miércoles, junio 26, 2013


Mamá se ha marchado,
Christoph Hein,
Madrid, SM, 2005. (El Barco de Vapor, 177)



La pequeña Úrsula –o Ula como a ella le gusta que la llamen- siente que su familia es estable y se encuentra muy a gusto en su hogar. Su padre es escultor y sus dos hermanos mayores, Karel y Paul, pese a ser muy distintos, arropan a la niña siempre. Ahora bien, su mejor amiga es su madre. La madre de Ula es especial, siempre se ríe, aunque esté enfadada. Es directora de cine y, aunque viaja mucho, cuida de su familia continuamente. La vida para Ula es normal hasta que un día, su madre enferma y poco a poco va perdiendo la salud hasta que muere. Eso hace que todos vivan el duelo de una manera particular. Han de aprender a vivir sin su madre y eso es muy difícil.
“mamá se ha marchado” aborda, con transparencia y calidez, un tema tan complicado como es el de la muerte explicado a los lectores infantiles. A través de la mirada de Ula pasamos de la perplejidad al enfado, del miedo a la culpa, de la rabia a la aceptación. El entorno más cercano los rodea con una capa de piedad, trata de ayudarlos, pero lo único que logran es que se entristezcan aún más.
La familia de Ula supera cada uno a su modo el vacío que ha dejado su madre. El padre lo logra imprimiendo a su estatua, la Piedad, algún gesto de su mujer. Karel consigue interesarse por una chica, Petra; Paul comienza a encargarse de la cocina y Ula acaba viendo que sí, que su madre se ha marchado para siempre, al menos en el aspecto físico, aunque nunca en el plano emocional.
Christoph Hein escribe una novela conmovedora y llena de realismo. Logra atrapar al lector desde la primera página y consigue, gracias a los diálogos y a las reflexiones de los personajes, que nos vayamos acercando con lucidez al hecho de la muerte. Como bien dice el padre a Ula, cuando van a visitar la tumba de su madre: “El sepulcro no es más que un símbolo. Y no lo es para ella. Mamá ya no necesita absolutamente nada, al menos nada que nosotros podamos darle aquí en la tierra. El sepulcro es para nosotros, para ti, para Karel, para Paul y para mí, y para todos nuestros amigos. Nosotros necesitamos un lugar para nuestro duelo. Solo para eso tenemos el sepulcro. Porque lo necesitamos. Porque aquí tenemos la sensación de estar cerca de ella.”
“Mamá se ha marchado” da alguna respuesta y formula varias preguntas; pero sobre todo ofrece un camino en la superación del duelo. La familia de Ula deciden irse de vacaciones juntos, es la primera vez que lo harán sin su madre, y ese hecho los hermana y cohesiona como familia. Ula aprende a escuchar a su madre porque, como le dice su hermano: “Solo tienes que pensar en mamá, así la verás y podrás hablar con ella. […] Porque tú conoces a mamá. Y sabes perfectamente qué te aconsejaría. […] Habla sencillamente con ella y la oirás”.
En definitiva, un libro muy adecuado para los niños desde 10 años, escrito con delicadeza y respeto. Entre la muerte y la vida hay solo un hilo y Ula lo ha descubierto muy temprano.


lunes, junio 17, 2013

Ricardo Gómez,
Edelvives, 2013.




Samuel acaba de cumplir 10 años y eso para él es motivo de profunda reflexión porque el resto de su vida lo pasará con dos cifras. Y es que Samuel es, como indica el título del libro, “Un chico diferente”. Destaca por su habilidad obsesiva con los números. Todo para él es objeto de cálculo, desde una habitación a un árbol o unas sombras. Su vida gira en torno a ciertos miedos y ciertas manías que ha ido generando, por ejemplo, no le gusta que le toquen ni entiende de ironías ni de sutilezas verbales. Es un chico listo y muy observador, pero carece de habilidades sociales y no tiene amigos.
Su psicóloga ha tenido una idea excelente y le ha regalado el cuaderno en el que escribe su historia, la misma que Ricardo Gómez nos cuenta, porque “Un chico diferente” está escrito en primera persona, por un niño que, como cualquier niño, gusta de fabular e imaginar, pero él lo hace de una manera especial, porque colecciona cosas extrañas y hace fotografías aún más extrañas, aunque a él le apasionan y encuentra una secreta poesía en los números y sus combinaciones.
Samuel, por otra parte, siente miedo a un monstruo que vive en la zona oscura de su habitación, que es como él la llama. Es Moab, el Monstruo Abominable que siempre lo pone en aprietos porque es quien le sugiere que se salte las normas y las infrinja, con lo que Samuel acaba confundido y más angustiado.
Ricardo Gómez es profesor de matemáticas y eso se nota en el libro, pero el libro no es un libro de matemáticas sin más, en absoluto, el libro es el retrato de un muchacho con un síndrome de asperger, por ejemplo, o algún trastorno del espectro autista. Y es un libro que nos permite pensar y entender qué hay detrás de las aparentes excentricidades de Samuel, hay un niño que quiere ser feliz, que quiere vivir con sus manías y que necesita apoyo y cariño constantemente.
El libro, como decíamos, está escrito en primera persona, lo cual es un acierto indudable porque el autor podría caer en juicios más o menos paternalistas y no lo hace al permitir que sea Samuel quien se exprese con total normalidad porque para él sus colecciones, sus cuentas, sus números, sus manías forman parte de la vida, de su vida y es lo único que él conoce. Samuel reflexiona y entiende y hace esfuerzos para integrarse en la vida normal de su familia y en las rutinas de la escuela. La psicóloga juega un papel muy importante porque es quien lo guía y quien le marca las pautas. Las personas que sufren este síndrome necesitan una vida organizada en la que todo esté en su sitio y Samuel así lo manifiesta acostándose cada día a las 11, teniendo la hora de la familia a las 8 y siguiendo unos esquemas que, en cuanto se tambalean, hacen que él sufra.
Por otro lado, a Samuel le gusta la fotografía y su tío Luis lo entiende y le permite que realice las fotos que quiera, fotos inquietantes de sombras, de ramas, de objetos que a Samuel le inquietan porque no son simétricos.
Un chico diferente es un libro espléndido, sin duda, por esa capacidad que tiene Ricardo Gómez de permitir que sea Samuel quien se exprese, dibuje, piense y reflexione. Gracias a eso entendemos que quizá esas diferencias no sean tales al fin y al cabo. Jordi Vila Delclòs ilustra el texto y lo hace con acierto, captando las sombras, las oscuridades que atormentan al chico y de las que, de alguna manera, logra salir adelante gracias a las complicidades que se establecen entre otros personajes como Mar y Eva.
Una historia que no dejará indiferente a ningún lector. Muy recomendable para los educadores que traten con chicos tan especiales como Samuel.

viernes, junio 07, 2013



El fantasma Nicanor,
Ana Mª Romero Yebra,
Madrid, SM, 2013, (Cuentos de Ahora, 65).



El fantasma Nicanor es muy peculiar ya que está cansado de estar solo. Como quiere causar buena impresión decide bañarse y mejorar de aspecto. Después, gracias a un amigo, conoce a una fantasma a la que le gustan los colores alegres y cocinar y pasarlo bien. Juntos van a ser muy felices y, de paso, harán felices a los lectores.
Ana Mª Romero Yebra nos ofrece en El fantasma Nicanor un cuento en verso en el que, con un ritmo muy marcado, va desgranando la vida curiosa y para nada tópica de esta pareja especial. De forma muy lúdica, para favorecer la recitación de los versos, la poeta va desmontando las teorías negativas acerca de los fantasmas. Nicanor y su compañera no dan ni pizca de miedo.
Gusti es el encargado de ilustrar el libro y escoge unos dibujos muy directos, que permiten el contraste entre el blanco de las sábanas y el resto de elementos. Pese a que aparecen castillos y algún lugar sombrío, nos vienen ganas de reír porque este Nicanor con bufanda y sombrero parece muy buen tipo.
El fantasma Nicanor está escrito en octosílabos y con estrofas de cuatro versos, muy cercanas a la oralidad. Es un libro excelente para introducir a los más pequeños, a partir de 3 años, en el universo poético y, de paso, arrebatarles algún miedo.

lunes, junio 03, 2013


Una tormenta de miedo / Una tempesta de por,
Meritxell Martí. Xavier Salomó,
Castellnou/ Almadraba, 2013.



El miedo es una de las emociones más frecuentes en los niños. Conviene, para ayudarles a superar los pequeños miedos del día a día que sepan identificarlos y enfrentarse a ellos. No siempre es fácil porque, a menudo, cuesta detectar qué es lo que atemoriza al pequeño. Para ello, hay que darles herramientas para que sepan nombrar los miedos y, así, poder expresar sin temor qué es lo que les asusta y por qué. Jamás hay que reírse de estos miedos infantiles, en absoluto, más bien hay que saber acompañarlos en el camino que les llevará a crecer y a superar por sí solos los pequeños grandes baches de la vida.
De ahí que el libro “Una tormenta de miedo” (“Una tempesta de por”), de Meritxell Martí e ilustrada por Xavier Salomó, nos parezca muy oportuno. La historia que narra es divertida y cercana. Está protagonizada por dos simpáticos conejitos, Toni y Tina. Tina, en plena tormenta, va a visitar a Toni y se encuentra con que este tiene mucho miedo a los truenos y relámpagos. Tina descubre por qué y le ayuda a sobrellevar ese momento de angustia. Juntos lo pasan mejor y juntos se apoyan. Además, aprenden a conjurar los miedos con distintas fórmulas verbales y con una receta que nunca falla: un buen chocolate caliente.
La presentación formal del texto es muy importante puesto que se juega con la tipografía de las letras para señalar algunos momentos esenciales del relato. La ilustración es básica también ya que no solo se narra una historia real, sino que se evoca, en forma de cómic, una peripecia que los dos conejos pasaron una vez y que les provocó miedo, aunque, una vez superado, les hizo reír. Lo mismo sucede en esta ocasión: conforme pasa la tormenta, llega la alegría y la risa.
La editorial Castellnou / Almadraba, junto con el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona,  ha iniciado una colección protagonizada por Toni y Tina para trabajar las emociones en los niños. Es una muy buena iniciativa ya que no solo se dirige a los niños, sino a los adultos puesto que, al final de los libros, ofrece una serie de herramientas y consejos en torno a una emoción en particular.

domingo, junio 02, 2013

Kalandraka, 2013.

 


A veces es difícil explicar un concepto tan amplio y, a la vez, tan cercano como es el de la amistad. Arianna Papini tiene las respuestas y las ofrece en Ser amigos, un álbum destinado a los niños desde 4 años en el que se trabajan las emociones y los sentimientos.
De manera sencilla y muy directa descubrimos que la amistad está en los contrastes, en los pequeños compromisos del día a día, en las diferencias, en saber ser y estar cuando el otro lo necesita en los momentos difíciles. Ser amigos no es ser iguales y pensar lo mismo, de ahí que las ilustraciones presenten personajes desiguales, grandes con pequeños, aves con peces, mamíferos con reptiles… todos pueden ser amigos si así lo quieren, incluso los humanos que también aparecen en las páginas de este delicioso libro.
El afecto, la ternura, el apoyo mutuo… eso es la amistad. Un ratón y un elefante, un gato y un pez, un conejo y un pájaro, una jirafa y un colibrí… son algunas de las parejas dispares, a menudo contrarias, que, por obra y gracia de la amistad, se unen porque son capaces de superar las diferencias y, como dice la autora, “soñar un mismo sueño”.
La propia Arianna Papini ilustra el relato y lo hace empleando tonos suaves sobre un fondo plano de color para, precisamente, resaltar las figuras de los amigos.
Sin duda, Ser amigos es un muy buen regalo. El libro se ofrece, como ya se ha dicho, en formato de álbum y con una tipografía mayúscula puesto que los niños a los que va dirigido se están ya preparando para aprender a leer y el texto puede ser un buen trampolín para lograrlo.
El libro se presenta en castellano (traducido por Lola Barceló), gallego, portugués e italiano.

sábado, junio 01, 2013

El baúl de los sueños.
Rosario Bersabé Montes.
Ediciones Cardeñoso, 2013.
 (Cuadernos Literarios, 5)
 

Rosario Bersabé Montes nos regala El baúl de los sueños, un poemario especial, cargado de gracia y de ternura. En esta ocasión se centra en la poesía infantil, tan difícil y, a la vez, tan poco cultivada. No es nada fácil acercarse a los niños sin caer en la ñoñería o en la ramplonería. Rosario lo sabe sortea con gracia estos escollos porque su poesía es clara y diáfana, pero a la vez tierna e ingeniosa. Juega la poeta con las realidades cercanas a la infancia y las observa con ojos de niña para dotarlas de esa magia especial porque, en la mirada de un niño, nada nunca es igual. Todo provoca curiosidad a Rosario y es capaz de componer un poema hablando de un perro, de un gato, de una yegua, de una mariposa o de un gorrión. Sus versos resuman música y se sitúan muy cerca de los orígenes, en la más pura tradición oral. Son versos que pueden recitarse en voz alta y aprenderse de memoria porque suenan y resuenan como las campanitas que tan bien conoce la autora.
El poemario se organiza en torno a dos ejes temáticos muy marcados. Uno, el destinado a sus nietos por los que derrocha cariño. Son poemas con nombres propios que, con seguridad, se han convertido en unos regalos extraordinarios. Incorpora también a otros niños, cercanos a ella, a los que también regala un fragmento de su mirada poética.
La segunda parte de El baúl de los sueños es la más lúdica porque aparece el gracejo de la autora, sus especiales guiños al lector, ese desparpajo propio de la niña que aún es y que seguirá siendo. Solo la niña Rosario puede divertirse tanto cuando, en un poema, “Contando contando” en el que, entre números, menciona a varios niños que de alguna manera participan en una fiesta, aunque, al final, el que más años tiene: “se ha comido la tarta / y dice que fue un ratón”.
Rosaro Bersabé regala sus poemas a niños con nombre y apellidos, pero también a todos aquellos que se quieran acercar a su poesía. Las “Nanas”, con su idioma universal, son un ejemplo de ello.
El poema que da título al libro resume, acaso, toda su esencia y su finalidad. Un baúl que el ilustrador, Mario Teruel Avecilla, ha recogido muy bien en la portada. En ese baúl mágico, que es el baúl de Rosario:
“Hay libretas con poemas / y libros de bellos cuentos / para que gocen los niños / imaginando y leyendo”.
Por último, hay otro aspecto que se refiere a la oportunidad de la publicación del libro. El próximo día 9, en Vila-seca, en la CafeteríaLa Oficina”, la hija de Rosario, María Begoña Ramos, quien lleva el arte en su baile, presentará un espectáculo con el mismo nombre que el poemario, un espectáculo que sus pequeñas bailarinas regalarán a todo el que quiera asistir y en el que la poesía, la música y el baile se unirán, una vez más. No hay fronteras para el arte.

martes, mayo 28, 2013

El caracol Friolero,
Joan Pla,
Alzira, Algar, 2013. Calcetín, 84.

El caracol Friolero, de Joan Pla, es un texto perfecto para los primeros lectores.  Narra, de forma sencilla,  las aventuras de un pequeño caracol nacido la víspera de Navidad que tiene frío y que pretende alcanzar el sol. Contra todo pronóstico, lo logra.
El cuento es muy realista puesto que el caracol, aunque consigue llegar al sol, no consigue cambiar el clima, pero sí aprende a adaptarse al mismo. Esa es la lección de relato: no siempre se pueden soslayar las circunstancias adversas, pero sí se las puede transformar y ver en ellas un motivo de evolución personal. En este caso, Friolero aprende a combatir el frío y a aceptarlo.
El caracol friolero está ilustrado por Cristina Durán con unos dibujos tiernos y muy claros, que se centran en las emociones: la alegría, la duda, el asombro… Los niños se identificarán, sin duda, con ellos y con el propio caracol que, de alguna manera, representa la obstinación y la voluntad.
Los sueños y las ilusiones son importantes en la vida, nos dice el autor, y nada debe impedir que vayamos en su busca. Friolero se hace amigo del sol cuando todos se reían de semejante empeño.
En suma, un libro que permitirá a los más pequeños pasar un buen rato acompañando a este caracol intrépido en busca de lo imposible.

lunes, mayo 27, 2013


Pinto & Chinto
Kalandraka, 2013.
 

Nicomedes es un joven simpático que tiene un problema: se está quedando calvo y no encuentra ninguna solución. Y es que a Nicomedes se le ocurren las posibilidades más peregrinas para solventar su calvicie. De manera dual, como si fuera un espejo, cada solución de Nicomedes tiene una respuesta poco adecuada o cuanto menos extraña:
-se pone una peluca y… se le sube un peluquero
-se pone un trozo de césped y …  se le sube un futbolista
-se coloca serpentinas y… se le sube una pareja a bailar
-se coloca una madeja de lana y… se le sube una anciana a hacer calceta.
-se cubre la calva de espaguetis y… un señor se pone a comer.
Las situaciones que se describen son absurdas y de puro extrañas provocan la carcajada y la sorpresa porque, en el fondo, tiene su lógica que si te pones, por ejemplo, césped en la cabeza… venga un futbolista a entrenar en ella. Nicomedes sigue pensando y un avión le aterriza en la calva. Es más, tiene una idea, se le enciende la bombilla y, ¿qué diréis que ocurre?: ¡se le sube un cobrador de la luz! Así que el pobre, medio desesperado, acaba dando en el clavo: opta por ponerse una raspa de sardina y su gato, que lo acompaña a lo largo de la historia, se le sube rápidamente, con lo cual se cumple el objetivo doblemente porque se disimula la calva y, encima, a veces, parece que lleve cola, con lo moderno que es eso.
El texto, como estamos viendo, rezuma ironía e inteligencia porque no solo es un relato de humor, cercano al nonsense y al surrealismo sino que también, entre líneas, hay algunas notas de fina crítica social como la del cobrador de la luz que no pierde la ocasión para sacar dinero.
Nicomedes el pelón, de Pinto & Chinto es un relato directo, muy ocurrente, ingenioso y divertido. Sus ilustraciones son expresivas y reproducen imágenes que parecen imposibles, pero que suceden: ¡un avión aterrizando en la calva! Todo contribuye a que el pequeño lector, a partir de 5 años, fomente su imaginación y aprenda, de paso, que lo que, en principio es un problema, puede convertirse en un punto de partida, como es la calvicie de Nicomedes que él transforma en virtud.
Excelente texto que se presenta encuadernado en cartoné en un formato muy adecuado para los primeros lectores. Eso sí, lo advertimos: nadie, pequeño o grande, va a resistirse a la mirada miope de Nicomedes.

jueves, mayo 23, 2013

“El hada Menta”
María García Esperón
Cuba, Editorial Gente Nueva, 2012.


Cuando era pequeña me compraron varios cuentos troquelados clásicos que aún conservo. Después yo misma regalé, años más tarde, otros a mi sobrina. Y ahora recibo para mi hija el precioso troquelado “El hada menta” de María García Esperón. El cuento viene envuelto en aromas fragantes. Observo, con alegría infinita, que el texto se presenta en el mismo formato de mi niñez, ahora recreado en Cuba y constato que, afortunadamente, los niños son niños en todas partes y en todos los tiempos.
El cuento está editado por el también poeta Enrique Pérez Díaz y se ha publicado, en Cuba, en la Editorial Gente Nueva. Su formato, apaisado, es muy apto para las manos tiernas de los más pequeños. Se presenta en cartón con unas ilustraciones llenas de color y de magia a cargo de Nelson Ponce Sánchez.
María García Esperón sabe mucho de hadas y las convoca, a menudo, en sus poemas. En esta ocasión le ha tocado a un hada muy particular de pelo verde y aire fresco: el hada Menta. Cuando el hada Menta sale a pasear todo es posible.
El poema que forma el cuento está escrito en pentasílabos y se estructura en estrofas de cuatro versos con rima asonante, aunque destaca la rotundidad de las rimas agudas que imprimen carácter al poema.
El hada Menta reparte sus dones y hace que todo parezca más fácil, que no exista ni maldad ni desencanto y que el mundo sonría a su paso. Y es que el hada Menta sabe muchos secretos que solo cuenta al que la acompaña en sus paseos. ¿Alguien quiere ir con ella?






martes, mayo 14, 2013



La pequeña coral de la señorita Collignon, Lluís Prats, Casals: 2012


“La pequeña coral de la señorita Collignon” es una narración emocionante. Un narrador cómplice, en segunda persona, va desgranando la historia. La señorita Collignon es una maestra a punto de jubilarse, que trabaja en una Escuela de la parte alta de Barcelona. Arrastra un pasado emocional complicado, ya que no ha superado una historia de amor con un músico, que, en la actualidad, es famoso. La señorira Collignon, francesa de origen, vive en Barcelona por si el amor de su vida regresa.
La existencia de esta maestra de música y francés parece rutinaria, aunque ella es feliz a su manera. Hasta que un día, el inspector decide enviarla a un colegio conflictivo del Raval y allí empieza la verdadera narración. La señorita Collignon, cargada de cariño, de justicia, de respecto, aprende a valorar a sus nuevos alumnos. Su clase está formada por distintas nacionalidad y cada uno presenta una problemática distinta; tanto es así que la propia maestra se siente en la obligación moral de intervenir para tratar de ayudar a estos niños y niñas que se portan mal porque, de alguna manera, han de llamar la atención.
Esta maestra menuda y aparentemente frágil decide montar una coral y se empeña con tal ahínco que sus pequeños niños aprenden, día a día, a respetarse y a valorarse, a la vez que ganan en autoestima. Ahora bien, el corazón de la señorita es débil y ha de ser hospitalizada. En ese momento, todo se precipita hacia el clímax final.
Los niños, obstinados y firmes, organizan un concierto emotivo que nadie olvidará nunca y lograr implicar a distintas personalidades de la música y a todo su entorno cercano. Incluso, el músico por el que suspiraba la señorita se brinda tocar el piano. El concierto es sublime, aunque, por desgracia, es el último que escuché la señorita Collignon, aunque el más importante.
La amistad, el cariño, la responsabilidad, la empatía son temas muy importantes en la novela, en la que también aparecen críticas al sistema educativo que se fija más en el rendimiento material que en el emocional. Es una novela sutil, con un final que podría ser triste, aunque el narrador tiene la habilidad de proyectarlo hacia el futuro para que entendamos que esa Coral de una escuela del Raval acaba triunfando.
“La pequeña coral de la señorita Collignon” es un texto claro y diáfano, que apela directamente a los sentimientos y que demuestra que es cierto eso de que “la influencia de un buen maestro tiende al inifinito”.
Un relato destinado a los niños que conmoverá a los adultos, sin duda. Y lo que es mejor: nos hará reflexionar acerca de los prejuicios sociales en los que, por desgracia, tantas veces nos escudamos.

miércoles, mayo 01, 2013


Rosario Bersabé: “Poética en Gredos. Primera Antología”,
Alkaid Ediciones, 2013.

Rosario Bersabé participa en la “Primera Antología” de “Poética en Gredos” con una muestra de ocho poemas que la describen como una poeta completa y madura dueña de una voz  propia.
En esta ocasión, esta ecijana afincada en Vila-seca, ahonda en sentimientos profundos y cargados de desazón e, incluso, impotencia. No son poemas fáciles ni alegres los de Rosario sino rotundos y comprometidos con la misma entraña del ser humano, condenado a vivir con más preguntas que respuestas.
Los sueños, las pesadillas, las presencias que palpitan,  el insomnio y ese no saber si se está en plena vigilia o simplemente fuera del mundo, se observan en varios de sus versos:
“Huraño huésped que mi sueño vela
Arrópame con las sombras de la noche”
 “Humedecía con lágrimas sus manos
Mientras dormía”.
 Rosario Bersabé traza los caminos que llevan al centro de su alma. Busca refugios que no sabe ciertos. Añora protección y se siente desvelada e, incluso, perdida. Mujer de una pieza, busca la verdad en lo esencial y no siempre es fácil desdeñar viejas creencias y tópicos que nos rodean, aunque ella afirma:
“No me importa la muerte, ni me importa la vida,
Desterré los demonios del lamento
Y en ángeles no creo”.
Solo le queda seguir su camino, a veces duro, para lograr una recompensa que no siempre es la deseada porque, al fin, el ser humano siempre está solo, por muchas presencias que se tengan alrededor y eso Rosario lo sabe muy bien cuando alerta:
“Y no confíes en las aguas mansas,
Que por la umbría encrucijada del silencio
Se agazapan victoriosos los demonios”.
Los poemas que ha escogido Rosario Bersabé para que el lector la conozca buscan la luz, pero no la hallan. Son poemas que nos hablan de angustia, de demonios personales, de itinerarios inciertos. La vida, al fin, es singular para cada uno y nadie tiene el mapa con el camino trazado:
“Me arrojo al mar sin brújula y sin barca”.
Cierra su colaboración con “Tres sonetos para Isabel”. No podía faltar este metro tratándose de Rosario Bersabé a la que le gusta el soneto y sabe tejerlo de forma impecable. En esta ocasión describen el dolor personal y enorme que provoca la muerte de alguien a quien se quiere y que no debería haberse marchado. De manera bronca, potente y llena de lirismo, asistimos a esta herida que no se cierra.
Rosario Bersabé emplea palabras enormes, cargadas de significado, palabras bien matizadas. Es equilibrada en su verso y, pese a que se impone sus condiciones métricas, sus versos estallan, rompen como cristales en nuestros corazones… Suenan y resuenan y no nos pueden dejar indiferentes.

martes, abril 30, 2013

Mejor Manolo, Elvira Lindo, Barcelona, Círculo de Lectores, 2012.

                                                           

Han pasado diez años desde las últimas aventuras de Manolito García Moreno, Manolito Gafotas. “Mejor Manolo” pone remedio a tanto silencio y, de la mano de Elvira Lindo, volvemos a reencontrarnos con el mismo Manolito, aunque más mayor, pero igual de ocurrente. No hay duda de que el personaje ha evolucionado porque ha crecido y eso se refleja en sus reflexiones. No obstante, sigue siendo el mismo chico que hizo reír a tantos lectores con sus ocurrencias y que vuelve, en plena crisis, a recordarnos cómo vive una familia media de Carabanchel (Alto) con la que es fácil identificarse.
En esta ocasión, la familia de los García Moreno ha aumentado con el nacimiento de una hermana, Catalina, a la que todos llaman Chirli, por una ocurrencia del abuelo. El Imbécil ha sido destronado y ocupa el lugar de “secundario de lujo”. Y Manolito sigue buscando su sitio en la familia y en el “mundo mundial”.
Reconocemos las mismas expresiones que hicieron célebre la serie, los mismos giros y el mismo gracejo que no ha perdido ni un ápice de modernidad ni de frescura. Manolito se mantiene en forma y llega con ganas de recuperar el tiempo perdido.
Elvira Lindo se esconde tras el personaje que emplea, como siempre, la segunda persona narrativa para dirigirse a un lector cómplice deseoso de leer sus peripecias. No defraudará a los más veteranos que añorábamos nuevos títulos protagonizados por el muchacho ni a los nuevos lectores que, tal vez, descubran por el final a Manolito y quieran conocerlo más leyendo el resto de sus aventuras.
Manolito es un niño sabio, cargado de razón y de lógica, que observa a sus familiares y vecinos, que sabe escoger la palabra justa y castiza para describir una situación y que es capaz de meterse en líos sin quererlo solo porque es así.
“Mejor Manolo” gustará a todos porque presenta situaciones actuales, porque aborda temas variados con una ironía muy fina, pero llena de crítica a la situación actual y porque ha sabido ajustarse a los tiempos. El Imbécil, por ejemplo, es un niño prodigio con los ordenadores que no está ajeno a las redes sociales.
El libro, por otra parte, está ilustrado por Emilio Urberuaga de manera inconfudible. Manolito muestra una mirada mitad sorprendida, mitad curiosa, con la que observa su entorno y lo retrata de manera directa y muy ocurrente. Pero… eso sí, ahora ya comienza a estar cansando de ser Manolito y prefiere “mejor Manolo”.

domingo, abril 28, 2013

El pasado 19 de abril, la escritora Ana Alcolea tuvo un encuentro con el alumnado de 4º de ESO del Instituto Jaume I de Salou. También asistió 1º de Bachillerato A. Varios alumnos tomaron notas de su charla que yo he resumido aquí. Mi agradecimiento a su labor, especialmente a: Laia Panadés, Nicole Ninyà y Emma Vilajosana.
Me limito a organizar sus notas y a ampliar algún pequeño detalle.
 

El libro del que nos habló la autora es “La noche más oscura”, aunque antes disertó acerca de alguna cuestiones metaliterarias muy interesantes. Un libro, nos dijo, no sea crea hasta que el lector le da vida; mientras tanto el libro está muerto. El libro viene a ser una historia de amor que no crea el escritor ni el editor; sino el lector que es quien, en definitiva, termina el libro y le da forma a las palabras.
A continuación. Ana Alcolea se centró ya en el libro leído por el alumnado del Centro. Comentó que en una de sus estancias en Noruega, conoció un faro, que es el origen de toda la novela. A la autora se le ocurrió pensar cómo sería la vida en el faro Kjeungsjaer Fyr situado en un islote, con un pequeño muelle. Cuando lo visitó se llevó un cuaderno para tomar notas sin imaginar que ya había comenzado a escribir la novela.
Cerca del faro, se encuentra una granja austera que es, en el libro, la “Perla Blanca” ya que, por la noche, desde el faro, se veía la casita blanca. Además, cerca había un almacén, destinado a pequeño museo, en donde pudo contemplar una serie de recuerdos de los prisioneros rusos que estuvieron en el lugar cuando la II Guerra Mundial. Encima de una mesa, una cuchara conmocionó a la autora ya que supo, a ciencia cierta, que el propietario de ese utensilio estaría muerto. Le impactó también leer una lista con 60 nombres de muchachos, todos prisioneros rusos. De ahí extrajo el nombre de Dubrowski, un personaje muy importante en su novela.
Ana Alcolea sabe que no puede cambiar el pasado, pero sí, gracias a la literatura, corregirlo. Y eso hizo con “La noche más oscura”.
La escritora compartió con los alumnos y profesores diversas fotografías que conforman el embrión o el origen primero de una novela tan fascinante y premiada como “La noche más oscura”.



sábado, abril 27, 2013

Luces en el canal,
David Fernández Sifres,
Madrid, SM, 2013.

“Luces en el canal”, de David Fernández Sifres, es el Premio Barco de Vapor 2013. El relato está escrito en tercera persona y narra la conmovedora amistad entre un niño y un mendigo. No obstante es mucho más que eso porque Fernández Sifres sabe cómo darle la vuelta a una historia amarga y dura y presentarla, de forma amable, aunque nunca ñoña, a los lectores.
El pequeño Frits no puede montar en bicicleta porque, a causa de un accidente provocado precisamente por una bicicleta, tuvieron que amputarle una pierna. Un día conoce al señor Dussel que vive en un barco destartalado con su mujer.  Entre el niño y el anciano comienza, como decíamos, una amistad sin concesiones. Frits descubre emociones y sentimientos que lo ligan al matrimonio Dussel y aprende a no fiarse de las apariencias.
Dussel fabrica una bicicleta especial para el niño, aunque eso provoca un nuevo accidente. El pequeño queda inmovilizado y el señor Dussel es detenido. Frits, impotente, lo observa todo desde su ventana y siente que la realidad a menudo es más impactante que la fantasía ya que asiste a la metamorfosis de los Dussel que se convierten en cigüeñas. Lo imposible, pues, hace que Frits valore todavía más la amistad que ha tenido con los Dussel. Las aves y, en especial, las cigüeñas juegan un papel crucial en la novela. Son , por así decirlo, como símbolos de la libertad. Los Dussel suelen pasar hambre, un hambre feroz, aunque digna, y sienten envidia de las aves que, de alguna manera, sacian sus necesidades cada día. De ahí el final sorprendente que le da David Fernández Sifres al relato.
La novela está ambientada en los canales de Ámsterdam y se estructura en 14 capítulos más un epílogo. Es un relato claro y directo, no exento de fantasía que permite al lector entender la importancia de los prejuicios y la necesidad de huir de los mismos.
El libro, además, es un canto a la amistad entre seres, en principio, desiguales que aprenden a valorarse y a comprenderse porque se miran con los ojos del corazón no con los de las conveniencias. Por eso Frits es el primero en llamar señor a Dussel y el primero en averiguar su secreto.
El libro, formalmente, está muy bien cuidado y se presenta en tapa dura y muy bien arropado por las ilustraciones de Puño, verdaderas ventanas al color y a la imaginación.
No sabemos qué evolución seguirá Frits tras esa experiencia iniciática con Dussel, pero si sabemos qué ha aprendido mucho y que ha crecido como persona. Además, Frits ha obtenido una lección importante: todas las personas tienen dignidad, sean pobres o no y no hay que prejuzgarlas, como hace su madre, por no tener apenas nada con lo que alimentarse. Dussel y su mujer son personajes de gran calado humano que nos hacen pensar en la importancia de seguir siendo fiel a unos ideales. Frits, sin duda, lo ha aprendido. Y el lector… también.

 

lunes, abril 22, 2013

Millán, Mª José:
"Gasca",
Ediciones Cardeñoso, 2013.
Cuadernos Lietarios, 4.


Los familiares y amigos de Mª José Millán están al punto de celebrar, con ella, un Día del Libro diferente gracias al regalo que recibirán: “Gasca”. Se trata de su primera novela breve que acaba de ser publicada por Ediciones Cardeñoso.
Como aperitivo a esta lectura llena de acción, de intriga y de continuos lances, dejo el prólogo que escribí para presentar esta novela, aunque, sin duda, no necesita presentación, ya que el lector disfrutará enormemente con la palabra vibrante de Mª José que ha creado una historia en donde el amor y la amistad son cualidades esenciales.

 



Mª José Millán ama las palabras escritas y se ha decidido, al fin, a ser ella quien las plasme en el papel. Su primera publicación, “Con ojos de turista”, apareció las pasadas Navidades y fue una sorpresa muy agradable para sus familiares y amigos que leyeron con avidez los relatos que forman el libro, aunque, me consta, les supieron a poco. Por eso, esta vez la autora ha querido dar un paso más en su camino como escritora. “Gasca” es, así, la obra más ambiciosa de Mª José Millán quien se introduce, así, en otro género literario: el de la novela breve.
El lector encontrará en “Gasca” una novela bien trabada. No le falta ningún ingrediente para captar nuestra atención. Nos habla del valor, de la generosidad y de la superación personal. La ambientación es histórica y está bien documentada. Aparecen lances y aventuras. Hay intriga y amor. No faltan las persecuciones y los combates. La Orden del Temple, como telón de fondo del relato, es otro de los recursos narrativos que permite a lector la evocación legendaria. Los  personajes que ha creado la autora, en fin,  son imaginarios,  aunque bien pudieran haber existido.
 “Gasca” reúne varios ingredientes que la hacen apetecible como estamos viendo; aunque una de sus principales cualidades es su ritmo narrativo, rápido y brioso. “Gasca” se divide en secuencias que son, por así decirlo, como escenas de una obra teatral.
Para mí es una alegría poder presentar el texto ya terminado puesto que lo he visto y acompañado desde su gestación. Semana a semana, en nuestras clases de los martes, “Gasca” ha ido pasando de ser una mera idea a reflejarse poco a poco en el papel. Ha ido creciendo e incorporando personajes y escenas a la vez que su autora ganaba confianza y se encariñaba con los dos protagonistas, Jacques y Gimena. Cada palabra, cada verbo, cada signo de puntuación, cada emoción, cada detalle ha sido pensado y mimado con minuciosidad casi de artesano.
Sirvan estas palabras de presentación y de introducción al relato. Ahora, lector y lectora atentos, prepárense para pasar un buen rato y viajar a una época en que los sentimientos estaban a flor de piel. “Gasca” empieza.

sábado, abril 20, 2013




"El hada Teresa", de María García Esperón es un precioso poema-regalo con el que, de manera muy personal, la escritora mexicana me felicita el cumpleaños y homenajea a mi hija, Teresa. Mi gratitud y admiración.

miércoles, abril 10, 2013

El gran árbol, Susanna Tamaro,
Ediciones Urano, 2010

“El gran árbol”, de Susanna Tamaro es un cuento aparentemente infantil cuajado de valores simbólicos.  Es, más bien, un relato metafórico en torno a la amistad y la solidaridad.
El texto adopta la forma de cuento tradicional, aunque los personajes y los esquemas varían. La autora se dirige a los niños en primer lugar, pero no excluye a los adultos, ya que la carga reflexiva que contiene el relato es importante.
De forma pausada, con tiempo, con calma, con tranquilidad, una semilla de abeto va, poco a poco, germinando y creciendo. En el mundo de los árboles no hay esa sensación de prisa que tenemos los humanos. El abeto crece tanto que se convierte en el rey del bosque. Ofrece en sus ramas cobijo a los animales y preside majestuoso el horizonte. A los otros árboles no les cae muy bien porque creen que es un orgulloso. Todo son falsas apariencias. Nadie se ha tomado la molestia de hablar con él.
Un buen día, este abeto deja su lugar en el bosque porque ha sido el escogido para presidir, como árbol de Navidad, la plaza de San Pedro del Vaticano. Al quedarse sin raíces, pierde la conciencia, aunque una ardilla que, dormida en sus ramas, viaja con él, es quien se obstina y se empeña en lograr un milagro.
Susanna Tamaro permite que un ser real, como es el Papa Juan Pablo II, intervenga en el relato dando una nota humana, una nota de ternura, de comprensión y un mensaje de solidaridad extraordinario. Tanto es así que el árbol vuelve a su lugar de origen y, al entrar en contacto con sus raíces, retorna a la vida para alegría de los animales y cierto fastidio de los árboles.
“El gran árbol” se convierte así en una especie de parábola de nuestra sociedad, más preocupada por las apariencias, por el tener y poco pendiente de las esencias, de los valores profundos. Un texto conmovedor, positivo y lleno de esperanza que podríamos calificar también de fábula moderna.  “El gran árbol” es, en definitiva, un buen regalo para todas las edades.