domingo, enero 26, 2014



En Patufet,
Olalla González -Marc Taeger,
Kalandraka, 2008.


El cuento del Patufet es, con seguridad, uno de los cuentos populares de más raigambre en Catalunya. No hay niño que no haya escuchado alguna vez el cuento y que no haya cantado su pegadiza canción. Del Patufet se conocen distintas versiones, aunque no es solo del ámbito catalán ya que, para demostrar que hay temas que se transmiten oralmente no solo entre distintas generaciones, sino entre distintos pueblos, encontramos al Patufet en los cuentos de los hermanos Grimm, por ejemplo.
La editorial Kalandraka nos ofrece una versión del célebre cuento a cargo de Olalla González e ilustrada por Marc Taeger. El cuento, de estructura acumulativa, nos habla de un niño muy pequeño que no pierde nunca el coraje ni la iniciativa ya que sus padres, lejos de intentar protegerlo en demasía, le ayudan a ser autónomo y aceptan sus propuestas. El relato, por lo tanto, fomenta valores tan importantes como el esfuerzo, la superación de las dificultades personales y, sin duda, la tolerancia ante las diferencias. Patufet es pequeño en tamaño, pero grande en corazón, en ideas y en alegría.
El libro se presenta en formato de álbum ilustrado y juega con los elementos tipográficos. A la vez las ilustraciones se acercan al gusto infantil, por sus trazos esquemáticos y por el derroche de luz,  a base de collage y lápices de color . Se destina a los primeros lectores, a partir de 5 años.
También se podría interpretar en clave simbólica porque, realmente, todos en algún momento nos hemos sentido como Patufet o como Garbancito, que es el nombre que recibe en castellano y todos, alguna vez, hubiéramos querido descansar debajo de una protectora hoja de col, aunque la vida nos impulsa a la acción.
La obra  es un recurso didáctico importante en las escuelas y con frecuencia se han hecho versiones para los niños o protagonizadas por los propios pequeños. Es una pieza que no suele faltar en los repertorios teatrales.
Del Patufet se han hecho distintas versiones, una de las últimas es Un Patufet se`n va a la sorra  o Garbancito en la arena. Esta apuesta es excelente porque combina la música (canciones e instrumentos) con unas ilustraciones muy particulares ya que están realizadas en arena. Borja González, a la vez que Maria Albero canta y cuenta el cuento y Marinao Sagarra interpreta distintos instrumentos, va realizando obras de arte efímeras con la arena. Lo hace en directo, para deleite del público. Y, a la vez, nos recuerda que la mejor belleza es efímera.
Sin duda, el Patufet no va a pasar de moda nunca ya que enraiza con lo más profundo del ser humano, con sus retos y aspiraciones personales, con sus alegrías y fracasos. Al fin y al cabo, "homes y dones del cap dret / no trepitgeu en Patufet!".

miércoles, enero 22, 2014





Inventario ilustrado de los mares,
Virginie Aladjidi - Emmanuelle Tchoukriel,
Kalandraka, 2013.


Inventario ilustrado de los mares es un manual científico al alcance de todas las edades. Más de cien animales y plantas relacionadas con el mar se describen en el texto. Algunos de ellos, incluso, están amenazados de peligro de extinción.
El narval, la morsa, las esponjas, el pulpo, la orca, el delfín, la navaja, la caracola, algunas tortugas o el pez sierra son algunos de los protagonistas de este apasionante texto.
Virginie Aladjidi identifica a cada especie con su nombre científico y común y, de forma clara, comenta alguna de sus características principales. Por su parte, Emmanuelle Tchoukriel ilustra cada uno de los animales y plantas con gran precisión y exactitud. Buceadora aficionada, ha observado, en muchos casos, de forma directa aquello que ilustra. Emplea el rotring y la tinta china en sus láminas y luego las colorea con acuarelas.
El libro provoca curiosidad en todo aquel que lo abre y estimula una lectura libre porque no importa por dónde se muestre el texto, ya que siempre habrá algo nuevo por descubrir en sus páginas.
Inventario ilustrado de los mares se complementa con otro libro de las mismas autoras, Inventario ilustrado de animales, reseñado en este mismo blog.
Nos parece muy acertada su publicación porque, además de fomentar la curiosidad y el espíritu científico, conciencia a los lectores, desde su infancia, sobre los peligros que amenazan a algunas de las especies vivas marinas.
El libro se destina a los primeros lectores, aunque es uno de esos textos que no caducan con la edad porque siempre pueden mostrar algo nuevo. La presentación, por otra parte, es excelente.
Como dice su autora en el prólogo. "Os deseamos una fascinante inmersión en el mundo del silencio".

martes, enero 21, 2014






Selección poética,
Nicolás Guillén - Nelson Villalobos,
Kalandraka, 2013



"Por el mar de las Antillas / anda un barco de papel:/ anda y anda el barco barco, / sin timonel" son los versos iniciales del poema "Un son para niños antillanos", del poeta cubano Nicolás Guillén. La explosión de vida que supone la poesía de este autor, máximo exponente de la poesía negra en Cuba, queda plasmada en los trece poemas que conforman la selección que estamos comentando.
Nicolás Guillén se caracteriza por emplear diversos recursos fónicos que enriquecen su poesía. Escribe unos versos musicales, llenos de ritmo, muy cercanos a los orígenes, muy cercanos, por lo tanto, al público infantil.
La rimas, los estribillos, los términos indígenas al lado de los sones y topónimos africanos son elementos característicos de la poesía de Nicolás Guillén:
"Yoruba soy, soy lucumí / mandinga, congono / carabalí./ Atiendan, amigos, mi son, que acaba así".
La Selección poética editada por Kalandraka incluye poemas tan célebres como "Sensemayá", "Canto negro" o "La muralla" y contiene mensajes tan universales como el de la "Balada para los dos abuelos", uno blanco y el otro megro y, pese a esa aparente separación: "Los dos se abrazan. / Los dos suspiran. Los dos / las fuertes cabezas alzan: / los dos del mismo tamaño, / bajo las estrellas altas."
Federico Martín Nebras y Antonio Rubio son los encargados de la edición literaria, mientras que Nelson Villalobos es el ilustrador de los poemas. Son ilustraciones que recogen toda la fuerza del verso de Guillén y le dan una proyección especial porque los signos, los colores, los grabados de Nelson Villalobos nos transportan también a los orígenes, al momento en que todo parecía más fácil porque era puro y real: "Te vi al pasar una tarde, / ébano, y te saludé: / duro entre todos los troncos, / duro entre todos los troncos, / tu corazón recordé".
El libro se incluye en la colección Trece Lunas y, como suele hacer Kalandraka, está cuidado hasta en el mínimo detalle.
Selección poética es la presentación de los poemas de Nicolás Guillén a un público infantil y juvenil, pero también supone un auténtico festín para el alma de cualquier lector. 

lunes, enero 20, 2014







Veinte cuentos clásicos,
Carlos Reviejo -Federico Delicado,
Madrid, SM, 2013.

Los niños y niñas actuales siguen disfrutando con los mismos cuentos que leyeron o escucharon sus padres y sus abuelos. No obstante, es importante ofrecérselos de manera atractiva para que los entiendan y disfruten de ellos. Los cuentos clásicos son aquellos que permanecen, contra modas y opiniones; son los cuentos de príncipes y princesas, pero también de mundos exóticos y seres imaginarios. Gracias a esos cuentos los primeros lectores aprenderán a canalizar sus emociones y a entenderse un poco más.
Por eso nos parece muy acertada la propuesta que Carlos Reviejo hace de 20 cuentos clásicos, entre los que se encuentran títulos tan jugosos como "Caperucita Roja", "Los tres cerditos", "Las siete cabritillas", "El gato con botas". No olvida también clásicos literarios como "El patito feo", "Las fosforera" o "El soldadito de plomo". Hay también algún cuento español como "La gallinita roja" o "El día que se cayó el cielo".
Carlos Reviejo, muy respetuoso con el texto original, logra crear una versión más fresca y directa, como, si fuera, por usar un término artístico, el restaurador de esos cuentos a los que les saca nuevo brillo. Cada cuento, por sí solo, es una joyita literaria que, poco a poco, irá calando en el pequeño lector y creando en él la afición por la literatura.
Veinte cuentos clásicos no es solo un libro para leer, sino para escuchar porque muchos de los pequeños receptores aún no saben leer y necesitan que un adulto -padre, madre, educador...- les atrape las palabras y se las ofrezca en forma de cuento. Este libro es, sin duda, ideal, para entresacar un cuento cada noche, pero también nos parece interesante que esté en las aulas porque el cuento clásico, insistimos, tiene mucho qué aportar.
Federico Delicado, por su parte, es el ilustrador de estos cuentos y lo hace con dibujos a todos color que ocupan páginas enteras del libro y que se fusionan con el texto. En las ilustraciones de Delicado los animales, a menudo, se asemejan a los humanos. En cada cuento cambia, de alguna manera, de registro porque cada cuento exige una mirada atenta y una recreación singular.
En suma, Veinte cuentos clásicos es un libro hermoso, un buen regalo para niños y mayores.

viernes, enero 17, 2014







Yo Milton,
Haydé,
Kalandraka, 2007.

Miton es un gato que cuenta, en primera persona, su vida. No es un gato distinto a los demás, en absoluto. A veces se enfurruña, otras busca cazar ratones, come pienso y tiene unas uñas afiladas. Milton es una especie de filósofo que medita por la noche acerca de lo que le va a suceder mañana.
El libro es un álbum ilustrado pequeño, muy apropiado para los primeros lectores a los que va destinado. Pese a lo minimalista de la historia, el texto atrae por la sencillez y por la sobriedad con la que es capaz de resumir el comportamiento de un gato.
Las ilustraciones, en blanco y negro, recrean esos instantes de la vida de Milton que, aunque se repitan a diario, nunca son iguales porque el devenir del tiempo está presente en esa especial manera que tiene Milton de contar sus cosas.
Yo, Milton sigue siendo un libro muy atractivo para los primeros lectores o los que se inician en el mundo mágico de las letras. Los ojos de Milton, sin duda, atrapan desde el primer instante.

Los botines del lobo (2014)
Cuentalunas: México,
Ilustrado y escrito por Lorde.



"Había una vez .../ un lobo bohemio/ que vivía  en Brabante/ vendiendo buñuelos". Así empieza este cuento, escrito e ilustrado por Lorde, Los botines del lobo. La autora rompe con el rol habitual del lobo en los cuentos clásicos y lo convierte en un personaje sencillamente delicioso o bohemio, como se le califica en el primer verso.
El poemario está escrito en arte menor y mantiene un ritmo constante basado, esencialmente, en la rima asonante y en los paralelismos. Son habituales también las enumeraciones y los encabalgamientos que permiten que se acumulen las ideas. Por todo ello el texto es muy apropiado para los primeros lectores o los que están empezando a leer.
 Los botines del lobo, por otro lado, contiene un ingrediente que lo hace aún más especial: juega continuamente con la letra "b" ya que el propósito de la autora es, desde 2004 gracias al proyecto Cuentalunas, favorecer que los niños aprendan a leer y, a la vez se diviertan. De ahí que el libro se presente con un cuadernillo para que los pequeños puedan completar las "b" y pintar los dibujos.
Ahora bien, pese a que la idea es que, en esa ocasión, se aprenda la letra "b", el cuento huye del didactismo hueco ya que fomenta las vertientes lúdica y creativa en el niño.
El lobo protagonista, ansía unos botines de un color un tanto extraño, "burgundy" con "broches" y, después de viajar por diversos países todos con "b", llega a la casa de un barón -con monóculo- que coleccionaba botines. Tras diversas peripecias que incluyen una limpieza de los pies por parte del lobo, barón y lobo acaban brindando para sellar su amistad. Si el lobo no es ni mucho menos feroz, el barón resulta ser un excéntrico simpático. La peripecia concluye en Badajoz donde nuestro lobo "abrió una taberna / se montó un tablao/ y ahora es bailaor".
Otra particularidad del proyecto es que puede descargarse por internet.
Lorde, cuyo verdadero nombre es Lourdes García Esperón, ilustra, como hemos dicho, el relato. Capta instantes y destellos. Su lobo es real, pero se comporta con dulzura ya que, en todo momento, huye de los estereotipos.
Nos parece, en suma, una idea valiente y oportuna. Aguardamos las siguientes entregas de Lorde y aconsejamos a padres y educadores que comiencen a familiarizar a sus hijos con este lobo de pies bastos y bombachos que acaba bailando en Badajoz y calzando unos botines de color bugambilia. Ni más ni menos.

Texto Los botines del lobo
Cuaderno Los botines del lobo

jueves, enero 16, 2014



También fueron jóvenes / També van ser joves,
Jordi Sierra i Fabra
Bambú editorial, 2013.


Jordi Sierra i Fabra sabe mucho de la superación personal y del esfuerzo que cada persona ha de llevar a cabo si quiere conseguir sus sueños. Él confiesa que nunca se aburre, que siempre bullen historias en su cabeza y que es como una especie de antena parabólica siempre en acción.
De ahí que no nos sorprenda este libro en el que el autor barcelonés ha querido plasmar, de manera imaginaria, pero veraz, la infancia y juventud de algunos personajes históricos que también se caracterizan por su tesón y fuerza de voluntad.
En También fueron jóvenes (Tamé van ser joves) , Sierra i Fabra repasa, recrea o inventa distintos momentos de los inicios de Verne, Edison, Jane Austen, Picasso, Lennon,  Einstein, Gandhi, Mozart, Ana Frank y el propio Sierra i Fabra. Son figuras distantes en el tiempo, pero cercanas en la materia humana porque, si leemos despacio los retratos que Sierra i Fabra nos ofrece, descubriremos esa chispa especial que hace que algunas personas puedan alcanzar sus metas y otras quizá no. Ni obstáculos ni limitaciones ni presiones pudieron parar la evolución de escritores, músicos, pensadores... Es más, pese a que algunos vivieron en circunstancias extremas, de todos ellos se desprende el coraje por seguir adelante.
Con ese estilo vibrante, directo y enérgico que caracteriza al escritor, se van desvelando los distintos personajes a través de sus propias palabras, de sus esperanzas, de sus ilusiones. El diálogo es importante siempre en la obra de Sierra i Fabra. Sus frases cortas, casi sentencias, cierran cada uno de los cuadros con la proyección hacia el futuro.
Fernando Vicente ilustra cada una de los capítulos con un dibujo del rostro del personaje de carácter realista, aunque también evocador porque nos ayuda a que imaginemos el rostro que tuvieron estas figuras en su juventud.
Es un libro breve, que se lee de manera rápida y que resulta muy interesante para los jóvenes, pero también para los adultos ya que traza de manera original y certera las líneas maestras que pueden modular toda una vida.

lunes, enero 06, 2014


Queda la música,
Antonio García Teijeiro - Tesa González,
Amigos de Papel, León, 2013.



"Pero queda la música" canta Luis Eduardo Aute al final de una de sus composiciones. Pero queda la música, ni más ni menos. Frente a los vaivenes de la vida, a los contratiempos, a las mudanzas, a las tribulaciones personales, a los sinsentidos, pese a todo y mucho más, nos sigue quedando la música. Y esa evidencia la recoge en versos Antonio García Teijeiro y la plasma en ilustraciones Tesa González en este libro precioso titulado, precisamente, Queda la música.
Al principio, el sonido se confunde con el viento, pero, poco a poco, se impone la realidad: es el eco de un instrumento. Y a partir de aquí, el pentagrama, silencioso, comienza a poblarse notas danzarinas, fugitivas, juguetonas, graciosas que, con sus bailes, van dotando de vida a los instrumentos. No hay melodía sin música. No hay música sin instrumentos. Sin partituras ¿qué hay? Las notas, como si fueran hilos, en una metáfora muy acertada, van tejiendo su especial urdimbre y surge una sonata, un violonchelo, una zanfona...
Queda la música es un paseo exquisito por los orígenes de la música, por el pentagrama, por las notas y los compases. Después, ese mundo, en apariencia abstracto, de la mano del poeta, se humaniza y la melodía se impone. De esta manera, tras un preludio de tanteos, aparecen los instrumentos, el violín, el violonchelo, el piano, la viola, el oboe, el clarinete e, incluso, la humilde gaita, en claro homenaje a la tierra del poema ("Sueños de gaita. / Canciones mudas./ Cuentos sin voz./ Notas oscuras."). Todos forman parte de una orquesta muy especial, que emociona, que divierte, que baila y sueña. García Teijeiero aprovecha también para homenajear algunos estilos como es el jazz o al grupo musical "The Beatles" que, por obra y gracia de la poesía, queda inmortalizado ("Tenían un submarino amarillo / en el que viajan / por el fondo del mar / de los sueños"). Así, se personifican el bajo de Paul, la guitarra de Harrison o la batería de Ringo porque, como resumen Lennon: "Paz, amor y rock and roll".
No olvida tampoco el poeta la armonía dulce y galante del Vesalles del XVIII ("Damas y caballeros, / con collares y sombreros, / se mueven con elegancia") ni la esencia del haiku ("En un columpio, / vaivén de notas locas./ Ríen los niños").
La melancolía, el sueño, el juego, pero también la diversión y la alegría aparecen en estos poemas que son un verdadero regalo para los sentidos. Teijeiro juega con la metáfora, con la personificación y con las elipsis para crear una atmósfera musical muy contagiosa. Son poemas juguetones que bailan al son de las palabras, que crecen y se adelgazan, que cambian de línea y vuelven a subir.  Las ilustraciones de Tesa González acentúan el lado naïf del poema. Palomas de papel que llevan en su pico mensajes especiales, las notas que se arremolinan formando un mosaico de color, el pentagrama que se "se levanta de la cama", las manchas luminosas que no significan nada pero que lo contienen todo, las letras caprichosas, un pez salado tocando el fagot, el moscardón que vuele ruidoso o el abuelo que toche el chelo e, incluso, los besos del trombón que no son solo abstractos sino besos reales o los Beatles y el ronquido del contrabajo. Y, por último, el final, en un tren singular, el de los instrumentos que: "Unas veces dicen: ¡ven! / Y otras dicen: ¡Vete!".
Queda la música es un poemario infantil, pero al alcance de todos. Cuando uno es niño, parece decir el poeta, puede entender mejor la poesía porque tiene los ojos del alma limpios y no necesita nada más que sentir. Eso se pide a los lectores del libro, que sientan y se dejen envolver. Niños y mayores unidos por el mismo embrujo, el de la música. Es un libro que apela al sueño, a la sensibilidad y a la ilusión: "Quiero soñar. /Quiero escuchar / notas que brillan / cerca del mar". Abramos nuestros sentidos y, atentos, que la música empieza.
El libro es un álbum ilustrado, editado con mimo por Amigos de Papel. Otro regalo de Reyes.

viernes, enero 03, 2014


Las tres Reinas Magas,
Gloria Fuertes - Beatriz Ujados,
Fundación Gloria Fuertes, 2007. 


Un año más, los Reyes Magos se acercan montados en sus dromedarios para atender a todos los niños del mundo y ofrecerles algún juguete. Esta sería la versión ideal de sus Majestades de Oriente, aunque, por desgracia, no pueden llegar a todas partes y los seres humanos tenemos la obligación de ayudarlos.
En estas fechas, una obra de Gloria Fuertes, Las tres Reinas Magas, cobra especial relevancia y actualidad. Es un libro que nunca pasará de moda y que convendría que las nuevas generaciones lo leyeran e interpretasen porque hablamos de una de las piezas teatrales más jugosas de esta escritora madrileña.
La obra nos presenta a tres mujeres, valientes y esforzadas, que, obligadas por las circunstancias, tienen que ser ellas las que vayan a dar gloria al niño Jesús. "Por primera vez en la historia" y es que sus maridos no pueden por distintas causas, debidas a las guerras y a las sinrazones políticas.
La obra contiene muchos elementos criticos, aunque los niños y niñas la leerán con una sonrisa porque las situaciones que viven Melchora, Gaspara y Baltasara son realmente divertidas y estrambóticas. En su viaje hacia Belén sufren todo tipo de contratiempos, se enfadan y se vuelven a reconciliar, pasan frío y alguna penalidad, pero, contra viento y marea, llegan al portal porque son mujeres empecinadas que tienen una misión qué cumplir.
Gloria Fuertes escoge elementos cotidianos y los trasvasa a estas tres reinas tan especiales que no son tan majestuosas acaso como se espera de unas Reinas Magas, pero sí son más de carne y hueso, se confunden, se irritan, se compadecen, se apiadan, son vulnerables.
Las tres Reinas Magas no tienen mucho qué ofrecer, pero lo hacen con amor para que niño ame y crezca y el niño lo entiende y mantiene con ellas un diálogo admirable. A partir de ese momento, cada cinco de enero, las Reinas piden un deseo: poder llevar a todos los niños del mundo juguetes de la paz.
Las ilustraciones de Beatriz Ujados inciden en la humanidad de las mujeres, que pierden el pose hierático tradicional de los tres Reyes Magos y adoptan ese aspecto más cercano a la tierra, comen, ríen, se emocionan, se lamentan y se enternecen... y, eso sí,  duermen sin coronas y sin zapatos. 
Las tres Reinas Magas está escrito con gracejo, con un ritmo teatral imparable, ya que los diálogos son breves, se suceden con rapidez, pero los textos rezuman poesía. Son frecuentes los juegos de palabras, los diminutivos, las metáforas y las paradojas. El verso y la prosa conviven en armonía mientras estas tres Reinas siguen, una y otra vez, reivindicando la paz. Gloria Fuertes, al fin, nos emociona como siempre. Un buen regalo para Reyes. 


viernes, diciembre 27, 2013







 Versos del mar,
Carlos Reviejo - Javier Ruiz Taboada - Paz Rodero
Madrid, SM, 2013.

Versos del mar es un libro bellísimo, no solo por los poemas de Carlos Reviejo y Javier Ruiz Taboada, sino por la ilustraciones de Paz Rodero, que suponen una explosión de luz y de color en cada una de las páginas del libro.
En 30 poemas los autores tratan de acercar el mar a todos los lectores y lo hacen con indudable gracia y gracejo ya que combinan el humor, la ironía incluso, con imágenes de indudable lirismo, como en el poema dedicado a los amores imposibles entre el sol y la luna:
"Ni darse un baño de espuma
juntos, como dos amantes,
pueden el sol y la luna.
Uno siempre se va antes".
El poema "Marina", por ejemplo, es un ejemplo espléndido de sensibilidad poética:
"En loa mares muy pronto,
despunta el alba.
Entre luces despierta
la madrugada".
Notamos la ironía en la amistad curiosa entre distintos peces, como el pez remo y el pez sierra que, leemos, "Son amigos, pero menos".
En otro, titulado "En el fondo del mar", una gaviota le pide al cormorán que le enseñe el fondo del mar y ahí tenemos el diálogo genial:
"-Me lo tienes que enseñar
-le propuso la gaviota,
-¡Si tú no sabes nadar!
-Es verdad, estoy idiota".
Diversos, pues, son los registros de este ramillete de poemas como diversos son los personajes que aparecen y las situaciones que se describe. Domina la personificación, aunque también aparecen las nmetáforas, las exclamaciones o las interrogaciones retóricas. Son versos de ritmo muy carcado, con rimas asonantes o consonantes, que recrean escenas cercanas al mar, pero de una manera muy natural y cercana.
Versos del mar es un álbum ilustrado destinado a los primeros lectores, aunque puede gustar a cualquier lector de cualquier edad porque la poesía, insistimos en ello, no conoce ningún tipo de barrera generacional.
Los poemas fluyen, como la propia agua del mar. Neptuno, las sirenas, algún pulpo, la balleza, todo tipo de peces, los corales, el pirata, el fondo del mar con sus tesoros conviven con las gaviotas, con la luna y el sol y con los propios lectores. Son poemas muy aptos para ser recitados en público, por ejemplo, en alguna celebración escolar.
La amenidad, la gracia, la imaginación, la luminosidad se dan la mano en este libro para deleite de sus lectores. La poesía se sigue mostrando como un género imprescindible para potenciar la sensibilidad en los primeros lectores.
El poemario juega con distintos tonos, desde el alegre, hasta el más melancólico, pasando por el cómplice. Hay continuos juegos de palabras y guiños al lector para implicarlo en la lectura de manera muy directa. Las adivinanzas, las seguidillas e, incluso, la canción de cuna se pasean por el libro compartiendo protagonismo con mensajes ecológicos y consejos que inciden en que hay que respetar y cuidar el mar. Eso sí, sin perder en ningún momento ni la gracia ni la chispa poéticas.

Y nació Jesús,
María Menéndez-Ponte  - Roser Rius
Madrid, SM, 2009. 


Y nació Jesús forma parte de la colección Pictogramas de SM. Es un libro que ya tiene varios años, pero que no ha perdido la vigencia. Siempre, en Navidad, vuelve a cobrar protagonismo. Va ahora mismo por la séptima edición.
María Menéndez-Ponte narra el nacimiento de Jesús con todos los detalles que a un niño le pueden interesar o llamar la atención. Lo hace de manera sencilla y muy clara, aunque no excenta de rigor. Gracias a los pictogramas de Roser Rius el texto resulta asequible para los primeros lectores y les ayuda a aprender a leer.
Y nació Jesús recoge la historia que narran los Evangelios, pero María Menéndez-Ponte le añade cotidianeidad porque parece que nos esté contanto algo que acaba de ocurrir, que puede ocurrir en cualquier lugar. Humaniza, por así decirlo, la situación y a los personajes que, sin perder la grandeza, se muestran cercanos al niño. De esta manera, abunda el diálogo porque son personajes que protagonizan su propia historia y la viven nuevamente para nosotros.
El relato, tierno y directo, es un regalo adecuado para que los niños entiendan qué se celebra exactamente en Navidad y aprendan que los aspectos comerciales son, desde luego, secundarios.

jueves, diciembre 26, 2013


La talpeta que volia saber qui li havia fet allò al cap / El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.
Werner Holzwarth - Wolf Eribruch,
Kalandraka, 1989


El cuento clásico de Werner Holzwarth sigue siendo un regalo perfecto para los niños y niñas más pequeños. Es un cuento desenfadado, lleno de humor y desparpajo.
kalandraka lo ofrece en distintos idiomas, el catalán, gallego, euskera y portugués, con lo cual se favorece aún más su difusión.
Cuando un dia el señor topo salió de su agujero algo le cayó en su cabeza. Como el topo es medio cegato no supo quién le había hecho eso y, muy indignado, fue a preguntar a todos los animales, a la paloma, al caballo, a la liebre, a la cabra, al cerdo, a la vaca... y ninguno era el dueño de eso que lucía en su cabeza. El topo, eso sí, aprendió mucho de los otros animales, aunque fueron las moscas quienes le dijeron que era una caca de perro lo que llevaba en la cabeza. Al fin se desveló el misterio.
El cuento, que podríamos calificar de escatológico, divierte a los primeros lectores por el trato tan normal que recibe algo que no suele aparecer en literatura y que siempre provoca la risa, aunque sea tan necesario.
El ilustrador, Wolf Eribruch, incide en el objetivo del topo y, como en un escaparate abierto, muestra cómo son los excrementos de una serie de animales que no dudan en compartirlos con los lectores para deleite de uno y, por desgracia aún es posible, escándalo de otros.
El libro se presenta en formato de álbum ilustrado con distintos juegos tipográficos. Son todos animales de granja y cada uno come distintos alimentos, de ahí que cada uno sea distinto, pero, a la vez, necesario.
En definitiva, un libro imprescindible en las bibliotecas de los primeros lectores.
El cuento, por otra parte, ha sido traducido a más de 20 lenguas y se sigue publicando con mucho éxito de lectores. Por algo será.

viernes, diciembre 13, 2013

La palabra nana o canción de cuna nos habla de la poesía más pura, la tradicional y anónima. Las nanas son las cancioncillas que las madres, abuelas, tías, hermanas... cantan, a veces de generación en generación, a sus hijos, nietos, sobrinos… con el afán de hacerlos dormir, de provocarles una transición dulce de la vigilia al sueño. En todas las partes del mundo existen estas canciones que, de alguna manera, se relacionan porque comparten un mismo sentimiento, un mismo objetivo.

Si me permiten, citaré a García Lorca que fue uno de los primeros en fijarse en la grandeza de estas humildes composiciones:” Para provocar el sueño del niño intervienen varios factores importantes si contamos, naturalmente, con el beneplácito de las hadas. Las hadas son las que traen las anémonas y las temperaturas. La madre y la canción ponen lo demás.”

Caballitos de sal recoge una serie de poemas a los que ya llamo nanas o canciones de cuna, aunque quizá no lo sean en el sentido recto del término. Son pequeños poemas en los que he tratado de condesar un sentimiento y una emoción que no sabía muy bien como canalizar y que surgió en forma de poema infantil. La primera nana que escribí se la dediqué a uno de mis sobrinos, al menor, a Héctor, es la “Canción de cuna para Héctor”. Este poema alude al mar y a ese especial magnetismo que nos produce su contemplación. Quizá porque soy persona de costa he escogido como personajes de mis poemas a los habitantes del mar, sublimados, eso sí, con una especie de halo nostálgico. Así, el niño marinero que se quiere echar a la mar o la niña que se va a navegar son símbolos de los sueños que, a menudo, chocan contra la realidad. Ambos, niño y niña tienen ansías de libertad que no siempre se materializan. El mar o la mar, más bien, encarna ese mundo mágico, sin final, inalcanzable, en donde todo es posible. Esa es la carga emocional que tiene el mar en los poemas. El color azul, los barcos, las gorra marinera, las estrellas, las sirenas... son motivos recurrentes en este poesía y, si lo pienso bien, suponen la otra cara de la vida, la cara feliz, no encorsetada, pura y primitiva, aquello que yo quisiera legar a los niños que me rodean”

“A mí dadme caballitos de sal,

Una estrellita rosa

Y pedacitos de coral.

A mí dadme

El azul de las olas

De todo el ancho mar

Que me pueda acariciar”

Nunca he sido especialmente niñera, es la verdad. Me siento más a gusto rodeada de adolescentes, pero, cuando veo un recién nacido, hay algo que me une al mundo, que me calma, que me lleva a ese ideal en que todo es posible. Por eso me puse a escribir nanas, porque quería, de alguna manera, ser el hada de la que hablaba García Lorca y mostrar a los niños que, pese a todo, vale la pena estar aquí, haber llegado, sentirse vivo. La risa, la alegría, las melodías, la suavidad de los gestos... son detalles que acompañan al niño en su día a día y que he querido plasmar en las nanas, así como los obstáculos que tendrán que superar porque el sueño no siempre es fácil y a veces no llega (las estrellas lo impiden, la hiedra...).

Caballitos de sal es un poemario que no ha surgido de un día para otro, que se ha ido gestando, despacio, que es fruto de mi propia evolución personal y refleja algunos de mis anhelos y, por supuesto, encierra el cariño que, a veces, uno no sabe como ofrecer y que yo he brindado en forma de palabras.

Decía que Héctor fue el primero, pero a él le siguieron Elba, mi sobrina a la que dediqué tantas nanas... y Joana, la hija de Carme Masip, aquí a mi lado, que fue su primera hija... y más niños y más niñas... y todo un rosario de balbuceos, de miradas, de encuentros y de conocimientos hasta llegar a Teresa, mi propia hija. Cuando ella nació yo ya llevaba un bagaje de ternuras y cariños a mis espaldas, ya sabía del olor de la piel de un recién nacido, de la fuerza de sus dedos o de su mirada, pero lo que no sabía, y ella se encargó de enseñármelo, es que podía superar mis propias limitaciones y mis propios miedos para curar los suyos. Es curioso el prodigio de la maternidad.

En suma, Caballitos de sal es un libro muy cercano a la poesía tradicional, que reivindica el género de la nana y sus orígenes humildes. Donde haya una mujer que se derrame, toda amor y ternura, para guiar el sueño de un niño, allí habrá una nana. La luna, las estrellas, las luciérnagas, los personajes de los cuentos, las frutas más sabrosas, el conejito rosa... todos ellos solo tienen un objetivo:

“Traedle alegría,

Quitadle las penas,

Pero no la despertéis

Que la niña duerme”.

El libro es un álbum ilustrado que tal vez sirva para arrullar a los niños, pero sobre todo para enseñarles a contemplar porque, sin duda, las ilustraciones de Yolanda Mosquera son espléndidas y, pese a que no hemos coincidido aún, ha sabido penetrar en el alma de los poemas y los ha recreado doblemente porque ha realzado, con sus motivos, aquellos elementos que, de otra manera, hubieran pasado desapercibidos. Es un trabajo lleno de sensibilidad y magia el que ha hecho Yolanda, a la que también se la puede calificar de hada.

Por último, quiero dar las gracias a todos los que hoy habéis venido a acompañarme. En estos tiempos de tribulación, es importante tener claras las señas de identidad y reconocer deudas y afectos. Gracias a Ángela y Ester Sánchez, almas del libro. Gracias a María García Esperón, gran escritora mexicana y excelente persona que, con su palabra, ha enriquecido estos Caballitos de sal. Gracias a Carme Masip, mi amiga de tantos años, por arroparme siempre. Gracias a Elba, la niña que ya creció, pero que sigue conservando la misma mirada limpia y pura y a Teresa que, quizás sin ser muy consciente, ha provocado que finalmente se publique, hermosamente, el libro. Y gracias, en definitiva, a la Biblioteca, a Josep Toquero y a todos los amigos y amigos que estáis aquí. Antes, eso sí, quisiera aludir a un último aspecto personal y emocional. Hoy, festividad de Santa Lucía, es un día señalado para mí porque hoy mi abuelo Antonio hubiera cumplido 109 años. No creo que haya sido el azar el que haya pensado en esta fecha.

Espero, en fin, que el libro, si lo leéis, os acerque también a esa otra dimensión en que todo es posible, la de los sueños y que acabéis ...”dormidos en vuestro velero”.

sábado, diciembre 07, 2013



 El regalo,
O. Henry. Ilustraciones Ofra Amit
S. 2013.


El regalo, de O. Henry es un texto clásico (de 1905) muy oportuno para las Navidades por los valores que transmite. Della y Jim son un joven matrimonio que pasan muchos apuros económicos aunque se aman profundamente. Buena prueba de ello es que prescinden de aquello que más les gusta (el cabello en el caso de Della y el reloj del abuelo en el caso de Jim) para conseguir la felicidad del otro ya que, al llegar la Navidad, desean poder regalar algo especial. El cuento se lee en clave de metáfora porque, precisamente, piensan en un obsequio que tiene que ver con aquello que, superando los egoísmos, han desechado. Así, Jim le compra unas peinetas a Della y esta le regala una cadena para su reloj. Las peinetas y la cadena ya no tienen sentido, aunque, simbólicamente sí, porque representan la capacidad de sacrificio y el amor que se profesan sin fisuras.
El regalo no es estrictamente un relato infantil, aunque tampoco deja de serlo puesto que es, como sucede a menudo con la literatura llamada infantil, un texto sin edad. Un lector maduro entenderá perfectamente el mensaje y quizás uno más joven se quedará con la anécdota, pero también sabrá ver el aspecto emocional del cuento. Un lector infantil necesitará la ayuda de un adulto para comprender el mensaje.
La editorial SM, muy oportunamente, ha hecho una reedición de El regalo espléndida que se convierte, nunca mejor dicho, en un muy buen regalo para la Navidad. El libro se presenta en forma de álbum ilustrado por Ofra Amit  de forma muy artística. Las imágenes que el lector contemplará en el libro son sencillamente espléndidas y se centran en esos momentos íntimos y cotidianos del matrimonio protagonista.  La portada, por ejemplo, es una metáfora de la cabellera que Della sacrificó por su marido. En cuanto a la tipografía es otro recurso muy bien empleado ya que las palabras aparecen en distintos formados, en negrita, en cursiva, en mayúsculas,,, para realzar lo que en cada momento sucede al personaje y empatizar más con él.
Del cuento de O. Henry se han hecho distintas versiones, una de las más entrañables es la que protagonizan Mickey Mouse y Minnie y que dejamos a continuación. Es un buen mensaje navideño, aunque debería ser un mensaje también atemporal como el propio relato.



viernes, diciembre 06, 2013

Semillas de papel
Bea y Silvia Gil
Algar, 2013


Eyla se ha instalado en el bosque con la pretensión de escribir, pero, como no lo logra, tala y tala los árboles para convertirlos en papel que luego arruga y echa a la papelera. El equilibrio del bosque se ha roto y hay que hacer algo por restablecerlo. Naia acude en auxilio de los animales y, con las hojas inservibles, construye unas hermosas figuras a imagen de los animales que han debido huir del bosque. Cuando Eyla ve que esas hojas convertidas en animales regresan al bosque, se da cuenta de su error y no sabe qué hacer. Decide, entonces, sembrar las hojas que el quedan con la esperanza de que broten de nuevo los árboles que ella destruyó. Y es así como germinan las semillas de papel.
Semillas de papel es un álbum ilustrado escrito e ilustrado por Bea y Silvia Gil y editado por Algar. Se puede leer en diversos idiomas, catalán, gallego y francés.
El libro es una delicada obra de arte que, de forma metafórica, trata de concienciar a los pequeños lectores de la importancia de respetar el equilibrio de la naturaleza. En esta ocasión, las semillas de papel han dado sus frutos, pero, por desgracia, en el mundo real esto no sucede.
Semillas de papel es un título simbólico que recrea, de forma armoniosa, con un texto suave y tierno, un tema actual. Las ilustraciones destacan por la abundancia de detalles y por los matices que recogen. Los ojos de Eyla, por ejemplo, cuando descubre su error, nos conmueven por la profundidad de la mirada y la tristeza que desprenden.
La magia, la ternura, la comprensión son cualidades que se desprenden del relato, que bien se podría calificar de fábula moderna. 
Con estas semillas tan especiales, niños y mayores, comprenderán que los pequeños gestos son importantes y que cada uno, en su parcela, puede contribuir a mejorar el mundo en el que vivimos. Eyla solo pensó en ella misma, no quiso hacer ningún mal y, sin embargo, lo hizo, aunque después lo pudo enmendar. Quizá sea mejor pensar antes en las consecuencias, nos vienen a decir la autoras. Cada uno de nosotros puede plantar una semilla, sin duda.

Construye tu origami de Semillas de Papel
Palabras para Caballitos de sal,

Por Teresa Martín Taffarel




En Caballitos de sal, Anabel recoge hilos de platas y caballitos de mar y los entreteje con lunas y estrellas, con luciérnagas y corales para bordar las canciones inspiradas por el sueño de todos los niños envueltos en el cálido hueco de la cuna.

Cantar al niño que nace es seguir esperando promesas de la vida. Es seguir creyendo en su vínculo de paz que nos aproxima a lo esencial. Es aprender a recuperar la mirada del asombro en unos ojitos que empiezan a mirar. Pero estas miradas recientes, también tienen que esconderse tras los párpados y dormir. Y para que pueda entrar en el reino del sueño, la dulce premura de la madre mece al niño con un ritmo que acompaña palabras apenas pronunciadas. Palabras que inventa la madre o que le regalan la tradición y los poetas.


Anabel compone esos poemas naturales, y lo puede hacer porque, desde los cofres cristalinos de su propia infancia y desde los niños que la rodean, rescata ecos y melodías que le llegan como una corriente siempre renovada.


Ese tiempo niño es tiempo de pequeños marineros que navegan por los barcos del sueño en busca de las maravillas del mar. Tiempo de risas y sonrisas que sobrevuelan cuentos aún no contados. Tiempo de llantos cazadores de sirenas saladas. Tiempo sin tiempo para el niño dormido en el regazo poético y amoroso de la madre.


A veces, como todos los niños, Elba-Mar o Teresa no se quieren dormir. Entonces hay que llenar su cuna de vestidos de amapolas, palmas y cerezas para que, cuando llegue el sueño, jugando a buscarse y esconderse, se encuentren por fin y dejen en el aire un silencio apacible en el que se prolonguen los ecos del canto. Héctor, en cambio, duerme feliz, y la poesía traspasa los límites de sus ojitos cerrados y adivina lo que descubre el niño en su viaje por el sueño. ¿Y Joana? Una nube se acerca a la cuna donde duerme. No hace ruido, pero su presencia puede despertarla. Y las palabras del poema, como la hiedra, la detienen, y así se va perdiendo en un cuelo grande sin atrever a desvelar su sueño.


Poemas de ternura, apenas dibujados con las palabras más simples, con imágenes que dejan el espacio poblado de vibraciones transparentes, con sonidos que sugieren territorios de fantasía aún inexplicados.


Las nanas de Anabel nos revelan una sensibilidad lírica en estado de asombro, dispuesta siempre a dejarse invadir por visiones de belleza posible y alcanzada. Belleza de las cosas pequeñas, momento único de la flor silenciosa, del canto amanecido, del amor total.

Y Anabel que, con su vida y sus palabras, sigue componiendo el poema, seguro que ya está pensando en otros cantos, en otros cuentos para todos los niños que seguimos esperando el regalo de su palabra sincera y pura en un próximo libro, y en otro, y otro, y muchos más.

martes, diciembre 03, 2013

Renato,
Manolo Hidalgo,
Kalandraka, 2013.

Renato, de Manolo Hidalgo es relato tierno y directo especialmente indicado para las primeras edades, a partir de 3 años. Las imágenes del propio autor son claras y directas. Texto e ilustración destacan por la plasticidad. La historia se resume en unas pocas frases, pero, dentro de su sencillez, condensa un mensaje que puede calar en el lector. 
A Renato le gusta mucho jugar Renato tiene una baja autoestima y, para solucionarlo, cae en un error, en principio grave. Renato es un reno y cree que su cornamenta le impide jugar y se siente muy torpe; de ahí que compre un serrucho enorme, pero, por un descuido, acaba talando el bosque y, con él, el hábitat de sus amigos. Ahora bien, el optimismo se impone y Renato hace de su obsesión la solución al conflicto: en sus astas van a anidar, mientras no crezcan los árboles, sus amigos los pájaros.
El relato habla de colaboración, de autoestima, de crecimiento personal y de autoaceptación.
Queremos detenernos un momento en las imágenes que son de líneas claras. Juegan con los colores negro, blanco y rojo y permiten que, a veces, no hagan falta las palabras.
El libro tiene un formato muy manejable para los pequeños. Renato es otro buen regalo de Navidad. La nieve, el reno, los árboles... contribuyen a crear esta atmósfera tan propia de las fechas de se acercan.
Hay que añadir que el personaje de papel, en esta caso, ha saltado a la ropa y son varias las prendas, comercializadas por CasaK que se pueden adquirir con este singular personaje.

domingo, diciembre 01, 2013

La llegada del Adviento supone un momento especialmente dulce para los niños. Son frecuentes en muchos hogares los llamados calendarios de Adviento que guardan una sorpresa cada día, normalmente en forma de golosina.
Pues bien, la propuesta que nos ofrece SM, es bien original. En Cuentos para preparar la Navidad se recogen 24 cuentos, un cuento por día, que deben empezar a leerse el 1 de diciembre para concluir el 24. A lo largo de esos cuentos, el pequeño lector asistirá a un encuentro muy especial. Como cada año, Osito celebra una gran fiesta por Navidad e invita a todos sus amigos. Este año, sin embargo, se encuentra con una desgradable sorpresa: solo tiene un adorno para su árbol. La idea que se le ocurre es pedir a todos sus amigos que traigan un adorno. Y así comieza el primer cuento. El resto dedica un cuento a cada uno de los animales amigos hasta llegar al cuento 24, "La pirámide de los animales" en la que, de forma muy especial, se descubre cuál es el mejor adorno de todos.
Animales de todo tipo y condición se alegran cuando son invitados por Osito y no quieren defraudarle. Todos se las ingenian para llevar un buen adorno. La jirafa, el oso panda, el elefante, el lobo, el canguro o el pollito, por citar solo unos cuantos, contribuyen a que la fiesta de Navidad sea, de verdad, inolvidable. El mensaje queda bien claro: la unión y la colaboración entre los amigos es esencial.
Los cuentos, muy breves y amenos, están escritos por Béatrice Garel y las ilustraciones son de Thomas Baas, quien presenta unos animales, que sin perder sus características, se muestran con comportamientos humanizados, así resulta más fácil que los niños se identifiquen con ellos.
El libro, además, regala un abeto de cartón muy especial que el lector deberá ir adornando con las distintas aportaciones hasta llegar a la final, la más bonita de todas.
Nos parece, en suma, una forma hermosa y original de ir preparando la Navidad con los más pequeños de la casa y un regalo estupendo para estas fechas.

viernes, noviembre 29, 2013


Colección Mi vida de héroe, 
Serge Bloch - Astrid Scaramus
Madrid, SM, 2011.

Samsam es un pequeño superhéroe que vive con sus padres, SamPapá y SamMamá. Sus aventuras son las de un niño normal, aunque matizadas por sus especiales poderes. Nos parece muy acertado escoger como protagonista de una serie infantil a un Superhéroe de su edad porque SamSam manifiesta los mismos problemas e inquietudes que puede expresar un niño. Así, resulta fácil establecer identicaciones y lograr afinidades.
En la colección "Mi vida de héroe" se abordan tres problemáticas específicas:
1. La afición de los niños a imponer su voluntad, en SamSam quiere mandar. Este pequeño héroe cósmico descubre que no es divertido querer mandar siempre porque corres el peligro de quedarte sin amigos; es mejor decidir entre todos.


2. La resistencia a irse a dormir, en SamSam no quiere dormir. Como a la mayoría de los niños, a SamSam no le gusta irse a dormir temprano y se resiste todo lo que puede, pindiendo cuentos o inventando excusas. En esta ocasión va mucho más lejos porque, sin que sus padres lo sepan, ve una película para mayores y eso le provoca pesadillas. Es mejor, por lo tanto, ir a dormir a su hora.
3. El primer día del colegio, en SamSam va al colegio. SamSam empieza el colegio y demuestra que es divertido porque haces amigos y muchas actividades. Su mensaje es positivo.
Los relatos, escritos por Serge Bloch e ilustrados por él mismo y Astrid Scaramus, están narrados con claridad y ternura. Resultan muy cercanos a los niños pequeños, no lectores y primeros lectores. Hay, a veces, algunos matices de ironía. A SamSam le acompañan sus amigos, su SamOsito, su familia y unas ganas enormes de pásarselo bien.
Al final de los libros se incluyen unos consejos muy sencillos y prácticos para "grandes héroes".
El formato de los libros, por otra parte, es también muy apropiado para los pequeños porque resulta fácil de manejar y de limpiar.
Las ilustraciones, por último, son divertidas y muy alegres. SamSam va vestido de rojo y es un superhéroe muy cercano, muy a la altura de los niños.


jueves, noviembre 28, 2013

¡Adiós, tristeza! / Adéu, tristesa!,
Meritxell Martí - Xavier Salomó,
Castellnou - Almadraba, 2013.
Tina está triste, aunque ella no sabe reconocerlo ni darle nombre. Solo sabe que se siente mal y que no tiene ganas de nada. Su amigo Toni no entiende qué le pasa porque ni una buena zanahoria la alegra. Este es el argumento de ¡Adiós tristeza! (Adéu, tristesa!), el tercer volumen de la colección protagonizada por los dos conejos amigos, Toni y Tina. Se trata de una colección avalada por el hospital Sant Joan de Déu y pensada para trabajar las emociones de los más pequeños. En esta ocasión, la tristeza.
El motivo del estado de ánimo de Tina es que su amigo se irá de vacaciones una temporada y ella lo echará mucho de menos. Cuando consigue verbalizar este sentimiento comienza a sentirse mejor. Toni le hace ver otras posibilidades. Juntos salen de excursión y atesoran fotografías que se convertirán en recuerdos cuando no estén juntos. Los buenos recuerdos hacen que uno se sienta mejor.
El libro se cierra con unas orientaciones para familiares y educadores en las que, de manera breve, pero muy efectiva, se dan pistas acerca de cómo podemos ayudar a los más pequeños a superar la tristeza.
Meritxell Martí es la autora de este texto, cargado de ternura y de reflexiones positivas, mientras que Xavier Salomó ilustra las aventuras de esta singular pareja de conejos con la que los niños y niñas podrán identificarse.
Adiós, tristeza! se presenta en forma de álbum ilustrado y es una excelente herramienta, no solo para los padres, sino también para los educadores. No debería faltar en ninguna escuela.