miércoles, mayo 01, 2013


Rosario Bersabé: “Poética en Gredos. Primera Antología”,
Alkaid Ediciones, 2013.

Rosario Bersabé participa en la “Primera Antología” de “Poética en Gredos” con una muestra de ocho poemas que la describen como una poeta completa y madura dueña de una voz  propia.
En esta ocasión, esta ecijana afincada en Vila-seca, ahonda en sentimientos profundos y cargados de desazón e, incluso, impotencia. No son poemas fáciles ni alegres los de Rosario sino rotundos y comprometidos con la misma entraña del ser humano, condenado a vivir con más preguntas que respuestas.
Los sueños, las pesadillas, las presencias que palpitan,  el insomnio y ese no saber si se está en plena vigilia o simplemente fuera del mundo, se observan en varios de sus versos:
“Huraño huésped que mi sueño vela
Arrópame con las sombras de la noche”
 “Humedecía con lágrimas sus manos
Mientras dormía”.
 Rosario Bersabé traza los caminos que llevan al centro de su alma. Busca refugios que no sabe ciertos. Añora protección y se siente desvelada e, incluso, perdida. Mujer de una pieza, busca la verdad en lo esencial y no siempre es fácil desdeñar viejas creencias y tópicos que nos rodean, aunque ella afirma:
“No me importa la muerte, ni me importa la vida,
Desterré los demonios del lamento
Y en ángeles no creo”.
Solo le queda seguir su camino, a veces duro, para lograr una recompensa que no siempre es la deseada porque, al fin, el ser humano siempre está solo, por muchas presencias que se tengan alrededor y eso Rosario lo sabe muy bien cuando alerta:
“Y no confíes en las aguas mansas,
Que por la umbría encrucijada del silencio
Se agazapan victoriosos los demonios”.
Los poemas que ha escogido Rosario Bersabé para que el lector la conozca buscan la luz, pero no la hallan. Son poemas que nos hablan de angustia, de demonios personales, de itinerarios inciertos. La vida, al fin, es singular para cada uno y nadie tiene el mapa con el camino trazado:
“Me arrojo al mar sin brújula y sin barca”.
Cierra su colaboración con “Tres sonetos para Isabel”. No podía faltar este metro tratándose de Rosario Bersabé a la que le gusta el soneto y sabe tejerlo de forma impecable. En esta ocasión describen el dolor personal y enorme que provoca la muerte de alguien a quien se quiere y que no debería haberse marchado. De manera bronca, potente y llena de lirismo, asistimos a esta herida que no se cierra.
Rosario Bersabé emplea palabras enormes, cargadas de significado, palabras bien matizadas. Es equilibrada en su verso y, pese a que se impone sus condiciones métricas, sus versos estallan, rompen como cristales en nuestros corazones… Suenan y resuenan y no nos pueden dejar indiferentes.

martes, abril 30, 2013

Mejor Manolo, Elvira Lindo, Barcelona, Círculo de Lectores, 2012.

                                                           

Han pasado diez años desde las últimas aventuras de Manolito García Moreno, Manolito Gafotas. “Mejor Manolo” pone remedio a tanto silencio y, de la mano de Elvira Lindo, volvemos a reencontrarnos con el mismo Manolito, aunque más mayor, pero igual de ocurrente. No hay duda de que el personaje ha evolucionado porque ha crecido y eso se refleja en sus reflexiones. No obstante, sigue siendo el mismo chico que hizo reír a tantos lectores con sus ocurrencias y que vuelve, en plena crisis, a recordarnos cómo vive una familia media de Carabanchel (Alto) con la que es fácil identificarse.
En esta ocasión, la familia de los García Moreno ha aumentado con el nacimiento de una hermana, Catalina, a la que todos llaman Chirli, por una ocurrencia del abuelo. El Imbécil ha sido destronado y ocupa el lugar de “secundario de lujo”. Y Manolito sigue buscando su sitio en la familia y en el “mundo mundial”.
Reconocemos las mismas expresiones que hicieron célebre la serie, los mismos giros y el mismo gracejo que no ha perdido ni un ápice de modernidad ni de frescura. Manolito se mantiene en forma y llega con ganas de recuperar el tiempo perdido.
Elvira Lindo se esconde tras el personaje que emplea, como siempre, la segunda persona narrativa para dirigirse a un lector cómplice deseoso de leer sus peripecias. No defraudará a los más veteranos que añorábamos nuevos títulos protagonizados por el muchacho ni a los nuevos lectores que, tal vez, descubran por el final a Manolito y quieran conocerlo más leyendo el resto de sus aventuras.
Manolito es un niño sabio, cargado de razón y de lógica, que observa a sus familiares y vecinos, que sabe escoger la palabra justa y castiza para describir una situación y que es capaz de meterse en líos sin quererlo solo porque es así.
“Mejor Manolo” gustará a todos porque presenta situaciones actuales, porque aborda temas variados con una ironía muy fina, pero llena de crítica a la situación actual y porque ha sabido ajustarse a los tiempos. El Imbécil, por ejemplo, es un niño prodigio con los ordenadores que no está ajeno a las redes sociales.
El libro, por otra parte, está ilustrado por Emilio Urberuaga de manera inconfudible. Manolito muestra una mirada mitad sorprendida, mitad curiosa, con la que observa su entorno y lo retrata de manera directa y muy ocurrente. Pero… eso sí, ahora ya comienza a estar cansando de ser Manolito y prefiere “mejor Manolo”.

domingo, abril 28, 2013

El pasado 19 de abril, la escritora Ana Alcolea tuvo un encuentro con el alumnado de 4º de ESO del Instituto Jaume I de Salou. También asistió 1º de Bachillerato A. Varios alumnos tomaron notas de su charla que yo he resumido aquí. Mi agradecimiento a su labor, especialmente a: Laia Panadés, Nicole Ninyà y Emma Vilajosana.
Me limito a organizar sus notas y a ampliar algún pequeño detalle.
 

El libro del que nos habló la autora es “La noche más oscura”, aunque antes disertó acerca de alguna cuestiones metaliterarias muy interesantes. Un libro, nos dijo, no sea crea hasta que el lector le da vida; mientras tanto el libro está muerto. El libro viene a ser una historia de amor que no crea el escritor ni el editor; sino el lector que es quien, en definitiva, termina el libro y le da forma a las palabras.
A continuación. Ana Alcolea se centró ya en el libro leído por el alumnado del Centro. Comentó que en una de sus estancias en Noruega, conoció un faro, que es el origen de toda la novela. A la autora se le ocurrió pensar cómo sería la vida en el faro Kjeungsjaer Fyr situado en un islote, con un pequeño muelle. Cuando lo visitó se llevó un cuaderno para tomar notas sin imaginar que ya había comenzado a escribir la novela.
Cerca del faro, se encuentra una granja austera que es, en el libro, la “Perla Blanca” ya que, por la noche, desde el faro, se veía la casita blanca. Además, cerca había un almacén, destinado a pequeño museo, en donde pudo contemplar una serie de recuerdos de los prisioneros rusos que estuvieron en el lugar cuando la II Guerra Mundial. Encima de una mesa, una cuchara conmocionó a la autora ya que supo, a ciencia cierta, que el propietario de ese utensilio estaría muerto. Le impactó también leer una lista con 60 nombres de muchachos, todos prisioneros rusos. De ahí extrajo el nombre de Dubrowski, un personaje muy importante en su novela.
Ana Alcolea sabe que no puede cambiar el pasado, pero sí, gracias a la literatura, corregirlo. Y eso hizo con “La noche más oscura”.
La escritora compartió con los alumnos y profesores diversas fotografías que conforman el embrión o el origen primero de una novela tan fascinante y premiada como “La noche más oscura”.



sábado, abril 27, 2013

Luces en el canal,
David Fernández Sifres,
Madrid, SM, 2013.

“Luces en el canal”, de David Fernández Sifres, es el Premio Barco de Vapor 2013. El relato está escrito en tercera persona y narra la conmovedora amistad entre un niño y un mendigo. No obstante es mucho más que eso porque Fernández Sifres sabe cómo darle la vuelta a una historia amarga y dura y presentarla, de forma amable, aunque nunca ñoña, a los lectores.
El pequeño Frits no puede montar en bicicleta porque, a causa de un accidente provocado precisamente por una bicicleta, tuvieron que amputarle una pierna. Un día conoce al señor Dussel que vive en un barco destartalado con su mujer.  Entre el niño y el anciano comienza, como decíamos, una amistad sin concesiones. Frits descubre emociones y sentimientos que lo ligan al matrimonio Dussel y aprende a no fiarse de las apariencias.
Dussel fabrica una bicicleta especial para el niño, aunque eso provoca un nuevo accidente. El pequeño queda inmovilizado y el señor Dussel es detenido. Frits, impotente, lo observa todo desde su ventana y siente que la realidad a menudo es más impactante que la fantasía ya que asiste a la metamorfosis de los Dussel que se convierten en cigüeñas. Lo imposible, pues, hace que Frits valore todavía más la amistad que ha tenido con los Dussel. Las aves y, en especial, las cigüeñas juegan un papel crucial en la novela. Son , por así decirlo, como símbolos de la libertad. Los Dussel suelen pasar hambre, un hambre feroz, aunque digna, y sienten envidia de las aves que, de alguna manera, sacian sus necesidades cada día. De ahí el final sorprendente que le da David Fernández Sifres al relato.
La novela está ambientada en los canales de Ámsterdam y se estructura en 14 capítulos más un epílogo. Es un relato claro y directo, no exento de fantasía que permite al lector entender la importancia de los prejuicios y la necesidad de huir de los mismos.
El libro, además, es un canto a la amistad entre seres, en principio, desiguales que aprenden a valorarse y a comprenderse porque se miran con los ojos del corazón no con los de las conveniencias. Por eso Frits es el primero en llamar señor a Dussel y el primero en averiguar su secreto.
El libro, formalmente, está muy bien cuidado y se presenta en tapa dura y muy bien arropado por las ilustraciones de Puño, verdaderas ventanas al color y a la imaginación.
No sabemos qué evolución seguirá Frits tras esa experiencia iniciática con Dussel, pero si sabemos qué ha aprendido mucho y que ha crecido como persona. Además, Frits ha obtenido una lección importante: todas las personas tienen dignidad, sean pobres o no y no hay que prejuzgarlas, como hace su madre, por no tener apenas nada con lo que alimentarse. Dussel y su mujer son personajes de gran calado humano que nos hacen pensar en la importancia de seguir siendo fiel a unos ideales. Frits, sin duda, lo ha aprendido. Y el lector… también.

 

lunes, abril 22, 2013

Millán, Mª José:
"Gasca",
Ediciones Cardeñoso, 2013.
Cuadernos Lietarios, 4.


Los familiares y amigos de Mª José Millán están al punto de celebrar, con ella, un Día del Libro diferente gracias al regalo que recibirán: “Gasca”. Se trata de su primera novela breve que acaba de ser publicada por Ediciones Cardeñoso.
Como aperitivo a esta lectura llena de acción, de intriga y de continuos lances, dejo el prólogo que escribí para presentar esta novela, aunque, sin duda, no necesita presentación, ya que el lector disfrutará enormemente con la palabra vibrante de Mª José que ha creado una historia en donde el amor y la amistad son cualidades esenciales.

 



Mª José Millán ama las palabras escritas y se ha decidido, al fin, a ser ella quien las plasme en el papel. Su primera publicación, “Con ojos de turista”, apareció las pasadas Navidades y fue una sorpresa muy agradable para sus familiares y amigos que leyeron con avidez los relatos que forman el libro, aunque, me consta, les supieron a poco. Por eso, esta vez la autora ha querido dar un paso más en su camino como escritora. “Gasca” es, así, la obra más ambiciosa de Mª José Millán quien se introduce, así, en otro género literario: el de la novela breve.
El lector encontrará en “Gasca” una novela bien trabada. No le falta ningún ingrediente para captar nuestra atención. Nos habla del valor, de la generosidad y de la superación personal. La ambientación es histórica y está bien documentada. Aparecen lances y aventuras. Hay intriga y amor. No faltan las persecuciones y los combates. La Orden del Temple, como telón de fondo del relato, es otro de los recursos narrativos que permite a lector la evocación legendaria. Los  personajes que ha creado la autora, en fin,  son imaginarios,  aunque bien pudieran haber existido.
 “Gasca” reúne varios ingredientes que la hacen apetecible como estamos viendo; aunque una de sus principales cualidades es su ritmo narrativo, rápido y brioso. “Gasca” se divide en secuencias que son, por así decirlo, como escenas de una obra teatral.
Para mí es una alegría poder presentar el texto ya terminado puesto que lo he visto y acompañado desde su gestación. Semana a semana, en nuestras clases de los martes, “Gasca” ha ido pasando de ser una mera idea a reflejarse poco a poco en el papel. Ha ido creciendo e incorporando personajes y escenas a la vez que su autora ganaba confianza y se encariñaba con los dos protagonistas, Jacques y Gimena. Cada palabra, cada verbo, cada signo de puntuación, cada emoción, cada detalle ha sido pensado y mimado con minuciosidad casi de artesano.
Sirvan estas palabras de presentación y de introducción al relato. Ahora, lector y lectora atentos, prepárense para pasar un buen rato y viajar a una época en que los sentimientos estaban a flor de piel. “Gasca” empieza.

sábado, abril 20, 2013




"El hada Teresa", de María García Esperón es un precioso poema-regalo con el que, de manera muy personal, la escritora mexicana me felicita el cumpleaños y homenajea a mi hija, Teresa. Mi gratitud y admiración.

miércoles, abril 10, 2013

El gran árbol, Susanna Tamaro,
Ediciones Urano, 2010

“El gran árbol”, de Susanna Tamaro es un cuento aparentemente infantil cuajado de valores simbólicos.  Es, más bien, un relato metafórico en torno a la amistad y la solidaridad.
El texto adopta la forma de cuento tradicional, aunque los personajes y los esquemas varían. La autora se dirige a los niños en primer lugar, pero no excluye a los adultos, ya que la carga reflexiva que contiene el relato es importante.
De forma pausada, con tiempo, con calma, con tranquilidad, una semilla de abeto va, poco a poco, germinando y creciendo. En el mundo de los árboles no hay esa sensación de prisa que tenemos los humanos. El abeto crece tanto que se convierte en el rey del bosque. Ofrece en sus ramas cobijo a los animales y preside majestuoso el horizonte. A los otros árboles no les cae muy bien porque creen que es un orgulloso. Todo son falsas apariencias. Nadie se ha tomado la molestia de hablar con él.
Un buen día, este abeto deja su lugar en el bosque porque ha sido el escogido para presidir, como árbol de Navidad, la plaza de San Pedro del Vaticano. Al quedarse sin raíces, pierde la conciencia, aunque una ardilla que, dormida en sus ramas, viaja con él, es quien se obstina y se empeña en lograr un milagro.
Susanna Tamaro permite que un ser real, como es el Papa Juan Pablo II, intervenga en el relato dando una nota humana, una nota de ternura, de comprensión y un mensaje de solidaridad extraordinario. Tanto es así que el árbol vuelve a su lugar de origen y, al entrar en contacto con sus raíces, retorna a la vida para alegría de los animales y cierto fastidio de los árboles.
“El gran árbol” se convierte así en una especie de parábola de nuestra sociedad, más preocupada por las apariencias, por el tener y poco pendiente de las esencias, de los valores profundos. Un texto conmovedor, positivo y lleno de esperanza que podríamos calificar también de fábula moderna.  “El gran árbol” es, en definitiva, un buen regalo para todas las edades.











lunes, abril 08, 2013

Conrado, un científico enamorado,
Pep Castellano,
Algar, 2013, Calcetín, 82.



“Conrado, un científico enamorado”, Premio Vicent Silvestre de Literatura Infantil, es un relato divertido, a menudo disparatado y siempre brillante. Su principal cualidad narrativa es, precisamente, el punto de vista. Se opta por la primera persona, aunque no siempre es el mismo personaje quien refleja la acción, con lo cual el relato de enriquece y la perspectiva también. Marta, la niña protagonista, y el propio Conrado se encargan de explicar los mismos acontecimientos, aunque desde distintas posiciones.
Conrado es un científico aparentemente chiflado que experimenta con distintos elixires. Uno de ellos, a base de kiwi, es el que toma Marta, quien comienza a actuar como si estuviera en un anuncio publicitario.
El libro habla de la amistad, entre Marta y Amado, de los contratiempos que se viven en la niñez, pero también del amor entre adultos; un amor aparentemente inalcanzable porque Conrado se siente atraído hacia María, la madre de Marta, aunque esta inicialmente no le corresponde e, incluso, logra denunciarlo a la policía por el tema del elixir.
La novela muestra que la ciencia puede ser divertida y que no está reñida con la vida cotidiana, antes al contrario.
Por otro lado, el relato está escrito con mucho humor e ironía. Marta es una niña sagaz, que afina muy bien cuando hace un comentario y que sabe juzgar a las personas, a sus compañeros, sobre todo, pero también a su propia madre. Y es que algunos de los personajes son bastante excéntricos. Todo ello contribuye a que el lector, desde el principio, se sienta atrapado por una novela que le permitirá divertirse sin olvidar que, en la vida, a menudo, los buenos amigos no se “ven” a la primera.
“Conrado, un científico enamorado” está indicado para lectores desde 10 años, aunque, como siempre decimos, puede leerse a cualquier edad. Las ilustraciones son de Jorge del Corral y presentan a un Conrado descoyuntado y a una Marta divertidísima. Ahora bien, a menudo las apariencias engañan, claro que sí, y ni Conrado está tan loco ni Marta se lo pasa tan bien. De ahí que la novela también invite a la reflexión.

martes, abril 02, 2013

Joaquim Pastor, Bambú, 2013.


De vegades, les paraules tenen entitat pròpia i sonen i senten i pateixen. Són les paraules dels contes antics, de la màgia, de l`autèntica creació literària. Quan això succeeix la realitat es barreja amb la ficció i arriba el moment de la imaginació, de la serenor, de la llibertat. Això passa a “La crida del llibre de bambú”, de Joaquim Pastor.
El text és una petita joia literària, escrita amb sensibilitat que recull tota la saviesa oriental, que ens parla d`altres llocs, on les flors eren flors de veritat, on valia la pena aturar-se un moment a contemplar, on el temps tenia diferents textures i on valia la pena jugar-se la vida en nom de la paraula.
A la Xina, Lu Xun viu amb el seu avi i no va a l`escola perquè el vell li ensenya tot el que necessita. Lu Xun és un noi d`11 anys que aprèn amb el seu avi l`art de la cal·ligrafia malgrat que es visquin temps difícils on els que manen creuen més en la força i en les armes que en el diàleg.
“La crida del llibre de bambú” és un text diàfan. El seu autor, en un extraordinari exercici de documentació,  ha sabut captar l`essència de la cultura xinesa i ha fet un homenatge a la noble aspiració de l`ésser humà de recollir, per escrit, la pròpia herència.
El text està escrit de forma pausada, com correspondria a un text oriental. Les flors dels ametllers, els aprenentatges de la vida, els contes, la vida i la mort, les estacions... tot té un sentit precís i un ritme molt marcat.
Ara bé, el lector descobreix al final del relat fins a quin punt els personatges literaris poden ser o no reals perquè en Lu Xun escriu el mateix llibre que està protagonitzant. Joaquim Pastor té la gràcia de fer que els personatges siguin criatures literàries, de ficció i alhora éssers que s`estan creant a sí mateixos.
“La crida del llibre de bambú” és, en definitiva, un text ric en matisos, que s`ha de llegir amb calma perquè no admet la presa sinó la contemplació i la reflexió.

lunes, abril 01, 2013

Diego en la botella / Fidel a l`ampolla,
Mar Pavón. Ilustraciones Roger Olmos,
Barcelona, Edebé, 2013, Tucán.


Los niños no nacen con un libro de instrucciones bajo el brazo, como todos los padres sabemos. La tarea de educar, de querer, de entender no se aprende en un manual, sino que se conjuga todos los días desde que nace un nuevo ser. Y ése es el mensaje esencial de “Diego en la botella”.
Diego o Fidel, en la versión catalana, es un niño como todos los demás, pero con una singularidad: vive en una botella y parece que se siente cómodo así; tanto que sus padres y hermanos acaban aceptándolo casi como normal. Ésa es la manera brillante que escoge Mar Pavón para hablar de un niño que sufre TGD, relacionado con el espectro autista.
Ni Diego quiere vivir de verdad en esa botella metafórica o simbólica ni sus padres o hermanos saben qué hacer con él porque no se han parado a contemplarlo de verdad ni han observado sus capacidades ni sus necesidades. Un día, lo llevan a la consulta de una doctora experta en casos como los de Diego y más difíciles y ahí empieza el cambio y el renacer para el niño.
“Diego en la botella” es un libro lleno de humor y de ternura, que escoge el camino del realismo mágico para tratar un tema tan delicado como el que afecta a Diego y a su familia. Hay también notas críticas hacia una sociedad que no sabe qué hacer con los que son distintos y que opta por varios caminos, por el rechazo o la indiferencia.
Diego tiene las mismas necesidades que cualquier niño, aunque necesita, como dice la doctora, mucha paciencia. Poco a poco, sus padres entienden que sus agendas siempre repletas pueden esperar y que Diego necesita de ellos algo tan simple como es el tiempo y su cariño incondicional.
El relato es emocionante e impactará a los lectores adultos porque les hace ver que hay muchos niños que viven con botellas similares a las de Diego o con otras protecciones como las que también aparecen en el libro y que pueden caer si nos tomamos la molestia de mirarlos con ojos de normalidad. Diego decide al final salir de la botella y romperla y, para él, pero también para toda su familia, empieza un nuevo amanecer.
“Diego en la botella” se destina a los primeros lectores y nos parece un acierto porque es un texto lleno de luz y de elementos imaginativos que solo los más pequeños pueden entender con total normalidad. Las ilustraciones de Roger Olmos reproducen esa vida de Diego en la botella en la que, aparentemente es feliz, pero que solo es un escudo protector. Uno más.
Excelente libro, sin duda, comprometido, valiente e, insistimos, brillante.

sábado, marzo 30, 2013

“Musgo”/ “Molsa”
David Ciriri, Barcelona, Edebé, 2013-03-30

 

“Musgo” (“Molsa” en catalán) es el último Premio Edebé de Literatura Infantil. David Cirici escoge como protagonista del libro a un perro quien, con su mirada limpia,  inocente y realista, alude a la sinrazón de las guerras y a sus peores consecuencias. Nos parece un acierto esta mirada distinta porque Musgo, el perro, no adopta cualidades humanas, como sería el caso de una fábula, sino que, sin dejar de ser perro, logra conmover a los lectores porque nos permite entender, desde el punto de vista emocional del animal, los errores que los humanos cometemos y las injusticias que nos hacemos a nosotros mismos.
Musgo es un perro que vive con su familia, que adora a sus dos niños y que ve como, de la noche a la mañana, su mundo se viene abajo porque su casa es destruida por una bomba  y, con ella, desaparecen sus niños, la razón de su vida. Musgo empieza así una peripecia vital impresionante porque necesita comer y sobrevive gracias a su instinto y a la ayuda de otros perros, pero en su olfato sigue, aunque sea muy débil ya, el aroma de Janinka y Mirek, sus pequeños amos.
David Ciriri logra hacernos creer que es el propio perro quien explica sus recuerdos, sus frustraciones, sus anhelos y sus puntos de vista. Musgo se convierte en un personaje redondo que, sin ser racional, sí sabe entender qué es bueno y qué es malo.
La novela se desarrolla en torno a las fechas de la Segunda Guerra Mundial en algún país ocupado por los nazis, ya que, sin nombrarlos, aparecen varias referencias. El episodio más duro, sin duda, es el que alude a los campos de concentración. Musgo acaba, junto a otros perros, en uno de estos campos vigilando a los prisioneros, aunque no es una tarea que les guste mucho, como se puede comprobar al final.
Interesa mucho en el relato el sentido del olfato canino que David Cirici recoge con absoluta nitidez. Los olores que percibe Musgo y que nos hace percibir a los lectores son distintos a los que sentimos los humanos, como es destinta su manera de actuar y sus prioridades. Llegamos a la conclusión, eso sí, de que el perro es mucho más noble que el humano, como muestra Musgo y como sospechamos los que tenemos perro y sabemos de su inteligencia innata.
“Musgo” empieza y acaba de la misma manera; es, por así decirlo, la historia de una vida y el testimonio de un momento de nuestra historia del que, particularmente, no nos podemos sentir orgullosos. Gracias a la tenacidad de Musgo, a su empeño y a su olfato, el desenlace es mucho mejor de lo que habríamos supuesto al principio.
El relato está escrito de forma impecable y se organiza en torno a 15 breves capítulos. Esther Burgueño lo ilustra y capta los momentos más importantes del relato con sus imágenes en blanco y negro; en las que se aprecia la magia de unos personajes unidos por lazos mucho más fuertes que la propia sangre. La portada, por ejemplo, en tonos sepia, resume la esencia de “Musgo”.
Es un texto emocionante y, como ya hemos dicho, conmovedor, lleno de ternura; aunque también de crítica y de reflexión social. Es un libro muy adecuado para los lectores desde 10 años y, sin duda, para los adultos. A los pequeños les encantará la historia de Musgo y a los mayores les permitirá entenderse mucho más a sí mismos y cuestionarse gracias al enfoque del perro mucho más humano que el de muchos hombres.

miércoles, marzo 27, 2013




La edad del loro/ L`edat del lloro,
Gisela Pou, Barcelona, Edebé, 2013, Tucán.
 



Rita sufre, por así decirlo, los daños colaterales de ser hermana de un famoso de última hora. Quino es el actor de moda y todas las quinceañeras del país están locas por él. “La edad del loro” es, por así decirlo, una radiografía aparentemente desenfadada, pero cargada de intención crítica de ciertos aspectos de nuestra sociedad actual donde las apariencias parecen ser más importantes que la realidad.
En primera persona, Rita cuenta algunos momentos de su vida y cómo acaba yendo a la consulta del psicólogo porque su madre la ve rara. Y su único problema es su hermano. Para ser exactos, la ausencia del hermano que ha sido abducido, de alguna manera, por el personaje que interpreta en la televisión.
“La edad del loro”, que en catalán es “L`edat del lloro”,  presenta una serie de personajes muy bien caracterizados por el ojo certero de la propia Rita. Ésa es una de las cualidades del libro, que la autora ceda su protagonismo a la protagonista. Rita nos habla de su familia. Una familia que ya no puede considerarse atípica puesto que su padre es el que se ocupa de ellos, mientras su madre, cantante en una banda de jazz, está fuera gran parte del tiempo. La madre de Rita, Camila, es un personaje excéntrico, muy real, que derrocha energía y que supone un vendaval –a veces huracán- en la vida de su familia. El padre es un hombre sereno, que ha aprendido a nadar y a guardar la ropa y que está atento a las distintas necesidades de todos, aunque, aparentemente, no lo parezca. El hermano es un personaje frívolo, ocupado en aparentar y en seguir siendo famoso. Y Rita se deja llevar por sus propios impulsos y acaba comerciando con las reliquias de su hermano, por así decirlo, para ganar un dinero y poder reparar su bicicleta.
Ahora bien, la gran lección moral que podemos leer entre líneas, es que, como dicen los padres de Rita, toda acción tiene su consecuencia y la niña acaba dándose cuenta de que lo que ha hecho no ha estado bien. Ha perdido a su mejor amiga y, de paso, ha sido castigada con algo que le ha hecho mucho daño: no poder ir a la “pedalada” que se organiza en su escuela.
La novela está organizada en 11 capítulos y destaca por el trabajo psicológico ya que las emociones son muy importantes para el desarrollo de la trama. Gisela Pou muestra conocer muy bien los entresijos afectivos de sus personajes puesto que logra un relato directo, efectivo, muy bien construido y para nada ñoño ni predecible.
“La edad del loro”, por otra parte, ofrece momentos de humor, de parodia y de ternura, así como las contradicciones que vive una joven, Rita, que está en pleno crecimiento.
Las ilustraciones, en blanco y negro, de Francisco Ruizgué, son claras y profundizan también en las emociones de Rita.
Una novela, en suma, que gustará a grandes y a pequeños puesto que, de alguna manera, todos nos vamos a ver reflejados en alguno de los personajes.

Publicado en Culturamas

martes, marzo 19, 2013



El día que Gluck llegó a la Tierra,
Jordi Sierra i Fabra, Algar, 2013, (Calcetín Azul, 83)

¿Puede alguien decir de dónde vienen las genialidades? ¿Quién tiene la llave maestra que puede cambiar el mundo? ¿De dónde vienen las mejores ideas? Acaso se pueda creer en la casualidad, en la improvisación, en la intuición o, incluso, en la ciencia infusa.
Jordi Sierra i Fabra apuesta por otra posible respuesta. ¿Cómo llegó Steve Jobs a crear la marca Apple? “El día que Gluck llegó a la Tierra” es un texto narrativo que cuenta una historia increíble. Steve es un chico de 11 años, muy despierto e imaginativo. Una noche es testigo por azar de un robo en una joyería y el inspector de policía que investiga el caso lo interroga. Hasta aquí todo verosímil. Lo que ya hará que los lectores abran los ojos es la aparición de un ser especial, Gluck, el extrarrestre que salva la vida a Jobs, aunque nadie crea en su existencia.
Entre los dos niños, el terrícola y el alienígena, se establece una relación de amistad. Gluck se ha escapado de su casa y necesita cargar de energía su nave.
El relato, lleno de guiños al lector, combina la ciencia ficción con lo cotidiano. Gluck no es un extraterrestre malo, sino solo travieso y Steve es un muchacho que aprende rápido. A Gluck le gusta la comida terrestre, en especial las manzanas, que es una fruta con una carga entre metafórica y simbólica en el relato.
Finalmente, la narración se desenvuelve de una forma rápida e inteligente. Jordi Sierra i Fabra homenajea al creador de Apple de una manera especial ya que imagina un origen especial para la marca. ¿De dónde viene la manzana mordida? Es un regalo del pequeño ser a su amigo, un regalo muy especial, como todos sabemos. La novela queda abierta y dejamos a Steve en formación hacia sus brillantes
La novela va destinada a los lectores a partir de 12 años y es un relato ágil, lleno de aventura y de momentos emocionantes. Es el relato de un niño abierto a las novedades, que no cuestiona lo que ve y que está dispuesto a llegar al fondo. Hay muchos elementos característicos del estilo “sierraifabrano”, por decirlo así: frases breves, personajes que se presentan gracias al diálogo, referencias a la música y esa especial mirada que Sierra i Fabra destina hacia lo que parece que no es y que acaba siendo.
Jordi Sierra i Fabra, además, aprovecha para realizar otro homenaje, esta vez a la película “E.T.” ya que hay momentos en el relato, sobre todo al final, que nos recuerdan mucho al film de Spielberg.
Por otra parte, el libro ha sido premiado con el Vicente Silvestre de Literatura Infantil.

lunes, marzo 18, 2013

Arena en los zapatos (Sorra a les sabates),
Pep Molist. Maria Espluga
Combel Editorial / Bambú, 2013.


“Arena en los zapatos” es un libro que invita a la lectura doblemente: por la historia que narra y por el formato que presenta. Los pequeños lectores, desde 5 años, seguro que encontrarán muy emocionante la peripecia de la protagonista, María.
En tercera persona, Pep Molist, narra, de forma clara, aunque también poética, el primer encuentro entre una niña y un libro. ¿Qué ocurre cuando alguien aprende a leer? ¿Qué mundo nuevo se abre en la mente en el preciso momento en que las letras comienzan a tomar forma y a querer decir algo? Sin duda es uno de los grandes hitos del ser humano que María descubre con toda la fuerza de su corta edad.
Los hermanos de la niña le dicen que “meterse en un libro” es algo único y ella no entiende muy bien cómo se logra, pero le fascina la idea. Un día, al fin, se queda sola en la biblioteca y logra iniciar una aventura fabulosa. Al principio no sabe cómo hacerlo, pero acierta a ver una escena al otro lado de las páginas: tres niños se divierten en la playa. María quisiera entrar, pero se le resiste el libro. Al fin, se pone a leer y es en ese momento cuando se produce la magia y se mezclan realidad y ficción. María no solo lee, sino que se siente de verdad transportada a esa playa; tanto es así que cuando regresa su madre a recogerla… María lleva arena en los zapatos.
¿Verdad o imaginación? No nos importa en absoluto porque la alegría que puede producir en los niños sus primeras lecturas es lo que Pep Molist ha descrito de una forma metafórica y muy poética. Las ilustraciones de Maria Espluga, por otra parte, permiten a los que aún vacilan en las letras entender el proceso que sigue María y cómo el libro se convierte en un objeto, en una especie de talismán hacia la aventura.
“Arena en los zapatos” es un cuento especial, como acabamos de ver; un cuento en donde lo que importa es la imaginación y el descubrimiento de la lectura; aunque no debemos olvidar tampoco  la tenacidad de María quien, con obstinación infantil, logra traspasar al mundo de papel y apreciar todo lo que contiene de mágico.

domingo, marzo 17, 2013


Anaya, 2007. Serie Amarilla


Una promesa es un relato delicioso dirigido a los niños de 6 años en adelante que habla de la amistad de dos ninfas, Becky y Bea, que juegan juntas en su charca y se divierten continuamente.
No obstante, la autora, Carmen Pellicer, en Una promesa trabaja con la metáfora continuamente para explicar a los más pequeños algo tan delicado como es la muerte. El mensaje, es evidente, se lee entre líneas y ha de interpretarlo un adulto.
Hoy en día, en nuestra sociedad parece que se viva de espaldas a esa realidad. Nadie quiere saber nada de la muerte y, es más, a los niños se les miente y se les hurta la posibilidad de despedirse de sus seres queridos.
Un buen día se les dice que ya no están y se acude a medias tintas, con lo cual el pequeño puede generar un trauma ya que, en su mente, siempre quedará la duda de si su abuelo o abuela, por poner un ejemplo, se marchó sin querer saber nada de él.
Pues bien, Carmen Pellicer emplea la alegoría y, gracias a estas dos ninfas, que son inseparables, trata de explicar que la vida es una continua transformación.
Becky, un día, se hace mayor y se metamorfosea en una libélula. Las dos amigas sabían que muchas de ellas se iban para no volver y se preguntaban qué había más allá de la charca en donde pasaron sus mejores tiempos. Es más, trataron de seguirlas sin éxito.  Se prometen, de ahí el título del cuento, que la que salga primero volverá a buscar a la que queda y no la olvidará.
No obstante, no es tan fácil. Becky cambia de cuerpo y no puede mojarse ni llegar al fondo de la charca, pero sigue, de alguna manera, velando por su amiga y está contenta de poder hacerlo.
Sabe que, como escribe la autora: “¡Un día volveremos a encontrarnos!”, se dice mientras piensa en todas las cosas preciosas que descubrirán juntas cuando surquen el cielo”.
El relato es conmovedor y quizá lo entiendan mejor aquellas personas con creencias religiosas, no obstante el mensaje es muy claro y positivo. Se habla de la metamorfosis, del cambio sin angustia, de forma bella y esperanzada. Aparte, el valor de la amistad late en todo el relato y es lo que le da sentido.
El cuento también recrea con detalles  la cotidianidad de estas ninfas, sus actividades, los otros animales que viven con ellas, los peligros que corren y las ilusiones que albergan.
Una promesa está ilustrada por Sandra Aguilar con unos dibujos realistas, muy claros y directos, para que el pequeño lector pueda seguir fácilmente la lectura.
No obstante, lo ideal sería, como ya se dijo, que un mayor acompañase al niño a la hora de leer el cuento y aprovechase para hacerle ver el valor simbólico que contiene, que es, tal vez, lo más importante.
Es importante que la literatura infantil también aborde cuestiones delicadas como la muerte y trate de acercarse a los niños sin aspavientos, con naturalidad, pero con un texto bien escrito, lleno de connotaciones afectivas y de ternura.
Bea lo pasa muy mal cuando su amiga se marcha, pero re recupera, para satisfacción de Becky, quien la ve jugar desde el cielo se siente contenta porque ha cumplido su promesa sin renunciar a la ley de la vida.


















lunes, marzo 04, 2013

Conxita Larrull. Ilustraciones Paloma Marchesi,
Serveis Funeraris de Barcelona, 2008.


Hay temas, como la muerte,  que, en nuestra sociedad, aún se consideran tabú para los niños. Con frecuencia se trata, equívocadamente,  de ahorrar sufrimientos a los pequeños y se les hurta la posibilidad de vivir su propia experiencia. Parece como si el adulto tejiera un muro para que el niño no pudiera ver qué hay al otro lado.
Es importante que se entienda, desde la infancia, el hecho de morir. Ahora bien, también resulta muy difícil hacerlo. Por eso, nos parece muy acertado el texto “Sintiendo su olor” en el que Conxita Larrul, con exquisita sensibilidad, trata, de forma directa y emotiva, este tema.
En primera persona, una niña de 6 o 7 años recuerda el momento en que su mundo se vino abajo. Fue cuando murió su madre en accidente. La pequeña atraviesa por distintos estadios desde la rabia y el miedo, hasta la frustración y la difícil aceptación. Tres hermanas, una adolescente, la narradora y otra de 3 años, viven de distinta manera ese mazazo que la vida les tenía preparado. Su madre ya no está y el hueco que deja es tan grande que nadie podrá llenarlo nunca. La pequeña va de colonias porque así lo hubiera querido su madre y allá descubre la cara del dolor. Una de sus profesoras la ayuda a sentirse mejor o al menos más tranquila. Es así como, la familia cierra filas en torno a la madre que no está en presencia, pero sí en espíritu. Poco a poco, aprenden a vivir de una manera diferente.
“Sintiendo su olor” es un libro hermoso, muy bien narrado, que ahonda en la psicología infantil y, con infinito tacto, trata de hacer entender a otros niños cómo se siente uno ante el vacío que significa la muerte. Las ilustraciones de Paloma Marchesi centran la historia y permiten que el lector conozca al personaje ausente, el de la madre, en torno al cual gira la historia.
El libro se completa con una serie de consejos para padres y educadores que pueden ser de gran utilidad a la hora de acompañar en el duelo. Se incluye una cuidada bibliografía que permitirá ampliar sobre el tema.
Los niños, en suma, no han de sentirse excluidos de nada, porque también sufren la ausencia de los seres queridos y se les debe permitir vivirla y asumirla sin cercenar sus derechos.
El libro debería formar parte de las bibliotecas escolares y, por qué no, de las personales. Es un libro que plantea muchas preguntas, pero que allana algunos caminos.