miércoles, marzo 05, 2014



¡Hola! ¡Gracias! ¡Adiós! (Hola! Gràcies! Adèu!)
Elisenda Roca - Cristina Losantos,
Casals-Bambú, 2013. 


Nora y Martín son dos niños normales, alegres, simpáticos... ¿Qué problema tienen? Les sucede algo que es, hoy en día, contagioso: no saben ni saludar ni dar las gracias ni ser amables. No saben ponerse en el lugar de los demás y viven para ellos mismos. ¿Son egoístas? No diríamos tanto. ¿Son maleducados? Tampoco, porque no distinguen entre buena y mala educación. Ellos creen, sencillamente, que así están bien.
Elisenda Roca, de forma lúdica e imaginativa, crea una fábula literaria  en la que estos dos niños comienzan a desaparecer puesto que si no son capaces ni de saludar ni de agradecer nadie los ve. La situación es tan desesperante que se plantean el cambio y, poco a poco, vuelven los colores a su vida.
El mensaje no puede ser más claro y la autora se apresura a hacerlo global para que el lector no crea que es asunto solo de los protagonistas sino de cualquier persona.
¡Hola! ¡Gracias! ¡Adiós! es un libro breve, divertido y ocurrente, escrito en verso que muestra que la buena educación no es algo del pasado, sino bien actual. Las buenas maneras ayudan a que las relaciones personales fluyan mejor y es bueno que el niño las aprenda, no como una imposición pedagógica, sino como una manera de tener presente al otro, al prójimo, sea el padre, el educador, el tendero, el policía...
Cristina Losantos, por su parte, ilustra el texto con composiciones muy coloristas que resaltan los gestos, los rostros, las emociones. En la portada, por ejemplo, ya se observa a Nora y a Martín tapándose la boca como si hubieran olvidado algo: se han olvidado la educación.
Insistimos en que pese al innegable valor didáctico del texto, no nos parece trasnochado ni ñoño, porque tanto el texto como las imágenes son ocurrentes y permiten que el lector imagine algunas situaciones que, con seguridad, le son muy cercanas.
El libro va destinado a los lectores desde 7 años y se presenta en castellano y catalán. Podría ser un texto muy oportuno para padres y educadores aunque, en "eso" de la educación, toda la sociedad debería implicarse.








lunes, febrero 24, 2014



Mi abuelo Carmelo,
Dani Torrent,
Kalandraka, 2011.



Mi abuelo Carmelo, escrito e ilustrado por Dani Torrent, evoca la figura del abuelo. El niño protagonista ha crecido, pero no ha olvidado los momentos mágicos que vivió con su abuelo y lo que aprendió con él. Ahora, desde el presente, parece que lo que entonces era muy grande ha empequeñecido porque quien crece descubre que las cosas cambian y las perspectivas también. No obstante, la huella dulce y tierna del abuelo que le enseñó a amar las cosas del campo y a entender sus ritmos sigue fija a la retina del niño, que ya ha crecido.
Las imágenes viajeras, como las golondrinas, los sellos,  van de aquí para allá trayendo noticias y evocando una infancia que permanece viva aún.
El libro, destinado a los niños a partir de 6 años, tiene una clara base metafórica, por eso permite que se potencie la imaginación y la capacidad de fabular que todos llevamos dentro porque, no nos engañemos, es un libro para niños y para niños que ya crecieron. Estos últimos son los que mejor entenderán el mensaje.
El abuelo Carmelo regaba sus plantas y jugaba con el agua de lluvia. Contagiaba a su nieto la alegría de vivir. Ahora, que ya no está, es el nieto quien mantiene sus costumbres y quien, cuando llueve, sabe que es el abuelo el que está regando desde el cielo.
Mi abuelo Carmelo se presenta en forma de álbum ilustrado de gran belleza. Las ilustraciones, hechas a base de láoiz y sombreadas, son realmente hermosas y plácidas. Invitan a la contemplación y al reposo. Invitan al sosiego y a la reflexión. Son imágenes que destacan por potenciar la mirada de los personajes, sobre todo del niño que recuerda. En esa mirada está contenida toda la infancia y toda la melancolía que se siente al evocarla.
Es, en definitiva, un libro precioso, que puede servir para que el pequeño lector entienda, de forma metafórica, pero sin evasivas qué supone la muerte."Mi abuelo Carmelo ya no está. Se ha ido evaporando como los charcos en verano".

sábado, febrero 08, 2014

El monstruo de colores. Cuaderno para colorear

Anna Llenas,

Barcelona: Flamboyant, 2012.





El monstruo de colores, de Anna Llenas es un libro fantástico destinado a los más pequeños que ayuda a poner en su sitio las emociones. Ni más ni menos.

A menudo, no sabemos, ni siquiera los adultos, identificar los estados de ánimo; por eso es bueno que, desde pequeños, se aprenda el difícil arte de convivir con las distintas emociones y sentimientos. De ahí que ese monstruo de colores tan vivo y atípico sea una bocanada de aire fresco para padres, maestros, educadores y niños.

El libro, además, ofrece una posibilidad especial ya que existe el cuaderno para colorear. En 38 situaciones, el monstruo nos sitúa ante determinados momentos y vivencias, algunas cotidianas, otras lúdicas y festivas, incluso negativas, para que el niño trate de colorearlas y darles la emoción de ese momento. Las cinco emociones básicas, nos recuerda Anna Llanas, son alegría, tristeza, rabia, miedo y calma. A cada una le da un color y la posibilidad de que el niño decida el color más apropiado. Por lo tanto, el cuaderno para colorear no es, simplemente, un pasatiempo, sino una herramienta educativa de primer orden, pero que huye de los estereotipos y de los didactismos trasnochados.

Para empezar, el protagonista es un ser que, tradicionalmente, se ha empleado para asustar a los niños: el monstruo. Un monstruo que no da miedo a nadie y que quiere jugar con los niños. Un monstruo que a veces se siente solo, otras alegre, otras nervioso… Un monstruo que permite a los pequeños lectores sentirse sus propias emociones y entenderlas, tarea nada fácil.
El camí de l`amor,
Eva Mengual,
Barcelona: Comanegra, 2014


El camí de l`amor és un conte metafòric que ens ajuda a entendre que, per damunt de tot, ens hem d`estimar i valorar a nosaltres mateixos i no posar tots els afectes i les emocions fora perquè, si ho fem així, mai ens aprendrem a valorar ni creixerem com a persones.

La Máire és una noia que pensa que tota la seva vida és important perquè viu amb la seva parella, en Liam. Poc a poc, la Máire s`ha anat tancant en un món que sembla idíl·lic però que no ho és. Ha perdut contacte amb els seus amics, amb la seva família i amb ella mateixa. Per això, quan Liam li confessa que s`estima a una altra dona, la vida de la Màire sembla que s`esmicoli i que no tingui cap sentit.

L`autora, l`Eva Mengual, bona coneixedora de les psicoteràpies, l`acompanyarà en el procés de retrobament. Poc a poc, la Máire, gràcies a un vell pagès i a la seva amiga de sempre, va veient que la solitud no és dolenta i que hi ha molts tipus d`amor.

L`amor, en definitiva mai desapareix, només es transforma i es va adaptant, però sempre està amb nosaltres si no li tanquem la porta. Per l`Eva comença una nova vida quan trenca amb la seva parella i descobreix, a més, que està embarassada i que, per fi, se sent en pau amb ella mateixa.

El camí de l`amor està escrit en forma de conte i s`estructura en 10 capítols. D`alguna manera és una història iniciàtica perquè la Màire del començament, destrossada i acabada, no té res a veure amb la Màire plena que acarona al seu fill quan acaba el llibre.

El text és molt descriptiu i conté passatges de gran bellesa com poden ser les reflexions que es fan al voltant del cicles de la vida i de les collites. A més, mostra un itinerari de vida i es posa al davant d`una gran veritat: l`amor està dintre de nosaltres.

El llibre és llegeix amb facilitat encara que convida a una reflexió posterior que cada lector haurà de fer en privat. És un text ple de tendresa, molt positiu i esperançat. El podem qualificar de llibre d`autoajuda, encara que, al estar escrit en forma de conte, va més enllà i pot complaure a diferents tipus de lectors. Un bon text, en definitiva.













martes, febrero 04, 2014

Ana Alcolea visita el INS Jaume I de Salou




Ana Alcolea, la autora de libros tan reconocidos como El diario de Carlota, El medallón perdido, El bosque de los árboles muertos o La noche más oscura, ha compartido hoy, día 4 de febrero, sus reflexiones, vivencias y emociones, con un público siempre especial, el alumnado de 4º de ESO del INS Jaume I de Salou.



La autora, antes de hablarnos del libro que se ha leído en el instituto, Donde aprenden a volar las gaviotas, ha querido hacernos una reflexión acerca de por qué leemos y para qué. Al leer, comenta Ana Alcolea, hacemos magia. Los escritores escriben el libro, es cierto, pero no solo ellos lo crean, sino los propios lectores. Nunca se recibe igual un mismo libro, parecería que, si se comenta una lectura de grupo, cada uno haya leído una historia distinta. Y es que, efectivamente, cada lector lo ha vivido de forma distinta. Es evidente que sin el lector no existiría el libro, sino solo el objeto.
Una de las maravillas de la lectura es que, cuando leemos, aprendemos a ponernos en el lugar del otro. Además, cuanto más leamos, menos nos podrán manipular. Y eso es esencial.
Con los libros tenemos una especie de retroalimentación porque quien lo acaba de verdad es el lector ya que es él quien le pone las palabras distintas. Nosotros, como lectores, nos proyectamos en el libro e influimos en la historia.
En cada lectura, además, descubrimos nuevos elementos. Ana Alcolea, por ejemplo, nos ha comentado que ha releído La Ilíada y que esa lectura de madurez no tiene nada que ver con la que hizo cuando era más joven e, incluso, con la que hizo de niña. Y es que, como diría Neruda, “Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”.


A continuación, la escritora ha querido desvelarnos algunas de las claves narrativas de Donde aprenden avolar las gaviotas. Para empezar transcurre en Noruega, que es un país que, por razones familiares, le es muy grato a la autora. La casa en la que se inspiró para escribir la novela es su propia casa en Noruega, que está ubicada encima de lo que fue un antiguo búnker en un campo de concentración nazi. Relacionada con la trama aparece la conjura de Telemark, de capital importancia para evitar que Hitler se hiciera con la bomba atómica.
Noruega sufrió mucho en la Segunda Guerra Mundial porque nunca se rindió y fue un lugar muy apetecible, por su situación estratégica, para los nazis. De ahí la figura de Elsa, una de las protagonistas del libro quien tuvo una relación con un alemán por la que tuvo que pagar un precio muy alto.
Ana Mª Alcolea escribió esta novela en el 2004, en muy poco tiempo, después de unas vacaciones de Noruega. La presentó al premio Anaya y quedó finalista. Después, la novela se convirtió en una de las más apreciadas por la crítica y por los lectores. Comenta la escritora, como guiño al público adolescente, que con disciplina se pueden lograr muchas cosas. Quien tiene poco tiempo se organiza muy bien porque el día, realmente, da para mucho.



Añade que ella viaja siempre con un bloc de notas y que siempre parte de algo que le es cercano y querido. Por ejemplo, se siente identificada con la mayoría de personajes de la novela, aunque es Arturo quien la representa mejor.
A Ana Alcolea no le gustan las moralejas, pero sí quiere hacernos ver que en Donde aprenden a volar las gaviotas, los personajes se arriesgan a caer porque, en la vida, siempre hay retos.
Curiosamente, repitiendo sus palabras, hay cosas que nunca sucedieron que no olvidamos y otras que sí han sucedido aunque las hayamos olvidado.
La escritora aragonesa nos ha ofrecido, en definitiva, no solo una lección de literatura, sino una lección de vida.



Reseña en este mismo blog

domingo, enero 26, 2014



En Patufet,
Olalla González -Marc Taeger,
Kalandraka, 2008.


El cuento del Patufet es, con seguridad, uno de los cuentos populares de más raigambre en Catalunya. No hay niño que no haya escuchado alguna vez el cuento y que no haya cantado su pegadiza canción. Del Patufet se conocen distintas versiones, aunque no es solo del ámbito catalán ya que, para demostrar que hay temas que se transmiten oralmente no solo entre distintas generaciones, sino entre distintos pueblos, encontramos al Patufet en los cuentos de los hermanos Grimm, por ejemplo.
La editorial Kalandraka nos ofrece una versión del célebre cuento a cargo de Olalla González e ilustrada por Marc Taeger. El cuento, de estructura acumulativa, nos habla de un niño muy pequeño que no pierde nunca el coraje ni la iniciativa ya que sus padres, lejos de intentar protegerlo en demasía, le ayudan a ser autónomo y aceptan sus propuestas. El relato, por lo tanto, fomenta valores tan importantes como el esfuerzo, la superación de las dificultades personales y, sin duda, la tolerancia ante las diferencias. Patufet es pequeño en tamaño, pero grande en corazón, en ideas y en alegría.
El libro se presenta en formato de álbum ilustrado y juega con los elementos tipográficos. A la vez las ilustraciones se acercan al gusto infantil, por sus trazos esquemáticos y por el derroche de luz,  a base de collage y lápices de color . Se destina a los primeros lectores, a partir de 5 años.
También se podría interpretar en clave simbólica porque, realmente, todos en algún momento nos hemos sentido como Patufet o como Garbancito, que es el nombre que recibe en castellano y todos, alguna vez, hubiéramos querido descansar debajo de una protectora hoja de col, aunque la vida nos impulsa a la acción.
La obra  es un recurso didáctico importante en las escuelas y con frecuencia se han hecho versiones para los niños o protagonizadas por los propios pequeños. Es una pieza que no suele faltar en los repertorios teatrales.
Del Patufet se han hecho distintas versiones, una de las últimas es Un Patufet se`n va a la sorra  o Garbancito en la arena. Esta apuesta es excelente porque combina la música (canciones e instrumentos) con unas ilustraciones muy particulares ya que están realizadas en arena. Borja González, a la vez que Maria Albero canta y cuenta el cuento y Marinao Sagarra interpreta distintos instrumentos, va realizando obras de arte efímeras con la arena. Lo hace en directo, para deleite del público. Y, a la vez, nos recuerda que la mejor belleza es efímera.
Sin duda, el Patufet no va a pasar de moda nunca ya que enraiza con lo más profundo del ser humano, con sus retos y aspiraciones personales, con sus alegrías y fracasos. Al fin y al cabo, "homes y dones del cap dret / no trepitgeu en Patufet!".

miércoles, enero 22, 2014





Inventario ilustrado de los mares,
Virginie Aladjidi - Emmanuelle Tchoukriel,
Kalandraka, 2013.


Inventario ilustrado de los mares es un manual científico al alcance de todas las edades. Más de cien animales y plantas relacionadas con el mar se describen en el texto. Algunos de ellos, incluso, están amenazados de peligro de extinción.
El narval, la morsa, las esponjas, el pulpo, la orca, el delfín, la navaja, la caracola, algunas tortugas o el pez sierra son algunos de los protagonistas de este apasionante texto.
Virginie Aladjidi identifica a cada especie con su nombre científico y común y, de forma clara, comenta alguna de sus características principales. Por su parte, Emmanuelle Tchoukriel ilustra cada uno de los animales y plantas con gran precisión y exactitud. Buceadora aficionada, ha observado, en muchos casos, de forma directa aquello que ilustra. Emplea el rotring y la tinta china en sus láminas y luego las colorea con acuarelas.
El libro provoca curiosidad en todo aquel que lo abre y estimula una lectura libre porque no importa por dónde se muestre el texto, ya que siempre habrá algo nuevo por descubrir en sus páginas.
Inventario ilustrado de los mares se complementa con otro libro de las mismas autoras, Inventario ilustrado de animales, reseñado en este mismo blog.
Nos parece muy acertada su publicación porque, además de fomentar la curiosidad y el espíritu científico, conciencia a los lectores, desde su infancia, sobre los peligros que amenazan a algunas de las especies vivas marinas.
El libro se destina a los primeros lectores, aunque es uno de esos textos que no caducan con la edad porque siempre pueden mostrar algo nuevo. La presentación, por otra parte, es excelente.
Como dice su autora en el prólogo. "Os deseamos una fascinante inmersión en el mundo del silencio".

martes, enero 21, 2014






Selección poética,
Nicolás Guillén - Nelson Villalobos,
Kalandraka, 2013



"Por el mar de las Antillas / anda un barco de papel:/ anda y anda el barco barco, / sin timonel" son los versos iniciales del poema "Un son para niños antillanos", del poeta cubano Nicolás Guillén. La explosión de vida que supone la poesía de este autor, máximo exponente de la poesía negra en Cuba, queda plasmada en los trece poemas que conforman la selección que estamos comentando.
Nicolás Guillén se caracteriza por emplear diversos recursos fónicos que enriquecen su poesía. Escribe unos versos musicales, llenos de ritmo, muy cercanos a los orígenes, muy cercanos, por lo tanto, al público infantil.
La rimas, los estribillos, los términos indígenas al lado de los sones y topónimos africanos son elementos característicos de la poesía de Nicolás Guillén:
"Yoruba soy, soy lucumí / mandinga, congono / carabalí./ Atiendan, amigos, mi son, que acaba así".
La Selección poética editada por Kalandraka incluye poemas tan célebres como "Sensemayá", "Canto negro" o "La muralla" y contiene mensajes tan universales como el de la "Balada para los dos abuelos", uno blanco y el otro megro y, pese a esa aparente separación: "Los dos se abrazan. / Los dos suspiran. Los dos / las fuertes cabezas alzan: / los dos del mismo tamaño, / bajo las estrellas altas."
Federico Martín Nebras y Antonio Rubio son los encargados de la edición literaria, mientras que Nelson Villalobos es el ilustrador de los poemas. Son ilustraciones que recogen toda la fuerza del verso de Guillén y le dan una proyección especial porque los signos, los colores, los grabados de Nelson Villalobos nos transportan también a los orígenes, al momento en que todo parecía más fácil porque era puro y real: "Te vi al pasar una tarde, / ébano, y te saludé: / duro entre todos los troncos, / duro entre todos los troncos, / tu corazón recordé".
El libro se incluye en la colección Trece Lunas y, como suele hacer Kalandraka, está cuidado hasta en el mínimo detalle.
Selección poética es la presentación de los poemas de Nicolás Guillén a un público infantil y juvenil, pero también supone un auténtico festín para el alma de cualquier lector. 

lunes, enero 20, 2014







Veinte cuentos clásicos,
Carlos Reviejo -Federico Delicado,
Madrid, SM, 2013.

Los niños y niñas actuales siguen disfrutando con los mismos cuentos que leyeron o escucharon sus padres y sus abuelos. No obstante, es importante ofrecérselos de manera atractiva para que los entiendan y disfruten de ellos. Los cuentos clásicos son aquellos que permanecen, contra modas y opiniones; son los cuentos de príncipes y princesas, pero también de mundos exóticos y seres imaginarios. Gracias a esos cuentos los primeros lectores aprenderán a canalizar sus emociones y a entenderse un poco más.
Por eso nos parece muy acertada la propuesta que Carlos Reviejo hace de 20 cuentos clásicos, entre los que se encuentran títulos tan jugosos como "Caperucita Roja", "Los tres cerditos", "Las siete cabritillas", "El gato con botas". No olvida también clásicos literarios como "El patito feo", "Las fosforera" o "El soldadito de plomo". Hay también algún cuento español como "La gallinita roja" o "El día que se cayó el cielo".
Carlos Reviejo, muy respetuoso con el texto original, logra crear una versión más fresca y directa, como, si fuera, por usar un término artístico, el restaurador de esos cuentos a los que les saca nuevo brillo. Cada cuento, por sí solo, es una joyita literaria que, poco a poco, irá calando en el pequeño lector y creando en él la afición por la literatura.
Veinte cuentos clásicos no es solo un libro para leer, sino para escuchar porque muchos de los pequeños receptores aún no saben leer y necesitan que un adulto -padre, madre, educador...- les atrape las palabras y se las ofrezca en forma de cuento. Este libro es, sin duda, ideal, para entresacar un cuento cada noche, pero también nos parece interesante que esté en las aulas porque el cuento clásico, insistimos, tiene mucho qué aportar.
Federico Delicado, por su parte, es el ilustrador de estos cuentos y lo hace con dibujos a todos color que ocupan páginas enteras del libro y que se fusionan con el texto. En las ilustraciones de Delicado los animales, a menudo, se asemejan a los humanos. En cada cuento cambia, de alguna manera, de registro porque cada cuento exige una mirada atenta y una recreación singular.
En suma, Veinte cuentos clásicos es un libro hermoso, un buen regalo para niños y mayores.

viernes, enero 17, 2014







Yo Milton,
Haydé,
Kalandraka, 2007.

Miton es un gato que cuenta, en primera persona, su vida. No es un gato distinto a los demás, en absoluto. A veces se enfurruña, otras busca cazar ratones, come pienso y tiene unas uñas afiladas. Milton es una especie de filósofo que medita por la noche acerca de lo que le va a suceder mañana.
El libro es un álbum ilustrado pequeño, muy apropiado para los primeros lectores a los que va destinado. Pese a lo minimalista de la historia, el texto atrae por la sencillez y por la sobriedad con la que es capaz de resumir el comportamiento de un gato.
Las ilustraciones, en blanco y negro, recrean esos instantes de la vida de Milton que, aunque se repitan a diario, nunca son iguales porque el devenir del tiempo está presente en esa especial manera que tiene Milton de contar sus cosas.
Yo, Milton sigue siendo un libro muy atractivo para los primeros lectores o los que se inician en el mundo mágico de las letras. Los ojos de Milton, sin duda, atrapan desde el primer instante.

Los botines del lobo (2014)
Cuentalunas: México,
Ilustrado y escrito por Lorde.



"Había una vez .../ un lobo bohemio/ que vivía  en Brabante/ vendiendo buñuelos". Así empieza este cuento, escrito e ilustrado por Lorde, Los botines del lobo. La autora rompe con el rol habitual del lobo en los cuentos clásicos y lo convierte en un personaje sencillamente delicioso o bohemio, como se le califica en el primer verso.
El poemario está escrito en arte menor y mantiene un ritmo constante basado, esencialmente, en la rima asonante y en los paralelismos. Son habituales también las enumeraciones y los encabalgamientos que permiten que se acumulen las ideas. Por todo ello el texto es muy apropiado para los primeros lectores o los que están empezando a leer.
 Los botines del lobo, por otro lado, contiene un ingrediente que lo hace aún más especial: juega continuamente con la letra "b" ya que el propósito de la autora es, desde 2004 gracias al proyecto Cuentalunas, favorecer que los niños aprendan a leer y, a la vez se diviertan. De ahí que el libro se presente con un cuadernillo para que los pequeños puedan completar las "b" y pintar los dibujos.
Ahora bien, pese a que la idea es que, en esa ocasión, se aprenda la letra "b", el cuento huye del didactismo hueco ya que fomenta las vertientes lúdica y creativa en el niño.
El lobo protagonista, ansía unos botines de un color un tanto extraño, "burgundy" con "broches" y, después de viajar por diversos países todos con "b", llega a la casa de un barón -con monóculo- que coleccionaba botines. Tras diversas peripecias que incluyen una limpieza de los pies por parte del lobo, barón y lobo acaban brindando para sellar su amistad. Si el lobo no es ni mucho menos feroz, el barón resulta ser un excéntrico simpático. La peripecia concluye en Badajoz donde nuestro lobo "abrió una taberna / se montó un tablao/ y ahora es bailaor".
Otra particularidad del proyecto es que puede descargarse por internet.
Lorde, cuyo verdadero nombre es Lourdes García Esperón, ilustra, como hemos dicho, el relato. Capta instantes y destellos. Su lobo es real, pero se comporta con dulzura ya que, en todo momento, huye de los estereotipos.
Nos parece, en suma, una idea valiente y oportuna. Aguardamos las siguientes entregas de Lorde y aconsejamos a padres y educadores que comiencen a familiarizar a sus hijos con este lobo de pies bastos y bombachos que acaba bailando en Badajoz y calzando unos botines de color bugambilia. Ni más ni menos.

Texto Los botines del lobo
Cuaderno Los botines del lobo

jueves, enero 16, 2014



También fueron jóvenes / També van ser joves,
Jordi Sierra i Fabra
Bambú editorial, 2013.


Jordi Sierra i Fabra sabe mucho de la superación personal y del esfuerzo que cada persona ha de llevar a cabo si quiere conseguir sus sueños. Él confiesa que nunca se aburre, que siempre bullen historias en su cabeza y que es como una especie de antena parabólica siempre en acción.
De ahí que no nos sorprenda este libro en el que el autor barcelonés ha querido plasmar, de manera imaginaria, pero veraz, la infancia y juventud de algunos personajes históricos que también se caracterizan por su tesón y fuerza de voluntad.
En También fueron jóvenes (Tamé van ser joves) , Sierra i Fabra repasa, recrea o inventa distintos momentos de los inicios de Verne, Edison, Jane Austen, Picasso, Lennon,  Einstein, Gandhi, Mozart, Ana Frank y el propio Sierra i Fabra. Son figuras distantes en el tiempo, pero cercanas en la materia humana porque, si leemos despacio los retratos que Sierra i Fabra nos ofrece, descubriremos esa chispa especial que hace que algunas personas puedan alcanzar sus metas y otras quizá no. Ni obstáculos ni limitaciones ni presiones pudieron parar la evolución de escritores, músicos, pensadores... Es más, pese a que algunos vivieron en circunstancias extremas, de todos ellos se desprende el coraje por seguir adelante.
Con ese estilo vibrante, directo y enérgico que caracteriza al escritor, se van desvelando los distintos personajes a través de sus propias palabras, de sus esperanzas, de sus ilusiones. El diálogo es importante siempre en la obra de Sierra i Fabra. Sus frases cortas, casi sentencias, cierran cada uno de los cuadros con la proyección hacia el futuro.
Fernando Vicente ilustra cada una de los capítulos con un dibujo del rostro del personaje de carácter realista, aunque también evocador porque nos ayuda a que imaginemos el rostro que tuvieron estas figuras en su juventud.
Es un libro breve, que se lee de manera rápida y que resulta muy interesante para los jóvenes, pero también para los adultos ya que traza de manera original y certera las líneas maestras que pueden modular toda una vida.

lunes, enero 06, 2014


Queda la música,
Antonio García Teijeiro - Tesa González,
Amigos de Papel, León, 2013.



"Pero queda la música" canta Luis Eduardo Aute al final de una de sus composiciones. Pero queda la música, ni más ni menos. Frente a los vaivenes de la vida, a los contratiempos, a las mudanzas, a las tribulaciones personales, a los sinsentidos, pese a todo y mucho más, nos sigue quedando la música. Y esa evidencia la recoge en versos Antonio García Teijeiro y la plasma en ilustraciones Tesa González en este libro precioso titulado, precisamente, Queda la música.
Al principio, el sonido se confunde con el viento, pero, poco a poco, se impone la realidad: es el eco de un instrumento. Y a partir de aquí, el pentagrama, silencioso, comienza a poblarse notas danzarinas, fugitivas, juguetonas, graciosas que, con sus bailes, van dotando de vida a los instrumentos. No hay melodía sin música. No hay música sin instrumentos. Sin partituras ¿qué hay? Las notas, como si fueran hilos, en una metáfora muy acertada, van tejiendo su especial urdimbre y surge una sonata, un violonchelo, una zanfona...
Queda la música es un paseo exquisito por los orígenes de la música, por el pentagrama, por las notas y los compases. Después, ese mundo, en apariencia abstracto, de la mano del poeta, se humaniza y la melodía se impone. De esta manera, tras un preludio de tanteos, aparecen los instrumentos, el violín, el violonchelo, el piano, la viola, el oboe, el clarinete e, incluso, la humilde gaita, en claro homenaje a la tierra del poema ("Sueños de gaita. / Canciones mudas./ Cuentos sin voz./ Notas oscuras."). Todos forman parte de una orquesta muy especial, que emociona, que divierte, que baila y sueña. García Teijeiero aprovecha también para homenajear algunos estilos como es el jazz o al grupo musical "The Beatles" que, por obra y gracia de la poesía, queda inmortalizado ("Tenían un submarino amarillo / en el que viajan / por el fondo del mar / de los sueños"). Así, se personifican el bajo de Paul, la guitarra de Harrison o la batería de Ringo porque, como resumen Lennon: "Paz, amor y rock and roll".
No olvida tampoco el poeta la armonía dulce y galante del Vesalles del XVIII ("Damas y caballeros, / con collares y sombreros, / se mueven con elegancia") ni la esencia del haiku ("En un columpio, / vaivén de notas locas./ Ríen los niños").
La melancolía, el sueño, el juego, pero también la diversión y la alegría aparecen en estos poemas que son un verdadero regalo para los sentidos. Teijeiro juega con la metáfora, con la personificación y con las elipsis para crear una atmósfera musical muy contagiosa. Son poemas juguetones que bailan al son de las palabras, que crecen y se adelgazan, que cambian de línea y vuelven a subir.  Las ilustraciones de Tesa González acentúan el lado naïf del poema. Palomas de papel que llevan en su pico mensajes especiales, las notas que se arremolinan formando un mosaico de color, el pentagrama que se "se levanta de la cama", las manchas luminosas que no significan nada pero que lo contienen todo, las letras caprichosas, un pez salado tocando el fagot, el moscardón que vuele ruidoso o el abuelo que toche el chelo e, incluso, los besos del trombón que no son solo abstractos sino besos reales o los Beatles y el ronquido del contrabajo. Y, por último, el final, en un tren singular, el de los instrumentos que: "Unas veces dicen: ¡ven! / Y otras dicen: ¡Vete!".
Queda la música es un poemario infantil, pero al alcance de todos. Cuando uno es niño, parece decir el poeta, puede entender mejor la poesía porque tiene los ojos del alma limpios y no necesita nada más que sentir. Eso se pide a los lectores del libro, que sientan y se dejen envolver. Niños y mayores unidos por el mismo embrujo, el de la música. Es un libro que apela al sueño, a la sensibilidad y a la ilusión: "Quiero soñar. /Quiero escuchar / notas que brillan / cerca del mar". Abramos nuestros sentidos y, atentos, que la música empieza.
El libro es un álbum ilustrado, editado con mimo por Amigos de Papel. Otro regalo de Reyes.

viernes, enero 03, 2014


Las tres Reinas Magas,
Gloria Fuertes - Beatriz Ujados,
Fundación Gloria Fuertes, 2007. 


Un año más, los Reyes Magos se acercan montados en sus dromedarios para atender a todos los niños del mundo y ofrecerles algún juguete. Esta sería la versión ideal de sus Majestades de Oriente, aunque, por desgracia, no pueden llegar a todas partes y los seres humanos tenemos la obligación de ayudarlos.
En estas fechas, una obra de Gloria Fuertes, Las tres Reinas Magas, cobra especial relevancia y actualidad. Es un libro que nunca pasará de moda y que convendría que las nuevas generaciones lo leyeran e interpretasen porque hablamos de una de las piezas teatrales más jugosas de esta escritora madrileña.
La obra nos presenta a tres mujeres, valientes y esforzadas, que, obligadas por las circunstancias, tienen que ser ellas las que vayan a dar gloria al niño Jesús. "Por primera vez en la historia" y es que sus maridos no pueden por distintas causas, debidas a las guerras y a las sinrazones políticas.
La obra contiene muchos elementos criticos, aunque los niños y niñas la leerán con una sonrisa porque las situaciones que viven Melchora, Gaspara y Baltasara son realmente divertidas y estrambóticas. En su viaje hacia Belén sufren todo tipo de contratiempos, se enfadan y se vuelven a reconciliar, pasan frío y alguna penalidad, pero, contra viento y marea, llegan al portal porque son mujeres empecinadas que tienen una misión qué cumplir.
Gloria Fuertes escoge elementos cotidianos y los trasvasa a estas tres reinas tan especiales que no son tan majestuosas acaso como se espera de unas Reinas Magas, pero sí son más de carne y hueso, se confunden, se irritan, se compadecen, se apiadan, son vulnerables.
Las tres Reinas Magas no tienen mucho qué ofrecer, pero lo hacen con amor para que niño ame y crezca y el niño lo entiende y mantiene con ellas un diálogo admirable. A partir de ese momento, cada cinco de enero, las Reinas piden un deseo: poder llevar a todos los niños del mundo juguetes de la paz.
Las ilustraciones de Beatriz Ujados inciden en la humanidad de las mujeres, que pierden el pose hierático tradicional de los tres Reyes Magos y adoptan ese aspecto más cercano a la tierra, comen, ríen, se emocionan, se lamentan y se enternecen... y, eso sí,  duermen sin coronas y sin zapatos. 
Las tres Reinas Magas está escrito con gracejo, con un ritmo teatral imparable, ya que los diálogos son breves, se suceden con rapidez, pero los textos rezuman poesía. Son frecuentes los juegos de palabras, los diminutivos, las metáforas y las paradojas. El verso y la prosa conviven en armonía mientras estas tres Reinas siguen, una y otra vez, reivindicando la paz. Gloria Fuertes, al fin, nos emociona como siempre. Un buen regalo para Reyes. 


viernes, diciembre 27, 2013







 Versos del mar,
Carlos Reviejo - Javier Ruiz Taboada - Paz Rodero
Madrid, SM, 2013.

Versos del mar es un libro bellísimo, no solo por los poemas de Carlos Reviejo y Javier Ruiz Taboada, sino por la ilustraciones de Paz Rodero, que suponen una explosión de luz y de color en cada una de las páginas del libro.
En 30 poemas los autores tratan de acercar el mar a todos los lectores y lo hacen con indudable gracia y gracejo ya que combinan el humor, la ironía incluso, con imágenes de indudable lirismo, como en el poema dedicado a los amores imposibles entre el sol y la luna:
"Ni darse un baño de espuma
juntos, como dos amantes,
pueden el sol y la luna.
Uno siempre se va antes".
El poema "Marina", por ejemplo, es un ejemplo espléndido de sensibilidad poética:
"En loa mares muy pronto,
despunta el alba.
Entre luces despierta
la madrugada".
Notamos la ironía en la amistad curiosa entre distintos peces, como el pez remo y el pez sierra que, leemos, "Son amigos, pero menos".
En otro, titulado "En el fondo del mar", una gaviota le pide al cormorán que le enseñe el fondo del mar y ahí tenemos el diálogo genial:
"-Me lo tienes que enseñar
-le propuso la gaviota,
-¡Si tú no sabes nadar!
-Es verdad, estoy idiota".
Diversos, pues, son los registros de este ramillete de poemas como diversos son los personajes que aparecen y las situaciones que se describe. Domina la personificación, aunque también aparecen las nmetáforas, las exclamaciones o las interrogaciones retóricas. Son versos de ritmo muy carcado, con rimas asonantes o consonantes, que recrean escenas cercanas al mar, pero de una manera muy natural y cercana.
Versos del mar es un álbum ilustrado destinado a los primeros lectores, aunque puede gustar a cualquier lector de cualquier edad porque la poesía, insistimos en ello, no conoce ningún tipo de barrera generacional.
Los poemas fluyen, como la propia agua del mar. Neptuno, las sirenas, algún pulpo, la balleza, todo tipo de peces, los corales, el pirata, el fondo del mar con sus tesoros conviven con las gaviotas, con la luna y el sol y con los propios lectores. Son poemas muy aptos para ser recitados en público, por ejemplo, en alguna celebración escolar.
La amenidad, la gracia, la imaginación, la luminosidad se dan la mano en este libro para deleite de sus lectores. La poesía se sigue mostrando como un género imprescindible para potenciar la sensibilidad en los primeros lectores.
El poemario juega con distintos tonos, desde el alegre, hasta el más melancólico, pasando por el cómplice. Hay continuos juegos de palabras y guiños al lector para implicarlo en la lectura de manera muy directa. Las adivinanzas, las seguidillas e, incluso, la canción de cuna se pasean por el libro compartiendo protagonismo con mensajes ecológicos y consejos que inciden en que hay que respetar y cuidar el mar. Eso sí, sin perder en ningún momento ni la gracia ni la chispa poéticas.

Y nació Jesús,
María Menéndez-Ponte  - Roser Rius
Madrid, SM, 2009. 


Y nació Jesús forma parte de la colección Pictogramas de SM. Es un libro que ya tiene varios años, pero que no ha perdido la vigencia. Siempre, en Navidad, vuelve a cobrar protagonismo. Va ahora mismo por la séptima edición.
María Menéndez-Ponte narra el nacimiento de Jesús con todos los detalles que a un niño le pueden interesar o llamar la atención. Lo hace de manera sencilla y muy clara, aunque no excenta de rigor. Gracias a los pictogramas de Roser Rius el texto resulta asequible para los primeros lectores y les ayuda a aprender a leer.
Y nació Jesús recoge la historia que narran los Evangelios, pero María Menéndez-Ponte le añade cotidianeidad porque parece que nos esté contanto algo que acaba de ocurrir, que puede ocurrir en cualquier lugar. Humaniza, por así decirlo, la situación y a los personajes que, sin perder la grandeza, se muestran cercanos al niño. De esta manera, abunda el diálogo porque son personajes que protagonizan su propia historia y la viven nuevamente para nosotros.
El relato, tierno y directo, es un regalo adecuado para que los niños entiendan qué se celebra exactamente en Navidad y aprendan que los aspectos comerciales son, desde luego, secundarios.

jueves, diciembre 26, 2013


La talpeta que volia saber qui li havia fet allò al cap / El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.
Werner Holzwarth - Wolf Eribruch,
Kalandraka, 1989


El cuento clásico de Werner Holzwarth sigue siendo un regalo perfecto para los niños y niñas más pequeños. Es un cuento desenfadado, lleno de humor y desparpajo.
kalandraka lo ofrece en distintos idiomas, el catalán, gallego, euskera y portugués, con lo cual se favorece aún más su difusión.
Cuando un dia el señor topo salió de su agujero algo le cayó en su cabeza. Como el topo es medio cegato no supo quién le había hecho eso y, muy indignado, fue a preguntar a todos los animales, a la paloma, al caballo, a la liebre, a la cabra, al cerdo, a la vaca... y ninguno era el dueño de eso que lucía en su cabeza. El topo, eso sí, aprendió mucho de los otros animales, aunque fueron las moscas quienes le dijeron que era una caca de perro lo que llevaba en la cabeza. Al fin se desveló el misterio.
El cuento, que podríamos calificar de escatológico, divierte a los primeros lectores por el trato tan normal que recibe algo que no suele aparecer en literatura y que siempre provoca la risa, aunque sea tan necesario.
El ilustrador, Wolf Eribruch, incide en el objetivo del topo y, como en un escaparate abierto, muestra cómo son los excrementos de una serie de animales que no dudan en compartirlos con los lectores para deleite de uno y, por desgracia aún es posible, escándalo de otros.
El libro se presenta en formato de álbum ilustrado con distintos juegos tipográficos. Son todos animales de granja y cada uno come distintos alimentos, de ahí que cada uno sea distinto, pero, a la vez, necesario.
En definitiva, un libro imprescindible en las bibliotecas de los primeros lectores.
El cuento, por otra parte, ha sido traducido a más de 20 lenguas y se sigue publicando con mucho éxito de lectores. Por algo será.

viernes, diciembre 13, 2013

La palabra nana o canción de cuna nos habla de la poesía más pura, la tradicional y anónima. Las nanas son las cancioncillas que las madres, abuelas, tías, hermanas... cantan, a veces de generación en generación, a sus hijos, nietos, sobrinos… con el afán de hacerlos dormir, de provocarles una transición dulce de la vigilia al sueño. En todas las partes del mundo existen estas canciones que, de alguna manera, se relacionan porque comparten un mismo sentimiento, un mismo objetivo.

Si me permiten, citaré a García Lorca que fue uno de los primeros en fijarse en la grandeza de estas humildes composiciones:” Para provocar el sueño del niño intervienen varios factores importantes si contamos, naturalmente, con el beneplácito de las hadas. Las hadas son las que traen las anémonas y las temperaturas. La madre y la canción ponen lo demás.”

Caballitos de sal recoge una serie de poemas a los que ya llamo nanas o canciones de cuna, aunque quizá no lo sean en el sentido recto del término. Son pequeños poemas en los que he tratado de condesar un sentimiento y una emoción que no sabía muy bien como canalizar y que surgió en forma de poema infantil. La primera nana que escribí se la dediqué a uno de mis sobrinos, al menor, a Héctor, es la “Canción de cuna para Héctor”. Este poema alude al mar y a ese especial magnetismo que nos produce su contemplación. Quizá porque soy persona de costa he escogido como personajes de mis poemas a los habitantes del mar, sublimados, eso sí, con una especie de halo nostálgico. Así, el niño marinero que se quiere echar a la mar o la niña que se va a navegar son símbolos de los sueños que, a menudo, chocan contra la realidad. Ambos, niño y niña tienen ansías de libertad que no siempre se materializan. El mar o la mar, más bien, encarna ese mundo mágico, sin final, inalcanzable, en donde todo es posible. Esa es la carga emocional que tiene el mar en los poemas. El color azul, los barcos, las gorra marinera, las estrellas, las sirenas... son motivos recurrentes en este poesía y, si lo pienso bien, suponen la otra cara de la vida, la cara feliz, no encorsetada, pura y primitiva, aquello que yo quisiera legar a los niños que me rodean”

“A mí dadme caballitos de sal,

Una estrellita rosa

Y pedacitos de coral.

A mí dadme

El azul de las olas

De todo el ancho mar

Que me pueda acariciar”

Nunca he sido especialmente niñera, es la verdad. Me siento más a gusto rodeada de adolescentes, pero, cuando veo un recién nacido, hay algo que me une al mundo, que me calma, que me lleva a ese ideal en que todo es posible. Por eso me puse a escribir nanas, porque quería, de alguna manera, ser el hada de la que hablaba García Lorca y mostrar a los niños que, pese a todo, vale la pena estar aquí, haber llegado, sentirse vivo. La risa, la alegría, las melodías, la suavidad de los gestos... son detalles que acompañan al niño en su día a día y que he querido plasmar en las nanas, así como los obstáculos que tendrán que superar porque el sueño no siempre es fácil y a veces no llega (las estrellas lo impiden, la hiedra...).

Caballitos de sal es un poemario que no ha surgido de un día para otro, que se ha ido gestando, despacio, que es fruto de mi propia evolución personal y refleja algunos de mis anhelos y, por supuesto, encierra el cariño que, a veces, uno no sabe como ofrecer y que yo he brindado en forma de palabras.

Decía que Héctor fue el primero, pero a él le siguieron Elba, mi sobrina a la que dediqué tantas nanas... y Joana, la hija de Carme Masip, aquí a mi lado, que fue su primera hija... y más niños y más niñas... y todo un rosario de balbuceos, de miradas, de encuentros y de conocimientos hasta llegar a Teresa, mi propia hija. Cuando ella nació yo ya llevaba un bagaje de ternuras y cariños a mis espaldas, ya sabía del olor de la piel de un recién nacido, de la fuerza de sus dedos o de su mirada, pero lo que no sabía, y ella se encargó de enseñármelo, es que podía superar mis propias limitaciones y mis propios miedos para curar los suyos. Es curioso el prodigio de la maternidad.

En suma, Caballitos de sal es un libro muy cercano a la poesía tradicional, que reivindica el género de la nana y sus orígenes humildes. Donde haya una mujer que se derrame, toda amor y ternura, para guiar el sueño de un niño, allí habrá una nana. La luna, las estrellas, las luciérnagas, los personajes de los cuentos, las frutas más sabrosas, el conejito rosa... todos ellos solo tienen un objetivo:

“Traedle alegría,

Quitadle las penas,

Pero no la despertéis

Que la niña duerme”.

El libro es un álbum ilustrado que tal vez sirva para arrullar a los niños, pero sobre todo para enseñarles a contemplar porque, sin duda, las ilustraciones de Yolanda Mosquera son espléndidas y, pese a que no hemos coincidido aún, ha sabido penetrar en el alma de los poemas y los ha recreado doblemente porque ha realzado, con sus motivos, aquellos elementos que, de otra manera, hubieran pasado desapercibidos. Es un trabajo lleno de sensibilidad y magia el que ha hecho Yolanda, a la que también se la puede calificar de hada.

Por último, quiero dar las gracias a todos los que hoy habéis venido a acompañarme. En estos tiempos de tribulación, es importante tener claras las señas de identidad y reconocer deudas y afectos. Gracias a Ángela y Ester Sánchez, almas del libro. Gracias a María García Esperón, gran escritora mexicana y excelente persona que, con su palabra, ha enriquecido estos Caballitos de sal. Gracias a Carme Masip, mi amiga de tantos años, por arroparme siempre. Gracias a Elba, la niña que ya creció, pero que sigue conservando la misma mirada limpia y pura y a Teresa que, quizás sin ser muy consciente, ha provocado que finalmente se publique, hermosamente, el libro. Y gracias, en definitiva, a la Biblioteca, a Josep Toquero y a todos los amigos y amigos que estáis aquí. Antes, eso sí, quisiera aludir a un último aspecto personal y emocional. Hoy, festividad de Santa Lucía, es un día señalado para mí porque hoy mi abuelo Antonio hubiera cumplido 109 años. No creo que haya sido el azar el que haya pensado en esta fecha.

Espero, en fin, que el libro, si lo leéis, os acerque también a esa otra dimensión en que todo es posible, la de los sueños y que acabéis ...”dormidos en vuestro velero”.

sábado, diciembre 07, 2013



 El regalo,
O. Henry. Ilustraciones Ofra Amit
S. 2013.


El regalo, de O. Henry es un texto clásico (de 1905) muy oportuno para las Navidades por los valores que transmite. Della y Jim son un joven matrimonio que pasan muchos apuros económicos aunque se aman profundamente. Buena prueba de ello es que prescinden de aquello que más les gusta (el cabello en el caso de Della y el reloj del abuelo en el caso de Jim) para conseguir la felicidad del otro ya que, al llegar la Navidad, desean poder regalar algo especial. El cuento se lee en clave de metáfora porque, precisamente, piensan en un obsequio que tiene que ver con aquello que, superando los egoísmos, han desechado. Así, Jim le compra unas peinetas a Della y esta le regala una cadena para su reloj. Las peinetas y la cadena ya no tienen sentido, aunque, simbólicamente sí, porque representan la capacidad de sacrificio y el amor que se profesan sin fisuras.
El regalo no es estrictamente un relato infantil, aunque tampoco deja de serlo puesto que es, como sucede a menudo con la literatura llamada infantil, un texto sin edad. Un lector maduro entenderá perfectamente el mensaje y quizás uno más joven se quedará con la anécdota, pero también sabrá ver el aspecto emocional del cuento. Un lector infantil necesitará la ayuda de un adulto para comprender el mensaje.
La editorial SM, muy oportunamente, ha hecho una reedición de El regalo espléndida que se convierte, nunca mejor dicho, en un muy buen regalo para la Navidad. El libro se presenta en forma de álbum ilustrado por Ofra Amit  de forma muy artística. Las imágenes que el lector contemplará en el libro son sencillamente espléndidas y se centran en esos momentos íntimos y cotidianos del matrimonio protagonista.  La portada, por ejemplo, es una metáfora de la cabellera que Della sacrificó por su marido. En cuanto a la tipografía es otro recurso muy bien empleado ya que las palabras aparecen en distintos formados, en negrita, en cursiva, en mayúsculas,,, para realzar lo que en cada momento sucede al personaje y empatizar más con él.
Del cuento de O. Henry se han hecho distintas versiones, una de las más entrañables es la que protagonizan Mickey Mouse y Minnie y que dejamos a continuación. Es un buen mensaje navideño, aunque debería ser un mensaje también atemporal como el propio relato.



viernes, diciembre 06, 2013

Semillas de papel
Bea y Silvia Gil
Algar, 2013


Eyla se ha instalado en el bosque con la pretensión de escribir, pero, como no lo logra, tala y tala los árboles para convertirlos en papel que luego arruga y echa a la papelera. El equilibrio del bosque se ha roto y hay que hacer algo por restablecerlo. Naia acude en auxilio de los animales y, con las hojas inservibles, construye unas hermosas figuras a imagen de los animales que han debido huir del bosque. Cuando Eyla ve que esas hojas convertidas en animales regresan al bosque, se da cuenta de su error y no sabe qué hacer. Decide, entonces, sembrar las hojas que el quedan con la esperanza de que broten de nuevo los árboles que ella destruyó. Y es así como germinan las semillas de papel.
Semillas de papel es un álbum ilustrado escrito e ilustrado por Bea y Silvia Gil y editado por Algar. Se puede leer en diversos idiomas, catalán, gallego y francés.
El libro es una delicada obra de arte que, de forma metafórica, trata de concienciar a los pequeños lectores de la importancia de respetar el equilibrio de la naturaleza. En esta ocasión, las semillas de papel han dado sus frutos, pero, por desgracia, en el mundo real esto no sucede.
Semillas de papel es un título simbólico que recrea, de forma armoniosa, con un texto suave y tierno, un tema actual. Las ilustraciones destacan por la abundancia de detalles y por los matices que recogen. Los ojos de Eyla, por ejemplo, cuando descubre su error, nos conmueven por la profundidad de la mirada y la tristeza que desprenden.
La magia, la ternura, la comprensión son cualidades que se desprenden del relato, que bien se podría calificar de fábula moderna. 
Con estas semillas tan especiales, niños y mayores, comprenderán que los pequeños gestos son importantes y que cada uno, en su parcela, puede contribuir a mejorar el mundo en el que vivimos. Eyla solo pensó en ella misma, no quiso hacer ningún mal y, sin embargo, lo hizo, aunque después lo pudo enmendar. Quizá sea mejor pensar antes en las consecuencias, nos vienen a decir la autoras. Cada uno de nosotros puede plantar una semilla, sin duda.

Construye tu origami de Semillas de Papel