sábado, marzo 30, 2013

“Musgo”/ “Molsa”
David Ciriri, Barcelona, Edebé, 2013-03-30

 

“Musgo” (“Molsa” en catalán) es el último Premio Edebé de Literatura Infantil. David Cirici escoge como protagonista del libro a un perro quien, con su mirada limpia,  inocente y realista, alude a la sinrazón de las guerras y a sus peores consecuencias. Nos parece un acierto esta mirada distinta porque Musgo, el perro, no adopta cualidades humanas, como sería el caso de una fábula, sino que, sin dejar de ser perro, logra conmover a los lectores porque nos permite entender, desde el punto de vista emocional del animal, los errores que los humanos cometemos y las injusticias que nos hacemos a nosotros mismos.
Musgo es un perro que vive con su familia, que adora a sus dos niños y que ve como, de la noche a la mañana, su mundo se viene abajo porque su casa es destruida por una bomba  y, con ella, desaparecen sus niños, la razón de su vida. Musgo empieza así una peripecia vital impresionante porque necesita comer y sobrevive gracias a su instinto y a la ayuda de otros perros, pero en su olfato sigue, aunque sea muy débil ya, el aroma de Janinka y Mirek, sus pequeños amos.
David Ciriri logra hacernos creer que es el propio perro quien explica sus recuerdos, sus frustraciones, sus anhelos y sus puntos de vista. Musgo se convierte en un personaje redondo que, sin ser racional, sí sabe entender qué es bueno y qué es malo.
La novela se desarrolla en torno a las fechas de la Segunda Guerra Mundial en algún país ocupado por los nazis, ya que, sin nombrarlos, aparecen varias referencias. El episodio más duro, sin duda, es el que alude a los campos de concentración. Musgo acaba, junto a otros perros, en uno de estos campos vigilando a los prisioneros, aunque no es una tarea que les guste mucho, como se puede comprobar al final.
Interesa mucho en el relato el sentido del olfato canino que David Cirici recoge con absoluta nitidez. Los olores que percibe Musgo y que nos hace percibir a los lectores son distintos a los que sentimos los humanos, como es destinta su manera de actuar y sus prioridades. Llegamos a la conclusión, eso sí, de que el perro es mucho más noble que el humano, como muestra Musgo y como sospechamos los que tenemos perro y sabemos de su inteligencia innata.
“Musgo” empieza y acaba de la misma manera; es, por así decirlo, la historia de una vida y el testimonio de un momento de nuestra historia del que, particularmente, no nos podemos sentir orgullosos. Gracias a la tenacidad de Musgo, a su empeño y a su olfato, el desenlace es mucho mejor de lo que habríamos supuesto al principio.
El relato está escrito de forma impecable y se organiza en torno a 15 breves capítulos. Esther Burgueño lo ilustra y capta los momentos más importantes del relato con sus imágenes en blanco y negro; en las que se aprecia la magia de unos personajes unidos por lazos mucho más fuertes que la propia sangre. La portada, por ejemplo, en tonos sepia, resume la esencia de “Musgo”.
Es un texto emocionante y, como ya hemos dicho, conmovedor, lleno de ternura; aunque también de crítica y de reflexión social. Es un libro muy adecuado para los lectores desde 10 años y, sin duda, para los adultos. A los pequeños les encantará la historia de Musgo y a los mayores les permitirá entenderse mucho más a sí mismos y cuestionarse gracias al enfoque del perro mucho más humano que el de muchos hombres.

miércoles, marzo 27, 2013




La edad del loro/ L`edat del lloro,
Gisela Pou, Barcelona, Edebé, 2013, Tucán.
 



Rita sufre, por así decirlo, los daños colaterales de ser hermana de un famoso de última hora. Quino es el actor de moda y todas las quinceañeras del país están locas por él. “La edad del loro” es, por así decirlo, una radiografía aparentemente desenfadada, pero cargada de intención crítica de ciertos aspectos de nuestra sociedad actual donde las apariencias parecen ser más importantes que la realidad.
En primera persona, Rita cuenta algunos momentos de su vida y cómo acaba yendo a la consulta del psicólogo porque su madre la ve rara. Y su único problema es su hermano. Para ser exactos, la ausencia del hermano que ha sido abducido, de alguna manera, por el personaje que interpreta en la televisión.
“La edad del loro”, que en catalán es “L`edat del lloro”,  presenta una serie de personajes muy bien caracterizados por el ojo certero de la propia Rita. Ésa es una de las cualidades del libro, que la autora ceda su protagonismo a la protagonista. Rita nos habla de su familia. Una familia que ya no puede considerarse atípica puesto que su padre es el que se ocupa de ellos, mientras su madre, cantante en una banda de jazz, está fuera gran parte del tiempo. La madre de Rita, Camila, es un personaje excéntrico, muy real, que derrocha energía y que supone un vendaval –a veces huracán- en la vida de su familia. El padre es un hombre sereno, que ha aprendido a nadar y a guardar la ropa y que está atento a las distintas necesidades de todos, aunque, aparentemente, no lo parezca. El hermano es un personaje frívolo, ocupado en aparentar y en seguir siendo famoso. Y Rita se deja llevar por sus propios impulsos y acaba comerciando con las reliquias de su hermano, por así decirlo, para ganar un dinero y poder reparar su bicicleta.
Ahora bien, la gran lección moral que podemos leer entre líneas, es que, como dicen los padres de Rita, toda acción tiene su consecuencia y la niña acaba dándose cuenta de que lo que ha hecho no ha estado bien. Ha perdido a su mejor amiga y, de paso, ha sido castigada con algo que le ha hecho mucho daño: no poder ir a la “pedalada” que se organiza en su escuela.
La novela está organizada en 11 capítulos y destaca por el trabajo psicológico ya que las emociones son muy importantes para el desarrollo de la trama. Gisela Pou muestra conocer muy bien los entresijos afectivos de sus personajes puesto que logra un relato directo, efectivo, muy bien construido y para nada ñoño ni predecible.
“La edad del loro”, por otra parte, ofrece momentos de humor, de parodia y de ternura, así como las contradicciones que vive una joven, Rita, que está en pleno crecimiento.
Las ilustraciones, en blanco y negro, de Francisco Ruizgué, son claras y profundizan también en las emociones de Rita.
Una novela, en suma, que gustará a grandes y a pequeños puesto que, de alguna manera, todos nos vamos a ver reflejados en alguno de los personajes.

Publicado en Culturamas

martes, marzo 19, 2013



El día que Gluck llegó a la Tierra,
Jordi Sierra i Fabra, Algar, 2013, (Calcetín Azul, 83)

¿Puede alguien decir de dónde vienen las genialidades? ¿Quién tiene la llave maestra que puede cambiar el mundo? ¿De dónde vienen las mejores ideas? Acaso se pueda creer en la casualidad, en la improvisación, en la intuición o, incluso, en la ciencia infusa.
Jordi Sierra i Fabra apuesta por otra posible respuesta. ¿Cómo llegó Steve Jobs a crear la marca Apple? “El día que Gluck llegó a la Tierra” es un texto narrativo que cuenta una historia increíble. Steve es un chico de 11 años, muy despierto e imaginativo. Una noche es testigo por azar de un robo en una joyería y el inspector de policía que investiga el caso lo interroga. Hasta aquí todo verosímil. Lo que ya hará que los lectores abran los ojos es la aparición de un ser especial, Gluck, el extrarrestre que salva la vida a Jobs, aunque nadie crea en su existencia.
Entre los dos niños, el terrícola y el alienígena, se establece una relación de amistad. Gluck se ha escapado de su casa y necesita cargar de energía su nave.
El relato, lleno de guiños al lector, combina la ciencia ficción con lo cotidiano. Gluck no es un extraterrestre malo, sino solo travieso y Steve es un muchacho que aprende rápido. A Gluck le gusta la comida terrestre, en especial las manzanas, que es una fruta con una carga entre metafórica y simbólica en el relato.
Finalmente, la narración se desenvuelve de una forma rápida e inteligente. Jordi Sierra i Fabra homenajea al creador de Apple de una manera especial ya que imagina un origen especial para la marca. ¿De dónde viene la manzana mordida? Es un regalo del pequeño ser a su amigo, un regalo muy especial, como todos sabemos. La novela queda abierta y dejamos a Steve en formación hacia sus brillantes
La novela va destinada a los lectores a partir de 12 años y es un relato ágil, lleno de aventura y de momentos emocionantes. Es el relato de un niño abierto a las novedades, que no cuestiona lo que ve y que está dispuesto a llegar al fondo. Hay muchos elementos característicos del estilo “sierraifabrano”, por decirlo así: frases breves, personajes que se presentan gracias al diálogo, referencias a la música y esa especial mirada que Sierra i Fabra destina hacia lo que parece que no es y que acaba siendo.
Jordi Sierra i Fabra, además, aprovecha para realizar otro homenaje, esta vez a la película “E.T.” ya que hay momentos en el relato, sobre todo al final, que nos recuerdan mucho al film de Spielberg.
Por otra parte, el libro ha sido premiado con el Vicente Silvestre de Literatura Infantil.

lunes, marzo 18, 2013

Arena en los zapatos (Sorra a les sabates),
Pep Molist. Maria Espluga
Combel Editorial / Bambú, 2013.


“Arena en los zapatos” es un libro que invita a la lectura doblemente: por la historia que narra y por el formato que presenta. Los pequeños lectores, desde 5 años, seguro que encontrarán muy emocionante la peripecia de la protagonista, María.
En tercera persona, Pep Molist, narra, de forma clara, aunque también poética, el primer encuentro entre una niña y un libro. ¿Qué ocurre cuando alguien aprende a leer? ¿Qué mundo nuevo se abre en la mente en el preciso momento en que las letras comienzan a tomar forma y a querer decir algo? Sin duda es uno de los grandes hitos del ser humano que María descubre con toda la fuerza de su corta edad.
Los hermanos de la niña le dicen que “meterse en un libro” es algo único y ella no entiende muy bien cómo se logra, pero le fascina la idea. Un día, al fin, se queda sola en la biblioteca y logra iniciar una aventura fabulosa. Al principio no sabe cómo hacerlo, pero acierta a ver una escena al otro lado de las páginas: tres niños se divierten en la playa. María quisiera entrar, pero se le resiste el libro. Al fin, se pone a leer y es en ese momento cuando se produce la magia y se mezclan realidad y ficción. María no solo lee, sino que se siente de verdad transportada a esa playa; tanto es así que cuando regresa su madre a recogerla… María lleva arena en los zapatos.
¿Verdad o imaginación? No nos importa en absoluto porque la alegría que puede producir en los niños sus primeras lecturas es lo que Pep Molist ha descrito de una forma metafórica y muy poética. Las ilustraciones de Maria Espluga, por otra parte, permiten a los que aún vacilan en las letras entender el proceso que sigue María y cómo el libro se convierte en un objeto, en una especie de talismán hacia la aventura.
“Arena en los zapatos” es un cuento especial, como acabamos de ver; un cuento en donde lo que importa es la imaginación y el descubrimiento de la lectura; aunque no debemos olvidar tampoco  la tenacidad de María quien, con obstinación infantil, logra traspasar al mundo de papel y apreciar todo lo que contiene de mágico.

domingo, marzo 17, 2013


Anaya, 2007. Serie Amarilla


Una promesa es un relato delicioso dirigido a los niños de 6 años en adelante que habla de la amistad de dos ninfas, Becky y Bea, que juegan juntas en su charca y se divierten continuamente.
No obstante, la autora, Carmen Pellicer, en Una promesa trabaja con la metáfora continuamente para explicar a los más pequeños algo tan delicado como es la muerte. El mensaje, es evidente, se lee entre líneas y ha de interpretarlo un adulto.
Hoy en día, en nuestra sociedad parece que se viva de espaldas a esa realidad. Nadie quiere saber nada de la muerte y, es más, a los niños se les miente y se les hurta la posibilidad de despedirse de sus seres queridos.
Un buen día se les dice que ya no están y se acude a medias tintas, con lo cual el pequeño puede generar un trauma ya que, en su mente, siempre quedará la duda de si su abuelo o abuela, por poner un ejemplo, se marchó sin querer saber nada de él.
Pues bien, Carmen Pellicer emplea la alegoría y, gracias a estas dos ninfas, que son inseparables, trata de explicar que la vida es una continua transformación.
Becky, un día, se hace mayor y se metamorfosea en una libélula. Las dos amigas sabían que muchas de ellas se iban para no volver y se preguntaban qué había más allá de la charca en donde pasaron sus mejores tiempos. Es más, trataron de seguirlas sin éxito.  Se prometen, de ahí el título del cuento, que la que salga primero volverá a buscar a la que queda y no la olvidará.
No obstante, no es tan fácil. Becky cambia de cuerpo y no puede mojarse ni llegar al fondo de la charca, pero sigue, de alguna manera, velando por su amiga y está contenta de poder hacerlo.
Sabe que, como escribe la autora: “¡Un día volveremos a encontrarnos!”, se dice mientras piensa en todas las cosas preciosas que descubrirán juntas cuando surquen el cielo”.
El relato es conmovedor y quizá lo entiendan mejor aquellas personas con creencias religiosas, no obstante el mensaje es muy claro y positivo. Se habla de la metamorfosis, del cambio sin angustia, de forma bella y esperanzada. Aparte, el valor de la amistad late en todo el relato y es lo que le da sentido.
El cuento también recrea con detalles  la cotidianidad de estas ninfas, sus actividades, los otros animales que viven con ellas, los peligros que corren y las ilusiones que albergan.
Una promesa está ilustrada por Sandra Aguilar con unos dibujos realistas, muy claros y directos, para que el pequeño lector pueda seguir fácilmente la lectura.
No obstante, lo ideal sería, como ya se dijo, que un mayor acompañase al niño a la hora de leer el cuento y aprovechase para hacerle ver el valor simbólico que contiene, que es, tal vez, lo más importante.
Es importante que la literatura infantil también aborde cuestiones delicadas como la muerte y trate de acercarse a los niños sin aspavientos, con naturalidad, pero con un texto bien escrito, lleno de connotaciones afectivas y de ternura.
Bea lo pasa muy mal cuando su amiga se marcha, pero re recupera, para satisfacción de Becky, quien la ve jugar desde el cielo se siente contenta porque ha cumplido su promesa sin renunciar a la ley de la vida.


















lunes, marzo 04, 2013

Conxita Larrull. Ilustraciones Paloma Marchesi,
Serveis Funeraris de Barcelona, 2008.


Hay temas, como la muerte,  que, en nuestra sociedad, aún se consideran tabú para los niños. Con frecuencia se trata, equívocadamente,  de ahorrar sufrimientos a los pequeños y se les hurta la posibilidad de vivir su propia experiencia. Parece como si el adulto tejiera un muro para que el niño no pudiera ver qué hay al otro lado.
Es importante que se entienda, desde la infancia, el hecho de morir. Ahora bien, también resulta muy difícil hacerlo. Por eso, nos parece muy acertado el texto “Sintiendo su olor” en el que Conxita Larrul, con exquisita sensibilidad, trata, de forma directa y emotiva, este tema.
En primera persona, una niña de 6 o 7 años recuerda el momento en que su mundo se vino abajo. Fue cuando murió su madre en accidente. La pequeña atraviesa por distintos estadios desde la rabia y el miedo, hasta la frustración y la difícil aceptación. Tres hermanas, una adolescente, la narradora y otra de 3 años, viven de distinta manera ese mazazo que la vida les tenía preparado. Su madre ya no está y el hueco que deja es tan grande que nadie podrá llenarlo nunca. La pequeña va de colonias porque así lo hubiera querido su madre y allá descubre la cara del dolor. Una de sus profesoras la ayuda a sentirse mejor o al menos más tranquila. Es así como, la familia cierra filas en torno a la madre que no está en presencia, pero sí en espíritu. Poco a poco, aprenden a vivir de una manera diferente.
“Sintiendo su olor” es un libro hermoso, muy bien narrado, que ahonda en la psicología infantil y, con infinito tacto, trata de hacer entender a otros niños cómo se siente uno ante el vacío que significa la muerte. Las ilustraciones de Paloma Marchesi centran la historia y permiten que el lector conozca al personaje ausente, el de la madre, en torno al cual gira la historia.
El libro se completa con una serie de consejos para padres y educadores que pueden ser de gran utilidad a la hora de acompañar en el duelo. Se incluye una cuidada bibliografía que permitirá ampliar sobre el tema.
Los niños, en suma, no han de sentirse excluidos de nada, porque también sufren la ausencia de los seres queridos y se les debe permitir vivirla y asumirla sin cercenar sus derechos.
El libro debería formar parte de las bibliotecas escolares y, por qué no, de las personales. Es un libro que plantea muchas preguntas, pero que allana algunos caminos.

martes, febrero 26, 2013


Enrich Lluch. Óscar T. Pérez,
Algar, 2012.

                                                                                           
¿Quién dijo que ser bruja era fácil? ¡Que se lo pregunten a la bruja Maruja! Hasta ahora habíamos creído que ser el malo del “cuento” era una tarea consolidada y muy bien aprendida. Pues bien, Maruja está harta, aburrida, cansada… ¿de qué? Maruja necesita un cambio de aires y va a la ciudad a hacer unas compras y a pedir a la bruja Mandona que la releven de su cuento porque Maruja es la malvada bruja de Blancanieves aunque, visto desde su perspectiva, no deja de ser monótono seguir haciendo el mismo papel una y otra vez.
Nunca se nos hubiera ocurrido que eso de ser bruja fuera un trabajo difícil ni remunerado ni que fuera trabajo siquiera. Maruja nos saca de nuestro error y explica, con todo lujo de detalles, los pormenores de su vida. Tiene que esconderse cuando va a la ciudad porque si la reconocen, no hay manera de despertar simpatías y lo pasa muy mal. Maruja solo quiere poder comer algún bocadillo de calamares, comprar lo que necesita (aunque sean excentricidades de bruja) y cambiar de ocupación. Logra el traslado al cuento de “Hansel y Gretel” y ni el lector más avezado imaginaría nunca qué le pasa ahí y en qué lío se mete.
Enric Lluch escribe “La bruja Maruja” con simpatía y desparpajo y respetando al personaje de cuento tradicional, aunque dándole, por decirlo así, un cariz más humano y simpático.  Óscar T. Pérez ilustra el cuento y nos pinta una bruja fea, muy fea, de nariz afilada, desgreñada, con sombrero, vestida de negro y montada en una escoba. Maruja es una bruja tradicional en un escenario cotidiano para el lector, en la calle, en el supermercado, en un bar… El contraste que se establece entre Maruja y el resto de personajes es notable y logra sorprender al lector y situarlo mejor en la historia.
“La bruja Maruja” es un cuento lleno de humor e ironía, muy apropiado para los primeros lectores y también para todo aquel que quiera conocer la trastienda de una bruja tan laureada como Maruja quien, pese a su experiencia, mete la pata de vez en cuando. Y es que ninguna profesión es fácil, si lo miramos bien y la de bruja mucho menos.
El libro, editado por Algar, se ofrece en formato álbum y, sin duda, es un buen regalo para los niños desde 7 años. Les estimulará la imaginación y les hará ver que las cosas pueden ser distintas según la perspectiva que adopten.

lunes, febrero 25, 2013


Texto de Aaron Frisch.
Ilustraciones de Roberto Innocenti
Traducción de Carlos Heras
Kalandraka, 2012.


Desde “La Caperucita roja” de Perrault hasta “La niña de rojo”, muchas han sido las aproximaciones o versiones que se han hecho en torno a la niña vestida de rojo que ha de cruzar un bosque lleno de peligros para poder ver a su abuelita. Sin duda no podemos olvidarnos de “Caperucita en Manhattan”, de Carmen Martín Gaite quien nos recordó, con esta obra, que nunca se es demasiado mayor para “leer cuentos”.
En esta ocasión, Aaron Frisch nos ofrece una versión moderna de “Caperucita”. “La niña de rojo” es un relato agridulce que una voz de abuelita narra a un grupo de niños. El cuento nos traslada a una ciudad en un día de lluvia. Sofía debe ir a visitar a su abuela enferma, pero, para lograrlo, ha de atravesar un espacio urbano, a veces tentador, otras inhóspito, donde los peligros acechan.
El bosque es un espacio lleno de rascacielos y Sofía asiste, nerviosa, preocupada, extrañada, al espectáculo de una sociedad abocada al consumismo.
Sin duda, el texto de “La niña de rojo” no es solo un cuento infantil, sino mucho más puesto que se aprecia la crítica social y a todos los lectores adultos nos inquieta la lectura, mucho más que a los niños. Los adultos hemos perdido la inocencia que aún tiene Sofía y nos aterra vernos retratados a nosotros mismos en el relato, a la vez que intuimos que el final puede que no sea tan bueno como el del cuento original.
En “La niña de rojo”, el lobo feroz es aún peor puesto que no es lobo, pero sí feroz. Viaja en motocicleta y sabe mucho de la noche y de los peligros que la aguardan. La madre de Sofía, mientras, se consume en una dura espera. Ahora bien, el cuento puede tener dos finales, como bien se observa. Uno trágico y otro todavía mágico y esperanzador. Cada uno escogerá el que le parezca más acertado, aunque, insistimos, a los lectores adultos, “La niña de rojo” no nos dejará indiferentes.
El relato es espléndido, ya que, de forma precisa, sobria, contundente, se van desgranando las distintas etapas de ese viaje de Sofía hacia la casa de su abuela. Es como si una tela de araña se fuera tejiendo alrededor de la niña. Las ilustraciones de Roberto Innocenti, por otra parte, nos trasladan a esa ciudad inhumana, sobrecogedora, llena de cosas, abigarrada en su decadencia y en sus lujos. Carlos Heras realiza una traducción magnífica, sin duda.
“La niña de rojo” está editada en un formato espectacular y va destinada a los lectores desde 8 años. A los niños les gustará este relato porque conocen el clásico y podrán comparar. Pero, insistimos, el texto alcanzará todo su significado si es un adulto quien lo lee.

lunes, febrero 18, 2013


Jesús Aznar –Blanca Bk,
Eolas Ediciones, 2012.



 A veces los niños pequeños lloran y nadie sabe por qué. A la pequeña princesa del cuento de Jesús Aznar le ha entrado una pena muy grande y, pese a que vive en un palacio y tiene todos los caprichos, su llanto es inconsolable. La princesita del cuento llora y llora y sus lágrimas causan bastantes inconvenientes en su reino. Al final, llega la solución cuando a alguien se le ocurre preguntar por qué llora y se averigua el objeto de semejante llanto: la princesa ha perdido su osito. Y es que los niños, con o sin sangre real, sienten apego por sus juguetes favoritos y entre todos siempre hay un amigo especial con el que se comparte penas y alegrías. Jesús Aznar lo sabe bien y en este delicioso texto destinado a los primeros lectores nos cuenta una historia sencilla en el fondo, pero muy importante para todos los pequeños que alguna vez han perdido su juguete favorito.
¿Por qué llora la princesa? tiene, además, otra particularidad: está escrito en verso. El autor opta por las estrofas de cuatro versos y enlaza, con profusión de finales agudos, un relato sonoro y fácil de memorizar. Sin duda, los niños acabarán aprendiéndose más de un verso porque el ritmo está muy marcado y las imágenes poéticas son claras.
El texto, por otra parte, se complica y enriquece con la aparición de todos los remedios que se le ocurren a los reyes para calmar a su hija, algunos realmente chocantes. Seguro que causarán la sonrisa e incluso la carcajada de los pequeños lectores:
“Vinieron payasos y magos,
trapecistas y un fiero león,
dos caballos con sus dos jinetes
y hasta un mono que toca el tambor.”
A menudo los adultos damos por sentadas las respuestas y olvidamos preguntar, embebidos como estamos en encontrar una solución que colme sus problemas. Pues bien, como nos enseña esta simpática princesa, escapada de un cuento tradicional, hay que aprender a preguntar y, sobre todo, a escuchar.
El libro está ilustrado por Blanca BK. Todos los personajes aparecen muy bien caracterizados, con ese punto de ternura que les imprime la ilustradora. Destaca el color azul propio de las lágrimas de la princesa que llenan, como si de un lago se tratara, las páginas del libro. La reina y el rey, don Tiritas, los personajes del circo, la propia princesa… y el osito están recreados con mimo, con mucho detalle. Los lectores y los que aún no saben leer disfrutarán enormemente con la escena, por ejemplo, del barco que surca el mar de las lágrimas o con la montaña enorme de juguetes que no consuelan a la princesa… porque solo ella sabe qué necesita para calmarse. Al fin:
Al fin:
“Y de pronto el llanto ha cesado.
La princesa dejó de llorar.
Pues su osito perdido ha encontrado
y por fin ya podrá descansar.
Con fregonas, toallas y trapos
el castillo pudieron secar.
Desde entonces vivieron felices.
¡Colorín colorado, ya está!”
¿Por qué llora la princesa? se presenta en castellano publicada por Eolas Ediciones en un formato muy cuidado.
En definitiva, un cuento actual, aunque con un aire clásico, de cuento de hadas. La deliciosa princesita, contra lo que pudiera parecer, no es una niña mimada o consentida, sino, como ya hemos dicho, una niña normal que llora por su juguete. Hasta en los lejanos reinos, como bien cuenta Jesús Aznar, los niños siguen siéndolo. Menos mal.  

miércoles, febrero 13, 2013

Pepe Márquez – Natalia Colombo,
Kalandraka, 2013.




Nidos es un álbum exquisito, una alegría visual para los niños y un texto ingenioso, divertido y lleno de humor.
Animales de todo tipo se pasean, con sus formas estilizadas por las páginas del libro. Se parte de lo general, para llegar a lo particular. Muchos son los animales que habitan en el mundo, pero, en esta ocasión, interesan los pájaros y su capacidad para hacerse un nido en cualquier parte. A los pájaros les pasa como a las personas, que parecen iguales, pero no lo son. Los nidos se convierten, de esta manera, en el símbolo del hogar. Puede que no sea perfecto, pero es el propio y eso lo convierte, por supuesto, en el mejor.
Nidos se destina a los pequeños lectores, desde 4 años. Es un texto rico en matices, fácil de entender y de interpretar. El texto de Pepe Márquez se une, en perfecta simbiosis, a las ilustraciones de Natalia Colombo, quien acude a los colores intensos y llenos de luz para plasmar, de forma esquemática, un mundo en donde no existe la repetición, en donde cada ser es único y especial, aunque, a la vez, igual. Ése es el misterio que el niño ha de aprender.
En la fauna no hay nada que sobre, todas las criaturas, por muy extrañas y estrafalarias que parezcan tienen su razón de ser y eso en Nidos queda más que demostrado.
El libro, en formato muy manejable, es el germen, sin duda, de nuevas historias porque cada imagen y cada texto apelan a la imaginación. El niño, lector o aún no, se lo pasará en grande viendo estos animales curiosos y aprendiendo que no hay nada raro en la naturaleza.
La diversión, la sorpresa, el humor y el disparate se asoman con desparpajo en esta historia tierna y luminosa.

Los animales también se tiran pedos,
Ilan Brenman; Ionit Zilberman,
Algar, 2012.

                                                                                             
Recordamos a Laura de su anterior aventura, Las princesas también se tiran pedos. En esta nueva entrega ha crecido, aunque su curiosidad sigue siendo la misma. Ahora, no obstante, quiere saber si son los animales los que se tiran pedos. Su padre cree, iluso, que la pregunta es mucho más fácil que cuando quiso averiguar las intimidades gastrointestinales de las princesas, pero se equivoca. ¿Nos podemos imaginar a una lombriz tirándose un pedo? ¿Y a una pulga? ¿Acaso sí lo hace un delfín? ¿Y la grácil mariposa? El libro va entretejiendo animales hasta que les toca el turno a las sufridas ovejas y vacas quienes, las pobres, son responsables del calentamiento global. ¿Por qué? Eso lo tendrá que averiguar el lector… y de paso concienciarse de que es importante cuidar del mundo en el que uno vive.
Los animales también se tiran pedos es un libro divertido, ingenioso y muy apropiado para los primeros lectores. Juega con una palabra que siempre provoca risa, “pedo”, aunque aquí resulta de lo más normal; tanto que, incluso, se habla de su composición. Y es que no es nada risible eso de “tirarse pedos”.
Si de lo que se trata es de conseguir lectores y demostrar que en el entorno cotidiano hay más sorpresas de las que nos imaginamos, el texto que estamos comentando lo logra con creces. Las ilustraciones, por su parte, recrean cada uno de los animales y permiten al lector, niño o adulto, pasar un buen rato y reírse imaginando la escena, como les ocurre a Laura y a su padre.
Nos parece una propuesta diferente, fresca, para desmitificar ciertos temas y permitir que los niños puedan hablar de “casi todo” sin pensar que están diciendo cosas raras. No hay nada extraño en “tirarse pedos”. ¿O sí?
Romeo y Julieta, Shakespeare
Versión en cómic.
Texto Ricardo Gómez. Ilustraciones David Rubín,
Madrid, SM, (2012)


 A la hora de opinar acerca de las adaptaciones no todo el mundo está de acuerdo. Hay detractores que piensan que es mejor leer el texto en su versión original. Sin embargo, no nos parece desacertado tratar de acercar los clásicos al público juvenil de una manera, por decirlo así, más directa. Gracias a ese primer contacto, es posible que se generen ganas de seguir leyendo y la adaptación habrá conseguido su propósito.
En el caso de la versión de “Romeo y Julieta”, que Ricardo Gómez realizó para SM en el 2008, se consigue no solo un texto directo y rico a la vez, sino una recreación moderna, muy del gusto actual, ya que se presenta, como sabemos, en cómic. Buena prueba de ello es que va por su quinta edición.
El propio Ricardo Gómez nos habla del proceso que siguió para realizar esta versión: “Quería respetar desde el principio la idea de que se trataba de una obra de teatro, y deseaba transmitir esta idea a los lectores. De ahí la primera página, que abre el cómic, en la que los actores se presentan sobre el prólogo de Shakespeare. Y también me propuse seguir paso a paso las escenas del libro, con el objetivo de que todas, absolutamente todas, estuvieran representadas y en el mismo orden. Un tercer objetivo fue mantener en parte el lenguaje arcaico, literario, de la obra.”
Por supuesto, se añade una dificultad o un reto, según se mire. No es lo mismo adaptar un texto para hacerlo más asequible, que adaptarlo en formato cómic. El cómic, como género, presenta unas características que, en principio, hacían difícil la unión del clásico de Shakespeare con la modernidad de las viñetas. Y, sin embargo, David Rubín lo logra con creces.
El libro se presenta en un formato muy atractivo y demuestra que los clásicos lo son por su capacidad camaleónica de saberse adaptar a los nuevos tiempos. Sin duda, los chicos y chicas del s. XXI disfrutarán de esta historia de amor inmortal y entenderán que hay temas que nunca pasan de moda.
En vísperas de  San Valentín, el Día de los Enamorados, no está de más volver a Romeo y Julieta, que recrea un amor sin límites, muy alejado de las exigencias comerciales que acompañan en la actualidad a esta celebración.

Texto de "Romeo y Julieta", en traducción de Pablo Neruda

martes, febrero 12, 2013

El sueño de Matías
Leo Lionni,
Kalandraka, 2013. Libros para soñar.

                                                                                            

“El sueño de Matías”, de Leo Lionni, es un clásico de la literatura infantil. Gracias a Kalandraka podemos disfrutar, en una edición reciente y muy cuidada, de esta fábula moderna que va a permitir a las nuevas generaciones seguir soñando.
En esta ocasión, Lionni escoge el arte como muestra de libertad y de superación de las limitaciones personales. Matías es un ratón que vive con sus padres en una buhardilla destartalada. Sus padres esperan que sea médico, pero él quiere conocer algo de mundo. Un día, con sus compañeros, va a un museo y allí descubre la magia de los colores, de las formas, de las emociones. Matías ve que hay un mundo mucho más profundo que el que ve delante, gris y triste; que hay un mundo donde lo cotidiano se reviste de magia y donde es posible ser libre y ese mundo es el arte.
Las ilustraciones son también de Leo Lionni y muestran distintas tendencias artísticas, clásicas y modernas. De esta manera, el libro no solo es un festín para el alma, por el relato que cuenta, sino para la vista, por las espectaculares imágenes que incluye.
Matías, en suma, encuentra su camino y descubre el poder de arte que es capaz de trasformar cualquier cosa, cualquier realidad… Matías aprende que los sueños son poderosos y que hay que tratar de cumplirlos.
“El sueño de Matías” es un álbum que disfrutarán los niños y adultos de todas las edades, aunque, dada la sensibilidad especial de los personajes, cautivará a los pequeños lectores e, incluso, a los que aún no saben leer.
El mundo, visto desde los ojos de Lionni, es un lugar en el que aún es posible ser libre y ese sentimiento lo transmite a sus personajes quienes, adoptando comportamientos humanos, consiguen algo tan difícil como es la creación de un universo personal en el que está permitido ir contracorriente.
Vale la pena releer a Lionni y disfrutar con sus ilustraciones. No hacen falta excusas para hacerlo. La literatura infantil, gracias a autores de la talla de este italiano universal, alcanza una espléndida madurez… que nunca pasará de moda. En eso consiste ser "clásico".

miércoles, febrero 06, 2013


A la sombra de Cervantes,
Raúl Sánchez Plasencia.
Madrid. Cultiva Libros, 2012.


Raúl Sánchez Plasencia mira con ojos penetrantes, escudriña allá donde otros no ven nada y sabe traspasar las capas de lo cotidiano para encontrar piedras preciosas en forma de palabras. No es tacaño con el verbo, en absoluto, sino que lo derrocha a manos llenas y, con generosidad, lo ofrece a sus lectores. Raúl disfruta atesorando quimeras como si fueran figuritas de cristal. Joven en edad, pero maduro en lecturas y en experiencias aprendidas o contadas o intuidas.
En A la sombra de Cervantes, Raúl Sánchez Plasencia recoge todos sus editoriales en la revista “Omnia” porque, desde el número 69, en 2005, hasta el 39 en 2011, Raúl ha escrito, de forma puntual, un editorial para servir de pórtico a esta revista alcalaína que solo sigue un propósito: realzar la poesía y rescatarla allá donde se encuentre para devolverla al lugar que le toca, al lado de la gente sencilla, al lado de aquellos que luchan por el día a día, al lado de los que se sienten traspasados por el sentimiento y deciden plasmarlo en un papel.
Los editoriales de Raúl forman una especie de itinerario personal gracias al cual podemos ver la evolución del escritor. Poco a poco, va centrando su estilo y madurando sus ideas. Pasa de la vehemencia en estado puro a la calma y al reposo. Son editoriales dispares que arrojan luz, que conmueven, que extrañan, que inquietan o sorprenden. Editoriales enigmáticos o claros como el agua. Hay vivencias personales, crítica social, reconocimiento literario y mucho entusiasmo en cada una de las palabras que escoge Raúl.
Desde hace unos meses, gracias a la propuesta “Editorial Abierta”, otros amigos en “Omnia” nos hemos asomado a sus páginas y, siguiendo la estela de Raúl, hemos tratado de seguir con el hilo conductor de sus emociones, de sus anhelos, de esa inquietud, a veces febril, a veces esquiva, que a nuestro autor le provoca la poesía.
No hay medias tintas en los textos de Raúl Sánchez quien incluye en el libro, aparte de los editoriales amigos, algunos textos suyos. Son pocos, sin duda, pero suficientes para intuir parte del mundo literario y personal del autor. A Raúl le interesa la memoria, la historia personal, la intrahistoria; le interesan los recuerdos; es cuidadoso con el bagaje que le legaron sus mayores y lo cuida y atesora con todo mimo. Raúl quiere ser ese puente tendido entre lo que fue y lo que sigue siendo o acaso será.
El libro está muy bien arropado, con las palabras de Purificación Fernández Ríos, la presidenta de este proyecto emocionante que es “Omnia” y un poema preciso y premonitorio de otro amigo de la revista, Rafael Alcalde. El título, por otra parte, es un homenaje a Cervantes y a la patria chica, Alcalá de Henares, que lo vio nacer.
Nos parece, en suma, una buena idea recopilar estos textos que, quizás, dispersos en las revistas, se hubieran desdibujado. Ahora, ordenados de manera cronológica nos permiten seguir los avatares de esta revista que ya cuenta con más de cien números y descubrir el potencial creativo que tiene Raúl Sánchez Plasencia, a quien animamos para que siga no solo escribiendo, sino publicando.