. Además, los dibujos de David Guirao insisten en los episodios más hilarantes.
Las travesuras de Fito, pensamos, bien pueden tener una continuación porque suponemos que Fito, mientras sea pequeño y tenga la imaginación propia de los niños, pura y sin dobleces, seguirá ocasionando revuelo a su alrededor. Eso esperamos.
Bajo el fuego de las balas pensaré en ti,
Roberto Santiago y Santiago García Clairac,
Edebé, 2014.


Bajo el fuego de las balas pensaré en ti es una novela ambiciosa, que recrea un hecho histórico mientras presenta personajes y sucesos que tal vez sucedieron o que merecerían hacer sucedido.
Con la Batalla del Ebro como telón de fondo, siempre presente, siempre lacerante, siempre dolorosa, los coautores, padre e hijo, sitúan a algunos miembros de la familia Sandiego en posiciones de primera línea para demostrar la sinrazón de una Guerra como la llamada Guerra Civil española.
Mientras Florencio, el padre, se ve abocado a la heroicidad sin buscarla y después prácticamente al silencio, en el bando republicado; su hijo, Rodrigo, es condecorado por el mismo Franco y parece sentirse muy a gusto en las filas nacionales. Elena, la hermana, busca una salida, como miliciana. Y la guerra sigue su curso, con la intervención de unos y de otros y el terrible desenlace.
En el libro no se soslayan los momentos   duros y dolorosos ya que el relato está muy bien documentado y parte, insistimos, de una base real. Las poblaciones más castigadas, como Gandesa, cobran triste actualidad mientras leemos la novela.

 

Bajo el fuego de las balas pensaré en ti está se divide y 61 capítulos y, pese a la extensión del relato, se lee muy deprisa porque es pura acción. Desde el 18 de julio del 38, en Valencia, hasta el 2 de septiembre de ese mismo año, en el Puerto de Gijón, se han sucedido los acontecimientos y los personajes los han vivido con intensidad, con dramatismo y con rapidez porque no era momento para las reflexiones ni para las abstracciones, sino para la toma de decisiones rápida y veloz, como es el estilo de la novela, cortante, bronco, directo y muy plástico.
No abundan las descripciones directas, pero, pese a ello, sí nos hacemos una buena idea de cómo serían los personajes, de ficción e históricos y, sobre todo, entendemos, la brutalidad de una guerra, en la que intervinieron tantos intereses y no todos honestos. La crueldad más absoluta al lado de momentos de heroicidad casi obligada se dan la mano en la novela; el amor y el odio; las farsas, los engaños, las mentiras en nombre de la patria y una lucha denodada por sobrevivir son elementos indispensables para entender el texto.
 No siempre las apariencias descubren la verdad y quienes pueden parecer traidores no lo son, mientras que los que dicen llamarse amigos resultan ser falsos. En una guerra en la que tantos tomaron partido lo único verdadero es la lucha personal que cada uno mantenía y que no siempre tenía que ver con la patria, sino con la lealtad a una misma sangre, a un mismo destino.
Frente a un panorama estremecedor, se abre la esperanza en forma de amor, el amor entre Sofía y Rodrigo; en forma de piedad filial, en forma de amistad, en forma de reconciliación.
Novela, sin duda, excepcional, porque combina, insistimos, rigor histórico con peripecia de ficción y, a menudo, el lector pensará que es más real la historia de ficción que los personajes históricos que aparecen y que no siempre se muestran con sentimientos humanos. Pese a todo, la familia Sandiego acaba demostrando que no es verdad que en una guerra valga todo. Por fortuna.


sábado, abril 12, 2014



 El disco de Troya,

María García Esperón,

Gente Nueva, Cuba, 2013.


En 2004, María García Esperón recibía el Premio Barco de Vapor en México por El disco del tiempo. La escritora ya planteaba en el relato alguno de los temas que más le interesan, como la relación entre pasado y presente. Situaba en el plano contemporáneo a tres jóvenes, Nuria, Philippe y Marco. Años después, en 2010, recibíamos la segunda entrega de la serie, El disco del cielo. Pues bien, 2013, ha sido el año de la culminación, con El disco de Troya.

En esta ocasión, son los mismos personajes, aunque se observa una evolución importante puesto que, si bien siguen siendo jóvenes, han madurado y, en su horizonte, aparecen nubarrones que amenazan con separarlos o con crear alguna desavenencia. Nuria y Marco emprenden una carrera hacia atrás para tratar de dar respuesta a los enigmas que quedaron abiertos en El disco del cielo. Philippe, por su parte, parece tener un trabajo estable de París, aunque acaba, de igual manera que sus compañeros, enfrentado al ayer y al mañana.

En El disco de Troya se teje y desteje el origen de todas las peripecias humanas. Es, por decirlo así, una lección de humanidad, de las pasiones que mueven a los humanos desde que el mundo es mundo; pero no solo eso, porque va más allá y ahonda en el misterio de la vida y la muerte. Vida y muerte, al fin, en El disco de Troya, aparecen enfrentadas o, mejor dicho, complementadas. El poder, la gloria, el afán de la grandeza… se empequeñecen en un momento cuando el humano se sabe pequeño, finito y mortal. Es lo que les sucede a los personajes de El disco de Troya, a los arqueólogos e investigadores adultos, cercanos a la vejez; a los tres jóvenes e, incluso, a los personajes históricos, Demonax, Escamandro, el rey Dárdano…, todos acaban entendiendo que están solos frente al destino, que no hay dioses que valgan, que nadie les protegerá porque no hay nada cierto en la vida… ni en la muerte. De ahí que, algunos, acudan a ciertas prácticas demoníacas para tratar de acercarse a la grandeza perdida. Es como si el ser humano, ángel caído, quisiera, jugando a ser dios, pero un dios innombrable, oscuro y siniestro, enmendar la plana al destino.

Hay también varios símbolos que apelan a lo esotérico, como la Égida, que, para algunos, es el pasaporte a la eternidad; para otros, no es nada; pero todos luchan por conseguirla. Parece que se repitan los errores y los tropezones. Napoleón, Hitler… son personajes mencionados en el texto como eslabones de de la cadena humana, que, no siempre, camina en línea recta.

Los ritos acompañan a los personajes, del ayer y del hoy. No somos tan distintos y acaso nos sentimos tan solos como Dédalo, uno de los personajes más potentes de toda la trilogía. Dédalo es, en definitiva, quien da sentido a la obra, quien arroja algo de luz, quien tropieza y se levanta y el más cuerdo entre todos los mortales.

María García Esperón escribe con vehemencia, acompaña a sus personajes, no juzga, pero desvela, corre cortinas, se introduce en la intimidad de sus criaturas y las convierte en seres vulnerables y, a la vez, cercanos.

Pasado y presente, como en una rueda que diera la vuelta, cara y cruz de una misma moneda, amor y dolor, vida y muerte, poder y pobreza, dios y demonio, ambición y renuncia… son elementos dicotómicos que María García Esperón emplea con maestría para tratar de cerrar un enigma, aunque, ahora que lo pienso, no es cerrar lo que quiere, sino abrir. Abre la caja de los truenos y, al terminar el libro, aún tenemos más preguntas, aunque nos sentimos más acompañados por todas las voces que nos precedieron. Paladión antiguo frente a Paladión moderno. Al fin y al cabo, es lo mismo.

El disco de Troya
puede leerse de forma independiente, aunque el lector se enriquecerá si lo hace de manera ordenada. Así, quizá, logre entender un poco más la importancia de los oráculos porque, al fin y al cabo, los tres discos son oráculos que acaso aún sean vigentes, que acaso estén por cumplirse. ¿Qué somos sino juguetes en manos de un titán?


miércoles, abril 09, 2014





El baobab, la fulla de roure i la lluna de coure, Arola Editors, 2006
Textos: Adam Manyé
Soprano: Anna Ollet
Piano: Miyuki Yamaoka
Il·lustracions: Pere Puig

Aquest cop volem parlar d` un conte singular, especial i enriquidor. No és un conte al ús perquè barreja la música amb les il·lustracions i la paraula. Tot forma un conjunt de una gran bellesa.
La història ens parla d`una fulla de roure que, volant, arriba al costat d`un baobab i descobreix alguns misteris, com és que les papallones sempre volen cap a Venècia o que les flors del baobab són molt difíciles de veure. La lluna és l`altra protagonista que, amb to suau i calmós, ens porta cap al món dels somnis.
El llibre el composen 12 làmines i diferents peces musicals, alguna ària, cançons, fragments d`una òpera de Mozart i un poema de l`Apel·les Mestres cantat.
El procés per gaudir del conte és posar el cd, obrir el llibre i deixar-se seduir per tota l`explosió de colors i fragàncies de les il·lustracions, a la vegada que posem altres sentits a funcionar, perquè hem d`escoltar alhora i, si volem, també llegir. No és, doncs, quelcom usual aquesta perfecta simbiosi, però sí desitjable.
El conte va adreçat al públic infantil que, de mica en mica, s`anirà introduint en el món de les cadències i dels sentiments que provoca la música. Ara bé, els adults l`han d`acompanyar en aquest procés d`apropament emocional i sensitiu.
El llibre es presenta en un format molt cuidat i és converteix, d`aquesta manera, en un regal excel·lent, sobretot pels nens i nenes que comencen la seva formació musical.
 El baobab és una refèrencia que, d`alguna manera, ens fa pensar en un altre conte universal i ple de sensibilitat, El petit príncep.